Friday, October 2, 2009

¿QUIEN ERA EL SR. PINK?




Hay leyendas e intrahistorias en el cine que no han sido escritas en las crónicas oficiales ni en las enciclopedias. Son legajos, o solo cuartillas, que se amontonan y se cubren de polvo. Estos documentos están esperando que alguien sople sobre ellos y los saque a la luz. En realidad tampoco importan mucho, pero en este caso concreto hay un actor de cine muy famoso, Dustin Hoffman ,que tiene que agradecerle a Sidney W. Pink haberle sacado del anonimato y lanzarlo a una carrera más que fructífera y que aun corre.

Lamento tener que decir que la historia que os voy a narrar se sostiene solo en mi palabra. He tratado de buscar documentación adiccional y no he conseguido absolutamente nada, ni siquiera una foto pequeñita que diera una cara al personaje del que intentaré hablar, ya que por aquellas casualidades de la vida tuve una entrevista profesional con él, allá a finales de los sesenta.
El hecho de recordar esta historia tiene mucho que ver con mi post anterior, ya que el director de una de las películas que ilustraba: "Reptílicus" era precisamente Sidney W.Pink.

Creo que mis lectores conocen mi etapa profesional en las que valiéndome de valor , con un poco de suerte y mucho apoyo de algún amigo, practiqué el periodismo de calle. Eran otros tiempos, y aunque había muchos lobos en la profesión no solían despedazar con la saña de hoy.

Servidor, lo he contado, solía dedicarse a cubrir los rodajes o eventos cinematográficos que ocurrían en la capital de las españas, usease Madrid.
Me habían chivado que en un famoso restaurante se encontraba cenando un tal Jeff Cooper, el actor principal de una película que estaba rodando Jose Maria Elorrieta titulada "La esclava del paraíso". Por aquellos años las pelis exóticas y los spagettis western estaban a la orden del día y muchos actorcillos y actorcillas venían a Madrid dándose aires de botafumeiro.
Acompañado del fotógrafo Angel decidí ir hacia el restaurante, con un poco suerte conseguiría algún lingotillo en la barra. Uno de los barman ya nos conocía y solía ser bastante generoso.
Tuve suerte y el tal Jeff Cooper se portó como un tío legal, aunque iba acompañado de una chica absolutamente explosiva nos invitó a tomar una copa con ellos. Solo chapurreaba el español y yo apenas balbuceaba el inglés, pero conseguimos entendernos. Ya casi nos marchábamos mi compañero y yo cuando se unió a nosotros el productor ejecutivo de la película: Sydney Pink. El si hablaba español medianamente bien. Al final la velada se prolongó más de lo previsto, ya que aterrizamos en El Corral de la Morería donde bebimos JW y no Dyc y fumamos Chesterfield auténtico y no los Bisontes de todos los dias.
Mr. Pink, perdón, Sydney (me resisto a utilizar el apellido no sea que cualquier lector crea que me valgo de apelativos tarantinianos) resultó ser un conversador infatigable. Hacía tiempo que yo había dejado de utilizar el lápiz y la libretilla y me limitaba a escuchar con la boca abierta todas las maravillas que Sydney me contó sobre Broadway y Hollywood. Cooper y su acompañante estaban desmadrados bailando con una bailaora cuyo nombre no recuerdo y mi fotógrafo estaba en la barra tratando de ligar con una del conjunto.
- La película que estamos produciendo sinceramente es shit, absolutely fucking shit, pero amigo mío dará muchos dólares. ¿Sabes la única que tiene cierto caché en esta película?- yo me limitaba a alzar los hombros- La Paluzzi, pero sobre todo el Vallone que tiene mucho propaganda en Italia
A los demás le pagamos en pesetas que es mucho más barato. Yo huelo los negocios. Todas mis películas han dado dinero, porque gastamos lo justo y duplicamos el monto que hemos puesto. Pero, Tony, ahora tengo un proyecto un poquito más ambisioso ¿se dice así?. Hace unos meses ví a un actor pequeñito trabajando en una obra titulada "Eh?", en el Circle del Downtown. El chico quiere hacer cine y yo le voy a dar la oportunidad de hacerlo, porque se que va a haserlo muy bien.

A decir verdad yo no estaba calibrando del todo si lo que me estaba diciendo Sidney era algo digno de interés, pero lo cierto que su conversación me gustaba y a pesar de la enorme ingesta de güisqui con soda me mantenía más sereno de lo que parecía. Tal vez mi sonrisa permanente delataba mi verdadero estado fisico y mental.

- Este tipo es estudiante del Actors Studio, como el Brando y el Newman, pero te aseguro que tiene madera para reemplazar a los dos. Se llama Dustin Hoffman y te voy a decir una cosa. He hablado con él y ya tengo en firme su participación en la próxima película que voy a producir.
-¿Puedo escribir sobre esto?- le dije
- ¡Claro, hombre, y además te adelanto el título, Un dollaro per 7 vigliacchi. No se cómo se titulará en España, porque están interesados mucha gente con pesetas. Los interiores se rodarán aquí en Madrid y los exteriores en Roma. Ah! y cuento con la Martinelli para el papel principal. Estoy seguro que será todo un éxito.

Nuestra atención se volcó al escenario donde acababa de aparecer una de las sensaciones de El Corral. Se trataba de Yasco Nagamine, un japonesa que bailaba como cualquiera de las mejores bailaoras andaluzas. Su número era uno de los más aplaudidos, tal vez por aquello de los dos exotismos cruzados. Cuando acabó la actuación de la japonesa Sidney Pink se levantó para marcharse. Le agradecí la gentileza que había tenido con nosotros y le prometí que escribiría sobre lo que me había dicho.

