Monday, May 2, 2011

UN ESPLENDIDO OBJETO DE DESEO -AÑO 1961











LA VIDA EN UN TRAGO Y MILES DE FOTOGRAMAS- 1961

¡Ay, amigos, cuán presto el placer se muestra y cómo a nuestro parecer, tan breve se nos antoja!, digo yo robándole poesía a Don Jorge Manrique, que era un poco más melancólico y fatalista que un servidor.

Y siguiendo en poesía, con permiso de los tiempos que corren, qué mejor forma de definir el amor juvenil tal como lo trasladaba en palabras nuestro gran poeta y dramaturgo Félix Lope de Vega y Carpio.

"Desmayarse, atreverse, estar furioso
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño:
esto es amor; quien lo probó lo sabe.

Llevaba muchísima razón nuestro poeta en acabar de esa forma su original poema, porque quien probaba el amor a los 18 años (al menos en aquellos tiempos) era sacudido (Shake, como bien decían los Beatles) por todas esas sensaciones en "menos de horas veinticuatro".
Pero dejémos de preámbulos amorosos, que eso vendrá más tarde y enfoquemos las cosas con orden y concierto.
Confieso que me ha dado muchísimo trabajo elegir la película de este año. El cine daba un alto cuantitativo en el lado europeo y se palpaba la impresión de una decadencia hollywoodiana. La progresía europea aplaudía cintas como "La dolce vita", "Acattone", "El año pasado en Marienbad" , "La noche" o "Divorcio a la italiana".......pero obviamente la industria americana se renovaba. El musical llegaba a su cenit adulto con "West Side Story". Wyler se atrevía, y llegaba un poco más lejos que "These Three", con "La Calumnia". Deborak Kerr nos fascinaba en la inquietante "The Innocents". Un particular crepúsculo de dioses fue convocado por Huston en la oscura "The Misfits": Clark Gable, Marilyn Monroe y Montgomery Clift libraban sus particulares vidas rebeldes al compás de las melancólicas notas de Alex North.
Pero hubo una gran película que para mí es muy representativa de mi pequeña vida de 1961: "THE HUSTLER" o "El Buscavidas", título con el que se estrenó en España.

Pero dejemos en suspenso el comentario de esta película y comentemos sobre la marcha los avatares de este año.
La década comenzaba como un cuento, como una leyenda de tintes artúricos. Al menos eso nos prometían los comentaristas esperanzados, cuando aplicaron el mito de Camelot a la nueva corte que se abría en la Casa Blanca, donde un joven y católico presidente, J.F.K., asumía el mando de la nación más poderosa de la tierra, con permiso de la URSS. Este joven y flamante mandatario universal se permitió la machada de prometer, que antes de que acabara la década, un hombre se pasearía por la Luna.

Nuestro bellísimo satélite dejaba de ser objeto poético para convertirse en un proyecto mercantilizado. Ya no nos valdrían aquellos versos de nuestro poeta granadino: ¡Huye, luna, luna, si vinieran los gitanos, harían con tu corazón collares y anillos blancos!".
Pero antes que a los intereses lunares, los americanos volvieron la mirada hacia la lejana Indochina o mejor dicho a un punto de aquella geografía llamada Vietnam, que harta de los desmanas coloniales de holandeses, ingleses y franceses buscaba un ideal comunista. El heroico Arturo americano envió los primeres 18.000 marines a la jungla del extremo oriente.

La otra potencia mundial le tocaba las narices a Europa y comenzaba a construir el famoso y "artístico" muro de Berlín. A los simples mortales no nos daban otra opción que el blanco o el negro. O estabas a la derecha o a la izquierda. Naturalmente en nuestro pais pequeñito sólo teníamos una opción: "Mas no busqueis disonancias; porque al fin nada disuena, siempre al son que tocan bailan", dijo don Antonio el poeta casi cuatro décadas antes.

Pero me gustaría que escucharais esta canción maravillosa titulada "Do It Again" en la que una frágil Judy Garland triunfaba "otra vez", en el Carnegie Hall de Nueva York. No era precisamente esta la música que molaba por aquellos entonces, y quienes como yo vivían su juventud en aquellos años, esta mujer era algo anticuado frente a grupos que emergían como los Beach Boys.

Vean, vean e identífiquense como gusteis.
O naturalmente este mítico grupo que emergía en Hamburgo y que pronto pertenecería por derecho propio al colectivo universal.

Ni más ni menos que los Beatles entran en escena.
Este era pues el escenario del joven Toni en 1961, que como dije en el año anterior tuvo que subirse los pantalones, abrochárselos bien y hacer frente a una situación más que delicada.

Sentía que un gusano enorme le estaba royendo el corazón. Era dolor físico el que sentía cuando subió las oscuras escaleras que comunicaban el partalón de la entrada con el piso superior. Un intenso olor a puchero con yerbabuena se escapaba desde la cocina donde se oía trajinar.
Toni se palpó la cabeza y suspiró. Entró en la estancia donde su madre tabajaba preparando el almuerzo.
- Llegas temprano.- le dijo con una sonrisa.
- Acabo de ver a la títa Martirio, mamá.
- Ah, bien ¿y qué?
- Mamá, me ha contado cosas de tí.
La madre volvió la cabeza hacia los pucheros y siguió con la tarea como si la conversación no le interesara. Toni insistió.
- Mamá, te he dicho que la tita Martirio me ha contado cosas que me han avergonzado y quiero saber lo que tú opinas.
- Mira hijo, tú no tienes nada que ver con eso y yo no tengo que darte explicaciones de ninguna clase.

Toni se puso rojo y apretó los puños.
- ¡Cómo que nó tienes que darme explicaciones!...¡La gente murmura mamá, y yo no quiero ser el cabrón que esconda la cabeza!¡Ya no soy un crío! ¿Te enteras?....¡Y esta misma tarde voy a ir a ver a ese tío!
La madre se volvió agitada.
- ¡Tú no vas a ir a ninguna parte!
- Ya lo creo que iré.

Toni no comió. Se había encerrado en su cuarto. A pesar de la energía que había mostrado ante su madre, estaba acojonado. Ella tenía razón.El era un crío de 17 años y se iba a enfrentar con un tipo de cuarenta y tantos.
Su madre había estado llamando a la puerta y le había suplicado de mil formas e incluso le había amenazado, pero Toni permaneció en su empeño.
A las seis de la tarde se vistió con esmero y abrió la puerta. Junto a un balcón estaba sentada su madre. Había llorado. Levantó la vista y le miró con cierta desesperación.
- Así que estás decidido a enfrentarte con Blas.
- ¡Vaya!¡No sabía que así se llama ese cabrón!.- dijo Toni con sarcasmo fingido.
La madre saltó dispuesta a darle un bofetón, pero Toni la esquivó.
- Ni se te ocurra pegarme, mamá.
Bajó rápidamente la escalera y salió a la calle. Respiró con fuerza. Sabía que los acontecimientos le estaban superando. Algo le decía que estaba dando un paso demasiado largo para él, pero si algo caracterizaba a Toni era su voluntad una vez tomada una decisión, sin tener en cuenta las consecuencias.
(Toni por aquellos años. Con su hermana pequeña y un amigo llamado Miguel. La foto fue tomada por su novieta Gloria)

La tía Martirio le habia señalado la casa donde vivía aquel individuo. Toni nunca pudo olvidar el zaguan de baldosas negras y blancas y el portalón de cristales opacos verdes y blancos. Había una cadenita que comunicaba con una campanilla. Esta sonó un poco lejana. A los pocos minutos la puerta se abrió. Una señora de cierta edad, de aspecto muy pulido. Con unas enormes gafas que casi ocultaban unos ojos ratunos. Vestida con un austero traje negro. Rodeado el delgado cuello por una cadena brillante de la que pendìa un crucifijo. El aspecto de aquella mujer era francamente desagradable y su voz al preguntar era crujiente como la lija.
- Dígame qué desea, joven.
- Querría ver al Sr. Blas...en privado.

La mujer fijó su mirada en Toni con mayor intensidad y entornando los ojos. De pronto saltó como si una chispa eléctrica le hubiera alcanzado.
- Pero si tú eres el hijo de esa.....- y con extremada dureza preguntó- ¿Qué es lo que quieres?
- Acabo de decirle, señora, que quiero ver al Sr. Blas, supongo que su marido. Y si no le importa, en privado.
Sin que ella se apercibiera, el hombre apareció a sus espaldas. Era relativamente alto, de pelo cano y cara de mandíbulas apretadas. Apartó con autoridad de la puerta e indicó con un gesto a Toni que le siguiera.
- ¿Vienes a traerle un recado de su querida?- dijo casi en un grito la mujer.
El hombre condujo al muchacho a un saloncito y cerró la puerta tras él.
- ¿Se puede saber qué coño te trae aquí?- preguntó apretando sus puños tan fuerte que las venas se dibujaban muy fuertes.
- Quiero que deje en paz a mi madre.- dijo Toni con decisión y sin que le temblara la voz.
- Mira chico, tú no entiendes nada y no sé siquiera cómo te consiento que hayas venido a mi casa. Te hubiera echado a patadas de no tener en cuenta que eres el hijo de una persona a la que aprecio.
- Pues no la aprecie tanto y déjenos en paz. Dedíquese a su señora y así estaremos todos más contentos.
- Ja, ja, ja, eso estuvo bien, muchacho!....Te voy a decir una cosa en confianza, porque me caes bien. Mi señora hace mucho tiempo que no es mi señora ¿entiendes?

