Friday, July 8, 2011

Acerca de mi padre

Estimados seguidores de este blog, y todos los de ANRO:

Soy el hijo del autor de este blog. Estaba esperando que pasara unos cuantos días para poder publicar esta entrada, pero alguien, con su comentario, me ha obligado a acelerarlo.

Mi padre falleció, repentinamente, hace unos pocos días. Fue durante su viaje por los Fiordos de Noruega, mientras pasaba momentos muy felices en compañía de mi madre.

Como saben, era una persona realmente apasionada, que disfrutaba inmensamente de la vida, y que quería con locura a los suyos. Este blog, y el contacto todos los que lo leían, fue una de las cosas que más feliz le hacía, y por este motivo les transmito mi más profundo agradecimiento.

Si los que le eran fiel desea hacerle algún homenaje, por favor, vean una buena película, disfrútenla y luego tomen algo a su memoria, brindando por él.

Saludos a todos.

Yeray.

Monday, June 13, 2011

LO SIENTO, AMIGOS, PERO ME TENGO QUE MARCHAR



Aun me faltan unos dias para iniciar mi viaje de verano, pero estoy tan liado que llevo una semana intentando hacer algo y no logro concentrarme. Me he liado la manta a la cabeza y he decidido dar el carpetazo y poner el cerrojo en el blog hasta Agosto, posiblemente.

Mi viaje, se inicia en Kiel-Alemania, donde embarcaremos para recorrer toda la costa noruega hasta recalar en las islas Svalbard, muy cerca del círculo polar,
Una vez terminen los catorce días de crucero, Lola y myself recalaremos en Berlín donde permaneceremos otros tres dias para disfrutar tranquilamente de esta ciudad.

Mi verano terminará con otros quince días en compañía de mi querido y único nieto Isaac, y ya por fin en Agosto volveremos a nuestras Canarias donde seguiremos unos diitas disfrutando de nuestras playas.

Como es norma habitual, durante todo este tiempo estaré totalmente desconoctado del blog, pero volveré con fuerzas duplicadas y ¡con un años más! a todos vosotros.

UN ABRAZOTE FORTÍSIMO PARA TODOS Y GRACIAS POR TODAS LAS MUESTRAS DE AMISTAD QUE RECIBO. ¡¡¡HASTA LA VUELTA, AMIGOS!!!!

Monday, June 6, 2011

UN ACTOR EN LA MULTITUD







Hasta volver a releer, en una cuidada edición española, la autobiografía del genial director King Vidor, servidor de ustedes no sabía quién diablos era JAMES MURRAY, el protagonista de esa excepcional película del maestro titulada THE CROWD.

Cuenta Vidor que cuando finalizó el rodaje de la exitosa "The Big Parade", Irving Thalberg le abordó y le preguntó qué nuevo proyecto tenía en mente. El director realmente no tenía nada concreto, pero para salir del paso le dijo al productor que tenía una historia sobre un hombre corriente, en una ciudad corriente, al que le pasan cosas corrientes.
"Estupenda idea,- le contestó Irving- ponla en imágenes." Y sobre este nebuloso borrador King Vidor realizó una de las más singulares película sociales del cine americano, al par que una de las obras maestras de la industria, con el sello de la Metro.

Para elegir al "hombre en la multitud" se hizo el correspondiente casting. Vidor en "Un árbol es un árbol" cuenta que entre todos los que se presentaban vió a un individuo que pedía permiso al gentío que guardaba cola, para salir de los estudios. A Vidor le resultó familiar la cara e inmediatamente supo que aquel podría ser el protagonista de su película.
Corrió tras él, pero lo habia perdido. Salió a la calle donde vió al individuo a punto de tomar un taxi. Le llamó a gritos y casi jadeando llegó al lado del sorprendido joven. Se presentó como King Vidor y dándole una tarjeta le invitó a presentase al siguiente día en su despacho, porque quizá tenía un trabajo para él.
El tipo, que se llamaba James Murray, era un simple extra, que llevaba un tiempo trabajando para los estudios.
King Vidor, esperó al día siguiente, pero Murray no se presentó y tampoco en los siguientes días de la semana. Cualquiera, que no fuera Vidor, habría desechado la idea y habría elegido a otro actor, pero no cejó en el asunto. Investigó en el departamento de extras. Solo se acordaba del apellido y cuando vió en la lista a un tal James Murray mandó al encargado que por favor le diera el mensaje de que se presentase en su despacho tan pronto como estuviera disponible.

Una vez que aquel extraño extra volvió a estar frente a frente con Vidor, éste le preguntó porqué no se había presentado. El hombre le contestó muy correctamente que no se había creído que el hombre que le abordó fuera director. Esa era la razón por la que no se había presentado. "Podría haber probado, ¿no le parece?. En todo caso parecía una oportunidad"- le dijo ´Vidor. "Un billete para Culver City, cuesta una pasta", le contestó el joven .
Naturalmente James Murray se hizo con el papel de Johnny Sims.

El argumento de "The Crowd" es tan sencillo y simple como dijo King Vidor, de ahí lo extraordinario de la historia.
Un niño nace un 4 de Julio de 1900 en una ciudad cualquiera de EEUU. El padre orgulloso de aquel robusto niño exclama loco de alegría " ¡Doctor, he aquí un niño del que todo el mundo hablará con admiración!¡Yo le daré todas las oportunidades para conseguirlo!.

Años más tarde cuando un compañero de la escuela le pregunta a Johnny Sims qué será de mayor, él responde: "¿Yo?...Mi papá dice que yo voy a ser alguien muy importante"

A los 21 años Johnny llega a Nueva York. Se acerca en el ferry hasta Manhattan. Un cínico pasajero que ha observado la optimista mirada de Johnny al skyline neoyorkino le advierte que él va a ser sólo otro individuo en la masa de la ciudad a menos que logre zafarse de ella. Johnny le contesta que tal vez podrá tener su oportunidad.

Johnny comienza a trabajar en Atlas Insurance Company. Allí conoce a un chico de su edad llamado Bert. Este le invita a pasar un fin de semana en Conney Island. La novia de Bert viene acompañada de otra chica, llamada Mary. Ambos, Mary y Johnny se enamoran casi de inmediato y en muy poco tiempo deciden contraer matrimonio. Pasan su luna de miel en Niágara, donde Johnny le promete que en pocos años vivirán en una lujosa mansión.
Los sueños son sueños y la bella mansión se torna, por lo pronto, en un modesto apartamento, donde continuamente se oye el estampido de los trenes pasando muy cerca. (Una nota muy curiosa es que por primera vez en un film americano se mostraba un retrete)

Comienzan las primera diferencias y peleas entre la "feliz pareja"...pero estas quedan olvidadas cuando Mary le anuncia a Johnny que va a tener un niño. Este feliz anuncio deshace todas las sombras. Johnny renueva sus promesas y promete a Mary que el futuro abrirá puertas mucho más grandes y la familia prosperará. Pero pasan cinco años y lo único que ha pasado por el hogar es el nacimiento de una niña, y un incremento de 8 dólares en el salario de Johnny.

A veces la suerte de los pobres se torna inmediata desgracia. Johnny envía un slogan a The Holland Cleaner Company y consigue un premio de 500 dólares. El goce de esa cantidad de dinero se traduce en innumerables regalos para los niños.
Cuando Johnny vuelve felicísimo cargado de regalos los niños están jugando en la calle. Mary se asoma a la ventana para llamarlos. La tragedia se produce cuando un camión atropella a la niña y a consecuencia de ello muere.
"LA MULTITUD SIEMPRE RIE CONTIGO....PERO SOLO LLORA CONTIGO UN DIA".

La crisis hunde a Johnny que abandona su trabajo y Mary vuelve con su familia. La idea del suicidio ronda la cabeza de Johnny, pero finalmente recapacita vuelve a pedirle a Mary que vuelva a él con Junior. Ella acepta.
En la última escena un mar de multitud rodea a la pareja y al niño. En esta ocasión es multitud rodea una chispa de esperanza que tal vez germine de nuevo para Johnny y su familia.

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James Murray fue un actor en la multitud, al igual que su personaje Johnny ganó el premio de ser protagonista de una de las mejores películas de los veinte, pero perdió su brújula casi de inmediato.

Apenas acabado el rodaje de "The Crowd" Murray desapareció de los estudios. Años más tarde la policía lo encontró flotando en el río Hudson. Nunca llegaron a aclararse las circunstancias de aquella muerte. Tal vez fuera suicidio, asesinato o tal vez accidente. Nadie dió una respuesta satisfactoria.
Vidor siguió interesado por él e incluso pensó que bien pudiera ser el protagonista de la película "El pan nuestro de cada día", pero Murray era ya un alcohólico declarado. El director se encontró con él en Vine Street, cerca de Hollywood. Por lo visto el antiguo actor estaba demasiado gordo y lucía una cara sin afeitar. Vidor pensó que se trataba de un vagabundo que pedía dinero. Cuando reconoció al actor lo llevó a un restaurante. Allí le preguntó si era capaz de ponerse en forma y dejar la bebida. De esa forma podría ofrecerle un papel en su próxima película. Murray le contestó de forma brusca: "Solo porque te paro en la calle y te pido un poco de pasta piensas que puedes decirme lo que tengo que hacer. Por lo que a mí respecta te puedes meter tu cochino dinero donde te quepa"

Según Vidor esa fue la última vez que vió a James Murray, un actor del nadie se acuerda. El mundo marcha y tú te conviertes en parte anónima de la multitud.