Fuí a buscar a mi compañero Angel, que no había tenido suerte en su ligue. Salimos a la noche madrileña y paramos un taxi. Era bastante avanzada la madrugada y en Andrés Borrego, confluencia con Pez había que dar unas buenas palmadas para que el sereno te abriera la puerta.

Cuando al día siguiente, más sereno, me puse a escribir sobre el proyecto de Sidney comencé a romper folios sin tino. No me salía nada decente y al final pensé quién coño era aquel actorcillo llamado Dustin Hoffman para escribir algo sobre él y la película que iba a producir Mr. Pink. Decidí olvidarme de aquello porque tenía algo más interesante en cartera.

Como todos ustedes saben un par de años más tarde Dustin Hoffman se convirtió en un boon a escala planetaria con "El Graduado". "El Millón de Mádigan", no se había estrenado, a pesar de que se filmó antes de la de Mike Nichols. Nadie daba un duro por ella. Sin embargo a la sombra de aquel éxito sensacional Sidney Pink decidió distribuirla en el mercado americano y en el europeo. Fue uno de los mayores fiascos, que afortunadamente no salpicó al actor americano. Mr Pink siguió a lo suyo, es decir a producir y dirigir peliculas de bajo costo y a ser empresario. Apenas unas lineas en la historia del cine.
Bueno y para finalizar os regalo una de mis fotos en plena faena.

Probablemente alguno que yo me se andará comentando alguna insensatez, pero juro por San Tarantino que me tomaba muy en serio mi trabajo.


Wednesday, September 30, 2009

ALGO ASI COMO ESTO ERA EL TERROR


El hombre se siente tan vulnerable y pequeño en este mundo que necesita creer en bestias monstruosas y míticas para poder destruirlas en su imaginación. En ocasiones el monstruo se vuelve real, entonces el hombre toma conciencia de que ha ido demasiado lejos y para destruir esa pesadilla tiene que recurrir a la muerte y a la destrucción generalizada. No hay que remontarse muchos años a ésto y es conveniente no olvidarlo.
Pero no quiero parecer trascendente, cuando lo único que quiero hacer es tratar de divertirles un poco con las criaturas que pusieron los pelos de punta a los espectadores de mediados del siglo pasado.
Naturalmente por entonces no existían los ordenadores, capaces de hacer unos efectos especiales, que en ocasiones ya nos empiezan a cansar. La cosa era más bizarra y hasta que Ray Harryhausen hizo uso del Dynamation los gigantes y monstruos se movían poco menos que como marionetas.Los espectadores se creían todo lo que le ponían por delante , pero cuando el entrañable King Kong se subió al Empire State con la chica entre sus garras la monstruomanía hizo cabalgar las neuronas artísticas de todo el Hollywood "Z".
En los "años atómicos" la criatura emergía del mar despues de haber engullido plutonio enriquecido . En "It Came From Beneath the Sea", el "It" era un gigantesco pulpo que no se yo si valdría para degustarlo a "la gallega".
Ni que decir tiene que lo más espectacular de este tipo de films eran los espectaculares carteles, y obviamente la criatura. Los intérpretes eran tan desconocidos que habría que acudir a crónicas escondidas para encontrar algún rastro de sus vidas. Muchos de estos personajes han servido como fondo dramático a las impresionantes novelas de James Ellroy o Michael Connelly.

Un bonito plano del pulpo emergiendo de la bahia de San Francisco y amenazando con derribar el Golden Gate.
En realidad nunca se explicaba muy satisfactoriamente la deformidad gigantesca del monstruo de turno y los motivos que le impulsaban a atacar sin tino. Bueno hay un ejemplo clásico de cine con mayúsculas en el que tampoco se explicaba porqué los pájaros actuaban de aquella forma. Obviamente me refiero a la magistral "Los pájaros" del maestro Hitchcock. De todas formas al público le traía al pairo los motivos de aquellos seres. Querían emoción y por San Brad Pit que los productores se preocupaban de darla.

Esta película, cuyo espectacular cartel os reproduzco no he llegado a verla nunca, y a fe mía que me gustaría horrores. Debo confesar que el solo hecho de ver una mantis me da repeluz . Supongo que est0 le ocurrirá a la mayoría de los tíos. Creo que a nadie le debe hacer gracia ser devorado despues del hecho. Pues imaginad una mantis de proporciones gigantescas.
Tampoco son santo de mi devoción los reptiles. Este "Reptílicus" (¡Ala, en latín) era un monstruo del pasado. Spielberg no inventó nada cuando nos dejó con los ojos abiertos como platos con "Parque Jurásico", simplemente revisó viejas peliculas.


Otra preciosidad de cartel. Parece que el Golden Gate era objeto prioritario para estas criaturas. La preciosa estructura quedaba hecha unos zorros con este Reptílicus.
La lista de películas y de monstruos serían muy larga y tediosa, pero mi propuesta es que indagueis en el yutubo para disfrutar momentos estelares de estas películas bizarras. Voy a terminar este post con una escena impagable del ataque del pulpo a San Francisco y un espectacular cartel de "The Beast from Hollw Mountain".


Aquí el cartel. ¿Os suena Patricia Medina?. La chica no era española sino inglesa y además trabajó en Mr. Arkadin, pero tampoco hizo gran cosa.
Bueno y aquí la escena prometida. ¡Prohibida para viejetes con la tensión alta y para personas de elevada moral dogmática!


