Thursday, October 8, 2009

EL CRIMEN DE SOUTH ALVARADO STREET - PRIMERA PARTE


UN PROLOGO DE FICCION

El despacho era sombrío y deprimente. Las persianas estaban cerradas y solo una leve claridad hacía visible el polvo en suspensión.La penumbra hacía difícil distinguir a la persona que se sentaba tras la mesa. Ocupaba un sillón con un enorme espaldar de cuero negro, o al menos eso parecía. El hombre parecía menudo, con un poblado bigote y unas enormes entradas que presagiaban una inminente calvicie. Fumaba un puro y cuando acercaba su mano para sacudir la ceniza se distinguía un pronunciado anillo con un zafiro rojo. Tras expeler una gran bocanada de humo dijo:

- Espero que tendrás algo bueno que contarme. ¿Se ha llevado a cabo toda la operación sin contratiempos ?
- Por supuesto, señor, le dije que podía confiar plenamente en mí
El interrogado era un tipo de aspecto vulgar, de complexión muy robusta y voz extremadamente dura.
-¿La chica pudo salir a tiempo?
- Sí señor, todos los cabos están muy bien atados. Creo que este será suficiente para que intervenga el Sr. Hays. No ha quedado el menor rastro de los jefes en ésto.
- Eso es una gran noticia O'Malley ¿Cómo consiguió atraer a Sands a Hollywood?
- Fue muy fácil jefe. Se untó al negrata. Ese tipo tiene todas las de perder si abre su sucia bocaza. Tenemos un buenos cristianos en la poli que se encargarán de limpiarsela. Esta casa está más que segura. Nadie la relacionará jamás con el asunto.
- De eso estoy completamente seguro O'Malley. Gracias por las noticias que me traes. Toda la industria te estará etermanente agradecida. De ahora en adelante en Hollywood solo habrá vicios privados y públicas virtudes.
El hombre tras la mesa carcajeó con su ocurrencia y O'Malley, respetuoso, cerró la puerta tras si.

Horas despues de esta entrevista el cadáver de un hombre de complexiòn muy robusta identificado como Jim O'Malley, vigilante nocturno de unos famosos estudios de Hollywood aparecía apuñalado en un callejón próximo a Vine Street. Al día siguiente la policía conseguía detener al asesino. Un chulo de putas baratas fué acusado del crimen. Según un titular de los Angeles Times, el individuo no cesaba de clamar por su inocencia y alegaba que la navaja que se encontró junto a él no le pertenecía. Obviamente cuando fue detenido estaba colocado de coca al cien. Años más tarde apareció ahorcado en su celda.

NOTAS DE UN DIRECTOR DE CINE

El hombre fumaba en pipa. Cada vez que se la llevaba a la boca aspiraba profundamente. Unas arrugas de preocupación cruzaban por su frente. Escribía unas cuartillas en su mesa, iluminada por un flexo.
"Antes de que podamos hacer especulaciones sobre las causas y culpabilizar a todos aquellos envueltos en el caso debemos conocer algo sobre el entorno en el que la víctima vivía y donde ha muerto. El asesinato y las vías para resolverlo hay que buscarlas en las raices del peculiar carácter de este círculo dónde él vivía. Yo estoy convencido de ello, porque yo formaba parte de ese entorno"

Después de escribir este párrafo. Se retrepó en el sillón y dió un profundo suspiro. En una cuartilla mecanografiada que estaba a un extremo de la mesa podía leerse. KING VIDOR-PAPELES PRIVADOS.
Este prólogo imaginativo pudiera no serlo tanto. Es un hecho que solo un año antes el escándalo de Fatty Arbuckle había sacudido a toda la Amèrica cristiana. Se estaban elevando gritos más que preocupantes que reclamaban un código moral para toda aquella "gentuza" de Hollywood. Cuando William Desmond Taylor fue asesinado, toda la sociedad hollywoodense lloró y derramó todas las lágrimas de cocodrilo. En realidad los grandes estudios soltaron un suspiro de alivio porque solo un mes después la maquinaria Hays salvaba a la industria del desastre.

(Hago una aclaración importante. Existe un libro titulado "Un reparto de asesinos" de Sidney D. Kirpatrick, que aun no he leído y no voy a leer hasta que no termine este post. Lo digo para que nadie pueda tacharme de plagiario)

ANTECEDENTES

El barrio de Hollywood era, por aquellos años 20 del siglo pasado, un pelín liberal y salido. Desde la llegada y auge de las grandes compañías cinematográficas, las pujantes estrellas, que no gozaban de un pasado demasiado respetable, comenzaron a construirse mansiones y palacios para competir con la aristocracia europea, que sólo conocían por las extravagantes patrañas de Von Strehein y algún que otro visitante curioso e ilustre.
La mayoría de estos actores y actrices contrataban criados y chóferes, que en el fondo eran de su propia condición, entonces se formaba una extraña mezcla de clases, que en el fondo era sólo una, que se miraba en el espejo oscuro.
"...esa unión (de todos los relacionados con la industria) les daba la seguridad de que podían crear sus propias leyes, inventar sus propios códigos morales, establecer sus propias costumbres y maneras de comportarse. El aislamiento los hacía sentirse provisionales, imprudentes. En su subconsciente temían sin duda que la burbuja mágica fuera a reventar pronto, y ellos tuvieran que volverse corriendo a sus Booklyns, a sus espectáculos ambulantes y a sus pueblos, a continuar llevando una existencia más próxima a la vida tal como era que a como se imaginaban"
(King Vidor)

A pesar de todos los casos que cita el desorbitado Kenneth Anger en su díptico "Hollywood - Babilonia", y la sórdida visión que nos ofrece Ellroy en sus novelas, Hollywood pretendía ser un sitio divertido y vividor donde se jugó con demasiado frivolidad con el diablo de las drogas y el alcohol. Lo que comenzó siendo un divertimento de chicas y chicos de barrio jugando a derrochar la riqueza que les caía encima acabó con negros nubarrones que propiciaron la llegada de la peste Hays y sus cubos de basura. El último caso que aceleró el contraataque de los magnates, fabricantes de dinero fue el asesinato de William Desmond Taylor.

