
Amo el cine sobre todas las cosas.....bueno y también la lectura......bueno y también los viajes.....bueno y también la buena mesa y la buena bebida.....bueno y tambien ejen, ejen....¡En definitiva me gusta vivir, con todo lo que ello reporta y conforta! ....pero vayamos al grano, aquí nos reunimos para hablar de cine, aunque en ocasiones nos vayamos por los Cerros de Ubeda.

Muchos de ustedes han propuesto, por ejemplo, las mejores películas de la historia o las películas que más nos han impactado. Yo voy a resaltar, cada cierto tiempo , y en orden rigurosamente cronológico las películas de los años de mi vida. Obviamente la mayoría de ellas no las ví en el año señalado. ¡Cómo iba a ser esto posible! Imaginaos a un servidor de ustedes dando berridos aquella noche del 24 de agosto de 1944 en un cine donde proyectaban por ejemplo "Gaslight", "Since You Went Away", "Double Indemnity", "Going My Way" o "Wilson", que fueron las cinco pelis que optaron al oscar de aquel año.

Europa andaba más que ocupada por aquellas fechas. De hecho coincidiendo con las primeras horas de mi nacimiento Paris volvía a ser la Ciudad de la Luz y dejaba definitivamente atrás las tinieblas de la ocupación nazi. Nadie en Europa estaba para hacer peliculas y en la triste España del hambre, el racionamiento y el pequeño titiritero con bigotes en el poder pues ya me direis.
Bueno amigos, pues sí, todo esto es historia, y de cositas así hay que hablar para ponernos en situación. Sin embargo parece mentira que alguien, en aquel año, pudiera realizar una pelicula de una sordidez tan agobiante, que la oscura niebla de sus imágenes nos agarrotan el alma. Me refiero, naturalmente, a "Double Indemnity" que es la primera peli de mi vida y de la que pienso hablaros a continuación. Descubrí esta peli diez y siete años despues y desde aquel día he vuelto a revisitarla docenas de veces. Nunca me canso y siempre me sorprendo de cómo Wilder pudo sortear todas las luces rojas. Aun al día de hoy, los diálogos suenan sorprendentemente audaces.
"Double Indemnity" tendría que haber sido la ganadora de aquel año y no "Going My Way", pero los de la academina no estaban por la labor de premiar algo tan oscuro como "Perdición".
Cuenta la leyenda que cuando Leo McCarey se acercaba a recoger el oscar a la mejor dirección, al pasar junto a Billy Wilder, éste alargó su pierna y le puso la zancadilla. El hombre estuvo a punto de besar el suelo. Probablemente esta anécdota no sea cierta pero Wilder tendría que tener mucha mala leche aquella noche. Y con razón.