Monday, September 28, 2009

DE COMO BUÑUEL SE COLO EN EL PAPEL, MAX LE HOMENAJEO Y ANRO HIZO UN POST O ALGO PARECIDO

Este fin de semana ha sido muy extraño. Sobretodo por una experiencia, que yo no se si llamarla realmente sueño o simplemente una chorrada provocada por la mezcla explosiva de dos talentos: el artista catalán Max (Francesc Capdevila, si us plau) y ese tremendo imaginero cinematografico llamado Quentin Tarantino.

Estaba yo muy feliz el domingo por la mañana saboreando unos deliciosos JDs y compartiendo conversación chorra con uno de mis cuñados preferidos cuando me trajeron un regalo inesperado: dos volúmenes de Max, que eran "El prolongado sueño del Sr. T" y "Hechos, dichos, ocurrencias y andanzas de Bardín el superrealista". Cuando mi cuñado se marchó, forzado por su mujer, Lola y yo preparamos un suculento almuerzo que regamos con un Rueda fresquito. Obviamente, a las tres de la tarde, servidor de ustedes, cargado con los comic susodichos desapareció en uno de los dormitorios vacantes que existen en mi casa.
Debo decir que me los leí de un tirón y ya fuera por los vapores etílicos, ya fuera por lo que fuera lo cierto es que de pronto me vi en el desierto de los Monegros.

El cielo de tan puro azul quemaba los ojos, el paisaje arido y pedregoso contrastaba en un color amarillo cadáver. Yo me sentía la piel requemada y pegajosa.
- ¡Estoy de veraneo! ¡Ya sabes que no me gusta el frío ni Madrid!
Me volví asombrado. No había visto a nadie en aquel desierto, pero a mis espaldas, sentado sobre una roca elevada, había un hombre al que no podía distinguir muy bien porque el sol me estaba dando de frente.
- ¡Acércate! ¡Acércate te digo, no vaya a ser que me estropees la función!
Obedecí sin rechistar, pero no comprendía porqué aquel hombre me instaba de aquel modo. Cuando estuve casi a su altura mi asombro no tuvo límites.
- Pero tú, perdón, usted es Don Luis Buñuel.
- Pues claro que soy Luis Buñuel, jilipollas, ¿quién si no?
- Pero maestro- contesté obnuvilado- cómo ha llegado aquí, si hace muchos años que está usted criando malvas.
- San Ceremonio (personaje de Max) me ha resucitado y dentro de poco vas a tener la dicha de contemplar su aparición sobre aquellas piedras. Bueno, eso si al hijo de puta de Dalí no se le ocurre derretir los relojes. Siempre aparece a las doce del mediodía. Bendito de dios
- Pero maestro, permítame recordarle que usted, bueno, y yo también somos agnósticos y si me apura ateos totales e integrales.
- ¡Pues claro que soy ateo, gracias a dios, pero eso no impide que crea en San Ceremonio!
- Bueno, bueno, no se enfade, yo solo .....

No terminé la frase. En ese momento un gran resplandor, que hizo palidecer la luz del sol se proyectó sobre un montón de rocas a unos metros de nosotros. Inmediatamente un precioso serafinito portando un reloj muy barroco comenzó a volar delante de nosotros anunciando
- Son las doce en punto, hora de los Monegros, en breves momentos tendrán con ustedes a San Ceremonio. Que ustedes lo gusten. Ding, dong, ding, dong, ding............
Una música, que no logré distinguir, surgió de alguna parte.

- Esta es la parte mejor del espectáculo- murmuró Buñuel- ahora soltará el gran sermón a sus queridos pececillos
- Pero maestro, ¿cómo va soltar sermón ni nada si tiene la lengua cortada?- Yo sabía, por la historia que había leído, que le habían cortado la lengua para que no predicase.
- Ahí está la gracia, ignorante.
Me callé encogiendome de hombros. De pronto apareció un vejete calvo, con una gran barba blanca y una rosca de luz sobre su cabeza. Vestía una saya marrón, vieja y ajada. Nos miró en un trance místico y comenzó a abrir su boca emitiendo un batiburrillo de sonidos guturales que parecían los golpes de un tambor sin ritmo.
Para mi asombro comenzaron a saltar pequeños peces alrededor del santo. Me quedé atónito, y aun más cuando los peces comenzaron a hincharse y agigantando su tamaño mostrando unas poderosas fauces. Poco a poco fueron llegando cientos y cientos que se agolpaban en torno a la roca del santo. De pronto, un enorme salmón dió un salto y agarró el brazo del santo , donde sostenía un crucifijo y se lo zampó. Siguiendo el ejemplo varios peces también saltaron. Uno le agarraba una oreja, otro un pie. La sangre corría por todo el cuerpo del bendito que no cejaba en su muda predicación.
Un tremendo aullido surgió dentrás del santo. Los malditos bastardos estaban detrás de él riendo a carcajadas y descargando sus fusiles y pistolas al aire. Aldo el Apache se aproximaba con una sonrisa diabólica esgrimiendo su machete.
Me desperté porque el estridente sonido del despertador sonaba junto a mi oreja.
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Bueno, es tiempo de abordar el verdadero motivo de este post. Estoy completamente seguro de que muchos de ustedes conocen de sobra a este señor, galardonado en el 2007 con el primer premio nacional de comic por su estupendo tebeo "Bardin el superrealista". Yo, humildemente, y con todos los respetos, he utilizado uno de los personajes de este tebeo para mi "sueño particular", naturalmente San Ceremonio, mártir.