EL PROTAGONISTA


William Cunningham Deane-Tanner, más tarde conocido como W. Desmond Taylor, es el más claro ejemplo de vividor al límite. Desde los 18 años se lanzó a la mar, pero decidió recalar en Nueva York donde por casualidad tuvo su primer contacto con el cine. En la gran ciudad conoció una chica de la que se enamoró, Ethel May Hamilton, se casó con ella en 1901. El matrimonio comenzó a ser bien conocido en la sociedad neoyorkina gracias al suegro de Tanner (Taylor) que era un señalado broker de Wall Street.
En Octubre de 1908 ocurre el primer hecho misterioso en la vida del futuro actor-director. Tras mantener un tormentoso affaire con una mujer casada, sufre un "lapso mental" y desaparece de la escena neoyorkina sin más, dejando atrás a su mujer y a su hija Ethel Daisy.

Con otro nombre, William Desmond Taylor, reaparece en Hollywood en Diciembre de 1912, donde adquiere una gran fama como actor e inmediatamente se pone tras las cámaras con "The Awakening".
En los años siguientes se convierte en uno de los directores más prolíficos de Hollywood llegando a filmar más de cincuenta películas.

Impagables ejemplos de carteles de algunas de sus películas.

Volviendo a la historia, nuestro hombre se enrola en el ejército casi finalizada la Primera Gran Guerra. Taylor no estuvo en primera línea de fuego, pero se licencia con cierto lustre y con el grado de teniente.
Cuando vuelve a Los Angeles su prestigio llega a su punto más alto. Es nombrado Presidente de la "Motion Picture Directors Association". Se codea con los más prestigiosos pioneros, de ahí su amistad con King Vidor a quien siempre le agradeció sus consejos y primeros pasos en la industria. Dirige a las estrellas más refulgentes, Mary Pickford, Wallace Reid, Dustin Farnum y naturalmente a su "protegida" Mary Miles Minter.

Parece ser que nunca hubo contacto entre la esposa formal de Taylor y éste. De hecho hay una leyenda, que pudo ser cierta, en la que Ethel May y su hija Ethel Daisy (hija también de Taylor), estaban en el cine donde proyectaban una película protagonizada por su antiguo marido. En el momento en que la imagen de Desmond Taylor se proyectaba en pantalla le dijo Ethel a su hija "Este es tu padre". No sabemos si la adolescente Daisy ya tenía noticias de su padre o esa fue la revelación de su origen paterno.

La vida privada de Desmond Taylor trascendía los muros de su lujosa casa de Alvarado Street. Su encumbramiento y fama le hacían imprudente. Muchas actrices y starlets desfilaban por los salones y dormitorios de su casa. Mabel Normand, Mary Miles, Faith Cole y Margarret Gibson eran algunos nombres propios. Los tabloides amarillos estaban aireando lel rumor que Desmond Taylor había abandonado a una mujer legítima y a su propia hija. Otros rumores más peligrosos aireaban ciertas orgías en las que la homosexualidad de dos de sus criados daba pié a raras sospechas.
Así estaba el panorama poco antes de la fatídica fecha del 2 de Febrero de 1922. Fecha de cierto sabor cabalístico.



EL CRIMEN

A las siete treinta de la mañana del día 2 de Febrero de 1922, el cuerpo sin vida de William Desmond Taylor fue encontrado en el interior del 404-B South Alvarado Street, en el area de Westlake Park en el downtown de Los Angeles.
Según cuenta Keneth Anger en su libro "Hollywood Babilonia", el cadáver fue descubierto por el criado negro de Taylor, Henry Peavey. Este, con el espanto consiguiente salió a la calle gritando como una mujer histérica "Han matado al amo!, han matado al amo!".
Un supuesto doctor se personó inmediatamente y diagnosticó sin más que la víctima había muerto de una hemorragia estomacal. Cuando más tarde las autoridades volvieron el cuerpo de espaldas vieron con asombro que había un agujero de bala. El médico que tan alegremente diagnosticó no se le volvió a ver.
En una primera apreciación las autoridades comprobaron que no se había producido ningún robo. De hecho en uno de los dedos de Taylor relucía el enorme diamante de la suerte. Diamante del que no se había separado tras su primer éxito cinematográfico "El diamante caido del cielo".
Si el móvil del crimen no había sido el robo ¿Cuál fue el móvil y quien o quienes estaban implicados en él?

Siete sospechosos y una teoría final que se dilucidará en el próximo post.
De intermedio unas curiosas ilustraciones de la época.


Monday, October 5, 2009

HUBO UN CINE SOCIAL AMERICANO

Aunque a lo largo de este post os mostraré todos los carteles posibles de esta gran película," The Crowd", o "El mundo marcha", que se tituló en España, he elegido esa preciosidad muy en el estilo artístico de la época: los años veinte americanos.

Pero antes de hablar de "El mundo marcha" hay que detenerse y hablar de su padre artístico: King Vidor, el gran pionero y uno de los grandes maestros americanos de cine de todos los tiempos. En su filmografía podemos ver reflejada toda la turbulencia social que sacudió a América en la segunda década del siglo. Pero King Vidor también ha sabido retratar personajes de una gran fuerza dándoles a cada uno el toque preciso de emoción para que el espectador sea el que juzgue.

Vidor nació en Galvestón, siendo un niño sobrevivió a un terrible huracán y justamente su primer trabajo tras la cámara fue la filmación de otra tempestad que asoló Galvestón años más tarde. Lo último, pero no lo último. Fue él quien se encargó de la filmación de las escenas del huracán de Kansas en "El Mago de Oz". Todo esto no pasa de la mera curiosidad anecdótica, porque King Vidor fue sobre todo un director comprometido que filmó obras tan grandes, como la que intento comentar y joyas tales como: "The Big Parade", "Our Dayly Bread", "Stella Dallas", "Duel in the ¨Sun", "The Fountainhead" o "Ruby Gentry".
Su carrera como director es posiblemente una de las más largas, del cine americano, ya que comienza en 1913 y se prolonga hasta 1980.