Toni sintió de pronto algo extraño. No conseguía enfadarse con aquel hombre. Tenía que pelear porque la sociedad no veía con buenos ojos las relaciones de su madre con un hombre casado, pero si aquellas dos personas buscaban la alegría mutua ¿qué mal había en ello?

Hubo una vaga promesa de ruptura, pero Toni estaba seguro de que no se iba a producir tal cosa. A los pocos meses y con la "ayuda eclesiástica", ya que estaban en peligro determinados miembros de la familia, el asunto se arregló. Toni tuvo siempre dos sentimientos encontrados: no pudo perdonar del todo a su madre, y no pasó mucho tiempo sin que abandonara prácticamente para siempre su hogar, pero desde el fondo de su corazón se hubiera alegrado de que aquellas dos personas hubieran podido llegar a estar juntas.

He consumido prácticamente todo el espacio dedicado a la vivencia personal y no he podido llegar al momento que prometía el título. Obviamente, en las fotos que adjunto había una persona tras de la cámara y esa era una chica llamada Gloria. Fue mi primera novia. De ella y de mis inicios proletarios en el mundo laboral en la ciudad de Linares os hablaré en el próximo año.

Algún amigo me ha regañado porque cuando llega la hora de la película dedico poco espacio al comentario de ella. Es cierto, pero me pongo a escribir y no tengo en cuenta que al personal no le sobra el tiempo.

"Juega bien límpio, lástima que no aguante el alcohol" dice uno de los personajes de "The Hustler"


Eddie Felson (Paul Newman) realiza sin más una gran jugada. Su compañero le salta que no será capaz de repetir una jugada igual. Le dice que ha sido una cuestión de suerte. Eddie se encabrona (sabemos que aparentemente) con Charlie Burns (Myron McCornick), éste abandona el local, mientras algunos mirones del local deciden apostar a que Eddie no es capaz de repetir la jugada. Eddie se concentra, coge el taco sin apresurarse, mira a la bola con sus expresivos ojos y ¡zas!, la jugada se repite con toda la gloria del taco.
Cuando minutos más tarde sale a la calle, sube al coche donde le espera su socio Charlie, y con una abierta sonrisa le entrega la cartera con el dinero que acaba de ganar.
Aparecen los títulos de crédito y tras ellos se abre la secuencia en una gran sala de billar, en la que comienza la jornada. Un afroamericano quita las lonas de las mesas. En ese momento Eddie y Charlie entran en la sala. Ambos comentan frases acerca del aspecto del local
- Está bastante tranquilo- dice Burns
- Sí, igual que una iglesia. La iglesia del dios de la estafa.- le contesta "Fast" Eddie
- No, esto parece la morgue. Todo eso son mesas para los muertos.
- Te aseguro que yo estaré vivo cuando salga.

Alguien que conoce la reputación de Eddie le comenta a éste y a Charlie que se olviden de ganarle a Minnessota Fats.
- Vete a casa con tu chico.- le dice a Charlie- Fats no necesita tu dinero,No le ha ganado nadie en quince años. Es el mejor del pais.
- Se equivoca-le contesta Eddie- El mejor soy yo.

La cámara se detiene en el reloj situado a la entrada de los billares. Vemos entrar al famoso Minnessotta Fats, vestido elegantemente, fumando y con una flor en el ojal de la americana. Eddie se acerca al gran hombre. Fats le comenta al joven si le gusta apostar. Eddie sin inmutarse le dice que la partida valdrá doscientos dólares.
- Ahora sé por qué eres conocido como "Fast" (rápido o relámpago) Eddie. Muchacho tú eres de los míos.
Comienza la larga partida. Minnessota se lava las manos y se las frota con polvos de talco. Eddie no tiene por menos que admirar la forma en la que se mueve su oponente. "Es tremendo. El tipo, el viejo gordo. Mírale, se mueve como un bailarín....¡y esos dedos¡ Esos dedos maravillosos es como si estuvieran tocando un violín."

Las horas pasan y Minnessota pide que le traigan una botella de whisky. Eddie, sin perder el tipo pide que le traigan otra.

Pronto va a entrar en acción otro personaje, quizá la pieza clave de lo que ocurrirá a partir de ahora.
La secuencia nos situa en la habitación contigua donde hay una timba de jugadores de poquer entre los que se encuentra Bert Gordon ( George C.Scott). El muchacho que ha entrado a por las bebidas le informa a éste de la partida entre Minnessota y Eddie. Bert abandona la mesa y se traslada a la sala, donde observa con atención a ambos contendientes.

Despues de más de 25 horas de partida Minnessota da por finalizado el juego. Eddie ha perdido todo el dinero.
Charlie y Eddie se encuentran en el dormitorio de una pensión de mala muerte. Charlie duerme profundamente. Eddie se ha levantado y observa desde la ventana el letrero de las salas de billar. Se da cuenta de lo miserable de su estado y decide dejar a su "manager". Rebusca en sus bolsillos y deja unos billetes. Al abrir la puerta y marcharse dice entre labios: "Perdona, Charlie".
Ya en la estación de autobuses Eddie se asea en el lavabo. Allí puede leer en una máquina su horóscopo "¿Es éste su día de suerte?"

Poco después Eddie conoce a Sarah. En realidad ambos no han cruzado una palabra y Eddie se ha quedado adormilado en su asiento. Cuando la camarera le llama la atención para que otros clientes ocupen su asiento, él rebusca en los bolsillos, aun atolondrado, un billete para pagar. La camarera, con gesto avinagrado le dice: "Está pagado por la señora!.
Poco después se vuelve a encontrar con la joven . En esta ocasión él se acerca y entabla conversación con ella.
- ¿Dónde vives?- le pregunta ella
- Por aquí- le dice Eddie con indiferencia.
- Yo se dónde vives, en una taquilla de la estación. ¿Cómo puedes vivir así?
- Apretado. ¿Siempre desayunas con alcohol?
- Padezco de insomnio y me aburro en casa.

Se hacen mutuamente la presentación.
- Mi nombre es Eddie- le comenta él
- El nombre podría ser Eddie. ¿Cuál podría ser mi nombre?
- No se. ¿Cuál te gustaría que fuera?
- A mí me gusta el que es, Sarah. Es un nombre bíblico, ¿sabes lo que significa?

Cuando ambos se disponen a abandonar el bar, Sarah está a punto de caeerse. Eddie se extraña de la falta de equilibrio de la mujer: "No estoy borracha. Soy coja". El la acompaña y a la puerta de su apartamento e intenta besarla. Ella musita para sí misma "¿Por qué yo?

Eddie y Sarah se instalan en el apartamento de ésta, pero la convivencia entre ambos es muy difícil. Más aún cuando reaparece Charlie, el antiguo socio de Eddie. Le suplica que vuelva con él.
- Era como un hijo para mí. Apenas tenía 16 años cuando le conocí.- dice Charlie.
Eddie no transige y Charlie se marcha.
Un día, Sarah teclea en la máquina de escribir. A su lado hay una botella. Eddie, fastidiado recoge los cacharros sucios de la cocina.
Cuando Sarah se recuesta Eddie arranca el papel del rodillo de la máquina y lee
- "Tenemos un contrato de mutua tristeza y una impenetrable oscuridad nos rodea"- y volviéndose a ella le dice- ¡Inventa algo más alegre!
Ella le contesta muy apesadumbrada.
- Le has dicho a Charlie, ¡muérete de una vez! ¿me lo dirás a mí también?

Eddie vuelve a los garitos de billar e inicia su relación profesional con Bert Gordon. Este le reprocha ser un perdedor nato.
- Beber whisky al empezar una partida es buscar un pretexto para perder. Pero tú no no necesitas pretexto para perder. En realidad no hay un jugador de billar mejor que tú, si lo haces siempre como lo hiciste la otra noche. Tienes talento.
- Si tengo talento, ¿qué es lo que me hizo perder?- le contesta Eddie.
- Tu carácter- le responde Bert- ¿Crees que se puede jugar al billar y al poker 48 horas, contando solo con el talento? ¿Crees que Minnesota Fats tiene más temperamento en un dedo que tú en todo tu cuerpo?
Eddie se excusa diciendo que tal vez perdiera por haber bebido demasiado.
- También hay que tener talento para beber whisky- sentencia Bert.

