Friday, July 10, 2009

EL SURREALISMO GOTICO DE DREYER

Desde hace unos meses, husmeando por los portales de ventas de internet encontré una de las películas que todo cinéfilo debe de ver, a no ser que quiera perecer para siempre en las cavernas de la más absoluta sequedad cultural. Esta película es "Vampyr" y su autor es uno de los mejores directores que ha conocido el Cine (con mayúsculas) desde que se inventó este arte. Los lectores me van a perdonar esta posible falta de objetividad, pero no puedo remediar mi desmesurado amor por este director, nacido el 3 de Febrero de 1889 en Copenhagen-Dinamarca.

Carl Theodor Dreyer es un hombre cuya vida personal se movió con un impulso vital tan potente como las imágenes de sus films. El nombre que aparece en su registro de nacimiento es el de Karl Nielsen, hijo de una mujer soltera llamada Josefine Bernhardine Nilsson. A la edad de apenas dos años, el niño Karl es tutelado por un tipógrafo luterano llamado Carl Theodor Dreyer y su esposa Inger Marie. Obviamente el niño pasó a llamarse igual que su tutor: Carl Theodor Dreyer. Y así ha pasado a la inmortalidad cinematográfica.

En 1906, después de completar satisfactoriamente sus estudios en la escuela básica se desentiende de su familia adoptiva y se dedica a una serie de oficios hasta que descubre su talento innato para el periodismo. Consigue trabajar de reportero en el "Berlingske Tindeke" el mas antiguo de los diarios de Dinamarca, así como en el "Politiken".
A la edad de 21 años el joven Carl y un grupo de muchachos entusiastas e idealistas se unen en 1910 para fundar un periódico llamado "Riget", que afortunadamente para el cine, no cuajó.
Sin lamentar el fracaso vuelve a la carga en el terreno periodístico y se enrola en "Ekstra Bladet" al mismo tiempo que toma contacto con la industria cinematográfica danesa escribiendo algunos guiones.
En 1914 consigue entrar en el cine como ayudante técnico de dirección para la Nordisk, donde cuatro años más tarde consigue dirigir su primer film "Praesidenten".

Cuando Dreyer se enfrenta a la dirección de "Vampyr" en 1931, su carrera ya estaba jalonada con una obra maestra universal "La Pasión de Juana de Arco".

Dreyer había descubierto a Sheridan Le Fanu, un escritor irlandés autor de unos maravillosos relatos góticos y novelas de misterio.
Era lógico que el director danés se interesase por Le Fanu. Este escritor era un genial y meticuloso artesano de historias que reescribia una y otra vez hasta quedar satisfecho. La mayoría de sus novelas tienen origen en relatos cortos que posteriormente fue alargando. Una de las características de la obra de Le Fanu es el elemento sobrenatural al que no siempre le da una explicación plausible. Precisamente en dos de los más escalofriantes relatos del escritor: "Carmilla" (vampirismo lésbico) y "La posada del dragón volador" (enterramiento prematuro) son los que emplea el director para componer su inquietante "Vampyr".





Esta maravillosa escena nos pone en el argumento de "Vampyr".

Allan Gray, un hombre joven, investigador ocultista, viaja a la campiña francesa. Llega a un pequeño "chateau" próximo al pueblo de Courtempierre. El hotelito parece cerrado, por lo que llama repetidas veces a la puerta. Una criada se asoma a la tronera de la buhardilla y le dice al joven que baja a abrirle.
El joven vuelve la vista, mientras espera y ve a un segador, que portando una enorme guadaña al hombro, se dirige al río. En la orilla toca una campana para requerir los servicios del barquero.
La puerta se abre y Allan se acomoda en su habitación. Desde la ventana Allan vuelve a ver al siniestro segador cruzando el río en la barca.
Uno de los detalles de la habitación es un grabado colgado en la pared que representa la agonía de un hombre al que rodean todos sus familiares y un esqueleto dispuesto a llevárselo tan pronto muera.
El joven oye voces procedentes de algun cuarto contiguo al suyo. Sale al descansillo y ve a un lisiado con la cara horriblemente desfigurada que balbucea unas palabras incomprensibles. Allan vuelve a su cuarto y decide cerrar la puerta con la llave.

