Tanto el título de esta entrada como la foto con la que ilustro el encabezamiento no parecen optimistas precisamente. Lo cierto es que 1955 fue un año bastante peculiar, tanto a nivel personal como a nivel histórico y cinematográfico.
Vayamos por partes. Hoy quiero empezar con mis pequeños retazos biográficos para explicar ese extraño deseo de probar un ataud.
Este año dejaba atrás mi primera niñez. Comencé a saber cosas que antes ignoraba y mi visión de la vida se ampliaba en un ángulo considerable. En mi familia los problemas se agudizaban y para agravar las cosas a una de mis hermanastras, llamada Dulcenombre, se le diagnosticó una terrible enfermedad de la que murió en unos meses.
Esta mujer, delicada, de aspecto frágil, de enormes ojos azules y que solo contaba 38 años dejó este mundo de la forma más triste. Su corazón no había podido superar los desgraciados sucesos de la guerra, que la vivió en su juventud temprana. El miedo había sacudido sus escrúpulos de "chica bien" y un día tuvo que correr despavorida cuando unas milicianas la perseguían llamándola "señoritinga".
Este hecho y otros muchos vividos en la salvaje guerra incivil, dañaron gravemente el corazón y el alma de Dulcenombre y el suspiro de su vida se escapó un 28 de marzo de 1955.
Aunque ya se habían producido otras muertes en mi entorno familiar fue precisamente en la de mi hermana cuando pude ver muy de cerca el último lecho de un difunto. Aquel día todas las mujeres estaban en las salas altas vistiendo a la muerta y los hombres charlaban muy serios en la planta baja. Cuando los encargados trajeron el ataud lo subieron al salón central de la casa, donde casualmente estábamos encaramados a unas escaleras mi prima Elvi y yo. Los hombres dejaron su fúnebre cargamento y nosotros nos quedamos mirando fascinados la caja.
Nos acercamos a ella y mi prima, que era mayor que yo, abrió la tapa. Yo la miré con curiosidad y lo primero que pensé era en la comodidad que iba a tener la muerta entre aquellos cojines blancos.
- ¿Te imaginas si nos acostáramos dentro?- me dijo Elvi con una sonrisa perversa
No me dió tiempo a contestar porque de repente apareció tía Ciriaca, toda vestida de negro y con el verdadero aspecto de la Parca.
- ¿Se puede saber que estais haciendo aquí trasteando, niños? Id inmediatamente arriba que ahora mismo van a bajar a Dulce.
Aquel día no sentía tristeza ni dolor. Hubo mucho llanto y mucho luto a mi alrededor pero aquella muerte fue una pérdida que quedaba un poco ajena a mis sentimientos. De todas formas seis meses más tarde comenzaba mi andadura de estudiante interno lejos de mi casa y de los míos. Aprendía a valerme por mí mismo en el devenir de mi vida.

Para que no os quebreis la cabeza intentando identificarme soy el segundo por la derecha en pie. Seguramente os habeis dado cuenta de que el campo de fútbol no era ninguna maravilla, pero todos esos rapaces lo pasábamos muy bien allí. En los próximos capítulos contaré más de una anécdota curiosa sobre este colegio y sus habitantes. Los tipos que están junto a mí , y el que sobresale por encima de todos , fueron mis mejores amigos durante mis años de formación cultural. Aun conservo un libro de poemas de Antonio Machado dedicado por mi amigo granadino Pepe Jiménez, el tipo alto de la foto.

Dejemos por el momento a Antoñito Rodriguez y examinemos un poco lo que fue aquel año de 1955. El amo del mundo era un tal Dwight D. Eisenhower. Era un personaje muy popular en las españas de Franco y en su campaña presidencial su eslogan causó furor "We Like Ike". Tal vez esas carcajadas en comandita con el futuro presidente R.Nixon tenían algo que ver con la feliz idea de mandar los primeros asesores militares al futuro avispero vietnamita.
Gracias a nuestro amigo
SAFARI NOCTURNO tuve el conocimiento de un personaje de especial protagonismo en este año: Claudette Colvin, una chica afroamericana de quince años. Ella fue la primera que se negó a cederle el asiento de un autobús a una mujer blanca. Muchos pensábamos que esta hazaña la había protagonizado Rosa Park. La cuestión por la que Claudette Colvin no se alzó con los derechos de ese primer acto de rebeldía afroamericano se debió a "detalles morales", Colvin no era una chica casada y tenía unos cuantos meses de embarazo.

Estoy seguro que muchos de vosotros conoceis la famosa canción de Bill Haley y los Comets "Rock Around the Clock". Pues bien, digamos que su presentación al gran público tuvo lugar durante la proyección de la película "La jungla de pizarra", adaptación de la novela de Evan Hunter. Fue tal la fiebre del personal adolescente, que todos a una se levantaron y bailaron encima de los asientos. La cosa no es para menos, teniendo en cuenta el ritmo de la canción.
Un documento curioso, éste de You Tube en el que los adolescentes se comportan más o menos muy comedidos y sólo se limitan a mascar chicle.
No deseo extenderme en otros muchos asuntos y sucesos que jalonaron este año de 1955 porque me temo que os aburriría, aparte de que el cine nos espera. Pero no me resisto a dejar de lado mencionar la muerte de un gran hombre llamado Albert Einstein y la de una mujer ,llamada Ruth Ellis, que fue ejecutada en la prisión de Holloway - Londres. Se le acusó del asesinato de su amante David Blakely, pero las causas no fueron del todo aclaradas. De todas formas el proceso fue tan sonado que nunca, desde entonces, una mujer volvió a pender de la horca en el Reino Unido. El tema de Ellis fue llevado a la gran pantalla. La película se titulaba "Bailando con un extraño" y dirigida por Mike Newell fue protagonizada por Miranda Richardson en 1985