Eddie, alentado por lo que Bert le dice se anima para volver a enfrentarse con Minnesota Fats. Lo único que necesita son mil dólares. Bert le dice que eso no es suficiente. que al menos necesita tres mil dólares.

- Empezará a quinientos la partida y te despojará de la camisa, es su sistema cuando se enfrenta a un hombre que sabe tanto como él.
Bert le ofrece los tres mil dólares para ver como reacciona Eddie. Naturalmente el prestamista se queda con la parte del león. El 75 por ciento será para Bert. Eddie rechaza el trato abusivo de Bert, éste le advierte.
- Saben quien eres, Eddie. Si entras donde haya corrido la voz, te comerán vivo.

Eddie vagabundea por las calles. Desesperado decide entrar en un billar haciéndose el palurdo, pero cuando, envalentonado, le gana al rival descubriendo su verdadera condición de jugador profesional. Cuando intenta largarse con las ganancias le cogen entre varios y le fracturan los pulgares de ambas manos.

Eddie vuelve con Sarah. Parece ser que la relación entre ambos puede llegar a una meta. Un día en el campo Eddie le comenta a Sarah con entusiasmo lo que es el billar para él.
-!De pronto siento alas en el brazo, y el taco forma parte de mí! El sonido de las bolas es como la música...No tienes que mirar. Acabas de hacer una jugada formidable. Juegas como ninguno, mejor que ningún jugador en el mundo.
Sarah entusiasmada le dice.
- No eres ningún fracasado, Eddie. Eres un ganador.

Eddie se ha recuperado de su fractura. Tiene un nuevo encuentro con Bert Gordon quien se interese por su pasado "accidente". Al final Eddie acepta el trato que Bert le había ofrecido. La primera partida la jugará en Kentucky.

Al nuevo manager no le hace gracia que Sarah acompañe a Eddie en la gira. Una vez instalados todos en el hotel Bert habla con Sarah y le dice duramente
- Nos hacemos una guerra mutua y eso es malo para todos. Malo para mí, malo para usted y, sobre todo, malo para Eddie.
- Usted sabe lo que le conviene.
- ¡Ganar¡- le responde con brusquedad.
- ¿Para quién y por qué?
- Hoy para mí, mañana para él- contesta Bert tranquilamente.
- No habrá un mañana...si está usted. Destruye todos los mañana porque los compra hoy y a bajo precio.- le dice Sarah indignada.
- Compro a quien se vende- contesta Bert tranquilamente.
Ella le insulta pero él impasible sigue diciéndole.
- Jovencita, él la ha traído por compasión y yo lo se. Trata de aferrarse con las uñas. Ha oído sonar las trompetas de la gloria para Eddie y quiere salvarse del naufragio. Es el caballo que queda rezagado. ¡No busque complicaciones! Viva y deje vivir....mientras pueda.

Sarah acabará suicidándose y Eddie, sintiéndose culpable de la muerte de la mujer que amaba, intenta recuperar su dignidad.
Provoca un encuentro con Minnesotta Fats.
- Vengo a desafiarte, Gordo.- le dice a Minnesotta.
El monto de la partida será de tres mil dólares.
- Apuesta por mí, no puedo perder - le dice a Bert- Ahora sé lo que es tener carácter. Lo aprendí en una habitación de hotel, en Lousville.

Naturalmente Eddie vence la partida. Cuando abandona el local Bert le reclama su parte de la ganancia, pero Eddie le mira con desprecio y cuando le reprocha ser el responsable de la muerte de Sarah, Bert se justifica.
- Estaba completamente trastornada.
- Y acabamos de enloquecerla. La quería mucho y la perdí en una partida.

Bert le amenaza pero Eddie sin inmutarse le vuelve la espalda al tiempo que le dice a Minnesotta.
- Gordo, jugaste como un maestro.

Eddie y Minnesotta salen a la calle. Bert queda en mitad de las tinieblas de la sala.

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Pocas veces hemos visto un universo más cerrado, cuadrangular y frío como el que emana de los fotogramas de esta película, que entre tonos sombríos y turbios nos retrata a personajes trágicos y perdedores.
El aire que transmitía la cinta era tan seco e irrespirable, tan untado de tabaco y de alcohol, que desazonaba la conciencia del espectador. El público, por aquellos años no estaba por la labor y la película se hizo añicos en las taquillas. Pero el cinéfilo de pro supo resistir el embite y poco a poco el film fué ganando tantos hasta convertirse en un clásico indiscutible.
A pesar de que "The Hustler" transcurre en los primeros años 60, cualquiera que visite los barrios periféricos de Nueva York encontrará los mismos escenarios y los mismos personajes; salas de billar o cualquier otro juego de timbas, pensiones y hostales de mala muerte y por supuesto la Estación de Autobuses de Greyhound...es el mundo circular donde se mueven Fast Eddie y el duro y cínico Bert Gordon.

"The Hustler" fué la primera gran película de Paul Newman y también la que le aupó a la primera división de los actores de Hollywood (no se comprende que le negaran el oscar de aquel año en beneficio del soso Maximiliam Schell).
Piper Laurie, intepreta a una sensacional Sarah. Tampoco se comprende que también fuera desplazada de los oscar por la glamourosa Sophia Loren.
George C.Scott interpreta al frío y calculador manager Bert Gordon. En un momento del film, Sarah dice amarga refiriéndose a él: "Destruye todos las mañana, porque los compra hoy y a bajo precio"





Jackie Gleason interpreta al legendario campeón Minnesota Fats a quien Eddie tiene que vencer para demostrar que él es el mejor (este duelo inspiró más tarde otra película, que convendría desempolvar: "Cincinnati Kid" (El rey del juego))
Robert Rossen es el orquestador de este asombroso juego de caracteres, un director más que interesante, que quedó maldito por doblete en los tristes episodios de la "caza de brujas". Primero por negarse a testificar y después por claudicar, confesarse comunista y denunciar a 57 compañeros.
Su "mea culpa" la entona en este film lóbrego, de luces triangulares, de tomas largas como los palos del billar. Para ello se vale de un estupendo cinemascope en blanco y negro.
Rossen dirigió "The Hustler" con un pulso contenido e hizo una obra maestra, una tragedia conceptual, donde cada plano está medido al milímetro. Es necesario verla para sentir todas y cada una de las escenas. Hay un momento en el que vemos a SArah, cargada de alcohol, apoyada contra la pared, en la fiesta del millonario Findley (Murray Hamilton). Bert se acerca a ella y le susurra algo al oído, palabras que nosotros no oímos. Ella se revuelve y arroja la bebida al rostro de Bert y se desploma. Más tarde comprendemos que este episodio es el preludio que desembocará en el suicidio.
Nunca, como en este película, se cumple, lo que en numerosas ocasiones ha apuntado el BLOG DE JOSEP sobre el protagonismo y lustre de los actores secundarios. Rossen ha tenido la inteligencia y el buen saber de conferir a todos los personajes la misma importancia.

Hay dos cameos que resaltar: Jake LaMotta (el Toro Salvaje) y Vincent Gardenia, ambos hacen el papel de sendos camareros. Myron McCormick, que interpreta a Charlie Burn era un actor de teatro que no solía prodigarse en el cine.

Generalmente, cuando comentamos una película , olvidamos la labor del montador. En esta ocasión es imposible solayar la magnífica labor de Dade Allen, quien supo dar un ritmo preciso a a las largas escenas de billar: tacos, bolas, caras tensas....motivos que narran el juego en imágenes.
Todos sabemos que Scorsese puso el palo de billar de nuevo en las manos de Paul Newman, 25 años más tarde. El actor retomó el personaje de Eddie "Fast" Felson, por propio empeño, en "El Color del Dinero". Impulsó esta secuela, que no "remake" convenciendo a Walter S. Tevis, autor de la novela original. El escritor le presentó el manuscrito a Newman, quien lo pagó de su propio bolsillo los derechos para su adaptación al cine. Newman también pagó al primer guionista, Daryl Ponicsan, pero quien definitivamente firmó el guión de la película fué Richard Price.

"El Color del Dinero" estuvo a la altura de las circunstancias. Es más, fué una gran película mal que le pese a Scorsese , que siempre fue un pelín crítico con ella. Gracias a "El Color del Dinero", el director italoamericano pudo salir del pozo profesional en el que había caído tras "El Rey de la Comedia".
Por paradoja, y con toda justicia, por fin Paul Newman consiguió con su interpretación el oscar que le negaron por el mismo personaje. El actor también había estado nominado en 1958 por "La Gata sobre el Tejado de Cinc Caliente"; en 1958 por la película que comento; en 1963 por "Hud"; en 1981 por "Ausencia de Malicia" y en 1982 por "Veredicto Final".