Monday, May 30, 2011

CRIMEN EN LOS MUELLES- ELIA KAZAN VII







La tormenta política y mediática en la que se había visto envuelto el director anatolio-americano se había cobrado todos los cheques. Para gusto de unos y disgusto de otros Elia Kazan volvía a la carga inflando pecho y dispuesto a dar la cara.

Justo en esta tesitura entra un nuevo personaje en la trayectoria fílmica del director: el escritor Bud Schulberg. Este hombre era hijo del legendario B.P. Schulberg, quien había formado parte de la mayoría de los proyectos de los pioneros de Hollywood. Schulberg Jr. había mamado igualmente las raices del espectáculo visual en su niñez, y al igual que Kazan había pertenecido al PC Americano. En 1937 había publicado una historia corta para la revista "Liberty" titulada "What makes Sammy Run?". El escritor decidió hacer de aquel relato una novela larga, pero el Partido criticó su actitud individualista y le aconsejó que reconsiderara el proyecto. Naturalmente Schulberg mandó al Partido y a todos los dirigentes a paseo y se dedicó a escribir, que era lo que le gustaba.

Por su parte Kazan, tras rodar en Baviera "Fugitivos del terror rojo" regresó a Nueva York dispuesto a dar el do de pecho. "Iba a demostrarle a mis viejos "camaradas" , a esos que me habían atacado con tanta saña, que había una izquierda anticomunista, y que nosotros, y no ellos, éramos los verdaderos progresistas. Había regresado dispuesto a dar batalla".

La cuestión era que Kazan y Schulberg habían tenido conversaciones previas. Este último había adquirido los derechos de una serie titulada "Crime in the Waterfront" de Malcon Johnson, que había sido ganadora del premio Pulitzer. Budd había escrito sobre esa serie un guión, que Kazan había leído con entusiasmo.
Escritor y director se desplazaron al otro lado del río para visitar los muelles.Budd se había comprometido tanto con la historia que había estado viviendo en Hoboken, haciéndose amigo de los cargadores del puerto y emborrachándose con ellos en sus propios baretos. Había podido enterarse de las luchas internas del corrupto sindicato de estibadores, incluso había arriesgado su propia vida. Kazan no tuvo la menor duda de que aquel material era pura dinamita fílmica y tuvo la completa certeza de que haría aquella película por encima de todo.

La primera medida que tomó Kazan fue pasar página con el pasado. Soltó amarras con Darryl, con la Fox y con su controvertida imagen política. El y Bud Schulberg convencieron a Sam Spiegel para producir "La ley del silencio". El productor supo dar en el clavo.

Creo que la mayoría, por no decir todos, los que me leeis sabeis de sobra la historia que cuenta "On the Waterfront".

Los muelles de Nueva York están infectados de miedos y violencias. Terry Malloy (Marlon Brando) es obligado por los mafiosos a traicionar a su amigo Joey Doyle, quien es arrojado al vacío desde una azotea.
Terry no esperaba ese desenlace, pensaba que Joey fuera sacudido, pero no asesinado. Todo el mundo en los muelles sabe quien perpetra estas acciones pero nadie habla porque están agarrotados por el miedo.
El cura de la parroquia, el padre Barry (Karl Malden) consuela a Eddie (Eva Marie Saints) la hermana de Joey, pero ésta le recrimina que siendo sacerdote no denuncie los crímenes que se hacen con la mayor impunidad y que no se involucre en los problemas portuarios.
El jefe de la mafia en los muelles es Johnny Friendly (Lee J.Cobb) y Charlie (Rod Steiger), el hermano de Terry , que es el brazo derecho del jefe.
Naturalmente Terry se gana el beneplácito de Johnny y media para que el muchacho consiga un trabajo cómodo. Pero la policía sabe que Terry ha sido testigo del crimen de Joey y es llamado a declarar. Naturalmente el chico se niega.
La recriminaciones de Eddie al padre Barry no han caído en saco roto. El sacerdote toma contacto con un grupo de hombre que están hartos de los sucios tejemanejes de Johnny. Todos ellos se reunen en la parroquia, donde Terry es enviado en calidad de espía. El enfrentamiento es inevitable y se arma la bronca.
Terry ayuda a Eddie a salir de la iglesia por una escalera de incendios y le invita a un paseo. Ella desconoce el vínculo del chico con Johnny y le habla de sus estudios en un colegio de monjas y de su deseo de ser maestra.
Cuando la chica vuelve a su casa su padre Pop, le dice quién es en realidad Terry, pero aun así ella se siente atraída por él. Ambos se citan en un bar donde ella le pide a Terry que le ayude a esclarecer la muerte de su hermano. Terry, que se siente responsable apenas puede ocultar sus remordimientos, pero por otra parte sabe lo mucho que él y su hermano le deben a Johnny.

Naturalmente el hampón ve flaquear la voluntad del muchacho y como castigo por las supuestas infidelidades le quita el puesto que tenía en el almacén y lo pone a descargar en las bodegas.

Para impedir que uno de los estibadores hable con la Comisión los sicarios de Johnny preparan un supuesto accidente contra Duncan. El obrero muere y el padre Berry aprovecha para lanzar una filípica contra los que manipulan y siembran la violencia en los muelles.

Terry, cada vez más enamorado de Eddie le confiesa su participación en el crimen de su hermano. Ella no puede creer lo que el chico le dice y huye desesperada. Finalmente los sentimientos se imponen entre ambos jóvenes y tras diversos sucesos violentos Terry Malloy declara en juicio abierto contra los asesinos de Joey Doyle, que actuaron bajo las órdenes de l jefe Johnny.
Esta confesión es una sentencia para Terry que recibe una gran paliza por su delación. Al final el silencio cobarde se quiebra y Johnny ya no podrá imponer su ley. Un Terry ensangrentado y tambaleante se dirije hacia el almacén seguido de todos los trabajadores.

A nadie se le escapa que "On the Waterfront" fue una respuesta retadora a "Hook", guión firmado por Arthur Miller, que en principio era el proyecto que director y autor teatral iban a llevar a cabo. La jugada le salió redonda a Kazan y limpiamente, porque al día de hoy esta película sigue marcando uno de los baremos artísticos más altos del director. Podemos decir que se despachó a gusto a pesar de que sus relaciones con el productor Sam Spiegel no fueron demasiado fáciles.

Spiegel le comunicó que el papel principal iba a ser para Frank Sinatra. A Kazan le pareció de perlas. El italoamericano encajaba perfectamente en el papel. Frank había crecido en el Hoboken y hablaba la jerga de la zona a la perfección.
Pero cuando prácticamente todo estaba decidido Sam abordó al director y le preguntó a bocajarro qué le parecería si el papel se lo adjudicaba a Marlon Brando. Kazan se opuso ya que todo estaba hablado y pràcticamente ultimado. El productor, como si no le hubiese escuchado siguió hablando. Le dijo que Marlon le había comentado que no quería trabajar en ninguna película suya por la delación ante el Comité. Kazan se enfadó y le dijo a Spiegel que de ninguna manera Brando se iba a quedar con el papel de Terry.
Naturalmente Spiegel no hizo caso del comentario de Kazan. El astuto productor sabía lo que hacía. Si Frank encabezaba cartel ganaría el doble menos que si lo encabezaba Brando. Este era una estrella y Sinatra aun no tenía suficiente caché.
Hoy ni nos podemos preguntar cómo hubiera sido Frank Sinatra en el papel de Terry Malloy, pero el oscar que Brando consiguió parece demostrar que Spiegel no anduvo descaminado en reconciliar al director con el actor, o al menos para esa película, porque Brando y Kazan no volvieron a colaborar en otra película.

"Nuestro primer día de trabajo se desarrolló en unos tejados desde donde la cámara podía abarcar la ladera que descendía hasta la ciudad de Hoboken y el río Hudson y, en la otra orilla, Nueva York. Había niebla, y aunque se veían los contornos de la ciudad en el horizonte, era una visión gris, fría y vaga. Estaba muy decepcionado. Pero lo que aquella mañana parecía ser una desgracia terminó siendo una suerte; a lo largo de toda la película se ve el famoso contorno de Nueva York gris y vagamente perfilado- justo al revés de la imagen que nos dan las postales. Así se creaba la atmósfera adecuada para la película."
El rodaje fue difícil. Los exteriores eran reales y todos se quejaban del frío intenso. Ese rigor ambiental surtía un efecto más que real en las caras de los intérpretes dándoles el aspecto de las gentes del lugar. Brando era el más rácano. El director cuenta que en una ocasión tuvo que sacarlo prácticamente a rastras del Grand Hotel (Grande sólo de nombre. Hoy no existe dicho hotel) donde se alojaban los técnicos y artistas del film.