No se si alguno de los lectores conoce una faceta privada de Vidor. En 1922 se cometió el asesinato del actor y director de cine William Desmond Taylor, amigo personal de Vidor. Nunca se resolvió el crimen. Sin embargo King , que investigó de forma privada, escribió unas notas que nunda quiso publicar. Hacia 1986 el escritor Sidney D. Kirkpatrick, declaró en su libro "Cast of Killer" que Vidor sabía toda la verdad sobre el caso. Pero esta historia ya la contaremos en otra ocasión.
Cercano el final de la década de los veinte del siglo pasado, se veían llegar algunos nubarrones que oscurecían la boyante economía mundial. Pero a pesar de todo, y sin hacer caso de algunas voces de cordura, el entusiasmo americano llevaba adelante su actividad industrial como si nada pudiera embarrancar todo aquel esfuerzo.
El espíritu de empresa encontro libre expansión en proyectos que se transformaban y crecían sobre los existentes. El entusiasmo no solo era propio de las grandes ciudades, donde proliferaban las industrias, esa alegría expansiva y la creciente demanda se extendió también en las granjas del mundo rural.

El cine, que también se habia convertido en una industria, vivía ajeno a la depresión que se acercaba a pasos agigantados. El propio Vidor, que cuando acomete el rodaje de "The Crowd" llevaba a sus espaldas una larga experiencia, habla en sus memorias "A Tree is a Tree" de la gran expansión, mejor un paso de gigante, de la producción de todos los estudios de Hollywood que alimentaban los centenares de miles de salas de todo EEUU.
Vidor, a pesar de formar parte de la maquinaria industrial cinematográfica americana, había conocido de primera mano la forma de trabajar de los grandes maestros como Murnau, E.A. Dupont, Fritz Lang y Ernst Lubitsch. Ellos habían curado de la parálisis a la cámara y así el maestro americano pudo filmar su primera obra maestra.
El mismo nos cuenta: "En "The Crowd" yo mostraba a una multitud que entraba y salía de un inmenso edificio comercial en el centro de Nueva York; en ese punto hice girar la cámara hacia arriba encuadrando en el plano los cientos de ventanas que daban idea de la altura del edificio. La cámara filmaba todos los pisos hacia arriba y se detenía en una de las plantas. Allí se detenía y entraba por la ventana. Como si se tratara del ojo de una persona se veían centenares de mesas y cada una de ellas ocupada por un empleado. La cámara seguía recorriendo todos los puestos de trabajo hasta detenerse en un empleado, nuestro héroe.
Billy Wilder tomó esta escena como referencia a su magistral escena inicial de "El Apartamento".

El protagonista de "Y el mundo marcha" es John, un chico joven que forma parte de la inmensa clase media baja americana. El aspira a salir de aquella mediocridad que le ahoga y está seguro de que su futuro no será el de un fracasado.

La escena con la que se abre la película es antológico. Se celebra la festividad del 4 de Julio en una ciudad anónima de los EEUU. Una explosión de fuegos artificiales y paradas celebran el 124 cumpleaños de la Declaración de Independencia, pero en la casa de los Sims está ocurriendo un acontecimiento que no tiene parangón con el que celebra la nación. En un dormitorio situado en la parte alta de una humilde casa el doctor está atendiendo el nacimiento de nuestro héroe John. El niño, tras ser palmeado por el médico es envuelto en su mantita y depositado en los brazos del emocionado padre. "Voy a dar a este niñó todas las oportunidades que yo pueda, Doctor"

Pasados los años el pequeño Johny está con unos amigos. Cada uno se pregunta lo que va a ser de mayor. Cuando le toca el turno a Johny, éste responde: "Mi papá dice que yo voy a ser alguien importante". Pero cuando John llega a la edad adulta sigue siendo un don nadie. Con Bert, un compañero de trabajo salen a divertirse con unas chicas de la oficina a Conney Island. Ella son Mary y Artelle. John y Mary se enamoran y contraen matrimonio. Tras su luna de miel en Niágara se instalan en la ciudad donde comienzan a vivir la realidad de las miserias cotidianas, agravadas con el advenimiento de dos hijos.
Un golpe de suerte muestra la cara más amable de los "felices veinte" a la pareja. Ganan un premio de 500 dólares . Todo parece indicarle a John que su padre tenía razón y que la vida le aupa hacia los primeros puestos. Pero como en la canción de Serrat la vida muestra a la pareja su lado más feo. La hija mayor de la pareja es atropellada por un camión cuando cruza la calle.
John queda totalmente destrozado psicológicamente y pierde su trabajo. Mary, aconsejada por sus padres opta por separarse de John. Este solo ve un camino: el suicidio, pero desiste de ello y para seguir adelante consigue el patético trabajo de hombre-anuncio.


Llegamos al final de la película con una cierta y tímida esperanza, y el atisbo de un posible final feliz. John ha vuelto a reunirse con su mujer y su hijo. Vemos al trío sentado entre una multitud de espectadores que ríen las payasadas de un clow en un pequeño teatro de variedades. La cámara se eleva y se aleja. Nuestro protagonista y su famillia se van empequeñeciendo entre la multitud. Los tres son formas anónimas de la gran ciudad. Una gran ciudad que vive su mayor euforia de esperanza sentados justo al lado del abismo de la tremenda crisis del 29.
No quiero pasar por alto la trayectoria vital que corrió James Murray, el actor que dió vida al John Sims de la película.
James Murray nació en el Bronx de Nueva York en 1901, como su protagonista John. Recaló en Hollywood con la esperanza de ser alguien con apenas 20 años. Trabajó como extra en multitud de películas. Haciendo un pequeñísimo papel en una cinta de Vidor, éste se fijó en el muchacho y le mandó llamar porque creía que daba el tipo para ser protagonista de una película que estaba preparando.
James creyó que le estaban tomando el pelo, pero no era así y el actor después de protagonizar "The Crowd" y alabado por la crítica y por el público sintió que ya podía montarse en las grandes letras de Hollywood.....pero no fue así. Tras otro papel en "Thunder" la vida de Murray dió un giro de 180 grados. La bebida y los vericuetos mal dados en su carrera derivaron en la ruina total del individuo, que se vió obligado a mendigar. King Vidor no podía creer que el actor que él mismo aupó se encontrase en aquella ruinosa situación. Trató de convencerle para hacer un papel en su nueva película "El pan nuestro de cada día". El ex-actor rechazó el ofrecimiento porque no quería caridades. En 1936 su cadáver fue encontrado en el río Hudson.
Vidor pergueñó una obra de teatro inspirada en Murray que se tituló "The Actor", pero que jamás llegó a terminar.
Esta es la imagen publicitaria que la MGM realizó del malogrado protagonista de "The Crowd".