Ya en la cama, el joven es despertado por unos ruidos extraños. Observa con asombro que la llave se mueve sola y la puerta cerrada se abre de forma siniestra. Aparece un extraño personaje. Es un anciano que le mira sin decir una sola palabra. Se dirige hacia la ventana, levanta la cortinilla y dirigiendose a Allan murmura "Es preciso salvarla" y sacando un sobre abultado de una mesita escribe: "Para abrir despues de mi muerte".

Algo más tarde, Allan sale del hotel, ve a una figura que se desliza reflejada en las aguas del rio y decide seguirla. El joven llega a un edificio solitario y en ruinas, parece ser un antiguo molino. Ve la sombra de un enterrador, pero curiosamente la tierra en vez de salir despedida por el impulso de la pala es al contrario, la tierra parece provenir de la pala misma. Allan se adentra en el edificio. Ve otra sombra, en esta ocasión es un soldado con una pierna de palo que asciende por una escalera de mano. Para sorpresa del joven ve a través de un hueco una estancia donde el soldado está en aptitud pensativa y sentado, la sombra del mismo soldado acude al lugar y toma asiento igualmente.
Se oyen unas voces y tanto el soldado como su sombra se ponen en pie. La música invade todos los rincones. Se ven sombras de personas que bailan emparejadas. Un orquesta, igualmente formada de sombras, está tocando.
La cámara enfoca en picado a una anciana majestuosa que manda imperiosamente guardar silencio.
Allan sigue curioseando y penetra en una especie de desván destartalado o tal vez un laboratorio siniestro, donde vemos esqueletos, posiblemente de monos y cráneos humanos. Una hilera de libros misteriosos y la caja de un reloj de pared sin maquinaria.
Suenan furiosos ladridos de perros, pero Allan sigue sin aparentar miedo alguno. Cuando se dispone a subir una escalera ve que una mano se desliza por la barandilla. Al poco tiempo vemos que se trata de un anciano menudo, de grandes bigotes y con gafas. Su aspecto es en cierta forma cómico. Allan le dice que si no ha oído las voces de un niño. "Aquí no hay niños" le dice el anciano. "¿Y esos perros que ladran?". El anciano con toda tranquilidad le contesta: "Aquí no hay niños ni perros" y mostrándole a Allan la puerta le despide cortésmente.
Cuando Allan se marcha el anciano deja entrar a la majestuosa anciana, con el mayor de los respetos.
El anciano recibe de la señora un frasquito en cuya etiqueta podemos ver claramente que se trata de un veneno. El anciano lo coje con cierta satisfacción y lo coloca en una estantería al lado de la cual hay una jaula con un loro.

Una vez en el exterior el joven Allan, impulsado por la curiosidad sigue a unas sombras imprecisas que lo llevan a un castillo. La cámara nos sitúa en el interior donde vemos al anciano que visitó a Allan en su dormitorio del hotel. Da órdenes a las doncellas para que cuiden de sus dos hijas: Gisèle y Léone. La primera duerme apaciblemente y la segunda parece enferma y yace en una cama al cuidado de una monja.
Allan curiosea a través de los cristales de las ventanas y ve al anciano encender un candelabro. Al mismo tiempo alguien abre una tranpilla. Es el soldado de la pierna de palo que dispara al señor con un fusil.
Allan comienza a aporrear a las puertas hasta conseguir que un criado abra. Entonces le dice que el dueño de la casa ha sido abatido por un disparo. Toda la servidumbre acude en auxilio del señor pero nada puede hacerse por él y muere. En ese momento se anuncia tambien que Leone, la hija mayor parece estar a punto de morir.Allan y Gisele se quedan solos en la biblioteca. A través de la ventana ven partir a un criado en el carro de caballos. Gisele le pregunta hacia donde va y Allan le responde que a la policía.
En ese instante Allan recuerda el paquete que le dió el anciano y rompe el lacre de la envoltura. Se trata de un libro sobre los vampiros de la región, y su relación con los habitantes de Courtempierre.