Cuando se terminó la película hubo dos proyecciones privadas muy significativas. En la primera de ellas se proyectó el montaje provisional para que Leonard Bernstein, el futuro autor de "West Side Story", pudiera hacerse una idea para componer la banda sonora. A dicha proyección asistía igualmente Marlon Brando, quien se sentó junto a Kazan. Cuando la palabra fin apareció en pantalla, Marlon Brando se levantó. No miró a la cara ni le dirigió palabra alguna a Kazan. No volvieron a trabajar juntos. No dispongo de documento alguno en el que Marlon diga algo al respecto de este desencuentro final entre estrella y director.

La siguiente proyección fue un mero trámite. Había que mostrar el producto a Harry Cohn, de la Columbia, que sería la encargada de distribuir la película. El ejecutivo preguntó al principio de la proyección cuánto había costado. Kazan le contestó que novecientos mil dólares. Harry asintió y todos se acomodaron en los sillones de la sala. Junto a Cohn había una linda muchacha. A mediados del metraje se oyeron unos ronquidos eran los de Cohn que por lo visto horas antes había andado de juerga con la chica y algunas starlettes. Cuando acabó la proyección Cohn dije que OK y la chica que se sentaba a su lado dijo que le había fascinado, sobre todo el protagonista.

"On the Waterfront" se estrenó en el Astor Theatre (en la foto superior, años antes) una mañana de Abril de 1954. Horas antes de la proyección se formó una inmensa cola de gente. Fueron los primeros indicios de un éxito cantado que alcanzaría sus cotas más alta la noche de los oscar en la que consiguió ocho oscars, incluída mejor película, y mejor director.

Kazan confiesa que en aquella ocasión supo saborear con gusto una venganza, y lo dice sin tapujo alguno : "Revolviendo viejos periódicos he encontrado una página con nuestras fotografias en el momento de recibir los honores por la película. Mi expresión es distinta de la de todos los demás. No es halagüeña. No me hace enorgullecerme. Pero debe comprenderse que esa noche estaba saboreando y disfrutando mi venganza. "La ley del silencio" era mi propia historia; con mi trabajo en esa película le estaba diciendo al mundo cuál era mi postura , y a los que me criticaban, que se fueran al infierno. Por lo que se refería a Art Miller, la película también era un mensaje para él tanto como para John Wharton. Con el tiempo llegaría a perdonarles- pero no ese año"





Wednesday, May 25, 2011

"OYE, LA FULANA NO LLEVA ROPA INTERIOR, ¿ES POR INTERES REALISTA DE LA PELICULA O POR QUÉ?









AQUELLAS COMPLICADAS MUJERES

Esa frase con la que comienzo mi entrada de hoy la pronunció Clark Gable al inicio de su carrera cuando rodaba la película "A Free Soul" y la cita Mick LaSalle en su libro "Complicated Woman". Dos de las actrices varias veces citadas en dicho texto son Norma Shearer a la izquierda y Lorettta Young bajo estas líneas.

Este libro, como digo, titulado "Complicated Women", dudo que se haya traducido, pero su lectura es de alto voltaje. Va sobre la mujer en la pantalla en la "Era pre-Code". Os paso la "Introducción" para que os animeis y si algún amigo me lo pide estoy dispuesto a prestarlo, siempre y cuando, of course, se comprometa a pagar los gastos de envío y la promesa de no ratearlo.

"La mejor etapa para las mujeres de la pantalla, no fueron los cuarenta, como se tiende a pensar. Este estupendo periodo no tiene nada que ver con las hombreras cosidas a trajes sastre ajustados, ni con los sofisticados peinados de esas damas, que taladrando con sus ojos de espesas cejas a sus muchachos, encendían un doble cigarrillo al mismo tiempo para ofrecérselo a su pareja. Esa etapa de la que hablamos no tiene nada que ver con ésta en la que esas mujeres tan aparentemente libres y fuertes pedían perdón con todas sus fuerzas en los últimos diez minutos a sus correspondientes machos, sometiéndose gustosamente al matrimonio o a lo que fuera.

Naturalmente muchos de estos film de los cuarenta son absolutamente geniales y gustan a la mayoría pero no representan ni de lejos, salvo excepciones, lo mejor de las mujeres en el cine.

La mejor etapa femenina fue la era pre Code. Los cinco años que distan desde el punto en el que las películas hablaron, alrededor de 1929 hasta julio de 1934, fecha en la que el terror y las medidas draconianas de las "Producciones Code" llegaron a ser ley en Hollywoodland.
Antes de el Código las mujeres escogían a sus amantes, tenían niños sin prejuicio alguno fuera del matrimonio, se quitaban de encima a maridos que no cumplían en uno o en otro sentido, gozaban de su sexualidad sin tapujo alguno, escalaban puestos sociales sin sentirse en inferioridad de condiciones a los hombres y en general actuaban en forma similar a como volvieron a hacerlo en fechas posteriores a 1968.

Precisamente por ser tan deshinibidas es por lo que se puso en funcionamiento el Código. Sí, no cabe duda de que el Codigo fue una medida preventiva para que el resto de las mujeres no creyeran que todo el monte era orégano y que en la mayoría de los terrenos, era el hombre quien pichaba y cortaba. La mujer no tenía por qué ser tan viva la virgen. Había que volver a colocar al genio en la botella y volver a mandar a la mujer a la cocina y a cuidar a los niños habidos en el matrimonio, como mandaba la ley.

Sin embargo podemos darle otro giro a este fenómeno involutivo que tiene mucho que ver con el advenimiento del director, que cobra una dimensión similar, o en ocasiones superior, a la estrella.
Sabemos que en las producciones precedentes a los cuarenta quienes realmente mandaban en los estudios eran los productores y las estrellas. El director sólo obedecía òrdenes de uno u otro, por mucho arte que le diera al asunto.
En los veinte y en los treinta el cine era un negocio reverenciado por la masa popular. Las personas y los rostros era objetos para maravillar y encandilar. Por primera vez en la historia las personas tenían el privilegio de sentarse en la oscuridad y contemplar las caras de otros seres humanos, por cierto muy hermosas, de treinta pies de altura y que hacían vibrar de emoción. La masa popular se volvió adicta de este negocio. Nadie exigía nada salvo disfrutar de las caras y la personalidad de aquellos seres que aparecían en la pantalla.

Antes de 1910 nadie había visto nunca un primer plano. Esto era algo impensable, porque en la vida real no puedes apreciar esa cercanía de un rostro. Aquello era un nuevo privilegio que propició un delirio amoroso del público hacia el actor o la actriz que mostraba su preciosa cara en la pantalla.

La imagen - dar pública idea de una personalidad- lo era todo. Los estudios presentaban esas imagenes de varias formas, dependía de la capacidad y la inteligencia. Unas veces de forma torpe, otras de forma ágil y en ocasiones envueltas en una gran sofisticación y glamour...Pero, ocasionalmente, los estudios eran arrastrados por la fuerte personalidad de un intérprete...entonces se creaba algo realmente poderoso y socialmente importante.

Greta Garbo y Norma Shearer fueron dos estrellas de primer orden que emergieron durante esa era límbica de mitad de los veinte. Sus películas siguen cobrando valor en sucesivos visionados. Cuando trazamos la evolución de estas actrices, de un film a otro, vemos algo más que interpretaciones. Encontramos una suerte de historia trabajada bajo la "historia" propiamente dicha.
Estas actrices no solo utilizaban el encanto de sus caras o de sus cuerpos, revelaban en sus interpretaciones el viaje existencial de las mujeres en la década transicional de los veinte. Verlas en pantalla era ver la cultura femenina decantándose a una sensibilida moderna y ver a la propia mujer encontrándose a ella misma.

Cuando la Garbo y la Shearer comenzaron sus carreras reflejaban dos tipos de mujer en la pantalla. La imagen de la actriz estaba confinada a un estrecho rol proveniente del siglo XIX. Una mujer con encanto sexual era malvada si ejercía y gozaba de ese poder. Y naturalmente era una encantadora mujer si permanecía virtuosa, o como el caso de Clara Bow, que se enfundaba una camisita muy corta y se ponía a bailar todas las noches. Estas eran las únicas opciones: vampiresa o ingenua. Todas se movían en torno a esta variación sobre el tema.
Naturalmente, Garbo, por su natural alo de misterio, se la encasilló en el papel de vampiresa, un rol que ella odiaba, y Shearer, que irradiaba integridad se la encasilló en el papel de ingenua inocente, cosa que le frustraba terriblemente. Por tanto ellas se rebelaron y con ciertas concesiones fueron convenciendo a los responsables ejecutivos de los estudios para que fundieran estos estereotipos y se pusieran al día. Ellas comenzaron una nueva vía para las mujeres reales sin dejar de lado sus cualidades interpretativas.

Durante mucho tiempo la mujer en la pantalla, incluso hasta los sesenta, fue ciudadano de segunda clase en muchas ocasiones, pero en los veinte y hasta mitad de los treinta la mujer era dueña de las pantallas. Las mayores estrellas eran mujeres, incluso elegían a los actores que querían a su lado. Fueron contados los rostros masculinos, que durante ese periodo aparecieron en los magazines especializados.

En 1932 el Motion Picture Magazine titulaba en primera plana: NORMA SHEARER HA MATADO A NUESTRAS ABUELAS", y continuaba " Ella ha asesinado su forma de vida. Ha matado a la en otros tiempos "buena mujer". Ella ha quemado el mito de los hombres que nunca se casarían con "esa clase de mujer". Ella ha abolido, por fin, "esa clase de mujer".