Friday, October 2, 2009

¿QUIEN ERA EL SR. PINK?




Hay leyendas e intrahistorias en el cine que no han sido escritas en las crónicas oficiales ni en las enciclopedias. Son legajos, o solo cuartillas, que se amontonan y se cubren de polvo. Estos documentos están esperando que alguien sople sobre ellos y los saque a la luz. En realidad tampoco importan mucho, pero en este caso concreto hay un actor de cine muy famoso, Dustin Hoffman ,que tiene que agradecerle a Sidney W. Pink haberle sacado del anonimato y lanzarlo a una carrera más que fructífera y que aun corre.

Lamento tener que decir que la historia que os voy a narrar se sostiene solo en mi palabra. He tratado de buscar documentación adiccional y no he conseguido absolutamente nada, ni siquiera una foto pequeñita que diera una cara al personaje del que intentaré hablar, ya que por aquellas casualidades de la vida tuve una entrevista profesional con él, allá a finales de los sesenta.
El hecho de recordar esta historia tiene mucho que ver con mi post anterior, ya que el director de una de las películas que ilustraba: "Reptílicus" era precisamente Sidney W.Pink.

Creo que mis lectores conocen mi etapa profesional en las que valiéndome de valor , con un poco de suerte y mucho apoyo de algún amigo, practiqué el periodismo de calle. Eran otros tiempos, y aunque había muchos lobos en la profesión no solían despedazar con la saña de hoy.

Servidor, lo he contado, solía dedicarse a cubrir los rodajes o eventos cinematográficos que ocurrían en la capital de las españas, usease Madrid.
Me habían chivado que en un famoso restaurante se encontraba cenando un tal Jeff Cooper, el actor principal de una película que estaba rodando Jose Maria Elorrieta titulada "La esclava del paraíso". Por aquellos años las pelis exóticas y los spagettis western estaban a la orden del día y muchos actorcillos y actorcillas venían a Madrid dándose aires de botafumeiro.
Acompañado del fotógrafo Angel decidí ir hacia el restaurante, con un poco suerte conseguiría algún lingotillo en la barra. Uno de los barman ya nos conocía y solía ser bastante generoso.
Tuve suerte y el tal Jeff Cooper se portó como un tío legal, aunque iba acompañado de una chica absolutamente explosiva nos invitó a tomar una copa con ellos. Solo chapurreaba el español y yo apenas balbuceaba el inglés, pero conseguimos entendernos. Ya casi nos marchábamos mi compañero y yo cuando se unió a nosotros el productor ejecutivo de la película: Sydney Pink. El si hablaba español medianamente bien. Al final la velada se prolongó más de lo previsto, ya que aterrizamos en El Corral de la Morería donde bebimos JW y no Dyc y fumamos Chesterfield auténtico y no los Bisontes de todos los dias.
Mr. Pink, perdón, Sydney (me resisto a utilizar el apellido no sea que cualquier lector crea que me valgo de apelativos tarantinianos) resultó ser un conversador infatigable. Hacía tiempo que yo había dejado de utilizar el lápiz y la libretilla y me limitaba a escuchar con la boca abierta todas las maravillas que Sydney me contó sobre Broadway y Hollywood. Cooper y su acompañante estaban desmadrados bailando con una bailaora cuyo nombre no recuerdo y mi fotógrafo estaba en la barra tratando de ligar con una del conjunto.
- La película que estamos produciendo sinceramente es shit, absolutely fucking shit, pero amigo mío dará muchos dólares. ¿Sabes la única que tiene cierto caché en esta película?- yo me limitaba a alzar los hombros- La Paluzzi, pero sobre todo el Vallone que tiene mucho propaganda en Italia
A los demás le pagamos en pesetas que es mucho más barato. Yo huelo los negocios. Todas mis películas han dado dinero, porque gastamos lo justo y duplicamos el monto que hemos puesto. Pero, Tony, ahora tengo un proyecto un poquito más ambisioso ¿se dice así?. Hace unos meses ví a un actor pequeñito trabajando en una obra titulada "Eh?", en el Circle del Downtown. El chico quiere hacer cine y yo le voy a dar la oportunidad de hacerlo, porque se que va a haserlo muy bien.

A decir verdad yo no estaba calibrando del todo si lo que me estaba diciendo Sidney era algo digno de interés, pero lo cierto que su conversación me gustaba y a pesar de la enorme ingesta de güisqui con soda me mantenía más sereno de lo que parecía. Tal vez mi sonrisa permanente delataba mi verdadero estado fisico y mental.

- Este tipo es estudiante del Actors Studio, como el Brando y el Newman, pero te aseguro que tiene madera para reemplazar a los dos. Se llama Dustin Hoffman y te voy a decir una cosa. He hablado con él y ya tengo en firme su participación en la próxima película que voy a producir.
-¿Puedo escribir sobre esto?- le dije
- ¡Claro, hombre, y además te adelanto el título, Un dollaro per 7 vigliacchi. No se cómo se titulará en España, porque están interesados mucha gente con pesetas. Los interiores se rodarán aquí en Madrid y los exteriores en Roma. Ah! y cuento con la Martinelli para el papel principal. Estoy seguro que será todo un éxito.

Nuestra atención se volcó al escenario donde acababa de aparecer una de las sensaciones de El Corral. Se trataba de Yasco Nagamine, un japonesa que bailaba como cualquiera de las mejores bailaoras andaluzas. Su número era uno de los más aplaudidos, tal vez por aquello de los dos exotismos cruzados. Cuando acabó la actuación de la japonesa Sidney Pink se levantó para marcharse. Le agradecí la gentileza que había tenido con nosotros y le prometí que escribiría sobre lo que me había dicho.

