En los años 60 corría una costumbre cinematográfica que consistía en estrenar en los cines de barrio una película de las llamadas "serie B" juntamente con un reestreno de otra película que ya había sido exhibida en las salas del centro de las ciudades o bien con otro producto B. En España se llamaba "Sesión Doble" y en América "Double Feature". Naturalmente las películas llamadas "B" se suponía que carecían del glamour de las grandes estrellas, y los directores que las filmaban eran "aprendices" o "directores industriales" cuyo nombre no trascendía, ni falta que hacía. Estos artesanos de estudio suplían las carencias con una imaginación desbordada y hoy muchos de estos films "B" han pasado a ser películas de culto a las que se le perdonan las aristas y los defectos. Y alguno de estos directores goza hoy del reconocimiento de muchos eruditos del cine.Uno de estos directores "B" es Roger Corman, de quien se ha hablado mucho en algún blog amigo (hace unos días sin ir más lejos en www.tengobocaynopuedogritar.blogspt.com , Crowley nos hablaba de las adaptaciones de Poe por este mismo director) y yo mismo también lo he citado en alguna ocasión.
Hoy traigo a Roger Corman a este post por una razón principal, la de ser el autor de una película de culto que ha dado lugar a un musical de éxito y a una película musical, que a su vez también se ha convertido en una película de culto: "The Little Shop of Horror".
Corman era un director que no se quebraba la cabeza. Cuando tenía una idea la ponía en práctica sin pensar en pulirla. Así pues cuando tuvo la historia llamó a sus actores habituales: Jonathan Haze, Jackie Joseph, Mel Welles y Dick Miller y en solo dos días y 30.ooo dólares de la época, que tampoco era una cantidad excesiva llevó a cabo su película más "cult".
Por aquellos misterios del cine , y por el boca a boca "La pequeña tienda de los horrores" se convirtió de la noche a la mañana en una película de cola larguísima. En principio se proyectaba obviamente en doble sesión con "Black Sunday" de Mario Bava, pero poco después caminó sola con extraordinario éxito.
Las vidas del miserable floristero Gravis, de la dulce y tontita Audrey y del tímido y patoso Seymour se ven alteradas cuando entra en juego una revoltosa e insaciable Audrey Jr, una planta a la que enloquece la carne humana.
Cuando Corman recibió el encargo de rodar una película llamó urgentemente a su guionista, Charles B. Griffith para que se diera prisa en escribir un guión. Había muy pocos días de plazo porque se tenían que utilizar unos decorados que serían desmontados en días. Griffith pensó al principio en una historia de vampiros llamada "Cardula" en la cual el vampiro protagonista es al mismo tiempo un crítico musical. Corman le dijo que nones y la siguiente idea, titulada "Gluttony", iba de un cheff que liquida a los clientes para después cocinarlos, pero Corman tuvo que rechazar también esta idea por aquello de la censura de estudio. Entonces a Griffith se le ocurrió decir : "Bueno ¿y si es una planta la que se come a los tios?. Corman entonces le contestó: "OK, Griffith, por cierto, ambos le hemos dado a la botella ¿cierto?"
La verdad es que a Griffith se le iba la olla con las ideas, pero Corman aceptó aquella proposición y puso al guionista a trabajar de inmediato.
La película se iba a titular "The Passionate People Eater" , pero se cambió por el título más comercial de "La pequeña tienda de los horrores".


En los ochenta, un joven compositor llamado Alan Menken y el letrista Howard Ashman decidieron llevar a las tablas "La pequeña tienda de los horrores". El asunto era arriesgado y aunque confiaban en el proyecto no sabían qué repercusión tendría entre el público. De acuerdo con la película original Menken compuso la música con aires sesenteros e inspirados en Motown style, sobre todo las melodías "Skid Row", "Somewhere That's Green" , "Suddenly Seymour" y la canción de entrada.
El seis de Mayo de 1982 se alzó el telón en el WPA Theatre del off-Broadway. El éxito, al igual que el de la película fue inmediato. La obra recibió innumerables premios y sus representaciones llegaron a 2.209, la cifra más alta jamás alcanzada por una producción en el off-Bradway.
Lo menos que pensaban los autores era que la obra diera la vuelta al mundo. Pero así fue y posiblemente fuera de los primeros musicales que se representaron en escenarios españoles, concretamente en Madrid y en Barcelona.
Las diferencias entre el musical y la película original son varias, aunque se conserva el concepto del humor macabro. Los escenarios cambian y en vez de los barrios bajos de Los Angeles a los de Nueva York. La madre judía, hipocondríaca de Seymour se elimina y Seymour viene a ser un huérfano adoptado por Mushnik. Curiosamente el cliente masoquista que en la película de Corman era interpretado por Jack Nicholson, fué omitido en el musical, pero vuelto a rescatar en la película (interpretado por Bill Murray) que posteriormente Franz Oz realizó sobre el musical.
El musical introduce tres nuevos caracteres: un coro de chicas del barrio: Crystal, Chiffon y Ronnette que son igualitas que el famoso grupo de los sesenta. La malvada planta se llama Audrey II en vez de Audrey Jr. y es una alienigena que ha venido a la Tierra con la intención de dominar el planeta.
En Octubre de 2003, "Little Shop of Horrors" musical aterrizó en el corazón de Broadway, en el escenario del Virginia Theatre.

Y por fin llegamos al terceto, "Little Shop of Horror", película musical. El proyecto surgió casi inmediatamente de la primera puesta en escena del musical. Hablar de Frank Oz, el director de esta adaptación musical, es hablar del hombre que trabajó con Jim Henson, del Maestro Yoda de la Guerra de las Galaxias, de Barrio Sésamo, Miss Piggy y etec. etc.
"Little Shop of Horrors" versión Oz es una verdadera delicia donde todos los actores merecen un puesto de honor, muy en especial Ellen Greene, una adorable Audrey Fulquard que queda para siempre en la lista de oro de las chicas-bobitas-sexys del cine. Steve Martin, en el papel del dentista sádico está genial y ningun Seymour hubiera dado la talla como Rick Moranis. Y sobre todo la voz de Audrey II , que la pone Levi Stubbs el lider vocal de los Four Tops.
Bill Murray aparece en un impagable pequeñisimo papel de paciente masoca del sádico dentista Orin Scrivello.
Tanto la banda sonora del film como el Broadway original cast son una gozada para el oído. Los recomiendo a quien no haya tenido ocasión de escucharlos.
Hay un final de 23 minutos que fué descartado por la negativa aceptación de las primeras audiencias. No se si aparece en las actuales copias de DVD, como curiosidad. Yo no lo he llegado a ver nunca. En este final Audrey II se come a Seymour y escupe sus gafas y poco despues vemos a la malvada planta en lo alto de la Estatua de la Libertad.
En fin aquí teneis un pequeño mosaico de una pieza desc0mpuesta en tres versiones distintas. Os aseguro que cada una de esas partes por separado es una verdadera delicia. Yo, al menos así lo pienso.
A ultima hora he conseguido encontrar el final original. Yo también lo veo por primera vez y como tal ahí lo teneis.





