Norma Shearer pasó de ser una chica agradable a una clase de mujer sofisticada y moderna. Fue la primera actriz americana que puso de moda ser una mujer soltera e independiente y que hacía gala de ello en la pantalla.
La Garbo fue en otra dirección. Ella que había sido una vampiresa se convirtió en una mujer cuya capacidad para amar y sacrificarse por ello minimizó cualquier otra emoción humana. La vampiresa había sido un simple estereotipo basado en la misoginia y la paranoia machista. Garbo la cambió y echó todo el voltaje a una visión romántica mucho más profunda y fuerte, algo que nunca antes se había visto en la pantalla.

En la década cercana a los cuarenta, cuando Shearer y Garbo se retiraron, sus destinos críticos fueron diferentes. Garbo quedó etiquetada como una de las más grandes actrices de la pantalla y fue objeto de estudios críticos, libros y documentales. Al contrario, Shearer fue por largo tiempo ignorada, olvidada y malentendida. En justicia, Shearer hubiera debido ser un icono feminista. Desafortunadamente, ella cometió dos errores imperdonables que la señalaron para la posteridad: "Romeo y Julieta" y "The Women".
Nadie podia creerse a una Shearer de 33 años en la heroina shakesperiana de 14. Era un absoluto disparate. "The Woman" era una película estupenda del maestro Cukor, y el trabajo de la actriz más que loable, pero su papel es el de una "noble esposa", justo el rol contrario a lo que venía persiguiendo.
Este binomio actoral daba la impresión de que la Shearer era algo graciosillo y vanal con la sonrisa de una Pollyanna.

Posiblemente ni la Garbo ni la Shearer fueron totalmente las responsables del cambio de imagen que dieron pero su propia personalidad propició este salto cualitativo. La película "Reina Cristina" en la que Garbo interpreta a una mujer bisexual representa la libertad expresiva sobre unos sentimientos humanos, tremenda para la época, más avanzada que un estudio podía llevar a la pantalla. Shearer en "Free Soul" llegó al límite. El camisón casi transparente que viste en una escena provocó una serie de comentarios en la revista Photoplay en la que se le criticaba que ella era, junto con Harlow, la mujer "menos vestida" de la pantalla.

En estos años que decimos hubo una verdadera erupción de talentos femeninos que no ocultaban su condición de mujeres liberadas.: Tallulah Bankhead, Constance Bennett, Joan Blondell, Ruth Chatterton, Mae Clarke, Claudette Colbert, Joan Crawford, Bette Davis, Marlene Dietrich, Ann Dvorak, Glenda Farrell, Kay Francis, Ann Harding, Jean Harlow, Katherine Hepburn, Miriam Hopkins, Carole Lombard, Myrna Loy, Dorothy MacKaill, Ginger Rogers, Barbara Stanwyck, Margaret Sullavan, Mae West y Loretta Young...todas ellas pudieron gozar aquel prodigioso periodo antes de que irrumpiera la era Code.

Muchas de ellas hicieron grandes y buenas películas y todas ellas interpretaron mujeres reconocidas hoy como "modernas", pero otras fueron engullidas por aquella vorágine moralista e hipócrita y hoy nadie se acuerda de ellas. Este libro trata de hacerles justicia."

Como digo al principio esta entrada es una traducción, que he tratado fuera lo más honesta posible con el autor pero dándole mi propio estilo. Para más información os diré que se hizo un documental sobre el libro titulado, of course, "Complicated Woman". Su visión fue la que me abrió la curiosidad sobre el libro.





Wednesday, May 18, 2011

LA REINA A LA QUE SE LE CAYERON LAS BRAGAS





He rescatado esta entrada, escrita hace casi cuatro años, añadiéndoles ciertos toques para completarla en propiedad. Nuestra amiga ABRIL, del Blog ABRIL EN PARIS, me ha empujado, en cierta forma, a darle un nuevo look al post sobre esta película, una verdadera joya del cine mudo.

La imagen que nos da el genial Wilder de Maximilian von Mayerling, mayordomo de Norma Desmond, en "Sunset Boulevard" es un guiño sangrante a la relación real que existión entre von Strohein y Gloria Swanson, durante el rodaje de "Queen Kelly". En una de las escenas de esta película, Norma Desmond ordena a su mayordomo Max que pase una de sus películas "gloriosas" y Wilder escogió precisamente una escena de "Queen Kelly".

La diva Swanson se encontraba en la cima más alta de su fama cuando conoció al magnate católico, interesado por entonces en el show bussiness, Joseph Parick Kennedy. Ambos, estrella y magnate, crearon una química tan enorme que, visto y no visto, se encontraron entrelazados por el sexo y el negocio. La cosa tenía buena pinta.

La Swanson era experta en seducción y entre los satenes púrpuras de su lecho sonsacó al enardecido macho irlandés una firma cinematográfica llamada "Gloria Production Inc", naturalmente la bolsa de dólares dependía de una sola fuente.

Eran tiempos casquivanos en lo que a moral se refiere. Había una ola deshinibida en el gran Hollywood donde primaba una libertad muy abierta en cuanto a sexo (hoy desafortunadamente es la violencia la que prima, lástima) y la pareja escogió para su flamante compañía un magnífico guión escrito por el propio Strohein titulado "El pantano".
Ni la estrella ni el amante se estaban dando cuenta de en qué arenas movedizas se estaban metiendo.

El apuesto príncipe Wolfram es el amante de la reina Regina V, de cierto pais imaginario de centroeuropa. Un día en que el destacamento, liderado por Wolfran, se encuentra de maniobras militares, se cruzan con una idílica hilera de jovencitas, que pasean apacentadas por unas religiosas. Una de esas jóvenes es Kitty Kelly, una huérfana muy hermosa que inmediatamente queda embelesada del apuesto príncipe.
El, desde el lomo de su caballo también se prenda de la joven. Es un momento tan intenso, que Kelly no se da cuenta cómo resbalan sus bragas. Las monjas confundidas no saben cómo reaccionar e inmediatamente forman filas y se alejan de las miradas lascivas de los militares.

Pero Wolfran va más allá y rapta a Kelly del convento. Naturalmente ella se deja llevar más que complaciente. Ambos pasan una noche de amor en el palacio. Pero entra en escena la "mantís", es decir, Regina V, que no está nada dispuesta a compartir su macho con ninguna plebeya. La ofendida reina arroja a Kelly del castillo, al tiempo que la sacude con una somanta de latigazos y coloca a Wolfran en una mazmorra hasta que le dé el correspondiente sí.

Kelly sale desesperada del palacio y vagando por las solitarias calles llega a un puente bajo el cual ruge la corriente.......En este punto (con un conveniente suicidio en castigo a su maldad) acababa la versión propiedad de doña Gloria Swanson. Esta copia fue la que se exhibió sin éxito alguno en las pantallas.

Pero la historia tenía una continuación. Kelly se veía convertida tras muchas andanzas en dueña de un lupanar en Africa. Allí, por fin se reencuentra con su antiguo amante de un día, el príncipe Wolfran. Esta es la última frase que con grandes risotadas pronuncia la "Reina Kelly".
¿Cuáles fueron los avatares de esta magnífica e inacabada película?....Muy sencillo. La señorita Swanson estaba absolutamente aterrorizada por los cambios que el díscolo director estaba introduciendo en una película, que a cada toma subía el tono permisible de la moralidad de 1928.
Cuando se rodaron unas escenas necrofílicas en torno a un oficio religioso católico la Swanson no pudo más y agarrando el teléfono llamó a Kennedy.
- Papi, esto no puede continuar!....¡El Strohein es un lunático poseído que está buscando tu ruína y la mía!....¡Tienes que pararlo, mi amor!

Lo primero que hizo el padre de la prole kennedyana nada más presentarse en Tinseltown fue despedir inmediatamente al "conde" von Strohein. De las ruinas de aquel celuloide se perdieron más de la mitad de sus imágenes. El título "El pantano" se cambió por "Reina Kelly". Daddy Kennedy no se dió cuenta del acierto del cambio. Hoy gracias a Kino Internacional lo sabemos.

Como ya he apuntado, la película, mejor dicho el trozo de película, se estrenó el 24 de Noviembre de 1931 en Europa y América Latina para paliar la pérdida de los 800 mil dólares. A tal fin se añadieron unas escenas rodadas por Gregg Toland, un director de fotografía más que notable que trabajó para Welles, Hawks, Vidor y otros, pero que en esta ocasión lo pillaron para una chapuza.

La restauración no ha podido ser completada en su totalidad. Kennedy indignado quemó parte del celuloide. Se pudo conseguir (gracias a un original encontrado en Argentina) casi toda la segunda parte, en cuanto a la tercera hubo que recurrir al guión y fotos sueltas.
Para el cinéfilo, ver esta película es un verdadero goce, pero nos indigna que Strohein ("el maldito y jodido teuton") viera segado su talento de director. Solo filmaría otra película tras "Reina Kelly". "Hello Sister!", un mediometraje de 60 minutos dirigido por un cuarteto entre los que se encontraba el propio Strohein y Raoul Walsh



Monday, May 2, 2011

UN ESPLENDIDO OBJETO DE DESEO -AÑO 1961











LA VIDA EN UN TRAGO Y MILES DE FOTOGRAMAS- 1961

¡Ay, amigos, cuán presto el placer se muestra y cómo a nuestro parecer, tan breve se nos antoja!, digo yo robándole poesía a Don Jorge Manrique, que era un poco más melancólico y fatalista que un servidor.