Este fin de semana, Las Palmas de Gran Canaria, en su Centro de Artes Plasticas, inauguró, en presencia del propio Max, la exposición "MaxHipnotopia", exponiendo 75 obras originales, entre lápices, tintas y gouaches, y 15 reproducciones.
Afortunadamente, este genial artista, ha sido profeta en su tierra, porque en el prestigioso Salón del Cómic de la Ciudad Condal ha sido galardonado en diversas ocasiones.
Poco puedo yo decir de este gigante de la historieta española salvo recomendar su lectura a todos los que aun la desconozcan. Hay una frase en su obra "El prolongado sueño del Sr. T." en la que Cristobal T. se reúne con las tres partes de sí mismo y una de ellas le dice: "Si a cualquier hombre le quitas su lado oscuro, su lado femenino, y su lado sabio ¿qué crees que es lo que queda?....Pues eso. A reflexionar. Y como colofón un nuevo poster de "Inglorious Basterds" que acabo de descubrir.



Saturday, September 26, 2009

PROLOGUEMOS CON SIMBOLOS FUTBOLEROS


El orden de estos factores simbólicos no importa ni altera nada. Cada uno los puede poner en el lugar que se le ocurra, como si quiere quitar a los dos. Yo sinceramente, y sin hacer el pelotas, me decanto por los chicos del Guardiola y a la hora de lo internacional, "La Roja" puede ser responsable de un infarto agudo. ¡Qué le vamos a hacer, nos va el furbol! (La pena es que un equipo que me cae la mar de bien, el Colchonero, está en la cola....aunque todavía queda mucha liga por delante y con alguna suerte al chuletas del Ronaldo se le va a caer el tupé)

Cualquier lector serio que venga buscando a este lugar algo de cine se preguntará si se ha equivocado de blog o si el responsable del mismo estaba fumeta. Bueno, pues ni lo uno ni lo otro. Aquí, servidor de ustedes les va a hablar de cine, como dios manda.
Esta pelicula, fuimos a verla en acto de puritita buena voluntad. Os aclaro. Lola y yo veníamos de un fiestorro familiar hacia las cinco de la tarde. Lo más que apetecía, al menos a mí, era tumbarme y dormir una buena siesta. Pero la Lola, que es mucha Lola, arrancó con el coche y en vez de dirigirse a Ingenio, que era lo que estaba mandado, enfiló hacia Las Palmas.
No teníamos pista alguna sobre "El año que mis padres etc.etc.", pero dejé que Lola siguiera dominando el cotarro....¡Pues acertó, señores!. "El año etc. etc" es una película sentida, sencilla, y realizada con el amor que un artesano dedica a su obra....y dentro de ella hay futbol.

Nos encontramos en el año 1970. La Copa del Mundo de Fútbol se celebra en México y Brasil se encuentra por esas fechas sometido a una dictadura militar, liderada por Emilio Garrastazu Médici.
Mauro un chico de 12 años (magistralmente interpretado por Michel Joelsas) llega a la capital Sao Paulo. No entiende porqué sus padres quieren dejarlo con su abuelo, a quien apenas conoce. Allí se queda el chico, con su balon bajo el brazo, mientras sus padres se alejan precipitadamente, con la promesa de que volverán cuando comience el Mundial.

En realidad los padres de Mauro son activista políticos de izquierdas, que actúan en contra de la dictadura.

El abuelo del chico, Mótel, barbero judío, muere justamente el mismo día de la llegada de Mauro. Un viejo judío, vecino de Mótel, Schlomo (Germano Haiut) se hace cargo del chico a regañadientes.
La relación entre ambos no fluye con mucha simpatía, pero Schlomo tiene paciencia y es un buen hombre y pronto el viejo logrará la confianza del chico.
Mauro, que siempre ha querido ser portero de un equipo de fútbol comienza a tener amistades con los chicos del barrio, en especial con una encantadora chiquilla, Hanna (Daniela Piepszyk) con la que correrá diversas aventuras y con la que gritará en el Bar cuando por medio de la televisión satélite ven jugar a la selección brasilera. Cuando se está celebrando la final ocurre algo que cambiará la vida de Mauro para siempre

El tema que podía llegar a ser sensiblero se convierte en manos de Cao Hamburger (un director sin mucha experiencia) en una preciosa y sentida película que nos muestra cómo el niño que en principio juega una especie de futbito de fichas, pasa a ser miembro activo de un equipo y por fin cuando su adorado Brasil se corona como campeón mundial descubre la realidad de la vida y se convierte definitivamente en un embrión de adulto.
La película es semibiográfica. Los propios padres de Cao, profesores de la universidad de Sao Paulo fueron arrestados, precisamente durante el Mundial, y acusados de liderar a "gente subversiva". Cao, con sus cinco hermanos tuvieron que irse a vivir con su abuela.

La película viene avalada por una serie de premios internacionales y la nominación al Oso de Oro del Festival de Berlin de 2007. Hubiera merecido ese premio, la verdad.
Tengo que destacar que la interpretación de los dos niños que dan vida a Mauro y a Hanna es maravillosa. Da envidia que nuestros niños españoles estén tan sumamente repelentes en las pelis y en las series nacionales, sobretodo cuando abren el pico. Obviamente con algunas honrosas salvedades.

Thursday, September 24, 2009

LA GRAN AVENTURA CON MI HERMANO






Probablemente no tengo el menor derecho a endosarle mis sentimientos a cualquier lector de buena fe que se acerque a este blog, pero hoy estoy cargado de nostalgia (sin ninguna razón aparente) y he decidido dedicarle este post a una persona muy importante de mi niñez: mi propio hermano Paco.