Mientras tanto la monja que cuida a Leone abandona el cuarto de la supuesta enferma. Leone parece que esperaba la ocasión y abandona el lecho. Gisele, que continua asomada a la ventana se sorprende de ver a su hermana en el exterior. Se lo dice a Allan, que sigue ensimismado en la lectura del libro. Ambos corren hacia el campo en pos de Leone. Los criados salen igualmente a la búsqueda de la joven. Para sorpresa de todos la encuentran tendida y junto a ella, la anciana mayestática chupa del cuello de la joven, que yace exangüe.
Trasladan a Leone al castillo. Cuando esta recobra el sentido rompe a llorar al darse cuenta de lo que le ha ocurrido. La hermana Gisele trata de consolarla, pero Leone le dice que está condenada.
En una bellísima escena en primerísimo plano vemos la transformación de Leone y como Gisele toma conciencia de la conversión de su hermana en vampiro. La entrada de la monja parece proteger a Gisele del peligro.
Los hechos se suceden convulsos. El carruaje regresa, pero el cochero está muerto y desangrado. Gisele se queda dormida y Allan que prosigue la lectura del libro se sorprende al oir unas voces. Para su sorpresa es el anciano del molino, que resulta ser el médico del pueblo. Aunque el anciano le reconoce no da muestras de ello y sube a la habitación de la supuesta enferma. Leone parece medio moribunda. El médico sugiere una inmediata transfusión de sangre. Allan se presta a ello sin vacilar.
Los sucesos se vuelcan con rapidez frenética. En un momento dado Allan se sumerge en una suerte de somnolencia y se desdobla. Una parte de él convertida en sombra se dirige hacia el molino en persecución del doctor, que naturalmente es el esbirro ayudante de la vampira, pero allí descubre un ataud, en cuya tapa dice "Polvo eres y en polvo te convertirás. Al mirar dentro del ataud descubre su propio cuerpo.
El doctor y el soldado cojo se dirigen a la estancia donde está el ataud. Con un berbiquí el soldado comienza a cerrar el ataud, en cuya tapa hay una ventanuca cuadrada desde la que Allan puede ver lo que ocurre.
Allan percibe cómo es llevado en volandas hacia su tumba. En una insólita perspectiva de muerto vivo ve pasar, a través de la mirilla de cristal de la tapa del ataud, las copas de los árboles, el cielo nuboso, el alto de las casas. En un momento dado el entierro se cruza con la propia sombra de Allan, sentado en el banco del jardín. De pronto, ambas personalidades se junta y Allan es como si despertase de un sueño.
Mientras tanto, el criado ha tomado una decisión tras la lectura del libro. Se dirige a la tumba de la anciana mayestática. Allí retira con esfuerzo la tapa de piedra. Allan se dirige también allí y ayuda al criado a descubrir el ataud de Marguerite Chopin. Con una estaca atraviesan el corazón de la anciana vampira.
Los elementos se desatan. Leone despierta de su pesadilla dándole gracias a Dios. Los secuaces de la vampira huyen, mientras Allan rescata a Gisele, que había sido llevada por el médico a la vieja casa para que sirviera de alimento a la vieja. El medico se refugia en el molino y allí una extraña figura pone en funcionamiento la maquinaria y mientras el siniestro doctor muere enterrado por el grano molido Gisele y Allan regresan a la otra orilla.