Fuí a buscar a mi compañero Angel, que no había tenido suerte en su ligue. Salimos a la noche madrileña y paramos un taxi. Era bastante avanzada la madrugada y en Andrés Borrego, confluencia con Pez había que dar unas buenas palmadas para que el sereno te abriera la puerta.

Cuando al día siguiente, más sereno, me puse a escribir sobre el proyecto de Sidney comencé a romper folios sin tino. No me salía nada decente y al final pensé quién coño era aquel actorcillo llamado Dustin Hoffman para escribir algo sobre él y la película que iba a producir Mr. Pink. Decidí olvidarme de aquello porque tenía algo más interesante en cartera.

Como todos ustedes saben un par de años más tarde Dustin Hoffman se convirtió en un boon a escala planetaria con "El Graduado". "El Millón de Mádigan", no se había estrenado, a pesar de que se filmó antes de la de Mike Nichols. Nadie daba un duro por ella. Sin embargo a la sombra de aquel éxito sensacional Sidney Pink decidió distribuirla en el mercado americano y en el europeo. Fue uno de los mayores fiascos, que afortunadamente no salpicó al actor americano. Mr Pink siguió a lo suyo, es decir a producir y dirigir peliculas de bajo costo y a ser empresario. Apenas unas lineas en la historia del cine.
Bueno y para finalizar os regalo una de mis fotos en plena faena.

Probablemente alguno que yo me se andará comentando alguna insensatez, pero juro por San Tarantino que me tomaba muy en serio mi trabajo.


Wednesday, September 30, 2009

ALGO ASI COMO ESTO ERA EL TERROR


El hombre se siente tan vulnerable y pequeño en este mundo que necesita creer en bestias monstruosas y míticas para poder destruirlas en su imaginación. En ocasiones el monstruo se vuelve real, entonces el hombre toma conciencia de que ha ido demasiado lejos y para destruir esa pesadilla tiene que recurrir a la muerte y a la destrucción generalizada. No hay que remontarse muchos años a ésto y es conveniente no olvidarlo.
Pero no quiero parecer trascendente, cuando lo único que quiero hacer es tratar de divertirles un poco con las criaturas que pusieron los pelos de punta a los espectadores de mediados del siglo pasado.
Naturalmente por entonces no existían los ordenadores, capaces de hacer unos efectos especiales, que en ocasiones ya nos empiezan a cansar. La cosa era más bizarra y hasta que Ray Harryhausen hizo uso del Dynamation los gigantes y monstruos se movían poco menos que como marionetas.Los espectadores se creían todo lo que le ponían por delante , pero cuando el entrañable King Kong se subió al Empire State con la chica entre sus garras la monstruomanía hizo cabalgar las neuronas artísticas de todo el Hollywood "Z".
En los "años atómicos" la criatura emergía del mar despues de haber engullido plutonio enriquecido . En "It Came From Beneath the Sea", el "It" era un gigantesco pulpo que no se yo si valdría para degustarlo a "la gallega".
Ni que decir tiene que lo más espectacular de este tipo de films eran los espectaculares carteles, y obviamente la criatura. Los intérpretes eran tan desconocidos que habría que acudir a crónicas escondidas para encontrar algún rastro de sus vidas. Muchos de estos personajes han servido como fondo dramático a las impresionantes novelas de James Ellroy o Michael Connelly.

Un bonito plano del pulpo emergiendo de la bahia de San Francisco y amenazando con derribar el Golden Gate.
En realidad nunca se explicaba muy satisfactoriamente la deformidad gigantesca del monstruo de turno y los motivos que le impulsaban a atacar sin tino. Bueno hay un ejemplo clásico de cine con mayúsculas en el que tampoco se explicaba porqué los pájaros actuaban de aquella forma. Obviamente me refiero a la magistral "Los pájaros" del maestro Hitchcock. De todas formas al público le traía al pairo los motivos de aquellos seres. Querían emoción y por San Brad Pit que los productores se preocupaban de darla.

Esta película, cuyo espectacular cartel os reproduzco no he llegado a verla nunca, y a fe mía que me gustaría horrores. Debo confesar que el solo hecho de ver una mantis me da repeluz . Supongo que est0 le ocurrirá a la mayoría de los tíos. Creo que a nadie le debe hacer gracia ser devorado despues del hecho. Pues imaginad una mantis de proporciones gigantescas.
Tampoco son santo de mi devoción los reptiles. Este "Reptílicus" (¡Ala, en latín) era un monstruo del pasado. Spielberg no inventó nada cuando nos dejó con los ojos abiertos como platos con "Parque Jurásico", simplemente revisó viejas peliculas.


Otra preciosidad de cartel. Parece que el Golden Gate era objeto prioritario para estas criaturas. La preciosa estructura quedaba hecha unos zorros con este Reptílicus.
La lista de películas y de monstruos serían muy larga y tediosa, pero mi propuesta es que indagueis en el yutubo para disfrutar momentos estelares de estas películas bizarras. Voy a terminar este post con una escena impagable del ataque del pulpo a San Francisco y un espectacular cartel de "The Beast from Hollw Mountain".


Aquí el cartel. ¿Os suena Patricia Medina?. La chica no era española sino inglesa y además trabajó en Mr. Arkadin, pero tampoco hizo gran cosa.
Bueno y aquí la escena prometida. ¡Prohibida para viejetes con la tensión alta y para personas de elevada moral dogmática!


Monday, September 28, 2009

DE COMO BUÑUEL SE COLO EN EL PAPEL, MAX LE HOMENAJEO Y ANRO HIZO UN POST O ALGO PARECIDO

Este fin de semana ha sido muy extraño. Sobretodo por una experiencia, que yo no se si llamarla realmente sueño o simplemente una chorrada provocada por la mezcla explosiva de dos talentos: el artista catalán Max (Francesc Capdevila, si us plau) y ese tremendo imaginero cinematografico llamado Quentin Tarantino.

Estaba yo muy feliz el domingo por la mañana saboreando unos deliciosos JDs y compartiendo conversación chorra con uno de mis cuñados preferidos cuando me trajeron un regalo inesperado: dos volúmenes de Max, que eran "El prolongado sueño del Sr. T" y "Hechos, dichos, ocurrencias y andanzas de Bardín el superrealista". Cuando mi cuñado se marchó, forzado por su mujer, Lola y yo preparamos un suculento almuerzo que regamos con un Rueda fresquito. Obviamente, a las tres de la tarde, servidor de ustedes, cargado con los comic susodichos desapareció en uno de los dormitorios vacantes que existen en mi casa.
Debo decir que me los leí de un tirón y ya fuera por los vapores etílicos, ya fuera por lo que fuera lo cierto es que de pronto me vi en el desierto de los Monegros.