En realidad, a este honradísimo actor no le hacía falta ningún oscar para que los cinéfilos de todo el mundo lo respetásemos como actor y también como director, las pocas veces que se colocó tras la cámara. Su mejor premio ha sido su larga vida y su presencia en la pantalla, que será inmortal para todos los que amamos al cine.

Espero que no os haya cansado con tanta historia y con tanto rollo. El próximo año 1962 intentaré ser un poco menos pesado.

NOTA: Como creo que ya sabeis BLOGGER ha estado inoperativo casi veinticuatro horas. Este post se ha visto afectado y todos los comentarios que se habían colgado fueron borrados ¿sabe alguien por qué o por quién?. ...En fin esperemos que este incidente no vuelva a ocurrir.
Disculpas a todos los amigos que me visitaron.







Thursday, April 28, 2011

DOS SEMANAS MISSING


Voy a perderme por sendas y vericuetos. Y creedme que siento dejaros por unos quince días. Ya os anuncié que de vez en cuando,en esta nueva etapa de mivida, tendría que atender a deberes afectivos muy, pero que muy grandes. También se tercia que estoy enfrascado en un par de proyectos en los que tengo puesta mucha ilusión. Obviamente, de por medio estarán las vacaciones, que ya están contratadas para finales de Junio....total, que el veranito se presenta bastante movidito y un tanto fresquito porque el programa llega hasta el círculo polar ártico.

Pero no me quiero marchar sin aconsejaros un pequeño evento que tendrá lugar el uno de Mayo. Un grupo de blogueros hemos participado en un magazine al que nos invitó nuestro amigo CROWLEY, del BLOG "TENGO BOCA Y NO PUEDO GRITAR". Servidor de ustedes ha escrito alguna cosilla para este proyecto y me haría mucha ilusión que visitarais este magazine en http://www.cajadepandoramagazine.blogspot.com/.
Pues nada amigos, excusad mi ausencia de vuestras casas. Tan pronto como vuelva os visitaré a todos. Un fuerte abrazote a todos y una feliz entrada de Mayo.

Monday, April 25, 2011

UN HOMBRE EN LA CUERDA FLOJA - KAZAN VI

Nada más oportuno para los intereses políticos, comerciales o religiosos, que una propaganda tendenciosa. Y si nó comparen ustedes el póster que se lanzó en España para el estreno de "Man on a Tightrope" y el cártel del estreno estadounidense.
La diferencia es de una brutalidad notable. La cicatera y castrante censura franquista no sólo decidió borrar de un plumazo a esa juvenil pareja sino que añadió todo un desfile, propio de un auto de fe medieval.

Pero vayamos al grano y empecemos por el verdadero principio, porque antes de "Man on a Tightrope" el "director marcado" había rodado un biopic sobre el héroe de la Revolución Mexicana Emiliano Zapata.

A Kazan le rondaba la idea de hacer una película sobre la Revolución Mexicana desde hacía varios años. Le habían impresionado las crónicas de John Reed y quería dar su propia visión de los héroes de aquellos sucesos tan próximos en el espacio y el tiempo de EEUU.
A tal fin viajó tres veces a la provincia de Morelos reuniendo material y tomando notas pero no estaba del todo seguro de si valía la pena emprender aquel proyecto.
Sin embargo la ocasión se presentó en 1950.
Darryl Zanuck convocó a varios personajes del gremio. También a Kazan y a Jonh Steinbeck, el cual, había escrito un guión, sugerido por el ejecutivo de la Century, sobre la figura de Emiliano Zapata.
Aquella reunión parecía no llegar a ninguna parte y para colmo el magnate trataba al escritor como si fuera un empleado del estudio. Kazan comenzó a preocuparse, sabía que Steinbeck no era un hombre de paciencia precisamente.
Por otra parte, Zanuck era un hombre rectangular, no se preocupaba mucho de los matices. Para él llevar a la pantalla el periplo revolucionario de Zapata era como realizar un western situado en el pais vecino en el año 1910, y hasta ahí llegaba. Kazan, ya cauteloso por los acontecimientos que se avecinaban, y a pesar de su interés por hacerse con el proyecto trató de decirle al productor que aquella película iba a resultar difícil.

John Steinbeck también andaba un poco revuelto y no dejaba de preguntarle a Kazan si Zanuck estaba interesado en producir la vida de un revolucionario. El anatolio le tranquilizaba diciéndole que ese mismo hombre había dado su venia para realizar "Las uvas de la ira". También le advirtió que no tuviera en cuenta todas las contrariedades que pusiera el magnate, él, Kazan, le diría a todo que sí y luego haría mangas y capirotes porque Zanuck leía tantos guiones que pronto se olvidaba de las sugerencias que había dado para su modificación.

En un momento de aquella reunión en la que Steinbeck se ausentó para ir al baño, Darryl le dijo a Kazan: "Este tipo es un gran novelista, pero no sabe cómo construir un guión de cine. Será mejor que tú le ayudes."
En los títulos de crédito de la película sólo aparece como autor del guión el propio Steinbeck, pero curiosamente aparece como coautor no acreditado un misterioso escritor llamado Edgecumb Pinchon, del que solo he podido averiguar que escribió dos novelas: "Viva Villa" y "Daniel Boone". Como guionista cinematográfico sólo figura en "Viva Zapata", y como ya dije no está acreditado en los títulos. Tampoco Kazan habla de éste personaje.

Llevar a la pantalla un héroe revolucionario era más que peliagudo. Zapata era un personaje histórico que podría levantar más de una ampolla en el ambiente políticamente cargado de la sociedad estadounidense. Por otra parte los mexicanos, a los que se le pidió ayuda técnica y permiso para rodar en los lugares donde se movió el héroe no estaban muy conformes con los gringos y sobretodo querían que el guión y los intérpretes fueran modificados.
Gabriel Figueroa, que trabajó en varios films de Buñuel habló con Kazan y Steinbeck y les soltó un argumento definitivo: "Emiliano es el héroe de cualquier patriota mexicano que tenga las ideas claras. Por ejemplo, imagínate que fuéramos a tu estado de Illinois con un actor mexicano y un director también mexicano y rodáramos la historia de Abraham Lincoll, ¿qué te parecería?.

Zanuck cortó por lo sano y decidió que la película se rodaría en el estado de Texas, cerca de la frontera, donde encontraron extras y ambientación similares a los de Morelos.

Marlon Brando, razonablemente caracterizado, dió vida al héroe Zapata y Anthony Quin a su jermano Eufemiano.
La historia cuenta a un joven Zapata encabezando el grupo de hombres que lucharán para derrocar a Diaz en favor de Madero, su posterior lucha por la libertad y la justicia y finalmente su sacrificio para remontarse en la leyenda.
La historia contada por Steinbeck no se ajusta del todo a los cánones reales, pero sí tiene una gran carga emocional.
Lo extraordinario de esta película es sin duda alguna la dirección de Kazan, sobre todo en las escenas finales donde hay una clara influencia de Eisenstein. La sucesión de imágenes hasta la muerte del héroe son expléndidas.El pressagio
El encuentro con el traidor.
El señuelo, su querido caballo blanco.
El aviso de la traición.
El crimen.

Los testigos del crimen, hombres del pueblo.

Y mujeres del pueblo.
"Viva Zapata" se estrenó en un mal momento. Toda la parafernalia del comité y el circo mediático de la "traición" de Kazan contaminaron esta bella película. La taquilla fue deficitaria a pesar de la buena recepción inicial.
Para que los negros nubarrones que se cernían sobre Kazan se disiparan por completo, el astuto Zanuck le propuso una historia real acaecida en la frontera chocoeslovaca con Austria, donde todo un circo quiso pasarse al "mundo libre". El proyecto era una prueba de fuego para el director que debía demostrar su verdadero despego del comunismo.
Darryl le dijo claramente a Kazan que la gente no se chupaba el dedo y no todos, en el mundillo cinematográfico, se convencían de la verdad de su testimonio y que volvería a ser atacado por rojo. " A menos que....."- le dijo sardónico. "A menos que les demuestres, y naturalmente a mí también, que eres de los nuestros".
A Kazan no le quedó más remedio que rodar "Man on a Tightrope".
En Munich, él y el autor del guión Robert Sherwood se entrevistaron con la troupe circense: "Fuimos a ver al Circo Brumbach. ERa tal como lo había visto en los recortes de periódicos: un grupo miserable de humanos, ganándose la vida en una profesión antigua. Su historia era la que Bob había descrito en el guión: habían salvado la frontera, arriesgando sus vidas. No había nada inventado, era un hecho histórico. La única conclusión a la que podía llegar era que tenía que hacer la película, para convencerme a mí mismo- no a los demás- de que no me daba miedo decir verdades sobre los comunistas ni sobre nadie, que seguía teniendo capacidad crítica, que mentalmente no seguía siendo devoto miembro del Partido".
La película se rodó en las colinas de Baviera donde todo el equipo pasó por serias deficultades. Naturalmente todo el circo Brumbach fue contratado, aunque al frente del reparto estaban Fredrich March, Terry Moore, Gloria Grahame y Adolphe Menjou. En el imaginario queda si Zanuck no impuso a Menjou como hombre fuerte del régimen para poner a Kazan en el sitio conveniente.