Y siguiendo en poesía, con permiso de los tiempos que corren, qué mejor forma de definir el amor juvenil tal como lo trasladaba en palabras nuestro gran poeta y dramaturgo Félix Lope de Vega y Carpio.

"Desmayarse, atreverse, estar furioso
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño:
esto es amor; quien lo probó lo sabe.

Llevaba muchísima razón nuestro poeta en acabar de esa forma su original poema, porque quien probaba el amor a los 18 años (al menos en aquellos tiempos) era sacudido (Shake, como bien decían los Beatles) por todas esas sensaciones en "menos de horas veinticuatro".
Pero dejémos de preámbulos amorosos, que eso vendrá más tarde y enfoquemos las cosas con orden y concierto.
Confieso que me ha dado muchísimo trabajo elegir la película de este año. El cine daba un alto cuantitativo en el lado europeo y se palpaba la impresión de una decadencia hollywoodiana. La progresía europea aplaudía cintas como "La dolce vita", "Acattone", "El año pasado en Marienbad" , "La noche" o "Divorcio a la italiana".......pero obviamente la industria americana se renovaba. El musical llegaba a su cenit adulto con "West Side Story". Wyler se atrevía, y llegaba un poco más lejos que "These Three", con "La Calumnia". Deborak Kerr nos fascinaba en la inquietante "The Innocents". Un particular crepúsculo de dioses fue convocado por Huston en la oscura "The Misfits": Clark Gable, Marilyn Monroe y Montgomery Clift libraban sus particulares vidas rebeldes al compás de las melancólicas notas de Alex North.
Pero hubo una gran película que para mí es muy representativa de mi pequeña vida de 1961: "THE HUSTLER" o "El Buscavidas", título con el que se estrenó en España.

Pero dejemos en suspenso el comentario de esta película y comentemos sobre la marcha los avatares de este año.
La década comenzaba como un cuento, como una leyenda de tintes artúricos. Al menos eso nos prometían los comentaristas esperanzados, cuando aplicaron el mito de Camelot a la nueva corte que se abría en la Casa Blanca, donde un joven y católico presidente, J.F.K., asumía el mando de la nación más poderosa de la tierra, con permiso de la URSS. Este joven y flamante mandatario universal se permitió la machada de prometer, que antes de que acabara la década, un hombre se pasearía por la Luna.

Nuestro bellísimo satélite dejaba de ser objeto poético para convertirse en un proyecto mercantilizado. Ya no nos valdrían aquellos versos de nuestro poeta granadino: ¡Huye, luna, luna, si vinieran los gitanos, harían con tu corazón collares y anillos blancos!".
Pero antes que a los intereses lunares, los americanos volvieron la mirada hacia la lejana Indochina o mejor dicho a un punto de aquella geografía llamada Vietnam, que harta de los desmanas coloniales de holandeses, ingleses y franceses buscaba un ideal comunista. El heroico Arturo americano envió los primeres 18.000 marines a la jungla del extremo oriente.

La otra potencia mundial le tocaba las narices a Europa y comenzaba a construir el famoso y "artístico" muro de Berlín. A los simples mortales no nos daban otra opción que el blanco o el negro. O estabas a la derecha o a la izquierda. Naturalmente en nuestro pais pequeñito sólo teníamos una opción: "Mas no busqueis disonancias; porque al fin nada disuena, siempre al son que tocan bailan", dijo don Antonio el poeta casi cuatro décadas antes.

Pero me gustaría que escucharais esta canción maravillosa titulada "Do It Again" en la que una frágil Judy Garland triunfaba "otra vez", en el Carnegie Hall de Nueva York. No era precisamente esta la música que molaba por aquellos entonces, y quienes como yo vivían su juventud en aquellos años, esta mujer era algo anticuado frente a grupos que emergían como los Beach Boys.

Vean, vean e identífiquense como gusteis.
O naturalmente este mítico grupo que emergía en Hamburgo y que pronto pertenecería por derecho propio al colectivo universal.

Ni más ni menos que los Beatles entran en escena.
Este era pues el escenario del joven Toni en 1961, que como dije en el año anterior tuvo que subirse los pantalones, abrochárselos bien y hacer frente a una situación más que delicada.

Sentía que un gusano enorme le estaba royendo el corazón. Era dolor físico el que sentía cuando subió las oscuras escaleras que comunicaban el partalón de la entrada con el piso superior. Un intenso olor a puchero con yerbabuena se escapaba desde la cocina donde se oía trajinar.
Toni se palpó la cabeza y suspiró. Entró en la estancia donde su madre tabajaba preparando el almuerzo.
- Llegas temprano.- le dijo con una sonrisa.
- Acabo de ver a la títa Martirio, mamá.
- Ah, bien ¿y qué?
- Mamá, me ha contado cosas de tí.
La madre volvió la cabeza hacia los pucheros y siguió con la tarea como si la conversación no le interesara. Toni insistió.
- Mamá, te he dicho que la tita Martirio me ha contado cosas que me han avergonzado y quiero saber lo que tú opinas.
- Mira hijo, tú no tienes nada que ver con eso y yo no tengo que darte explicaciones de ninguna clase.

Toni se puso rojo y apretó los puños.
- ¡Cómo que nó tienes que darme explicaciones!...¡La gente murmura mamá, y yo no quiero ser el cabrón que esconda la cabeza!¡Ya no soy un crío! ¿Te enteras?....¡Y esta misma tarde voy a ir a ver a ese tío!
La madre se volvió agitada.
- ¡Tú no vas a ir a ninguna parte!
- Ya lo creo que iré.

Toni no comió. Se había encerrado en su cuarto. A pesar de la energía que había mostrado ante su madre, estaba acojonado. Ella tenía razón.El era un crío de 17 años y se iba a enfrentar con un tipo de cuarenta y tantos.
Su madre había estado llamando a la puerta y le había suplicado de mil formas e incluso le había amenazado, pero Toni permaneció en su empeño.
A las seis de la tarde se vistió con esmero y abrió la puerta. Junto a un balcón estaba sentada su madre. Había llorado. Levantó la vista y le miró con cierta desesperación.
- Así que estás decidido a enfrentarte con Blas.
- ¡Vaya!¡No sabía que así se llama ese cabrón!.- dijo Toni con sarcasmo fingido.
La madre saltó dispuesta a darle un bofetón, pero Toni la esquivó.
- Ni se te ocurra pegarme, mamá.
Bajó rápidamente la escalera y salió a la calle. Respiró con fuerza. Sabía que los acontecimientos le estaban superando. Algo le decía que estaba dando un paso demasiado largo para él, pero si algo caracterizaba a Toni era su voluntad una vez tomada una decisión, sin tener en cuenta las consecuencias.
(Toni por aquellos años. Con su hermana pequeña y un amigo llamado Miguel. La foto fue tomada por su novieta Gloria)

La tía Martirio le habia señalado la casa donde vivía aquel individuo. Toni nunca pudo olvidar el zaguan de baldosas negras y blancas y el portalón de cristales opacos verdes y blancos. Había una cadenita que comunicaba con una campanilla. Esta sonó un poco lejana. A los pocos minutos la puerta se abrió. Una señora de cierta edad, de aspecto muy pulido. Con unas enormes gafas que casi ocultaban unos ojos ratunos. Vestida con un austero traje negro. Rodeado el delgado cuello por una cadena brillante de la que pendìa un crucifijo. El aspecto de aquella mujer era francamente desagradable y su voz al preguntar era crujiente como la lija.
- Dígame qué desea, joven.
- Querría ver al Sr. Blas...en privado.

La mujer fijó su mirada en Toni con mayor intensidad y entornando los ojos. De pronto saltó como si una chispa eléctrica le hubiera alcanzado.
- Pero si tú eres el hijo de esa.....- y con extremada dureza preguntó- ¿Qué es lo que quieres?
- Acabo de decirle, señora, que quiero ver al Sr. Blas, supongo que su marido. Y si no le importa, en privado.
Sin que ella se apercibiera, el hombre apareció a sus espaldas. Era relativamente alto, de pelo cano y cara de mandíbulas apretadas. Apartó con autoridad de la puerta e indicó con un gesto a Toni que le siguiera.
- ¿Vienes a traerle un recado de su querida?- dijo casi en un grito la mujer.
El hombre condujo al muchacho a un saloncito y cerró la puerta tras él.
- ¿Se puede saber qué coño te trae aquí?- preguntó apretando sus puños tan fuerte que las venas se dibujaban muy fuertes.
- Quiero que deje en paz a mi madre.- dijo Toni con decisión y sin que le temblara la voz.
- Mira chico, tú no entiendes nada y no sé siquiera cómo te consiento que hayas venido a mi casa. Te hubiera echado a patadas de no tener en cuenta que eres el hijo de una persona a la que aprecio.
- Pues no la aprecie tanto y déjenos en paz. Dedíquese a su señora y así estaremos todos más contentos.
- Ja, ja, ja, eso estuvo bien, muchacho!....Te voy a decir una cosa en confianza, porque me caes bien. Mi señora hace mucho tiempo que no es mi señora ¿entiendes?