El cielo de tan puro azul quemaba los ojos, el paisaje arido y pedregoso contrastaba en un color amarillo cadáver. Yo me sentía la piel requemada y pegajosa.
- ¡Estoy de veraneo! ¡Ya sabes que no me gusta el frío ni Madrid!
Me volví asombrado. No había visto a nadie en aquel desierto, pero a mis espaldas, sentado sobre una roca elevada, había un hombre al que no podía distinguir muy bien porque el sol me estaba dando de frente.
- ¡Acércate! ¡Acércate te digo, no vaya a ser que me estropees la función!
Obedecí sin rechistar, pero no comprendía porqué aquel hombre me instaba de aquel modo. Cuando estuve casi a su altura mi asombro no tuvo límites.
- Pero tú, perdón, usted es Don Luis Buñuel.
- Pues claro que soy Luis Buñuel, jilipollas, ¿quién si no?
- Pero maestro- contesté obnuvilado- cómo ha llegado aquí, si hace muchos años que está usted criando malvas.
- San Ceremonio (personaje de Max) me ha resucitado y dentro de poco vas a tener la dicha de contemplar su aparición sobre aquellas piedras. Bueno, eso si al hijo de puta de Dalí no se le ocurre derretir los relojes. Siempre aparece a las doce del mediodía. Bendito de dios
- Pero maestro, permítame recordarle que usted, bueno, y yo también somos agnósticos y si me apura ateos totales e integrales.
- ¡Pues claro que soy ateo, gracias a dios, pero eso no impide que crea en San Ceremonio!
- Bueno, bueno, no se enfade, yo solo .....

No terminé la frase. En ese momento un gran resplandor, que hizo palidecer la luz del sol se proyectó sobre un montón de rocas a unos metros de nosotros. Inmediatamente un precioso serafinito portando un reloj muy barroco comenzó a volar delante de nosotros anunciando
- Son las doce en punto, hora de los Monegros, en breves momentos tendrán con ustedes a San Ceremonio. Que ustedes lo gusten. Ding, dong, ding, dong, ding............
Una música, que no logré distinguir, surgió de alguna parte.

- Esta es la parte mejor del espectáculo- murmuró Buñuel- ahora soltará el gran sermón a sus queridos pececillos
- Pero maestro, ¿cómo va soltar sermón ni nada si tiene la lengua cortada?- Yo sabía, por la historia que había leído, que le habían cortado la lengua para que no predicase.
- Ahí está la gracia, ignorante.
Me callé encogiendome de hombros. De pronto apareció un vejete calvo, con una gran barba blanca y una rosca de luz sobre su cabeza. Vestía una saya marrón, vieja y ajada. Nos miró en un trance místico y comenzó a abrir su boca emitiendo un batiburrillo de sonidos guturales que parecían los golpes de un tambor sin ritmo.
Para mi asombro comenzaron a saltar pequeños peces alrededor del santo. Me quedé atónito, y aun más cuando los peces comenzaron a hincharse y agigantando su tamaño mostrando unas poderosas fauces. Poco a poco fueron llegando cientos y cientos que se agolpaban en torno a la roca del santo. De pronto, un enorme salmón dió un salto y agarró el brazo del santo , donde sostenía un crucifijo y se lo zampó. Siguiendo el ejemplo varios peces también saltaron. Uno le agarraba una oreja, otro un pie. La sangre corría por todo el cuerpo del bendito que no cejaba en su muda predicación.
Un tremendo aullido surgió dentrás del santo. Los malditos bastardos estaban detrás de él riendo a carcajadas y descargando sus fusiles y pistolas al aire. Aldo el Apache se aproximaba con una sonrisa diabólica esgrimiendo su machete.
Me desperté porque el estridente sonido del despertador sonaba junto a mi oreja.
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Bueno, es tiempo de abordar el verdadero motivo de este post. Estoy completamente seguro de que muchos de ustedes conocen de sobra a este señor, galardonado en el 2007 con el primer premio nacional de comic por su estupendo tebeo "Bardin el superrealista". Yo, humildemente, y con todos los respetos, he utilizado uno de los personajes de este tebeo para mi "sueño particular", naturalmente San Ceremonio, mártir.

Este fin de semana, Las Palmas de Gran Canaria, en su Centro de Artes Plasticas, inauguró, en presencia del propio Max, la exposición "MaxHipnotopia", exponiendo 75 obras originales, entre lápices, tintas y gouaches, y 15 reproducciones.
Afortunadamente, este genial artista, ha sido profeta en su tierra, porque en el prestigioso Salón del Cómic de la Ciudad Condal ha sido galardonado en diversas ocasiones.
Poco puedo yo decir de este gigante de la historieta española salvo recomendar su lectura a todos los que aun la desconozcan. Hay una frase en su obra "El prolongado sueño del Sr. T." en la que Cristobal T. se reúne con las tres partes de sí mismo y una de ellas le dice: "Si a cualquier hombre le quitas su lado oscuro, su lado femenino, y su lado sabio ¿qué crees que es lo que queda?....Pues eso. A reflexionar. Y como colofón un nuevo poster de "Inglorious Basterds" que acabo de descubrir.