Y ya estamos hablando de cine. ¡Es lo nuestro, amigos!
Muchas, muchísimas pelis se proyectaron en 1955. Algunas de ellas absolutamente perfectas, como la que encabeza mi entrada: "Ordet". Sin duda ésta sería mi primera opción, pero ya la he comentado en fechas pasadas. Una lista de otras posibles sería la siguiente: "La vida criminal de Archibaldo de la Cruz" de nuestro Luis Buñuel; "Muerte de un Ciclista" de Barden; "Las Diabólicas", de Clouzot; "Marty", de Delbert Mann; "Picnic" de Joshua Logan; "La noche del Cazador" de Laughton (en posición paralela a "Ordet") y etc....etc. Pero por muchas razones mi película de este año es
AL ESTE DEL EDEN.
Se cuenta que cuando Alec Guinness conoció a James Dean el día 23 de Septiembre de 1955 dijo lo siguiente.
- Este chico no durará demasiado en el cine, va demasiado rápido.
Para todos aquellos que creen en las premoniciones, no hay duda de que el actor inglés estuvo en lo cierto ya que sólo tres días más tarde, el 30 de septiembre, el joven Dean moría a consecuencia de un accidente automovilístico en Cholame - California.
En los prologómenos del rodaje, hay un curioso test filmado en el que aparecen Dean y Paul Newman. Este aparece vestido con una camisa blanca, pajarita y un cigarrillo colgado de su oreja izquierda. Jimmy luce una camisa de sport con sus lentes guardadas en el bolsillo.
Se oye la voz en off del director de fotografía.
- Hey, "reinas", dirigid vuestras miradas hacia aquí. (Ellos, están de perfil sin mirar a la cámara)
- No voy a mirarle, es un marica amargado- dice Paul. (Se oyen risas simuladas del equipo)
- Vamos, él está haciendo su trabajo. Haced, por favor, lo que dice- habla conciliador Kazan.
- A mí tampoco me gusta este tipo- tercia Dean.
- Ok, guardaos vuestra opinión pero ¿seríais tan amables de mirar a la cámara?- dice pacientemente Kazan. (En ese momento ambos actores miran fíjamente a la càmara)
- Bien, vamos progresando. Ahora miraos el uno al otro- ordena Kazan.

(Jimmy y Paul se vuelven bruscamente y se miran cara a cara. De pronto Jimmy intenta cazar con la mano algún insecto que revolotea y vuelven a sonar las risas apagadas. Kazan lleno de paciencia interroga.
- Paul, crees que Jimmy tiene suficiente encanto para atraer a las quinceañeras.
- No tengo idea- replica Paul- ¿Creen ustedes que él puede ser un sex-simbol? (vuelve a mirar a su compañero de arriba a abajo) Yo no suelo salir con chicos...pero si así fuera, bueno...tiene una buena presencia, seguro...seguro y pienso que es capaz de hacer un buen revuelo a su alrededor.
- Qué dices a ello, Jimmy. Crees que gustarás a las chicas.
- Seguro. Todo depende de que me gusten a mí....
Esta escena filmada fue un duelo mágico en el que dos potenciales figuras del cine se enfrentaban por el imaginario y futuro reino del Eden. Dean fue un príncipe, más que un rey, Newman sí fue un verdadero rey.

"Al Este del Eden" le llovieron los palos en Europa. La reciente delación de Kazan le pasó factura. Su pase por el festival de Cannes fue casi helado. Los críticos son proclives a confundir las churras con las merinas y si bien "Marty " de Mann era y sigue siendo un buen film, el de Kazan no le iba en zaga. Supongo que Ado Kyrou se comería más tarde su lapidaria crítica de Positif: "Es tan repugnante en su contenido como "La ley del silencio" y todavía peor realizado e interpretado".
Como todos vosotros sabeis "Al este del Eden" peli, está basada en la célebre novela de Steinbeck (cuya lectura aconsejo al cien por cien). Paul Osborn, el guionista, sólo utilizó la segunda parte de la extensa narración. En el libro asistimos al devenir de una doble saga familiar: los Hamilton y los Trask y su acción tiene lugar en un largo periodo de tiempo que va desde mediados de un siglo a un tercio del siguiente. Las figuras de dos patriarcas enfrentados, Samuel Hamilton, irlandés generoso y honrado y Adam Trask, un hombre de poco caràcter cuyos errores desencadenan sucesos problemáticos.
Creo que el buen criterio de Kazan y Osborn dio como resultado una película muy diferente al texto de Steinbeck y ésto es positivo ya que filmar todo el texto hubiera sido un despropósito. El propio Kazan dijo a este respecto : "Mi actuación con "Al Este del Edén" también fue muy deliberada. Acepté con alegría la sugerencia de Paul Osborn de que prescindiera de las dos terceras partes del libro y me limitara a narrar la historia de los hijos de Adam Trask. De esa forma la conectaba con la relación que yo había tenido con mi padre, que siempre habia preferido, o eso me parecía, a mi hermano pequeño, Sweet Abie, y nunca había superado el desengaño que yo le había causado. Realicé "Al este del Edén" como si fuera parte de mi autobiografía, de lo que no me arrepentí, ni me arrepiento".
Hay millones de cosas que se podràn decir de esta maravillosa película, pero esas serán tratadas en el capítulo correspondiente del realizador.
Sólo me resta decir que ví esta película por primera vez en una etapa decisiva de mi vida. Tenía sólo 18 años y luchaba por romper todos los lazos que me unían a los míos y al lugar de mi nacimiento.
Seguiremos hablando de otro año.