Hubo años en los que la imaginación suplía a la vacía realidad. Un tiempo en el que existía Robin Hood. Pero también eran tiempos en los que aplastabas tu nariz al escaparate donde brillaban los juguetes y tus ojos se abrían, hasta dolerte, contemplando el maravilloso fuerte donde luchaban los cowboys y los indios. Allí el chavalín se pasaba las horas y cuando el pobre Toñín volvía a casa se encontraba con una riña y algún cachete por haber tardado tanto en el recado.

Había noches de inviernos muy fríos. Veías rostros de tristeza en torno a la mesa. Veías a las hermanastras mayores rezar el rosario con devoción (habían sido abducidas al lado oscuro)mientras el aburrimiento cerraba mis ojos. De repente se iluminaba la luz del pasillo y aparecía mi hermano con un fleje de "Macacos" debajo del brazo y todo se volvía optimismo y alegría.
Ese era el hermano que yo tenía cuando era un chaval.
Apenas tenía cinco años más que yo pero para mí era el vértice que unía mi pequeña visión del mundo con el horizonte de los mayores. Trabajaba de aprendiz en una oficina pero yo pensaba que era poco menos que el director. Me contaba todo lo que ocurría en aquel lugar y solía traerme algun que otro folio y lápices. Era un hermano cariñoso y yo lo consideraba mi gran protector. Toda mi familia por encima de él eran personas serias y permanentemente enlutadas. El con sus ideas y su vitalidad representaba la aventura y el color que faltaban en mi casa. El puso en mi alma la semilla de varias cosas importantes en mi vida futura: el amor al cine, a la literatura y al arte.

Un día caluroso de Agosto me dijo:
- ¿Te gustaría ir al cine, Toñín?. Me han dado unas pelas de propina y en el Cinema Jaén ponen una peli que a lo mejor te va a gustar.
Creo que aquel día hasta la comida me sentó mal del nerviosismo provocado por el entusiasmo que me embargaba.
Ya caída la tarde marchamos hacia el cine. Por el camino me dijo mi hermano:
- ¿Te gustan los higos chumbos?
En la plazuela había un gitano que arrimaba al bordillo una cesta de hermosos higos chumbos recién cojidos.
- !A gorda la tirá!- pregonaba.
La cuestión estribaba en que te situabas a la altura de la cesta y con una navaja abierta la dejabas caer y si pinchabas un higo, pues pagabas una perra, pero si pinchabas dos pagabas igualmente una perra gorda.
Pues mi hermano fue todo chulo y pinchó tres.
- ¡Joé, con la puntería der chico! ¡mushos como ezte y m'arruina la talde!- dijo el gitano. Pero lo pactado era lo pactado y nos peló los tres higos. Mi hermano se comió uno y yo me comí dos.
Ya en el cine hicimos cola para comprar las entredas de "general". Entonces me dijo, (era un maestro en pinchar, en eso era un cabroncete)
- Al igual no te gusta. Como va de un submarino seguro se pasan toda la peli subiendo y bajando el periscopio. Además no estoy seguro si es en color.(la película que ibamos a ver era 20.000 leguas de viaje submarino y bien sabía él de qué iba la cosa)
Me dió un pellizco en el estómago y cierta desilusión me hizo pensar "entonces para qué me has ilusionado jodido cabrón", pero no dije una palabra. Al fin y al cabo por aburrida que fuera el caso era ir al cine.
Nos acomodamos en las gradas y empezó la peli. Creo que en mi vida he gozado tanto con una peli como en aquella ocasión. De vez en cuando miraba a mi hermano mayor y me daban ganas de pegarle un gran abrazo.

Otra peli inolvidable que gocé también gracias a Paco fue "Los caballeros del Rey Arturo". El fue quien vino con la noticia.
- ¡Ponen en el Darymelia una peli en cinemascope y en sonido estereofónicomagnético?
- Eso tiene que ser la porra, Paquito.
- ¡Claro, imagina que el sonido te sale por todas partes y la pantalla es tan grande que se sale por los lados!

Pero no era solo el cine lo que gozaba con mi hermano. Paco tenía un gran sentido del espectáculo improvisado. Mezclaba algo (pensándolo hoy era un poco peligroso) como clorato de potasa, azufre y pólvora negra, lo pegaba en unos palitos y montaba unos fuegos artificiales ¡dentro de la casa!
Cuando podía traía recortables de soldaditos y montábamos un enorme campo de batalla en unos grandes escalerones y se escenificaba una guerra majestuosa en pocos minutos. Para qué quería los indios, los cowboys y el fuerte. Este juego era muchisimo más divertido y los soldaditos se podían suplir por unas perras.
No entiendo còmo no provocamos una catástrofe. Pero la verdad es que aquellas memorables batallas no se han borrado de mi memoria.
Cuando un día vi aparecer a Paco con la colección de tebeos del "El Hombre Enmascarado", toda la triste vida llena de broncas, estrecheces y beateríos que reinaba en mi casa se llenó de sueños que al igual podían hacerse realidad. Los héroes existían porque Paco creía en ellos. Existía aquel ser extraordinario con su extraño anillo de la calavera con el que tumbaba a todos los villanos. Existía Superman, que volaba por aquella maravillosa ciudad de rascacielos. Existía el Capitán Trueno, que viajaba a los paises más exóticos y existía el Jabato valiente e invencible. El mundo de los tebeos se metió como un cohete brillate en mis retinas. Un día que hubo una dolorosa muerte en la familia, yo me refugié en una buhardilla con un taco de tebeos. Desde allí, por una ventanuca ví como sacaban el ataud con un ramo de azucenas en la tapa. Nadie se acordaba de mí, y allí acurrucado hasta que oscureció soñé con aquellos heroes a los que la muerte no tocaba nunca.