Naturalmente Dreyer adaptó de Le Fanu lo que le vino en gana. De hecho la fusión de los dos cuentos citados apenas si dejan margen para reconocer el argumento del propio escritor. Siguiendo la línea de "La pasión de Juana de Arco", Dreyer eleva el libérrimo texto de Le Fanú a unas imágenes tan poderosas que demuestran, despues de tantísimo años, la distancia tan enorme que separa a un simple ilustrador de guiones de un auténtico creador de imágenes.

Tanto "La Edad de Oro", como "El perro andaluz" de Buñuel influenciaron a Dreyer en el momento de filmar "Vampyr". El surrealismo está presente en muchísimas secuencias:la sombra del soldado, el reloj sin maquinaria, el angel de hierro de la veleta, las siluetas reflejadas en el río, el crucifijo y el veneno, la lápida de Margueritte partida....sin embargo, y esta es una característica propia de Dreyer todas las imágenes están repletas de un misticismo luterano que llevará al paroxismo en su gran obra maestra: "Ordet" (La palabra).
Según el propio Dreyer en "Vampyr", el autor quería crear en la pantalla un sueño despierto y "mostrar que lo espantoso no se encuentra en lo que nos rodea sino en nuestro propio subconsciente."

Los actores que interpretan esta inquietante película eran en su mayoría meros aficionados, que se ofrecieron gustasamente a interpretar sus papeles. El médico sicario, por ejemplo era un periodista polaco.

"Vampyr" fue un fracaso económico que sumió a Dreyer en una gran desilusión. Pasarían más de diez años para que el maestro retomara su batuta y creara tres absolutas obras maestras: "Dies Irae", "Ordet" y "Gertrud".

He dejado para el final dos escenas de las que Dreyer tuvo que prescindir en el montaje definitivo de "Vampyr"


Tuesday, July 7, 2009

JAZZ EN GRAN CANARIA


Desde hace tres años, por estas fechas, dedico un rinconcito a nuestro querido "Festival de Jazz de Canarias & Mas Heineken". Si alguno de los que me leen conoce esta preciosa isla de Gran Canaria convendrá conmigo en lo idónea que es para escuchar buena música al aire libre y sobre todo en el incomparable marco de la Plaza de Santa Ana, en el viejo barrio de Vegueta.
Desgraciadamente dos de los conciertos más esperados: el CTI AL STARS y la GIRA KIND OF BLUE 50 se celebran en los recintos del Teatro Cuyas y el Auditorio Alfredo Kraus, y naturalmente pagando la entrada. ¡Qué le vamos a hacer!....Aunque la crisis apriete se puede hacer un pequeño sacrificio económico en bien del espíritu.

Pero todo el que quiera pasar una noche musical inolvidable podrá escuchar gratuitamente a Victoria Tolstoy, Mayra Andrade, Steve Lucather o o James Taylor.




Este es un ejemplo de lo que han sido otros festivales. Nuestra peculiar "Big Band" es muy, pero que muy buena. Os lo puede asegurar. Y el feeling de la catalana Laura Simo con nuestra tierra es bien notorio.




Y escucharemos esta maravilla única del jazz. Vendrá y tocará la batería Jimmy Cobb, único superviviente de la mítica banda de Miles Davis.




Y escucharemos a este "crack" de la guitarra: Russell Malone y los componentes del CTI ALL STARS.
En fin, queridos amigos, este servidor de ustedes, a partir de mañana y tal que den las ocho de la tarde "trancará" la puerta del negocio y se marchará a la capital a disfrutar de la noche. Por cierto que en los alrededores de la Plaza de Santa Ana hay unos garitos tremendos que harán aún más placentera, si cabe, la velada.

Friday, July 3, 2009

QUADROPHENIA: UNA HISTORIA EN DRUNKBURY LANE

La semana pasada revisé una película que me habían regalado. Se trataba de una edición especial de una de las más famosas películas de culto de los setenta: "Quadrophenia", basada en la ópera rock del mismo título, compuesta por The Who.