Toni sintió de pronto algo extraño. No conseguía enfadarse con aquel hombre. Tenía que pelear porque la sociedad no veía con buenos ojos las relaciones de su madre con un hombre casado, pero si aquellas dos personas buscaban la alegría mutua ¿qué mal había en ello?

Hubo una vaga promesa de ruptura, pero Toni estaba seguro de que no se iba a producir tal cosa. A los pocos meses y con la "ayuda eclesiástica", ya que estaban en peligro determinados miembros de la familia, el asunto se arregló. Toni tuvo siempre dos sentimientos encontrados: no pudo perdonar del todo a su madre, y no pasó mucho tiempo sin que abandonara prácticamente para siempre su hogar, pero desde el fondo de su corazón se hubiera alegrado de que aquellas dos personas hubieran podido llegar a estar juntas.

He consumido prácticamente todo el espacio dedicado a la vivencia personal y no he podido llegar al momento que prometía el título. Obviamente, en las fotos que adjunto había una persona tras de la cámara y esa era una chica llamada Gloria. Fue mi primera novia. De ella y de mis inicios proletarios en el mundo laboral en la ciudad de Linares os hablaré en el próximo año.

Algún amigo me ha regañado porque cuando llega la hora de la película dedico poco espacio al comentario de ella. Es cierto, pero me pongo a escribir y no tengo en cuenta que al personal no le sobra el tiempo.

"Juega bien límpio, lástima que no aguante el alcohol" dice uno de los personajes de "The Hustler"


Eddie Felson (Paul Newman) realiza sin más una gran jugada. Su compañero le salta que no será capaz de repetir una jugada igual. Le dice que ha sido una cuestión de suerte. Eddie se encabrona (sabemos que aparentemente) con Charlie Burns (Myron McCornick), éste abandona el local, mientras algunos mirones del local deciden apostar a que Eddie no es capaz de repetir la jugada. Eddie se concentra, coge el taco sin apresurarse, mira a la bola con sus expresivos ojos y ¡zas!, la jugada se repite con toda la gloria del taco.
Cuando minutos más tarde sale a la calle, sube al coche donde le espera su socio Charlie, y con una abierta sonrisa le entrega la cartera con el dinero que acaba de ganar.
Aparecen los títulos de crédito y tras ellos se abre la secuencia en una gran sala de billar, en la que comienza la jornada. Un afroamericano quita las lonas de las mesas. En ese momento Eddie y Charlie entran en la sala. Ambos comentan frases acerca del aspecto del local
- Está bastante tranquilo- dice Burns
- Sí, igual que una iglesia. La iglesia del dios de la estafa.- le contesta "Fast" Eddie
- No, esto parece la morgue. Todo eso son mesas para los muertos.
- Te aseguro que yo estaré vivo cuando salga.

Alguien que conoce la reputación de Eddie le comenta a éste y a Charlie que se olviden de ganarle a Minnessota Fats.
- Vete a casa con tu chico.- le dice a Charlie- Fats no necesita tu dinero,No le ha ganado nadie en quince años. Es el mejor del pais.
- Se equivoca-le contesta Eddie- El mejor soy yo.

La cámara se detiene en el reloj situado a la entrada de los billares. Vemos entrar al famoso Minnessotta Fats, vestido elegantemente, fumando y con una flor en el ojal de la americana. Eddie se acerca al gran hombre. Fats le comenta al joven si le gusta apostar. Eddie sin inmutarse le dice que la partida valdrá doscientos dólares.
- Ahora sé por qué eres conocido como "Fast" (rápido o relámpago) Eddie. Muchacho tú eres de los míos.
Comienza la larga partida. Minnessota se lava las manos y se las frota con polvos de talco. Eddie no tiene por menos que admirar la forma en la que se mueve su oponente. "Es tremendo. El tipo, el viejo gordo. Mírale, se mueve como un bailarín....¡y esos dedos¡ Esos dedos maravillosos es como si estuvieran tocando un violín."

Las horas pasan y Minnessota pide que le traigan una botella de whisky. Eddie, sin perder el tipo pide que le traigan otra.

Pronto va a entrar en acción otro personaje, quizá la pieza clave de lo que ocurrirá a partir de ahora.
La secuencia nos situa en la habitación contigua donde hay una timba de jugadores de poquer entre los que se encuentra Bert Gordon ( George C.Scott). El muchacho que ha entrado a por las bebidas le informa a éste de la partida entre Minnessota y Eddie. Bert abandona la mesa y se traslada a la sala, donde observa con atención a ambos contendientes.

Despues de más de 25 horas de partida Minnessota da por finalizado el juego. Eddie ha perdido todo el dinero.
Charlie y Eddie se encuentran en el dormitorio de una pensión de mala muerte. Charlie duerme profundamente. Eddie se ha levantado y observa desde la ventana el letrero de las salas de billar. Se da cuenta de lo miserable de su estado y decide dejar a su "manager". Rebusca en sus bolsillos y deja unos billetes. Al abrir la puerta y marcharse dice entre labios: "Perdona, Charlie".
Ya en la estación de autobuses Eddie se asea en el lavabo. Allí puede leer en una máquina su horóscopo "¿Es éste su día de suerte?"

Poco después Eddie conoce a Sarah. En realidad ambos no han cruzado una palabra y Eddie se ha quedado adormilado en su asiento. Cuando la camarera le llama la atención para que otros clientes ocupen su asiento, él rebusca en los bolsillos, aun atolondrado, un billete para pagar. La camarera, con gesto avinagrado le dice: "Está pagado por la señora!.
Poco después se vuelve a encontrar con la joven . En esta ocasión él se acerca y entabla conversación con ella.
- ¿Dónde vives?- le pregunta ella
- Por aquí- le dice Eddie con indiferencia.
- Yo se dónde vives, en una taquilla de la estación. ¿Cómo puedes vivir así?
- Apretado. ¿Siempre desayunas con alcohol?
- Padezco de insomnio y me aburro en casa.

Se hacen mutuamente la presentación.
- Mi nombre es Eddie- le comenta él
- El nombre podría ser Eddie. ¿Cuál podría ser mi nombre?
- No se. ¿Cuál te gustaría que fuera?
- A mí me gusta el que es, Sarah. Es un nombre bíblico, ¿sabes lo que significa?

Cuando ambos se disponen a abandonar el bar, Sarah está a punto de caeerse. Eddie se extraña de la falta de equilibrio de la mujer: "No estoy borracha. Soy coja". El la acompaña y a la puerta de su apartamento e intenta besarla. Ella musita para sí misma "¿Por qué yo?

Eddie y Sarah se instalan en el apartamento de ésta, pero la convivencia entre ambos es muy difícil. Más aún cuando reaparece Charlie, el antiguo socio de Eddie. Le suplica que vuelva con él.
- Era como un hijo para mí. Apenas tenía 16 años cuando le conocí.- dice Charlie.
Eddie no transige y Charlie se marcha.
Un día, Sarah teclea en la máquina de escribir. A su lado hay una botella. Eddie, fastidiado recoge los cacharros sucios de la cocina.
Cuando Sarah se recuesta Eddie arranca el papel del rodillo de la máquina y lee
- "Tenemos un contrato de mutua tristeza y una impenetrable oscuridad nos rodea"- y volviéndose a ella le dice- ¡Inventa algo más alegre!
Ella le contesta muy apesadumbrada.
- Le has dicho a Charlie, ¡muérete de una vez! ¿me lo dirás a mí también?

Eddie vuelve a los garitos de billar e inicia su relación profesional con Bert Gordon. Este le reprocha ser un perdedor nato.
- Beber whisky al empezar una partida es buscar un pretexto para perder. Pero tú no no necesitas pretexto para perder. En realidad no hay un jugador de billar mejor que tú, si lo haces siempre como lo hiciste la otra noche. Tienes talento.
- Si tengo talento, ¿qué es lo que me hizo perder?- le contesta Eddie.
- Tu carácter- le responde Bert- ¿Crees que se puede jugar al billar y al poker 48 horas, contando solo con el talento? ¿Crees que Minnesota Fats tiene más temperamento en un dedo que tú en todo tu cuerpo?
Eddie se excusa diciendo que tal vez perdiera por haber bebido demasiado.
- También hay que tener talento para beber whisky- sentencia Bert.

Eddie, alentado por lo que Bert le dice se anima para volver a enfrentarse con Minnesota Fats. Lo único que necesita son mil dólares. Bert le dice que eso no es suficiente. que al menos necesita tres mil dólares.

- Empezará a quinientos la partida y te despojará de la camisa, es su sistema cuando se enfrenta a un hombre que sabe tanto como él.
Bert le ofrece los tres mil dólares para ver como reacciona Eddie. Naturalmente el prestamista se queda con la parte del león. El 75 por ciento será para Bert. Eddie rechaza el trato abusivo de Bert, éste le advierte.
- Saben quien eres, Eddie. Si entras donde haya corrido la voz, te comerán vivo.