Dias despues de aquella muerte mi querido hermano nos llevó a una excursión. La tristeza se había evaporado y su dinamico optimismo le llevó a construir una fantástica maqueta de avión, meticulasamente construída, que probó en aquella ocasión.
Otra de las cualidades de Paco era su facilidad para el dibujo. Me entusiasmaban sus machangos que a mí me parecían el colmo de la perfección (y a fe mia que no eran malos dada la muestra).

Ese dibujo pertenece a las ilustraciones que mi hermano realizó para un albun artesano de afiches de cine. Obviamente si se fijan la ilustración cuadraba con la temática de los poster.

Como si de una sesión de magia se tratara Paco siempre tenía una nueva ilusión que ofrecerme. Me descubrió "Hazañas Bélicas" y "El Inspector Dan" .
Con este personaje me sentía capaz de enfrentarme a todas las fuerzas del mal en un Londres lleno de niebla y donde se dejaban oir los siniestros tañidos del Big Ben.
Un día Paco me dijo:
- Esta noche vamos a ir a la Alameda. Te voy a invitar a un helado y te daré también una sorpresa.
Creo que aquel día estuve diligente en todo lo que me mandaron. Saltaba y corría a todos los recados. Mi madre estaba asombrada : "¡Qué estará tramando este chiquillo!" murmuraba con recelo.
Al llegar la tarde Paco prometió lo que me había adelantado. Me compró un enorme cucurucho de crema tostada y me mostró un brillantísimo tebeo de Superman.
No me dijo ni una palabra del proyecto que iba a acometer en la madrugada siguiente. Me habló de cosas felices y de lo bien que me iba a ir en el colegio al que volvería en pocos días.

Estábamos sentados en un banco de piedra. Una enorme cruz de granito negro se levantaba al fondo de la plaza de la Alameda evocando a los caidos de la cruzada franquista. No sé por qué sentí que algo grave estaba gravitando desde aquel ominoso símbolo. Aunque en aquel momento no lo comprendía, yo tenía el convencimiento de que él se estaba despidiendo . Que todo aquel maravilloso tinglado, del que Paco era maestro de ceremonias , se iba a venir abajo del todo. Estaba seguro dentro de mí, que aquel mecano colorista no iba a poder reconstruirse. Sabía que allí, en aquel momento y en aquel lugar mi niñez se acababa para siempre.

Efectivamente Paco se marchó de madrugada. Apenas escuché sus palabras porque estaba medio dormido: "Adios Toñín". No se despidió de nadie más salvo de mi madre que le abrió las puertas de la casa. Era una madrugada de septiembre y un viento fino arrastraba las primeras hojas del otoño.

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Tuesday, September 22, 2009

DOUBLE FEATURE AT THE LATE NIGHT

En los años 60 corría una costumbre cinematográfica que consistía en estrenar en los cines de barrio una película de las llamadas "serie B" juntamente con un reestreno de otra película que ya había sido exhibida en las salas del centro de las ciudades o bien con otro producto B. En España se llamaba "Sesión Doble" y en América "Double Feature". Naturalmente las películas llamadas "B" se suponía que carecían del glamour de las grandes estrellas, y los directores que las filmaban eran "aprendices" o "directores industriales" cuyo nombre no trascendía, ni falta que hacía. Estos artesanos de estudio suplían las carencias con una imaginación desbordada y hoy muchos de estos films "B" han pasado a ser películas de culto a las que se le perdonan las aristas y los defectos. Y alguno de estos directores goza hoy del reconocimiento de muchos eruditos del cine.
Uno de estos directores "B" es Roger Corman, de quien se ha hablado mucho en algún blog amigo (hace unos días sin ir más lejos en www.tengobocaynopuedogritar.blogspt.com , Crowley nos hablaba de las adaptaciones de Poe por este mismo director) y yo mismo también lo he citado en alguna ocasión.

Hoy traigo a Roger Corman a este post por una razón principal, la de ser el autor de una película de culto que ha dado lugar a un musical de éxito y a una película musical, que a su vez también se ha convertido en una película de culto: "The Little Shop of Horror".

Corman era un director que no se quebraba la cabeza. Cuando tenía una idea la ponía en práctica sin pensar en pulirla. Así pues cuando tuvo la historia llamó a sus actores habituales: Jonathan Haze, Jackie Joseph, Mel Welles y Dick Miller y en solo dos días y 30.ooo dólares de la época, que tampoco era una cantidad excesiva llevó a cabo su película más "cult".

Por aquellos misterios del cine , y por el boca a boca "La pequeña tienda de los horrores" se convirtió de la noche a la mañana en una película de cola larguísima. En principio se proyectaba obviamente en doble sesión con "Black Sunday" de Mario Bava, pero poco después caminó sola con extraordinario éxito.

Las vidas del miserable floristero Gravis, de la dulce y tontita Audrey y del tímido y patoso Seymour se ven alteradas cuando entra en juego una revoltosa e insaciable Audrey Jr, una planta a la que enloquece la carne humana.