La experiencia, que viví a solas, ya que la Lola se encontraba de viaje, resultó tremenda y al margen del valor de las imágenes , me hizo recordar una historia que si me lo permitís os voy a contar. Obviamente los nombres no son los reales y la calle donde ocurrió la tragedia no existe en el plano de Londres.
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Donald era una personalidad en Drunkbury Lane. Todos lo considerábamos un tío legal y de vez en cuando nos divertíamos con él tomándonos unas birras o liando un canuto. Era irlandés, pero curiosamente y a pesar de sus veinte y medios años, solía caer en una suerte de raras depresiones que ninguno de sus amigos comprendíamos, aunque se lo achacábamos a su relación, a veces tempestuosa, con Jill, su girlfriend.
Jill era la gran pasión de Donald (sus amigos considerábamos excesivo aquel derroche de sentimientos), pero tenía otras pasiones, que a nosotros sí nos parecían razonables. "The Who" era otra de estas pasiones. No se cansaba de oir lo que el consideraba las dos obras maestras de la música de los setenta "Tommy" y el recien editado "Quadrophenia":

"The beach is a place where a man can feel
He's the only soul in the world that's real,
Well I see a face coming througt the haze
I remember him from those crazy days"

Donald era también un gran entusiasta de dos dramaturgos Bertolt Brecht y Marlowe. Especialmente adoraba a "Kit" Marlowe y seguía con fanatismo la teoría de que el malogrado dramaturgo era el autor de todas las obras atribuídas a Shakespeare. Este, según él, no pasó de ser un simple actorcillo y un astuto "negro". Cuando los amigos estábamos sorprendentemente sobrios Donald esgrimía todos los argumentos escritos a este respecto por Calvin Hoffman, Daryl Pinksen y Louis Ule.
- OK, Donald. Todo eso que dices es cojonudo. Está de pelotas, pero Shakespeare se ha llevado el gato al agua y todos esos tremendos dramas llevan su firma y está enterrado en Wensmister ¿o no?- Carlos estaba en la fase de la yerbamate.

- Ya, eso es lo peor!- respondía indignado Donald- por eso le dice la sobra a Hamlet, y lo sabía por desgracia el propio Marlowe, que no había tenido más remedio que fingir su propio asesinato: "El asesinato es lo más repugnante, incluso en el caso más justificado. Pero éste es el más repugnante, insólito y antinatural".

- Vos siempre buscás lo más retorcido, che- y del mate, Carlos pasaba a liar una yerbita para compartir.

Jill, la girlfriend de Donald iba de chica mona por la vida y sacaba partido de ello. Era visitante compulsiva de Mary Quant, Marion Foale y Rally Tuffin en Carnaby. Allí también, acompañada de Donald recalaba a la tarde noche de los viernes en "Roaring Twenties", donde en una ocasión presenciaron un directo de los Who. De ese concierto conservaba Donald un trozo de guitarra de Pete Townshend que el roquero rompió tras su actuación. Era una reliquia religiosa que nuestro amigo conservaba como si se tratara del fragmento de la cruz de Cristo.

Jill desplegaba un pijismo bohemio, que transmitía como un saumerio en todas las reuniones. Se dedicaba a la interpretación en perfomances de Elephant and Castles. Había conseguido un pequeñísimo papel en la película de Ken Russell "Billion Dollar Brain", apareciendo unos breves segundos. De ese minuto de gloria no cesaba de hablar a la primera de cambio.

- ¡Qué dulce fue Michael conmigo! - se refería a Michael Caine- Fue una verdadera delicia trabajar con él....sin embargo Françoise Dorlèac es muy suya, demasiado francesa para mi gusto.

- Piss off, Jill- graznaba Sing Chang que ya había oído el comentario un millón de veces.

- Fuck you, Sing- Era un diálogo adorable entre el chino hongkones y Jill. Se odiaban amistosamente.