Saturday, September 26, 2009

PROLOGUEMOS CON SIMBOLOS FUTBOLEROS


El orden de estos factores simbólicos no importa ni altera nada. Cada uno los puede poner en el lugar que se le ocurra, como si quiere quitar a los dos. Yo sinceramente, y sin hacer el pelotas, me decanto por los chicos del Guardiola y a la hora de lo internacional, "La Roja" puede ser responsable de un infarto agudo. ¡Qué le vamos a hacer, nos va el furbol! (La pena es que un equipo que me cae la mar de bien, el Colchonero, está en la cola....aunque todavía queda mucha liga por delante y con alguna suerte al chuletas del Ronaldo se le va a caer el tupé)

Cualquier lector serio que venga buscando a este lugar algo de cine se preguntará si se ha equivocado de blog o si el responsable del mismo estaba fumeta. Bueno, pues ni lo uno ni lo otro. Aquí, servidor de ustedes les va a hablar de cine, como dios manda.
Esta pelicula, fuimos a verla en acto de puritita buena voluntad. Os aclaro. Lola y yo veníamos de un fiestorro familiar hacia las cinco de la tarde. Lo más que apetecía, al menos a mí, era tumbarme y dormir una buena siesta. Pero la Lola, que es mucha Lola, arrancó con el coche y en vez de dirigirse a Ingenio, que era lo que estaba mandado, enfiló hacia Las Palmas.
No teníamos pista alguna sobre "El año que mis padres etc.etc.", pero dejé que Lola siguiera dominando el cotarro....¡Pues acertó, señores!. "El año etc. etc" es una película sentida, sencilla, y realizada con el amor que un artesano dedica a su obra....y dentro de ella hay futbol.

Nos encontramos en el año 1970. La Copa del Mundo de Fútbol se celebra en México y Brasil se encuentra por esas fechas sometido a una dictadura militar, liderada por Emilio Garrastazu Médici.
Mauro un chico de 12 años (magistralmente interpretado por Michel Joelsas) llega a la capital Sao Paulo. No entiende porqué sus padres quieren dejarlo con su abuelo, a quien apenas conoce. Allí se queda el chico, con su balon bajo el brazo, mientras sus padres se alejan precipitadamente, con la promesa de que volverán cuando comience el Mundial.

En realidad los padres de Mauro son activista políticos de izquierdas, que actúan en contra de la dictadura.

El abuelo del chico, Mótel, barbero judío, muere justamente el mismo día de la llegada de Mauro. Un viejo judío, vecino de Mótel, Schlomo (Germano Haiut) se hace cargo del chico a regañadientes.
La relación entre ambos no fluye con mucha simpatía, pero Schlomo tiene paciencia y es un buen hombre y pronto el viejo logrará la confianza del chico.
Mauro, que siempre ha querido ser portero de un equipo de fútbol comienza a tener amistades con los chicos del barrio, en especial con una encantadora chiquilla, Hanna (Daniela Piepszyk) con la que correrá diversas aventuras y con la que gritará en el Bar cuando por medio de la televisión satélite ven jugar a la selección brasilera. Cuando se está celebrando la final ocurre algo que cambiará la vida de Mauro para siempre

El tema que podía llegar a ser sensiblero se convierte en manos de Cao Hamburger (un director sin mucha experiencia) en una preciosa y sentida película que nos muestra cómo el niño que en principio juega una especie de futbito de fichas, pasa a ser miembro activo de un equipo y por fin cuando su adorado Brasil se corona como campeón mundial descubre la realidad de la vida y se convierte definitivamente en un embrión de adulto.
La película es semibiográfica. Los propios padres de Cao, profesores de la universidad de Sao Paulo fueron arrestados, precisamente durante el Mundial, y acusados de liderar a "gente subversiva". Cao, con sus cinco hermanos tuvieron que irse a vivir con su abuela.

La película viene avalada por una serie de premios internacionales y la nominación al Oso de Oro del Festival de Berlin de 2007. Hubiera merecido ese premio, la verdad.
Tengo que destacar que la interpretación de los dos niños que dan vida a Mauro y a Hanna es maravillosa. Da envidia que nuestros niños españoles estén tan sumamente repelentes en las pelis y en las series nacionales, sobretodo cuando abren el pico. Obviamente con algunas honrosas salvedades.

Thursday, September 24, 2009

LA GRAN AVENTURA CON MI HERMANO






Probablemente no tengo el menor derecho a endosarle mis sentimientos a cualquier lector de buena fe que se acerque a este blog, pero hoy estoy cargado de nostalgia (sin ninguna razón aparente) y he decidido dedicarle este post a una persona muy importante de mi niñez: mi propio hermano Paco.

Hubo años en los que la imaginación suplía a la vacía realidad. Un tiempo en el que existía Robin Hood. Pero también eran tiempos en los que aplastabas tu nariz al escaparate donde brillaban los juguetes y tus ojos se abrían, hasta dolerte, contemplando el maravilloso fuerte donde luchaban los cowboys y los indios. Allí el chavalín se pasaba las horas y cuando el pobre Toñín volvía a casa se encontraba con una riña y algún cachete por haber tardado tanto en el recado.

Había noches de inviernos muy fríos. Veías rostros de tristeza en torno a la mesa. Veías a las hermanastras mayores rezar el rosario con devoción (habían sido abducidas al lado oscuro)mientras el aburrimiento cerraba mis ojos. De repente se iluminaba la luz del pasillo y aparecía mi hermano con un fleje de "Macacos" debajo del brazo y todo se volvía optimismo y alegría.
Ese era el hermano que yo tenía cuando era un chaval.
Apenas tenía cinco años más que yo pero para mí era el vértice que unía mi pequeña visión del mundo con el horizonte de los mayores. Trabajaba de aprendiz en una oficina pero yo pensaba que era poco menos que el director. Me contaba todo lo que ocurría en aquel lugar y solía traerme algun que otro folio y lápices. Era un hermano cariñoso y yo lo consideraba mi gran protector. Toda mi familia por encima de él eran personas serias y permanentemente enlutadas. El con sus ideas y su vitalidad representaba la aventura y el color que faltaban en mi casa. El puso en mi alma la semilla de varias cosas importantes en mi vida futura: el amor al cine, a la literatura y al arte.