Cuando Corman recibió el encargo de rodar una película llamó urgentemente a su guionista, Charles B. Griffith para que se diera prisa en escribir un guión. Había muy pocos días de plazo porque se tenían que utilizar unos decorados que serían desmontados en días. Griffith pensó al principio en una historia de vampiros llamada "Cardula" en la cual el vampiro protagonista es al mismo tiempo un crítico musical. Corman le dijo que nones y la siguiente idea, titulada "Gluttony", iba de un cheff que liquida a los clientes para después cocinarlos, pero Corman tuvo que rechazar también esta idea por aquello de la censura de estudio. Entonces a Griffith se le ocurrió decir : "Bueno ¿y si es una planta la que se come a los tios?. Corman entonces le contestó: "OK, Griffith, por cierto, ambos le hemos dado a la botella ¿cierto?"
La verdad es que a Griffith se le iba la olla con las ideas, pero Corman aceptó aquella proposición y puso al guionista a trabajar de inmediato.
La película se iba a titular "The Passionate People Eater" , pero se cambió por el título más comercial de "La pequeña tienda de los horrores".


En los ochenta, un joven compositor llamado Alan Menken y el letrista Howard Ashman decidieron llevar a las tablas "La pequeña tienda de los horrores". El asunto era arriesgado y aunque confiaban en el proyecto no sabían qué repercusión tendría entre el público. De acuerdo con la película original Menken compuso la música con aires sesenteros e inspirados en Motown style, sobre todo las melodías "Skid Row", "Somewhere That's Green" , "Suddenly Seymour" y la canción de entrada.

El seis de Mayo de 1982 se alzó el telón en el WPA Theatre del off-Broadway. El éxito, al igual que el de la película fue inmediato. La obra recibió innumerables premios y sus representaciones llegaron a 2.209, la cifra más alta jamás alcanzada por una producción en el off-Bradway.
Lo menos que pensaban los autores era que la obra diera la vuelta al mundo. Pero así fue y posiblemente fuera de los primeros musicales que se representaron en escenarios españoles, concretamente en Madrid y en Barcelona.
Las diferencias entre el musical y la película original son varias, aunque se conserva el concepto del humor macabro. Los escenarios cambian y en vez de los barrios bajos de Los Angeles a los de Nueva York. La madre judía, hipocondríaca de Seymour se elimina y Seymour viene a ser un huérfano adoptado por Mushnik. Curiosamente el cliente masoquista que en la película de Corman era interpretado por Jack Nicholson, fué omitido en el musical, pero vuelto a rescatar en la película (interpretado por Bill Murray) que posteriormente Franz Oz realizó sobre el musical.
El musical introduce tres nuevos caracteres: un coro de chicas del barrio: Crystal, Chiffon y Ronnette que son igualitas que el famoso grupo de los sesenta. La malvada planta se llama Audrey II en vez de Audrey Jr. y es una alienigena que ha venido a la Tierra con la intención de dominar el planeta.

En Octubre de 2003, "Little Shop of Horrors" musical aterrizó en el corazón de Broadway, en el escenario del Virginia Theatre.

Y por fin llegamos al terceto, "Little Shop of Horror", película musical. El proyecto surgió casi inmediatamente de la primera puesta en escena del musical. Hablar de Frank Oz, el director de esta adaptación musical, es hablar del hombre que trabajó con Jim Henson, del Maestro Yoda de la Guerra de las Galaxias, de Barrio Sésamo, Miss Piggy y etec. etc.

"Little Shop of Horrors" versión Oz es una verdadera delicia donde todos los actores merecen un puesto de honor, muy en especial Ellen Greene, una adorable Audrey Fulquard que queda para siempre en la lista de oro de las chicas-bobitas-sexys del cine. Steve Martin, en el papel del dentista sádico está genial y ningun Seymour hubiera dado la talla como Rick Moranis. Y sobre todo la voz de Audrey II , que la pone Levi Stubbs el lider vocal de los Four Tops.
Bill Murray aparece en un impagable pequeñisimo papel de paciente masoca del sádico dentista Orin Scrivello.
Tanto la banda sonora del film como el Broadway original cast son una gozada para el oído. Los recomiendo a quien no haya tenido ocasión de escucharlos.
Hay un final de 23 minutos que fué descartado por la negativa aceptación de las primeras audiencias. No se si aparece en las actuales copias de DVD, como curiosidad. Yo no lo he llegado a ver nunca. En este final Audrey II se come a Seymour y escupe sus gafas y poco despues vemos a la malvada planta en lo alto de la Estatua de la Libertad.

En fin aquí teneis un pequeño mosaico de una pieza desc0mpuesta en tres versiones distintas. Os aseguro que cada una de esas partes por separado es una verdadera delicia. Yo, al menos así lo pienso.

A ultima hora he conseguido encontrar el final original. Yo también lo veo por primera vez y como tal ahí lo teneis.



Friday, September 18, 2009

EL WESTERN MAS LIRICO DE FORD





Mucho, muchísimo se ha hablado de John Ford, de su vida, de su forma de dirigir, de sus películas y naturalmente todos los que admiramos a este genio del cine, discutimos sobre su mejor película del oeste. En esta discusión todos llevamos la razón y lo único que podemos decir al final es : "pues mi favorita de Ford es....."
Pues bien, mi película del oeste favorita de Ford es sin lugar a dudas "My Darling Clementine", o "Pasión de los fuertes" que se tituló en nuestras tierras.
Tombstone era el pueblo al oeste de las Rockies que tenía el mayor cementerio y no era nada extraño teniendo en cuenta los intereses mineros y la clase de aventureros que arribaban por aquellos lares.