Eddie vagabundea por las calles. Desesperado decide entrar en un billar haciéndose el palurdo, pero cuando, envalentonado, le gana al rival descubriendo su verdadera condición de jugador profesional. Cuando intenta largarse con las ganancias le cogen entre varios y le fracturan los pulgares de ambas manos.

Eddie vuelve con Sarah. Parece ser que la relación entre ambos puede llegar a una meta. Un día en el campo Eddie le comenta a Sarah con entusiasmo lo que es el billar para él.
-!De pronto siento alas en el brazo, y el taco forma parte de mí! El sonido de las bolas es como la música...No tienes que mirar. Acabas de hacer una jugada formidable. Juegas como ninguno, mejor que ningún jugador en el mundo.
Sarah entusiasmada le dice.
- No eres ningún fracasado, Eddie. Eres un ganador.

Eddie se ha recuperado de su fractura. Tiene un nuevo encuentro con Bert Gordon quien se interese por su pasado "accidente". Al final Eddie acepta el trato que Bert le había ofrecido. La primera partida la jugará en Kentucky.

Al nuevo manager no le hace gracia que Sarah acompañe a Eddie en la gira. Una vez instalados todos en el hotel Bert habla con Sarah y le dice duramente
- Nos hacemos una guerra mutua y eso es malo para todos. Malo para mí, malo para usted y, sobre todo, malo para Eddie.
- Usted sabe lo que le conviene.
- ¡Ganar¡- le responde con brusquedad.
- ¿Para quién y por qué?
- Hoy para mí, mañana para él- contesta Bert tranquilamente.
- No habrá un mañana...si está usted. Destruye todos los mañana porque los compra hoy y a bajo precio.- le dice Sarah indignada.
- Compro a quien se vende- contesta Bert tranquilamente.
Ella le insulta pero él impasible sigue diciéndole.
- Jovencita, él la ha traído por compasión y yo lo se. Trata de aferrarse con las uñas. Ha oído sonar las trompetas de la gloria para Eddie y quiere salvarse del naufragio. Es el caballo que queda rezagado. ¡No busque complicaciones! Viva y deje vivir....mientras pueda.

Sarah acabará suicidándose y Eddie, sintiéndose culpable de la muerte de la mujer que amaba, intenta recuperar su dignidad.
Provoca un encuentro con Minnesotta Fats.
- Vengo a desafiarte, Gordo.- le dice a Minnesotta.
El monto de la partida será de tres mil dólares.
- Apuesta por mí, no puedo perder - le dice a Bert- Ahora sé lo que es tener carácter. Lo aprendí en una habitación de hotel, en Lousville.

Naturalmente Eddie vence la partida. Cuando abandona el local Bert le reclama su parte de la ganancia, pero Eddie le mira con desprecio y cuando le reprocha ser el responsable de la muerte de Sarah, Bert se justifica.
- Estaba completamente trastornada.
- Y acabamos de enloquecerla. La quería mucho y la perdí en una partida.

Bert le amenaza pero Eddie sin inmutarse le vuelve la espalda al tiempo que le dice a Minnesotta.
- Gordo, jugaste como un maestro.

Eddie y Minnesotta salen a la calle. Bert queda en mitad de las tinieblas de la sala.

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Pocas veces hemos visto un universo más cerrado, cuadrangular y frío como el que emana de los fotogramas de esta película, que entre tonos sombríos y turbios nos retrata a personajes trágicos y perdedores.
El aire que transmitía la cinta era tan seco e irrespirable, tan untado de tabaco y de alcohol, que desazonaba la conciencia del espectador. El público, por aquellos años no estaba por la labor y la película se hizo añicos en las taquillas. Pero el cinéfilo de pro supo resistir el embite y poco a poco el film fué ganando tantos hasta convertirse en un clásico indiscutible.
A pesar de que "The Hustler" transcurre en los primeros años 60, cualquiera que visite los barrios periféricos de Nueva York encontrará los mismos escenarios y los mismos personajes; salas de billar o cualquier otro juego de timbas, pensiones y hostales de mala muerte y por supuesto la Estación de Autobuses de Greyhound...es el mundo circular donde se mueven Fast Eddie y el duro y cínico Bert Gordon.

"The Hustler" fué la primera gran película de Paul Newman y también la que le aupó a la primera división de los actores de Hollywood (no se comprende que le negaran el oscar de aquel año en beneficio del soso Maximiliam Schell).
Piper Laurie, intepreta a una sensacional Sarah. Tampoco se comprende que también fuera desplazada de los oscar por la glamourosa Sophia Loren.
George C.Scott interpreta al frío y calculador manager Bert Gordon. En un momento del film, Sarah dice amarga refiriéndose a él: "Destruye todos las mañana, porque los compra hoy y a bajo precio"





Jackie Gleason interpreta al legendario campeón Minnesota Fats a quien Eddie tiene que vencer para demostrar que él es el mejor (este duelo inspiró más tarde otra película, que convendría desempolvar: "Cincinnati Kid" (El rey del juego))
Robert Rossen es el orquestador de este asombroso juego de caracteres, un director más que interesante, que quedó maldito por doblete en los tristes episodios de la "caza de brujas". Primero por negarse a testificar y después por claudicar, confesarse comunista y denunciar a 57 compañeros.
Su "mea culpa" la entona en este film lóbrego, de luces triangulares, de tomas largas como los palos del billar. Para ello se vale de un estupendo cinemascope en blanco y negro.
Rossen dirigió "The Hustler" con un pulso contenido e hizo una obra maestra, una tragedia conceptual, donde cada plano está medido al milímetro. Es necesario verla para sentir todas y cada una de las escenas. Hay un momento en el que vemos a SArah, cargada de alcohol, apoyada contra la pared, en la fiesta del millonario Findley (Murray Hamilton). Bert se acerca a ella y le susurra algo al oído, palabras que nosotros no oímos. Ella se revuelve y arroja la bebida al rostro de Bert y se desploma. Más tarde comprendemos que este episodio es el preludio que desembocará en el suicidio.
Nunca, como en este película, se cumple, lo que en numerosas ocasiones ha apuntado el BLOG DE JOSEP sobre el protagonismo y lustre de los actores secundarios. Rossen ha tenido la inteligencia y el buen saber de conferir a todos los personajes la misma importancia.

Hay dos cameos que resaltar: Jake LaMotta (el Toro Salvaje) y Vincent Gardenia, ambos hacen el papel de sendos camareros. Myron McCormick, que interpreta a Charlie Burn era un actor de teatro que no solía prodigarse en el cine.

Generalmente, cuando comentamos una película , olvidamos la labor del montador. En esta ocasión es imposible solayar la magnífica labor de Dade Allen, quien supo dar un ritmo preciso a a las largas escenas de billar: tacos, bolas, caras tensas....motivos que narran el juego en imágenes.
Todos sabemos que Scorsese puso el palo de billar de nuevo en las manos de Paul Newman, 25 años más tarde. El actor retomó el personaje de Eddie "Fast" Felson, por propio empeño, en "El Color del Dinero". Impulsó esta secuela, que no "remake" convenciendo a Walter S. Tevis, autor de la novela original. El escritor le presentó el manuscrito a Newman, quien lo pagó de su propio bolsillo los derechos para su adaptación al cine. Newman también pagó al primer guionista, Daryl Ponicsan, pero quien definitivamente firmó el guión de la película fué Richard Price.

"El Color del Dinero" estuvo a la altura de las circunstancias. Es más, fué una gran película mal que le pese a Scorsese , que siempre fue un pelín crítico con ella. Gracias a "El Color del Dinero", el director italoamericano pudo salir del pozo profesional en el que había caído tras "El Rey de la Comedia".
Por paradoja, y con toda justicia, por fin Paul Newman consiguió con su interpretación el oscar que le negaron por el mismo personaje. El actor también había estado nominado en 1958 por "La Gata sobre el Tejado de Cinc Caliente"; en 1958 por la película que comento; en 1963 por "Hud"; en 1981 por "Ausencia de Malicia" y en 1982 por "Veredicto Final".




En realidad, a este honradísimo actor no le hacía falta ningún oscar para que los cinéfilos de todo el mundo lo respetásemos como actor y también como director, las pocas veces que se colocó tras la cámara. Su mejor premio ha sido su larga vida y su presencia en la pantalla, que será inmortal para todos los que amamos al cine.

Espero que no os haya cansado con tanta historia y con tanto rollo. El próximo año 1962 intentaré ser un poco menos pesado.

NOTA: Como creo que ya sabeis BLOGGER ha estado inoperativo casi veinticuatro horas. Este post se ha visto afectado y todos los comentarios que se habían colgado fueron borrados ¿sabe alguien por qué o por quién?. ...En fin esperemos que este incidente no vuelva a ocurrir.
Disculpas a todos los amigos que me visitaron.







Thursday, April 28, 2011

DOS SEMANAS MISSING


Voy a perderme por sendas y vericuetos. Y creedme que siento dejaros por unos quince días. Ya os anuncié que de vez en cuando,en esta nueva etapa de mivida, tendría que atender a deberes afectivos muy, pero que muy grandes. También se tercia que estoy enfrascado en un par de proyectos en los que tengo puesta mucha ilusión. Obviamente, de por medio estarán las vacaciones, que ya están contratadas para finales de Junio....total, que el veranito se presenta bastante movidito y un tanto fresquito porque el programa llega hasta el círculo polar ártico.