A mí lo que más me gusta de esta, no tan despreciable película (Zanunck recortó media hora), es la estupenda escena final. Kazan estuvo a la altura de las circunstancias y a partir de "A Man in a Tightrope" tomó el pulso a los estudios y agarró muy bien el control de sus películas, tanto en lo técnico como en lo artístico.

"No soy dado al perdón. No pido que mis enemigos me perdonen, ni yo les perdono a ellos.¡Que se pudran ellos y sus amigos! No he olvidado a esos actores que se agruparon en mi contra y que -en muchos casos- seguían pidiéndome ayuda. No he olvidado a esos periodistas que encontraron en mí una víctima adecuada, que día a día se cebaron en mí.
Al regresar a Nueva York, tras filmar "A Man in a Tightrope" comprendí que me había ocurrido algo extraño. Me dí cuenta de que había adquirido una energía que no tenía antes, ésa que me mantendría trabajando al máximo a lo largo de los siguientes diez años. Realicé nueve películas, todas ellas, de algún modo, por propia iniciativa y puse en escena seis obras de teatro, que fueron bienvenidas por un teatro en decadencia".




Friday, April 22, 2011

SOMETHING TO REMEMBER (UNA MIRADA A LA EMOCION Y A LA MUSICA)


Las viejas fachadas de los viejos cines ya son casi leyendas urbanas. Tal vez persiste un vago recuerdo de ellas en nuestros hijos mayores. Cantantes hay que las evocaron y si nó que se lo pregunten a Serrat en sus "fantasmas del Roxy". En fin, todo esto viene a cuenta de un juego que han propuesto alguno de nuestros amigos blogueros que nos han ido nombrando para que en un MEME señalemos las escenas más impactantes que hemos vivido en el cine. El amigo EINER del blog ALMAS SUCIAS, me propuso junto con algunos otros amigos. Como el quiz de la cuestión es seguir el juego señalando a otros blogueros yo seguiría proponiendo a los siguientes: al amigo más veterano de este blog: JOSEP, de EL BLOC DE JOSEP; a nuestro erudito amigo DAVID, del inquieto SAFARI NOCTURNO, a nuestra pintora cinematógrafica particular ABRIL, del blog ABRIL EN PARIS y al misterioso amigo J.R. DE LA ULTIMA SESION.

Cumplido mi deber en cuanto al pase del testigo voy con mi particular selección, que dada mi inclinación musical, va a ser un poco diferente al resto de las selecciones. Que nadie se escandalice, porque en este MEME no quiero pontificar sino emocionar.

Mi primera EMOCION, es un preludio correspondiente a una de las mejores pelis del italonorteamericano Martin Scorsese. A nadie más que a él se le ocurriría mezclar una música tan lírica y romántica como el Intermedio de "Cavalleria Rusticana" , con un ring de boxeo. Pues bien. Este es el resultado de esa mezcla.


Segunda EMOCION, un baile, una canción, que sacudió el corazón de Broadway y que el cine no tuvo más remedio que mostrarla al mundo entero. La película se llamó "West Side Story". Fue una de las ganadoras del pleno de los oscars. Su número más romántico "María" fue número uno en todos los paises, pero su magistral escena de "América" es un canto a la vida difícilmente superable. Rita Moreno y George Chakiris están soberbios.


Tercera EMOCION. Varios amigos han señalado la mejor escena del cine del oeste, pero yo voy a mostraros la genial canción de una peli del oeste, que también corresponde a una gran película del género. Se trata de "Solo ante el peligro" o "High Noon" y la canción se titula "Do not Forsake, My Darling". Supongo que no tengo que recordar a los dos inolvidables intérpretes.


Cuarta EMOCION. En la siguiente escena elimino la música como excepción, porque se trata del más desternillante momento de una peli cómica de terror. Se trata del famoso encuentro entre el doctor Frankstein y Igor en el "YOUNG FRANKSTEIN" de Richard Brook.

Quinta EMOCION. Cada vez que veo el principio de esta obra maestra de Visconti, no tengo menos que sentir esa emoción de la que hablo. Tres motivos me provocan este sentimiento. El autor, por el que siento veneración, la música de Mahler que siempre me llena el alma y esa ciudad que siempre me ha enamorado. Naturalmente hablo de el preciosísimo preludio de "MUERTE EN VENECIA"


Sexta EMOCION. Hace tan solo una semanas pude volver a ver en pantalla grande, uno de los grandes musicales de Broadway y del cine. Se trataba de "The King and I". Creo que Yull Brynner nunca estuvo tan enorme como en este film. La secuencia del baile "Shall We Dance" es sencillamente maravillosa.


Séptima EMOCION. Aunque el cine de dibujos animados ha sido siempre "cosa de niños" Disney ha tenido momentos brillantes. La canción "When you wish upon a star" es un maravilloso ejemplo de ello.


Octava y última EMOCION. No sé porque digo última cuando sigue habiendo miles de emociones, pero tenemos que poner punto final y acabamos como al principio, con "Cavalleria Rusticana", pero en esta ocasión sirviendo como punto final a una de las trilogías más hermosas de toda la historia de el cine "El Padrino".


Y esto es todo amigos. Tras este paréntesis nostálgico me pondré a la tarea de continuar con la vida y obra del Sr. Elia Kazan y con los años personales del Sr. Toni.
Feliz final de esta semana de vacaciones para los que esteis disfrutando de este paréntesis.



Monday, April 18, 2011

EL LARGO Y CALIDO VERANO DEL 59 Y LA IMPRECISA ESTACION DEL 60

LA VIDA EN UN TRAGO Y MILES DE FOTOGRAMAS.
El año del gran golpe y del caos.

Nturalmente esa mirada es de Antoine Doinel-Jean Pierre Lèaud pero bien podría extrapolarse a otro adolescente, también llamado Antonio, que comienza una etapa vital, crucial para su futuro, donde también recibirá golpes, él tratará de esquivarlos, pero alguno de ellos le hará cardenales en el alma. No obstante también él, al igual que Antoine Doinel , podrá llegar un día a ver el mar.

Aquel año de 1959 comenzó con una traca espectacular. Antes de las seis de la tarde del día primero de Enero, Fidel Castro anuncia por la radio que el último bastión militar de Santiago se acaba de rendir. Los "tres mosqueteros revolucionarios" llegan a una Habana , feliz y cambiada, rodeados de una corte jubilosa de barbudos.
Fidel Castro, el hábil maquiavelo de una revolución que conmueve a todo el mundo, se apresta a ejercer un mando, que intuye será por mucho tiempo. Para la veneración mundial dispone de un mito que hábilmente, se encarga de elevar a los altares laicos, ese mito será conocido en todo el mundo como Che Guevara.
Pero Castro, felino y previsor, esconde en su chequera izquierda otro as, el arquetipo de la jubilosa Cuba, Camilo Cienfuegos Gorriarán, a quien, según malas lenguas, se le defenestró cuando ya no fue útil al jefe supremo de la revolución.

La Habana era, sólo unos días antes, un barrio de EEUU. Una avioneta te trasladaba a Key West en menos de media hora y Miami solo distaba, en aquellos años, a una hora de vuelo de la isla. Los ferry boats eran simples guaguas que comunicaban la península de Florida con la capital cubana en un plis plas. El amigo americano hacía sus trapicheos en una ciudad poblada de lujosas y enormes limusinas, de anuncios estridentes anunciando los cigarrillos Lucky Strike, el jabón Palmolive, los almacenes Sears&Roebuck, y fabulosas mansiones "kitsch" habitadas por los adinerados macarras de los barrios de Nueva York y Chicago.

El corrupto presidente Batista cobraba sus preciosas comisiones y habilitaba las mejores suits en el Hilton,Riviera o Capri para los omnipotentes capos mafiosos que tenían su paraíso particular en esta isla llena de sol, mujeres hermosas y templos del placer. Pero tal que llegaron los barbudos Fulgencio Batista y sus adláteres más allegados pusieron pies en polvorosa rumbo a Ciudad Trujillo en la República Dominicana. Obviamente el hombre llevaba un buen equipaje. Nada más y nada menos que 300 millones de dólares. ¡Una honorable pensión para un supervillano!El comandante "Che" Guevara mira a la " ciudad alegre y confiada" sin querer ser protagonista de nada. A su lado pasan las alegres mulatas con rulos y culo cimbreante, mira las buganvillas, las casas del barrio viejo donde se huele a canela y a plátano frito. Sin querer serlo, el comandante se convierte en símbolo de una revolución y queda inmortalizado, como un nuevo Cristo Salvador, por la cámara de Alberto Korda. Ni el propio comandante en jefe, Fidel Castro, lo hubiera planeado mejor.