Un día caluroso de Agosto me dijo:
- ¿Te gustaría ir al cine, Toñín?. Me han dado unas pelas de propina y en el Cinema Jaén ponen una peli que a lo mejor te va a gustar.
Creo que aquel día hasta la comida me sentó mal del nerviosismo provocado por el entusiasmo que me embargaba.
Ya caída la tarde marchamos hacia el cine. Por el camino me dijo mi hermano:
- ¿Te gustan los higos chumbos?
En la plazuela había un gitano que arrimaba al bordillo una cesta de hermosos higos chumbos recién cojidos.
- !A gorda la tirá!- pregonaba.
La cuestión estribaba en que te situabas a la altura de la cesta y con una navaja abierta la dejabas caer y si pinchabas un higo, pues pagabas una perra, pero si pinchabas dos pagabas igualmente una perra gorda.
Pues mi hermano fue todo chulo y pinchó tres.
- ¡Joé, con la puntería der chico! ¡mushos como ezte y m'arruina la talde!- dijo el gitano. Pero lo pactado era lo pactado y nos peló los tres higos. Mi hermano se comió uno y yo me comí dos.
Ya en el cine hicimos cola para comprar las entredas de "general". Entonces me dijo, (era un maestro en pinchar, en eso era un cabroncete)
- Al igual no te gusta. Como va de un submarino seguro se pasan toda la peli subiendo y bajando el periscopio. Además no estoy seguro si es en color.(la película que ibamos a ver era 20.000 leguas de viaje submarino y bien sabía él de qué iba la cosa)
Me dió un pellizco en el estómago y cierta desilusión me hizo pensar "entonces para qué me has ilusionado jodido cabrón", pero no dije una palabra. Al fin y al cabo por aburrida que fuera el caso era ir al cine.
Nos acomodamos en las gradas y empezó la peli. Creo que en mi vida he gozado tanto con una peli como en aquella ocasión. De vez en cuando miraba a mi hermano mayor y me daban ganas de pegarle un gran abrazo.

Otra peli inolvidable que gocé también gracias a Paco fue "Los caballeros del Rey Arturo". El fue quien vino con la noticia.
- ¡Ponen en el Darymelia una peli en cinemascope y en sonido estereofónicomagnético?
- Eso tiene que ser la porra, Paquito.
- ¡Claro, imagina que el sonido te sale por todas partes y la pantalla es tan grande que se sale por los lados!

Pero no era solo el cine lo que gozaba con mi hermano. Paco tenía un gran sentido del espectáculo improvisado. Mezclaba algo (pensándolo hoy era un poco peligroso) como clorato de potasa, azufre y pólvora negra, lo pegaba en unos palitos y montaba unos fuegos artificiales ¡dentro de la casa!
Cuando podía traía recortables de soldaditos y montábamos un enorme campo de batalla en unos grandes escalerones y se escenificaba una guerra majestuosa en pocos minutos. Para qué quería los indios, los cowboys y el fuerte. Este juego era muchisimo más divertido y los soldaditos se podían suplir por unas perras.
No entiendo còmo no provocamos una catástrofe. Pero la verdad es que aquellas memorables batallas no se han borrado de mi memoria.
Cuando un día vi aparecer a Paco con la colección de tebeos del "El Hombre Enmascarado", toda la triste vida llena de broncas, estrecheces y beateríos que reinaba en mi casa se llenó de sueños que al igual podían hacerse realidad. Los héroes existían porque Paco creía en ellos. Existía aquel ser extraordinario con su extraño anillo de la calavera con el que tumbaba a todos los villanos. Existía Superman, que volaba por aquella maravillosa ciudad de rascacielos. Existía el Capitán Trueno, que viajaba a los paises más exóticos y existía el Jabato valiente e invencible. El mundo de los tebeos se metió como un cohete brillate en mis retinas. Un día que hubo una dolorosa muerte en la familia, yo me refugié en una buhardilla con un taco de tebeos. Desde allí, por una ventanuca ví como sacaban el ataud con un ramo de azucenas en la tapa. Nadie se acordaba de mí, y allí acurrucado hasta que oscureció soñé con aquellos heroes a los que la muerte no tocaba nunca.


Dias despues de aquella muerte mi querido hermano nos llevó a una excursión. La tristeza se había evaporado y su dinamico optimismo le llevó a construir una fantástica maqueta de avión, meticulasamente construída, que probó en aquella ocasión.
Otra de las cualidades de Paco era su facilidad para el dibujo. Me entusiasmaban sus machangos que a mí me parecían el colmo de la perfección (y a fe mia que no eran malos dada la muestra).

Ese dibujo pertenece a las ilustraciones que mi hermano realizó para un albun artesano de afiches de cine. Obviamente si se fijan la ilustración cuadraba con la temática de los poster.

Como si de una sesión de magia se tratara Paco siempre tenía una nueva ilusión que ofrecerme. Me descubrió "Hazañas Bélicas" y "El Inspector Dan" .
Con este personaje me sentía capaz de enfrentarme a todas las fuerzas del mal en un Londres lleno de niebla y donde se dejaban oir los siniestros tañidos del Big Ben.
Un día Paco me dijo:
- Esta noche vamos a ir a la Alameda. Te voy a invitar a un helado y te daré también una sorpresa.
Creo que aquel día estuve diligente en todo lo que me mandaron. Saltaba y corría a todos los recados. Mi madre estaba asombrada : "¡Qué estará tramando este chiquillo!" murmuraba con recelo.
Al llegar la tarde Paco prometió lo que me había adelantado. Me compró un enorme cucurucho de crema tostada y me mostró un brillantísimo tebeo de Superman.
No me dijo ni una palabra del proyecto que iba a acometer en la madrugada siguiente. Me habló de cosas felices y de lo bien que me iba a ir en el colegio al que volvería en pocos días.

Estábamos sentados en un banco de piedra. Una enorme cruz de granito negro se levantaba al fondo de la plaza de la Alameda evocando a los caidos de la cruzada franquista. No sé por qué sentí que algo grave estaba gravitando desde aquel ominoso símbolo. Aunque en aquel momento no lo comprendía, yo tenía el convencimiento de que él se estaba despidiendo . Que todo aquel maravilloso tinglado, del que Paco era maestro de ceremonias , se iba a venir abajo del todo. Estaba seguro dentro de mí, que aquel mecano colorista no iba a poder reconstruirse. Sabía que allí, en aquel momento y en aquel lugar mi niñez se acababa para siempre.

Efectivamente Paco se marchó de madrugada. Apenas escuché sus palabras porque estaba medio dormido: "Adios Toñín". No se despidió de nadie más salvo de mi madre que le abrió las puertas de la casa. Era una madrugada de septiembre y un viento fino arrastraba las primeras hojas del otoño.

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