Donald tenía en sus manos, prácticamente, todas las bazas para ser feliz. Gozaba de la aún juventud explosiva de los veinte, tenía una planta física formidable, no tenía problemas económicos y encima compartía amistad con una peña de personajes, que aunque no era todo lo positiva que debiera la formaban unos amigos gamberros, vitalistas y multirraciales , en cuya ácrata hoja de ruta figuraba tumbar al mundo del revés. Quizá, ahora lo pienso, no tendría que haber ocurrido lo que ocurrió.

A pesar de que nuestras reuniones en Drunkbury Lane habían sido escasas en los últimos meses, debido a que Donald dependía cada vez más peligrosamente de su girlfriend, se terció un paréntesis porque Jill se había marchado a los Midland. Había conseguido otro papelito en una película en la que trabajaba Oliver Reed, actor al que adoraba. Aquello era un regalo del cielo para ella y ni corta ni perezosa hizo sus maletas y se marchó.

El pequeño grupo de amigos corrió en auxilio de Donald, quien por momentos estaba cayendo en un despeñadero oscuro y sombrío. Eramos cinco tíos tan distintos como la noche y el día.
Carlos el Porteño (do you know? che..), muy guapo al estilo argentino, utilizaba todo su potencial de armas de seducción con las mujeres (para nuestra envidia), pero tal vez se pasaba y alguna vez fue un poco cabrón con alguna chica.
Lian Doherty, irlandés por los cinco costados, y si me apurais, por los seis. Bebedor compulsivo, bronco, perjuro y peleón. Te podía joder de un puñetazo, pero enseguida te levantaba del suelo, te daba un abrazo y te invitaba a un barril de cerveza, si se terciaba.
Sing Chang (siempre me pareció un nombre de tebeo de postguerra) era el doble perfecto de Bruce Lee, y como él practicaba el Jeet Kune Do (JKD) una mezcla de arte marcial y filosofía. Otra habilidad de este chino londinense era el Kali (los dos palos) que siempre llevaba consigo. Yo lo quería de verdad porque en alguna ocasión me defendió. Me llamaba "hermano" y cuando un día le regalé el disco de Santana "Caravanserai" casi se me pone a llorar. Era un duro con sentimientos.
John O'Casey era un enorme tallo de Norfolk (medía dos metros largos), pero si en estatura podía competir con algún miembro de los Glober Trotters, su habilidad en el balón cesto era nula. Era un hombre torpe y desmañado y su mejor cualidad era la calma con que se tomaba la vida. Su apellido irlandés le confería una dignidad literaria de la cual carecía en absoluto. No tenía nada que ver con el famoso dramaturgo Sean O'Casey.
El quinto miembro era Toni Rodriguez, un español pequeño, locuaz, vitalista y en ocasiones ingenuo, que se apuntaba a cualquier trapicheo sin medir las consecuencias. Su especialidad era meterse en líos, pero sorprendentemente solía salir de todos ellos sin tropiezo aparente. Su último lance había sido retozar con la chica de un "armario jamaicano" y aterrizar de pie al día siguiente sin haber recibido la paliza de su vida. El tipo husmeó y sospechó algo, pero pasó del fucking spaniard.

Aquella noche de viernes Doherty apareció en casa de Donald hacia las diez de la noche. Este se encontraba en la fase previa al colgamiento de su alma en la percha de la oscuridad abisal de la depresión. Estaba viendo, sin ver , una vieja película musical en la BBC 2: "Till the Clouds Roll By", en el momento en que June Allyson estaba cantando "Leave it to Jane".

- Leave it tu Lian¡¡¡- cantó el irlandés al tiempo que apagaba aparatosamente el televisor- Déjate hacer, my friend Donald, porque de lo contrario las nubes se te van a enrollar bien fuerte.

- ¿Pero, por qué haces eso tío? ¿Por qué me has apagado la tele Lian?. Me estaba gustando esa peli. La Gardland está dentro de ella.