Wyatt Earp es un personaje (Henry Fonda en esta película) que ha sido protagonista de infinidad de películas. Su figura legendaria ha inspirado con desigual fortuna a muchos cineastas, pero su lado humano no ha sido nunca mejor tratado que por John Ford en "Pasión de los Fuertes".
Earp nació en Illinois en 1848 y junto con su familia se marchó al Oeste en 1864. Fue detenido por robar caballos en territorio indio pero pagó la fianza y pudo escapar a Kansas. En 1874 la historia lo coloca en Wichita, donde trabajó de policía. En Dodge City conoció a John "Doc" Holliday, un jugador profesional tuberculoso que a la primera de cambio sacaba las pistolas. Su temperamento era terrible. Cuando Virgil, el hermano mayor de Earp consigue el puesto de Sheriff en Tombstone toda la familia se trasladó a aquel pueblo, incluído "Doc" Holliday.
Precisamente allí, en aquel poblado, se dirimió, en treinta segundos, el duelo más famoso de todo el Oeste. En Octubre de 1881 el tiroteo del OK Corral acabó con todos muertos y heridos, excepto Wyatt Earp.
Tanto este duelo, como las hazañas de este personaje no habrían trascendido a meras crónicas del Far West de no ser por el libro de Stuart Lake, escrito en 1931, titulado "Wyatt Earp, Frontier Marshall". Aunque Stuart Lake colaboró con Wyatt y le conoció bastante bien no cabe la menor duda que el escritor exageró y mitificó muchas de las hazañas del "héroe," pero tuvo un éxito inusitado y naturalmente el cine vió un filón en el tipo que un día fué sheriff de Tombstone(ocho de sus ochenta años).
En 1939 Allan Dwan dirigió "Frontier Marshall", protagonizada por Randolph Scott y César Romero. En realidad esta película es ciertamente olvidable y los hechos que narra se apartan de los que en realidad ocurrieron, pero Ford tomó este film como base de "Pasión de los Fuertes". Casi todo el comienzo es igual a la película de Dwan, cuando un indio borracho atemoriza a la ciudad. Charlie Stevens que interpretaba al indio fue contratado por Ford para hacer la misma escena.

Ford tampoco se ciñó al completo en los hechos históricos. Usó solo la anécdota como un gran esbozo para desarrollar su propia pintura. El maestro, que había regresado tuerto de sus experiencias en el frente del Pacífico durante la segunda Gran Guerra, quería hacer películas con toda la libertad. No quería interferencias de productores o de estudios y tampoco deseaba filmar sin más el guión que le presentaran. El había contratado a Winston Miller para escribir el guión de "Pasión de los Fuertes".


En un primer borrador había algunas diferencias con el film definitivo. Por ejemplo cuando Earp se marcha al final no le dice nada a Clementine. El personaje interpretado por Linda Darnell muere y Doc Holliday es asesinado antes del tiroteo. Ford fue retocando y Zanuck también aportó alguna que otra idea.
Ford siempre tuvo claro que Earp iba a ser interpretado por Henry Fonda. Para Clementine el director le pidió a Zanuck que contratase a Anne Baxter, pero tuvo que conformarse con una difusa Cathy Downs. En cuanto a Linda Darnell, la amante mejicana de Doc, Ford tuvo que conformarse aunque no le gustaba la caída de párpados de la actriz.
Para Doc Holliday se pensó en Tyrone Power (hubiera sido un buen Doc a fe mía), Douglas Fairbanck Jr. y ¡Vincent Price! (para nada en el papel, tambien bajo mi criterio). El papel se lo llevó Victor Mature, con ciertas reticencias por parte de Ford, que luego se disiparon.



El decorado de Tombstone se construyó en Monument Valley. (Ese lugar incomparable en el que servidor se sentó a contemplarlo en el mismo lugar desde donde el maestro supervisaba algunas de sus memorables escenas) Una nota curiosa es que Ford habilitó a un sacerdote que tuvo que venir por una carretera de 140 kilómetros para que dijera misa el domingo. El pícaro tuerto obligaba a asistir a misa tanto a católicos, como a protestantes o judíos de esta manera cuando durante el oficio se pasaba la bandeja (en este caso el sombrero) todo el mundo "aporta inferi" (¿se dice así en latín?).
Parece ser que las noches en aquel mágico lugar eran absolutamente preciosas. Danny Borzage amenizaba las veladas con la música de su acordeón y a veces se encendían las luces de los relámpagos a lo lejos en el valle.
El carácter que Fonda imprime al personaje de Earp es absolutamente sublime. Es un hombre completamente civilizado que se levanta cuando aparece una mujer, que sabe bailar y trinchar un pollo. Y que se sienta en el porche chulescamente mientras balancea la silla.


"My Darling Clementine" no quiere ser un film violento (que lo es) sino lírico y romántico. El título original lo dice todo (comparar el rocambolesco titulo italiano del poster de portada). Escenas como la de la barbería, la del baile y la despedida final son piezas maestras que salían del corazón de la cámara de uno de los más grandes directores que jamás ha sido, para placer de nuestros sentidos.

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Nota al margen. Con este post, servidor de ustedes, comienza a contar desde los doscientos. Si las circunstancias me siguen siendo favorables, como espero, seguiré manejando el timón de esta nave con la misma ilusión que el primer día, ya casi hace tres años. Gracias a todos vosotros por seguirme. Espero estar a la altura de las circunstancias y no ser demasiado plasta. Si en alguna ocasión logro provocar una sonrisa o una buena reflexión me daré por compensado.

Empecé este blog cuando me monté en ese cacharro. ¿El intrépido capitán Han Solo en su Halcón Milenario?....Bueno, tampoco tuerzan el gesto. Han Solo también tiene una pila de años encima ¿o no?