"The Day the Music Die" cantaba años más tarde, el extraordinario Don McLean en su famosa canción "American Pie". El cantante de New Rochelle, se refería a la trágica muerte de los músicos: Buddy Holly, Ritchie Valens, y The Big Bopper. Ellos había actuado en el Surf Ballroom de Clear Lake-Iowa. A Buddy se le ocurrió la idea de alquilar una avioneta para llegar a tiempo a la próxima actuación que iba a tener lugar en Moorhead-Minnesota. Nunca llegaron allá, la avioneta se estrelló en un lugar cercano a Mason City a causa de la niebla, y los tres ocupantes y el piloto murieron. Otro músico, Waylon Jenning, iba a ser el quinto ocupante de la avioneta pero tuvo que auparse de ella porque era demasiada carga para el aparato. él se marchó en autobús. Buddy le dijo en broma: "Espero que la "vieja diligencia" se hiele por el camino" a lo que Jenning respondió: "Y yo espero que vuestra avioneta se estrelle". Jenning no pudo olvidar durante el resto de su vida este siniestro "deseo".

Aparte del homenaje, de Don McLean, Eddie Cochran les dedicó una hermosísima canción titulada "Three Stars"

Para quitarse el sombrero, tanto en una, como en otra canción.

Todos y cada uno de los momentos de nuestra vida son importantes. Aunque el momento en realidad no existe, es nuestro recuerdo el que materializa los instantes que hemos vivido.

Toni abrió una puerta demasiado pesada para él aquel verano de 1959. Aquel joven estaba en esos años en los que la inexperiencia te cierra los ojos en un imprudente ¡ya veremos despues!. Nunca había sabido del todo quien o por qué se le estaban pagando unos estudios tan selectos. En realidad no le preocupaba lo más mínimo hasta que le hablaron de su buena preparación y disposición para saltar a otros niveles que le obligarían a unas ocupaciones que no estaban en su agenda vital. Terminado aquel año tendría que trasladarse a un noviciado de Santander donde comenzaría a prepararse para la carrera sacerdotal.
Si alguna vez habeis sentido una angustia muy fuerte y un dolor en el alma os podeis imaginar lo que aquel joven experimentó. Había caído en una trampa y no tenía la menor idea de cómo zafarme de ella.

Aquel verano había sido muy especial para él, su amigo Pepe le había invitado a Granada, ciudad donde también vivía otro de sus mejores colegas, Balbino. La familia de Pepe era adinerada y poseía un caserón en las afueras de la capital, donde se trasladaban en verano. La madre de Toni le había dejado marchar, pero tenía cierta preocupación, porque no sabía cómo podría ella corresponder a aquella fineza.
Toni no reparaba en esas sutilezas y más contento que unas pascuas aceptó la invitación.

Los tres amigos pasaron unos días en la capital granadina divirtiéndose en los cines, saboreando riquísimos helados e incluso guiñándoles el ojo a las adolescentes morenas, que tapándose las bocas para reir pasaban junto a ellos en tropel.
Despues en el albercón gozaron de buenos chapuzones y perdiéndose en las huertas donde se encaramaban a los árboles para hartarse de frutas.
Allí en el casería Pepe le dijo a su amigo Toni que no volvería al colegio de Andújar. Se quedaría a estudiar en Granada. Su padre lo creía más conveniente.

Cuando Toni volvió a Jaén rumiaba su inquietud y su zozobra ¿Qué podía hacer?...¿Cómo hacerlo?...pero tenía una cosa muy clara. ¡No quería ser cura!

Cuando llegó el mes de Septiembre fueron concentrados en Andújar los los quince "elegidos para la gloria". Toní tenía tomada una decisión. No iría a Santander. Pero seguía sin encontrar la forma y la solución al problema. Todos los que habían confiado en él sufrirían una decepción , y las que pagaban sus estudios le pedirían ajustadas cuentas. También estaba su madre, cuya situación económica no era precisamente maravillosa. Pero sobretodo sobrevolaba la terrible pregunta ¿Y después qué?

El penúltimo día se armó de valor y acudió al cuarto privado del Superior. El hombre estaba indispuesto, no se sentía bien y estaba en la cama.
- Tú dirás para qué quieres verme con tanta urgencia- le dijo con gesto de dolor.
Ni lo pensó dos veces.
- No quiero ir a Santander. No tengo vocación para ser sacerdote.
Aquella confesión arrancó un gesto de dolor al clérigo. Toni vió una mueca como el que sufre un grave pinchazo.
- ¿Te lo has pensado bien?
- Sí, padre.
- Pues deja de molestarme. Haz tus maletas y márchate. Que Dios vaya contigo.
Y volvió su cara hacia la pared. Toni se levantó, abrió la puerta, miró hacia la cama donde yacía el hombre y salió con el corazón descargado.
(Fachada del colegio "Divina Pastora" en aquellos años)

Al siguiente día muy temprano salió para siempre de aquel colegio. Solo se cruzó con uno de los curas que nunca pudo tragar del todo. El le miró de arriba abajo y murmuró con crueldad. "Yo sabía que tú no valdrías para ésto, ¡cobarde!". Toni no se sintió herido con este insulto. En realidad sentía todo lo contrario. Había dado el paso, luego era un valiente.

De vuelta a Jaén tuvo que enfrentarme a las "bienhechoras" que habían pagado sus estudios. Una de aquellas beatas le dijo "Qué bien te la has arreglado para tirar nuestro dinero a la basura, pero qué se puede esperar de un chico que se deja crecer esas patillas. Te has portado como Jose María el Tempranillo,¡ vamos, como un bandido!
Me tuve que tragar aquel nuevo insulto, pero ya me estaba acostumbrando.


Pero el gran golpe estaba por venir. Un grave escándalo se cernía sobre la madre de Toni . El lo intuía, pero no lo veía o no quería verlo. Demasiado preocupado andaba pensando en su porvenir. Un amigo lo recomendó para dar clases particulares a un chico de una familia., que no podía asistir a ningún colegio porque vivía en un caserón cerca del Castillo. Como Toni lucía mayor dió el pego y lo contrataron por doscientas pesetas al mes. Todos los días tenía que hacer una gran caminata, pero el hombre tenía buenas piernas. Gracias a su camaleonismo para entrar en situación , más que a sus cualidades docentes pudo ampliar su campo operativo y ganar unas perrillas que gastaba sin que nadie le pidiera cuentas. Toni agradeció toda su vida cómo se portaron con él aquellos humildes labradores. A lo largo de su vida siempre se conmovía cuando recordaba el respeto con el que aquel matrimonio le saludaba con un "Buenos días don Antonio".

Toni comenzó a fumar y a beber con los amiguetes y sólo paraba en su casa cuando iba a almorzar a mediodía y cuando la noche era muy cerrada.
Un día se encontró en la calle con su tía Martirio, la hermana de su madre. Estaba muy agitada, aunque ello no era de extrañar ya que siempre estaba en estado histérico.
- A tí quería yo verte pedazo de inconsciente, que parece que no te das cuenta de nada.
- Y de qué me tengo que dar cuenta, tía! - le contestó desafiante.
- Pero pedazo de idiota ¿no sabes de lo que te hablo?
- Pues si usted no me lo dice, me parece que no sé de qué coño está hablando.- Toni seguía en el mismo plan.
- Mira Antonio, Ahora, aunque seas muy joven eres el hombre de la casa, el responsable de tu madre y de tu hermana pequeña, y necesitas tener los huevos bien puestos. Fumando y bebiendo no se es más hombre ¿me entiendes?
- Le repito tía Martirio que no sé a donde quiere ir a parar.
- Tú no has oído lo que se dice de tu madre?
- Pues no, no he oído nada
Me miró con los ojos muy abiertos. Hizo un gesto de resignación y vomitó todo el turbio asunto.
- Pues tendrás que ajustarte muy bien el pantalón y enfrentarte con el fulano que está rondando a tu madre. Es un tipo casado y el asunto ya se está desbordando.