Pero no me quiero marchar sin aconsejaros un pequeño evento que tendrá lugar el uno de Mayo. Un grupo de blogueros hemos participado en un magazine al que nos invitó nuestro amigo CROWLEY, del BLOG "TENGO BOCA Y NO PUEDO GRITAR". Servidor de ustedes ha escrito alguna cosilla para este proyecto y me haría mucha ilusión que visitarais este magazine en http://www.cajadepandoramagazine.blogspot.com/.
Pues nada amigos, excusad mi ausencia de vuestras casas. Tan pronto como vuelva os visitaré a todos. Un fuerte abrazote a todos y una feliz entrada de Mayo.

Monday, April 25, 2011

UN HOMBRE EN LA CUERDA FLOJA - KAZAN VI

Nada más oportuno para los intereses políticos, comerciales o religiosos, que una propaganda tendenciosa. Y si nó comparen ustedes el póster que se lanzó en España para el estreno de "Man on a Tightrope" y el cártel del estreno estadounidense.
La diferencia es de una brutalidad notable. La cicatera y castrante censura franquista no sólo decidió borrar de un plumazo a esa juvenil pareja sino que añadió todo un desfile, propio de un auto de fe medieval.

Pero vayamos al grano y empecemos por el verdadero principio, porque antes de "Man on a Tightrope" el "director marcado" había rodado un biopic sobre el héroe de la Revolución Mexicana Emiliano Zapata.

A Kazan le rondaba la idea de hacer una película sobre la Revolución Mexicana desde hacía varios años. Le habían impresionado las crónicas de John Reed y quería dar su propia visión de los héroes de aquellos sucesos tan próximos en el espacio y el tiempo de EEUU.
A tal fin viajó tres veces a la provincia de Morelos reuniendo material y tomando notas pero no estaba del todo seguro de si valía la pena emprender aquel proyecto.
Sin embargo la ocasión se presentó en 1950.
Darryl Zanuck convocó a varios personajes del gremio. También a Kazan y a Jonh Steinbeck, el cual, había escrito un guión, sugerido por el ejecutivo de la Century, sobre la figura de Emiliano Zapata.
Aquella reunión parecía no llegar a ninguna parte y para colmo el magnate trataba al escritor como si fuera un empleado del estudio. Kazan comenzó a preocuparse, sabía que Steinbeck no era un hombre de paciencia precisamente.
Por otra parte, Zanuck era un hombre rectangular, no se preocupaba mucho de los matices. Para él llevar a la pantalla el periplo revolucionario de Zapata era como realizar un western situado en el pais vecino en el año 1910, y hasta ahí llegaba. Kazan, ya cauteloso por los acontecimientos que se avecinaban, y a pesar de su interés por hacerse con el proyecto trató de decirle al productor que aquella película iba a resultar difícil.

John Steinbeck también andaba un poco revuelto y no dejaba de preguntarle a Kazan si Zanuck estaba interesado en producir la vida de un revolucionario. El anatolio le tranquilizaba diciéndole que ese mismo hombre había dado su venia para realizar "Las uvas de la ira". También le advirtió que no tuviera en cuenta todas las contrariedades que pusiera el magnate, él, Kazan, le diría a todo que sí y luego haría mangas y capirotes porque Zanuck leía tantos guiones que pronto se olvidaba de las sugerencias que había dado para su modificación.

En un momento de aquella reunión en la que Steinbeck se ausentó para ir al baño, Darryl le dijo a Kazan: "Este tipo es un gran novelista, pero no sabe cómo construir un guión de cine. Será mejor que tú le ayudes."
En los títulos de crédito de la película sólo aparece como autor del guión el propio Steinbeck, pero curiosamente aparece como coautor no acreditado un misterioso escritor llamado Edgecumb Pinchon, del que solo he podido averiguar que escribió dos novelas: "Viva Villa" y "Daniel Boone". Como guionista cinematográfico sólo figura en "Viva Zapata", y como ya dije no está acreditado en los títulos. Tampoco Kazan habla de éste personaje.

Llevar a la pantalla un héroe revolucionario era más que peliagudo. Zapata era un personaje histórico que podría levantar más de una ampolla en el ambiente políticamente cargado de la sociedad estadounidense. Por otra parte los mexicanos, a los que se le pidió ayuda técnica y permiso para rodar en los lugares donde se movió el héroe no estaban muy conformes con los gringos y sobretodo querían que el guión y los intérpretes fueran modificados.
Gabriel Figueroa, que trabajó en varios films de Buñuel habló con Kazan y Steinbeck y les soltó un argumento definitivo: "Emiliano es el héroe de cualquier patriota mexicano que tenga las ideas claras. Por ejemplo, imagínate que fuéramos a tu estado de Illinois con un actor mexicano y un director también mexicano y rodáramos la historia de Abraham Lincoll, ¿qué te parecería?.

Zanuck cortó por lo sano y decidió que la película se rodaría en el estado de Texas, cerca de la frontera, donde encontraron extras y ambientación similares a los de Morelos.

Marlon Brando, razonablemente caracterizado, dió vida al héroe Zapata y Anthony Quin a su jermano Eufemiano.
La historia cuenta a un joven Zapata encabezando el grupo de hombres que lucharán para derrocar a Diaz en favor de Madero, su posterior lucha por la libertad y la justicia y finalmente su sacrificio para remontarse en la leyenda.
La historia contada por Steinbeck no se ajusta del todo a los cánones reales, pero sí tiene una gran carga emocional.
Lo extraordinario de esta película es sin duda alguna la dirección de Kazan, sobre todo en las escenas finales donde hay una clara influencia de Eisenstein. La sucesión de imágenes hasta la muerte del héroe son expléndidas.El pressagio
El encuentro con el traidor.
El señuelo, su querido caballo blanco.
El aviso de la traición.
El crimen.

Los testigos del crimen, hombres del pueblo.

Y mujeres del pueblo.
"Viva Zapata" se estrenó en un mal momento. Toda la parafernalia del comité y el circo mediático de la "traición" de Kazan contaminaron esta bella película. La taquilla fue deficitaria a pesar de la buena recepción inicial.
Para que los negros nubarrones que se cernían sobre Kazan se disiparan por completo, el astuto Zanuck le propuso una historia real acaecida en la frontera chocoeslovaca con Austria, donde todo un circo quiso pasarse al "mundo libre". El proyecto era una prueba de fuego para el director que debía demostrar su verdadero despego del comunismo.
Darryl le dijo claramente a Kazan que la gente no se chupaba el dedo y no todos, en el mundillo cinematográfico, se convencían de la verdad de su testimonio y que volvería a ser atacado por rojo. " A menos que....."- le dijo sardónico. "A menos que les demuestres, y naturalmente a mí también, que eres de los nuestros".
A Kazan no le quedó más remedio que rodar "Man on a Tightrope".
En Munich, él y el autor del guión Robert Sherwood se entrevistaron con la troupe circense: "Fuimos a ver al Circo Brumbach. ERa tal como lo había visto en los recortes de periódicos: un grupo miserable de humanos, ganándose la vida en una profesión antigua. Su historia era la que Bob había descrito en el guión: habían salvado la frontera, arriesgando sus vidas. No había nada inventado, era un hecho histórico. La única conclusión a la que podía llegar era que tenía que hacer la película, para convencerme a mí mismo- no a los demás- de que no me daba miedo decir verdades sobre los comunistas ni sobre nadie, que seguía teniendo capacidad crítica, que mentalmente no seguía siendo devoto miembro del Partido".
La película se rodó en las colinas de Baviera donde todo el equipo pasó por serias deficultades. Naturalmente todo el circo Brumbach fue contratado, aunque al frente del reparto estaban Fredrich March, Terry Moore, Gloria Grahame y Adolphe Menjou. En el imaginario queda si Zanuck no impuso a Menjou como hombre fuerte del régimen para poner a Kazan en el sitio conveniente.

A mí lo que más me gusta de esta, no tan despreciable película (Zanunck recortó media hora), es la estupenda escena final. Kazan estuvo a la altura de las circunstancias y a partir de "A Man in a Tightrope" tomó el pulso a los estudios y agarró muy bien el control de sus películas, tanto en lo técnico como en lo artístico.

"No soy dado al perdón. No pido que mis enemigos me perdonen, ni yo les perdono a ellos.¡Que se pudran ellos y sus amigos! No he olvidado a esos actores que se agruparon en mi contra y que -en muchos casos- seguían pidiéndome ayuda. No he olvidado a esos periodistas que encontraron en mí una víctima adecuada, que día a día se cebaron en mí.
Al regresar a Nueva York, tras filmar "A Man in a Tightrope" comprendí que me había ocurrido algo extraño. Me dí cuenta de que había adquirido una energía que no tenía antes, ésa que me mantendría trabajando al máximo a lo largo de los siguientes diez años. Realicé nueve películas, todas ellas, de algún modo, por propia iniciativa y puse en escena seis obras de teatro, que fueron bienvenidas por un teatro en decadencia".