Ed Sikov en su biografía de Wilder relata, que una de las secretarias de Brackett y Wilder no se encontraba en su mesa una mañana. Cuando el director pregunto por ella, otra de las secretarias le dijo: "Me parece que está en el lavabo leyendo una historia", "¿Qué historia?", preguntó Wilder. Entonces la primera secretaria salió del baño con las galeradas encuadernadas de "Double Indemnity". Dirigiéndose a su jefe le dijo: "Si no hace esta película Mr. Wilder cometerá un error".
Sea o no cierta la historia, no cabe duda de que en aquellos años las secretarias y otros subalternos tenían mucho que ver en los tejemanejes de los guiones. Muchas historias podían perderse para siempre o ser rescatadas por una mano anónima de algun archivo polvoriento. El propio Wilder lo cuenta en "Sunset Boulevart" cuando Gillis (Holden) discute con el productor Sheldrake (Fred Clark) sobre un guión del primero. Entonces entra Betty (Nancy Olson)diciendo que el guión no vale gran cosa.
La escena tiene gracia porque cuando Sheldrake le dice a Betty que el tipo que está allí sentado es el autor del guión, ella no se corta un pelo y le dice : "I'm sorry Mr. Gillis, but I just don't think it's any good. I found it flat and banal", Gillis le contesta: "Exactly what kind of material do you recomended?...James Joyce?...Dostovsky?.
Bracket nunca estuvo de acuerdo en escribir el guión de "Double Indemnity" (basado en la novela de James Cain) le parecía una historia sórdida y sucia (Bracket era un cronista de élite y no un redactor de sucesos criminales). Pero la salida del periodista del proyecto propició la entrada del escritor Raymond Chandler, que ya tenía en su haber "El sueño eterno", "Adios muñeca" y "La ventana alta".
Hay muchas leyendas en torno a los primeros encuentros entre el director y el escritor, que alimentaron la fantasía de la prensa hollywoodense. Lo cierto es que hubo entre ambos muchas tensiones durante los meses en los que trabajaron con el guión. Wilder dijo en una entrevista: "Para empezar estaba mi acento alemán. En segundo lugar yo conocía el oficio (guionista) mejor que él. También solía beber a partir de las cuatro de la tarde y como entonces era joven follaba con algunas chicas. Todo ésto no le hacía gracia a Raymond, lo sacaban de quicio...El se limitaba a mirarme fijamente. Seguramente yo representaba todo lo que él odiaba de Hollywood".
Todas estas diferencias estuvieron a punto de romper la relación profesional de estos dos genios, pero finalmente el guión se terminó de manera satisfactoria para todos, incluso para el novelista James M. Cain, quien declaró que las diferencias con la novela original eran tan buenas que mejoraban el relato.
Creo que en este punto Cain llevaba razón. Hay pocas películas en las que el guión sea tan importante como en "Perdición". Es verdaderamente increíble que no le concedieran el oscar en esta categoría.....pero era lógico dada la mala leche que rezuma el texto.
Alguna muestra a modo de ilustración.
Phyllis comentándole a Walter la rutina de su matrimonio ""Yo me siento y hago punto", "¿Y para eso se ha casado?, le contesta Walter. Ella sonriendo "A lo mejor me gusta como me sostiene la lana", a lo que Walter con la boca llena de deseo contesta, "Si alguna vez se cansa.....pero conmigo no haría punto".
O este otro ejemplo:
Walter se presenta para ver al marido de Phyllis,
- Tiene usted interés en hablar con mi marido ¿no?
- ASí era, pero se me han pasado las ganas, créame.
- En este estado hay un límite de velocidad , señor Neff. Cuarenta millas por hora.
- ¿Y a qué velocidad iba yo, agente?
- Yo diría que a sesenta
- Pues bájese de la moto y póngame una multa
- Mejor queda en advertencia.
- ¿Y si no resulta?
- Le castigaré con la regla
- ¿Y si me pongo a llorar y me apoyo en su hombro?
- ¿Por qué no la pone en el hombro de mi marido?
Creo que esos dos ejemplos son suficientes para demostrar que donde Wilder metía su lápiz la cosa se ponía al rojo.
Hay una anécdota curioso acerca de cómo la Paramount comenzó la campaña publicitaria de la película. El estudio se puso en contacto con todas las compañías aseguradoras del país para que se organizaran exhibiciones para todos los empleados. Esto resultaba paradójico porque el dilema era qué modelo de personaje podrían imitar los agentes, el bobo asesino o el listo amargado?
Otro capítulo importante de la publicidad fue minimizar la imagen fría , calculadora y criminal de la protagonista Barbara Stanwyck, así pues la utilizaron en la campaña de la Max Factor y las "Colchas Bates", toda una sutileza.
El Cigar Institute of America se frotó las manos cuando vió la frecuencia del consumo de cigarrillos a lo largo de toda la película con lo cual distribuyó carteles por todos los establecimientos de tabaco con la imagen de Fred MacMurray encendiéndole el puro a Edward G. Robinson. Un crítico con mucha mala baba, escribió en su columna, que el continuo encendido del puro por parte de Neff a Keyes era todo un símbolo de una homosexualidad velada entre ambos personajes.
El preestreno de "Double Indemnity" tuvo lugar el mes de Julio de 1944 en Glendale y Westwood. En un momento de la proyección, Billy que paseaba nervioso por el vestíbulo, oyó una tremenda pitada. "Joder, la hemos cagado" dijo. Pero la pitada no iba por la peli, sino por Barbara Stanwyck cuando aparece apoyada en el barandal ataviada solamente con una toalla.
El mayor elogio que se puede decir sobre Billy Wilder y de ésta su tercera película como director ya lo lanzó el maestro de maestros Alfred Hitchcock que le mandó a su colega el siguiente telegrama: "Desde "Double Indemnity" las dos palabras más importantes del cine son Billy Wilder"...Chapeau!
Pues bien, amigos, de este primer trago y fotograma de mi vida, lo único que os recomiendo es que la goceis a lo grande y con pitadas incluídas al buen hacer de los tres protagonistas. El trío es de los irrepetibles. ¡Ah, y no os cuento nada del argumento de la peli porque la mayoría de todos vosotros lo conoceis, y los que desgraciadamente no lo sepan aún están tardando muchísimo en ver la peli, no se arrepentirán!
NOTA: La foto tan preciosa del Arco del Triunfo de París es gentileza de Yeray Muad-Dib.