Si le hubieran dado un puñetazo en el estómago no lo hubiese sentido tan fuerte. Cuando se recuperó tenía la boca llena de rabia.
- ¿Eso que me está diciendo es verdad, tía?...porque si no lo fuera.....
La tía Martirio sabía con pelos y señales toda la historia. La madre de Toni había sido y seguía siendo entonces una mujer muy hermosa, pero un tanto ingenua. Tenía una gran simpatía y hacía amistades fácilmente. Había conocido a un fulano, que regentaba un puesto de carne y embutidos en el mercado. Del piropo y el requiebro pasó a rondarla y ya se murmuraba que la pareja se veía en determinados sitios peligrosos. La cuestión era que la mujer de aquel hombre era una respetable señora y estaba formando la tremolina en todo Jaén.

Toni se puso los "huevos en su sitio" como había dicho la tía Martirio y tras enfrentarse duramente con su madre se vistió de chaqueta y pantalón largo y se dirigió a la tarde noche a casa del fulano en cuestión.

Pero no quiero alargarme demasiado y la solución al peliagudo problema de Toni ya corresponde al próximo año, donde se dará cuenta de éste y otros sucesos.

Vayamos a la parte cinematógrafíca de esta historia.

Como es obvio la película de este año para mí es "Los cuatrocientos golpes". Naturalmente, como siempre, muchos van a poner el grito en el cielo. No hay más que dar otros títulos para que nadie se olvide. El peplum del año fue "Ben Hur", pero la cosecha fue más allá: "Anatomía de un asesinato", "Con la muerte en los talones", "Imitación a la vida", "Con faldas ya lo loco", "El árbol de ahorcado".....¡uff, para todos los gustos!!

Antoine vive su adolescencia en un lugar cerrado y pequeño donde comparte espacio con su madre y su padrastro. La madre se preocupa de su apariencia física y el padrastro aunque trata con cierta simpatía a Antoine tampoco lo siente muy cercano. Ambos cónyuges están la mayor parte del tiempo dedicados a su trabajo y no tratan de entender los problemas del joven adolescente.
En la escuela tampoco tiene muy buena fama Antoine. Su profesor lo tacha de alborotador y para más inri le descubren un calendario erótico. El joven hace frente a todas las contrariedades con desafío y mentiras. En una ocasión que ha faltado a clase se inventa la excusa de que su madre ha muerto. Naturalmente se forma un gran revuelo cuando se sabe la verdad.
Antoine se entusiasma leyendo a Balzac. Las crónicas del novelista le ayudan a tener su propia visión de la vida. Es tanto su entusiasmo con el novelista que cuando le señalan como deber hacer un trabajo sobre algún acontecimiento de su vida escribe sobre "la muerte de mi abuelo" parafraseando a Balzac. El profesor en vez de ver en el trabajo de Antoine un homenaje al novelista considera que ha escrito un mal plagio.

El último plano de la película, uno de los mejores de la historia del cine en mi opinion, no smuestra la imagen congelada de Antoine mirando directamente a la cámara, acaba de huir de un centro de internamiento. A un lado de la reja está el pasado y delante de él futuro. El joven ve, por primera vez el ancho mar frente a él.





Friday, April 8, 2011

EL CINE DEL SR. THOMAS MANN

La buena lectura, es como una droga intelectual. Te chutas un libro de mil páginas y tan pronto lo colacas en tu biblioteca se te van los ojos hacia otro de similar tamaño......naturalmente, señoras y señores, para leer cosas de ese calibre hay que tener tiempo, pero afortunadamente algunos ya gozamos de ese privilegio.
Este pequeño preámbulo viene al caso porque estoy en la labor de zamparme la obra del escritor Thomas Mann, algo que siempre había querido y nunca había podido hacer y leyendo "La montaña mágica" he descubierto este fragmento, en el que describe una sesión cinematográfica, que paso a transcribir para vuestro goce:

"....una tarde llevaron a Karen Karstedt al cinematógrafo de Davos Platz. Aquella atmósfera viciada que les molestaba físicamente a los tres, acostumbrados a respirar siempre el aire más puro, que les oprimía los pulmones e incluso les mareaba un poco, estaba, sin embargo, llena de vida: cientos de imágenes, de fugacísimos momentos, centelleaban, se sucedían, permanecían trémulas en el aire y se apresuraban a desaparecer sobre la pantalla, ante sus doloridos ojos, al compás de una sencilla música que interpretaba aquella infinita sucesión de fragmentos d presente, como una línea que narraba un pasado y que, a pesar de lo limitado de sus recursos, lograba recrear una muy amplia gama de sentimientos y ambientes, desde la solemnidad y la ponpa hasta la pasión, el desenfreno o la más sugerente sensualidad.
Lo que veían era un a trepidante historia de amor y crímenes que- sin otro sonido que el de la música- se desarrrollaba en la corte de un país de Oriente en la que no faltaba de nada: emoción , lujo deslumbrante, bellas mujeres semidesnudas, un tirano soberbio, un pueblo oprimido lleno de furor religioso, crueldad a raudales, codicia, sed de sangre y - cuando el primer plano lo ocupaban los músculos del brazo del verdugo-un realismo casi excesivo; en resumen: todos los elementos necesarios para satisfacer los deseos inconfesados del público internacional. Settembrini, como hombre de juicio, sin duda habría condenado severamente una representación tan poco humanista y, en nombre de su ironía serena y clásica, habría criticado el abuso que se hacía de la técncia para dar vida a unas imágenes que rebajaban la dignidad humana de semejante manera. Eso pensaba Hans Castorp y así se lo dijo en voz baja a su primo. En cambio, la señora Stöhr, que también estaba allí, sentada no lejos de ellos, parecía totalmente cautivada por la historia, y su cara coloradota e ignorante estaba desencajada de gusto.
Por otra parte, los demás espectadores tenían la misma cara. No obstante, cuando la última imagen de la última secuencia se desvaneció, volvió ha hacerse la luz en la sala y el escenario de todas aquellas visiones se reveló como una simple pantalla en blanco, el público no pudo aplaudir. Allí no había nadie a quien agradecerla la brillante actuación, a quien hacer salir a escena a saludar con una gran ovación. Los actores que se habían reunido para aquel espectáculo se habían esfumado desde hacía tiempo; no se habían visto más que las sombras de sus hazañas: los millones de imágenes y brevísimas instantáneas en que se habían descompuesto sus actuaciones para poder captarlas y reproducirlas después cuantas veces se quisiera a una velocidad vertiginosa que, como por arte de magia, las transformaría de nuevo en tiempo, en decurso. El silencio de la multitud despues de aquella ilusión era un tanto apático, un tanto incómodo. Las manos que no podían aplaudir se encontraban importentes ante la nada. La gente se frotaba los ojos, mirando fíjamente hacia el vacçia, sentía vergüenza con tanta luz y anhelaba volver a la oscuridad para mirar de nuevo, para ver de nuevo cómo aquellas cosas pasadas volvían a hacerse presentes desde el principio ilustradas por la música."Sigue Mann hablando de la película en cuestión, pero nunca nos desvela el título de la misma, concluye la sesión diciendo: "Una viva claridad inundó la pantalla y se proyectó la palabra "Fin". La representación había terminado y la sala empezó a vaciarse en silencio, mientras que un nuevo público se apretujaba a la entrada desenado disfrutar de una nueva repetición de aquel ciclo."

Un siglo exacto nos separa de esa sesión que Mann nos describe. Todo un siglo en el que las imágenes proyectadas han devenido en miles de historias, orquestadas por docenas de hombres que elevaron un espectáculo de feria a obras capaces de emocionar con gran intensidad. Repletas de tanta vida y en ocasiones incluso más que la ofrecida por una representación escénica.

Valga el ejemplo, que os pincho a continuación , para meditar sobre la suerte que hemos tenido de vivir una edad dorada del cine.......Su futuro, me refiero al del cine, es algo demasiado complicado de predecir.

Friday, April 1, 2011

Y RODARON CABEZAS- (EL BIENIO CONTROVERTIDO DE KAZAN-1950-52)

Antes de entrar en polémica con el oscuro y triste asunto de la delación de Elia Kazan hay que tener en cuenta varios factores que o no se saben a la hora de discutir o no se les da la importancia que tienen.
Primero.- Elia Kazan solo estuvo afiliado al PC durante 19 meses y cuando se le citó a declarar habían pasado al menos diez y seis años, con lo cual todo lazo político había quedado definitivamente roto.

Segundo.- Kazan, en su declaración, sólo dió los nombres de ex-compañeros de célula del Group Theatre, que tambien se había disuelto en 1936. Estos nombres eran los de: Lewis Leverett, Edward Bromberg (había muerto), Phoebe Brand, Morris Carnovsky, Tony Kraber, Paula Millar (o Strasberg), Clifford Odets y Art Smith. También aportó los nombres de V.J. Jerome, Andrew Overgaard y Sid Benson, que no tenían nada que ver con las actividades teatrales. Eran dirigentes adoctrinadores.

Tercero.- Kazan pidió permiso a los amigos que habían militado con él, como Clifford Odets y Paula Strasberg. La mayoría de los restantes ya estaban en las listas negras y alguno de ellos incluso había muerto.

Dicho esto manejemos hilos.
La merea negra se venía anunciando en el horizonte. Los grandes reaccionarios como Cecil B. de Mille comenzaron a meter su mano patriótica en el Screen Directors Guild of América, cuya dirección estaba a cargo de Joe Mankiewicz por aquellos años. El propio director le contaba a Kazan el escandaloso episodio de la intervención del autor de "Los Diez Mandamientos" en aquel desgraciado asunto del patriotismo.
"Nunca me he unido a nada, - decía el autor de "Cleopatra"- nunca pertenecí a ningún grupo antinazi ni anticomunista. Pero al llegar a Nueva York, de vuelta de Europa me enteré de que los miembros del Screen Directors Guild habían decidido en una votación nominal adoptar el juramento de lealtad, lo que significaba que para dirigir una película en Amèrica había que firmar un juramento de patriotismo. Esto me dejó pasmado y de pronto perdí parte de mi indiferencia. Hasta entonces no había oído hablar de esa votación, y yo era el presidente de la Asociación".

Algo olía mal en Hollywood y se presentía el ruedo de cabezas cuando Cecil B. de Mille se dejó decir solemnemente: "Ha llegado el momento de que los verdaderos americanos se pongan en pie para que se sepan cuántos son".
Pero todo aquello eran tan solo los prologómenos, lo peor estaba por llegar. Algo se olía Kazan. A pesar de encontrarse en un momento brillante en la dirección cinematográfica con el estreno de "La barrera invisible" y ostentando el cetro indiscutible del teatro con "Un tranvía llamado Deseo" no se fiaba de la buena suerte: "Los anatolios siempre han creído en la idea griega clásica del destino, pero no de la forma en que se concebía en el siglo V a.de C. Nuestro destino eran los turcos que nos esperaban en las sombras, con la cimitarra desenvainada"
En ésta tesitura extraña Hollywood seguía apostando por el anatolio pero sobretodo los altos ejecutivos de la 20 Century Fox. Otro buen apunte y subida de peldaño en su carrera fue : "Panic in the Streets" protagonizada por Richard Widmark, Paul Douglas y Barbara Bel Geddes .
La película está ambientada en la ciudad de Nueva Orleans. Blackie (Jack Palance) y su banda asesinan a un hombre tras una partida de cartas. Un asesinato en la famosa ciudad del Missisipi no es en absoluto nada extraño, pero sí lo es que tras la autopsia del tipo se descubra que el cadáver es portador de una plaga muy contagiosa. El Dr. Reed (R.Widmarck) se reune con las autoridades locales a fin de comenzar la búsqueda de los asesinos. No sólo está en juego el prestigio de la policía sino el de las autoridades ya que se da por seguro que los asesinos son portadores del virus mortal que puede acarrear el desastre de la población.
Naturalmente la situación se pone al rojo vivo cuando la prensa se entera de la noticia y decide publicarla al día siguiente. En un tenso suspense, esa misma noche es detenido Poldi (Guy Thomajan) uno de los asesinos, que por supuesto está infectado por la extraña enfermedad.
El dramático final tiene lugar en un almacén portuario en un tenso enfrentamiento con Blackie."

"Panic in the Streets" no es ni mucho menos una de las mejores películas de Kazan, pero sí una de las más conseguidas de su primera época. El ritmo y la ambientación son correctos pero sobre todo, y por primera vez, la música deja ver su importancia y más teniendo en cuenta que la acción se desarrolla en la ciudad jazzistíca por excelencia. La banda sonora corre a cargo de Alfred Newman y los arreglos orquestales son de Edward B. Powell y Herbert Spencer.

"Estaba aprendiendo que dirigir significa mucho más que conseguir que los actores interpreten bien sus papeles. Era la primera vez que no tenía montador a mi lado, de modo que yo mismo tenía que tomar todas las decisiones: qué planos, dónde encajarían, cómo se ensamblarían, qué primeros planos necesitaba.....no es tanto el autor de los diálogos como el director quien narra la historia de la película. El director es el autor definitivo de la obra".

No hace falta citar que tras esta película la consagración definitiva como director cinematográfico fue con "Un tranvía llamado Deseo".....pero entonces, y antes de comenzar la filmación de "Viva Zapata", Spyros Skouras, presidente de la Twentieth Century Fox, le pedía solapadamente a Kazan que se presentase voluntariamente ante el Comité.

El director se negó dándole dos razones. La primera de ellas que no se sentía culpable de nada y lo segundo que el Comité le iba a pedir los nombres de sus viejos amigos del Partido.
Skouras no fue el único que apremió a Kazan para que declarase: "Dí los nombres, ¡por Cristo!¿Por quién demonios quieres ir a la cárcel? Estarás allí encerrado mientras otros nombrarán a esas personas ¿A quién vas a salvar?"- le dijo Darryl Zanuck.

No es difícil imaginar el dilema del director. En aquellos años no podía sentirse izquierdista de ninguna de las maneras. De hecho lo único que él había soñado en los tiempos del Group Theatre era que la cultura llegase a todos los estratos sociales . En aquellos diez y siete años que habían pasado, la Unión Soviética había mostrado su verdadero rostro imperialista y Kazan estaba inmerso en otras realidades. El sabía que si llegaba a un punto romántico de permanencia en viejos ideales, ya totalmente secos, no volvería a pisar un plató ni volvería a dirigir nada importante en el centro de la cultura neoyorkina.

En el diario íntimo del director hay un pasaje realmente esclarecedor sobre la supuesta "colaboración". Es una confesión dolorosa que le hacía a Arthur Miller. Es un largo fragmento que me resisto a transcribir pero que en resumen describe la angustia que le embarga . Se pregunta si realmente valía la pena sacrificar todo su futuro en aras de un ideal y de unos amigos que ya eran cosa del pasado. Al final de aquel apunte Kazan subraya lo que Miller le contestó : "No te preocupes por lo que yo pueda pensar. Hagas lo que hagas, me parecerá bien. Porque sé que tienes el corazón en su sitio" y Kazan termina : "No cabía duda de que eso era lo que pensaba y que había estado deseando decírmelo antes de que nos separáramos. Nos despedimos cariñosamente."

Kazan aun no tenía demasiado claro qué hacer. Lo que más le preocupaba era que caso de declarar no tendría más remedio que nombrar a su amigo Clifford Odets, por el que sentía un vivo afecto.Invitó al escritor a su restaurante favorito "The Lobster" en Broadway y allí le expuso todas sus dudas y todas sus preocupaciones. Clifford le escuchò en silencio y con toda atención. Kazan se quedó asombrado: "Descubrí, para mi sorpresa, que esperaba de mí lo mismo que yo le estaba pidiendo: el permiso de poder nombrar al otro. Rersultó que estábamos de acuerdo, y cuando le llegó el momento actuó como yo, facilitando nombres."

El siguiente y obligado paso era el consentimiento de Paula Strasberg. Con ella Kazan fue franco desde el principio. Ya había tomado una decisión y así se lo dijo. Ella le respondió: "Yo no podría hacer lo que tú vas a hacer, pero no me importa que les des mi nombre". Lee Strasberg que obviamente estaba presente le dijo a su colega: "No tienes otras solución, Elia".

Tras nombrar el director a las personas que ya he citado al principio Kazan añadió ante el Comité: "Quiero reiterar que en esos años, a mi entender, no había una clara oposición entre los intereses nacionales de los Estados Unidos y Rusia. No era ni siquiera evidente para mí que el Partido Comunista americano estuviera recibiendo órdenes del Kremlin y actuara como un órgano soviético en este país. Por el contrario, me parecía a mí en ese momento que el Partido adoptaba de corazón la causa de los pobres y desempleados que yo veía a mi alrededor en las calles. Sentía que afiliandome podría ayudarles, combatiría a Hitler y, aunque ahora suene extraño, sentía que estaba actuado por el bien del pueblo americano".

La gran polvareda que se formó con la declaración de Kazan fue, a mi modo de ver, excesiva y Arthur Miller fue uno de los que más atizó el fuego a pesar de las palabras de ánimo que le había dado a Kazan. Creo, a la luz de otros escritos y de las reflexiones de Kazan sobre el asunto que las ascuas se atizaron mucho más con él que con otros casos similares porque siguió en el candelero tras el asunto.
¿Fue el director anatolio-americano del todo honesto?....Evidentemente sus propios intereses personales pesaron en la no tan extensa delación. Creo, que muchos en su caso concreto hubieran hecho exactamente igual. El hombre aun tenía un montón de cosas hermosas que hacer y muchos actores se beneficiaron de que él siguiera dirigiendo.
En el próximo capítulo dejaremos atrás esta controvertida historia y seguiremos hablando de su estupenda película "Viva Zapata".