- Shit!, Donald sabes de sobra que necesitas otros resplandores más dinámicos y más contundentes que los de las viejas glorias. La peña ya está en camino. Vamos a elevarte al cielo ¡en una espiral y luego bajar en picado....Hy¡ ....we need something¡....What'll be?...¿qué será, sera?...

- Para¡..para, para, Lian. Explícame de qué coño estás hablando. Estás fumado y yo ahora no tengo ganas de rollos

- Donald, dentro de un rato va a ocurrir un pequeño suceso en Drunkbury Lane. Tú y todos tus amigos vamos a tener un viaje.....¿entiendes?

- No, no entiendo...¿O sí?- cayó en la cuenta con cara de asombro.

Poco despues fuimos llegando todos. El último fue Chang, quien con una afilada sonrisa fué descubriendo la colgadera. Metió la mano en su cazadora Lewis y sacó con un chan-chan¡ las pirulas "lesederas"

Donald no se lo podía creer.
- ¿Es eso lo que creo que es?- preguntó, y el azul de sus ojos se había desplegado por todo el salón.
- Sí my friend, esto es la puerta que da al otro lado. El lado oscuro de la luna y todos vamos a caminar por el yelow brick road e incluso a volar- dijo exultante Doherty.
- Pero tíos....- vacilo Donald- bien están los canutos, pero ésto.....
- Fucking Donald, y tú eres seguidor de Quadrophenia?.....Queer¡
- Vamos, vamos...esto no es nada malo. Es una experiencia necesaria- dijo Tony conciliador.
- Eso es. Tony tiene razón. Es una ventana desde donde tiene que asomarse la cabeza y girar, girar.....

Donald se rindió y todos nos unimos a la experiencia. Todos volamos aquella noche. Eramos el Capitán Amèrica y el Capitan Ahab persiguiendo a una gigantesca Moby Dick que serpeaba entre nebulosas que giraban. Había colgaduras de colores pendientes de un techo inexistente por las que trepábamos al otro lado del espejo. Los marines USA se reían de nosotros mientras disparaban al narigudo de Nixon.
¡QUE BIEN LO ESTAMOS PASANDO.....COMO NOS MECE EL AIRE DE LA NADA¡

NO VEIS COMO LA GENTE NOS APLAUDE...NO VEIS LAS NOTAS DE LA MUSICA?

Ya no hay más que silencio y obscuridad. UN SILENCIO MUY GRANDE....INMENSO COMO EL MAR AMARILLO.


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Días más tarde la vida había recobrado su realidad. Tony hacía sus tareas de preparación de entrantes en el restaurante donde trabajaba y Doherty pasaba las comandas, ambos trabajaban en la cocina del local. Cuando terminó la jornada Doherty recibió una llamada telefónica. Después llamó a Toni. Doherty tenía la cara desencajada y pálida. Sostenía tembloroso una jarra de cerveza.
- Toni- dijo inusualmente serio y grave- Donald se ha colgado.

Al principio Toni no lograba entender lo que Doherty decía.
- Tío, se ha ahorcado. Se ha marchado del todo.

A Toni le vino a la memoria la última canción de Quadrophenia, "Love Reing O'er Me".

Jimmy Cooper era Donald
"I see a man whithout a problem....."

Jill había plantado a Donald y a Donald no le bastaban los Who, ni Marlowe, ni la Marihuana, ni elLSD. Seguía siendo un Mod que ya no podría viajar en la vieja Lambretta.

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Todos asistimos al entierro de Donald. Jill, vestida de negro sollozaba quedamente. Su melena rubia se mecía con un suave ritmo. No nos acercamos a ella. Nos fuimos todos en silencio y poco después en el flat de Chang escuchamos el disco de los Who.
La vida siguió y vinieron días más felices.

Wednesday, July 1, 2009

"THE BIG SLEEP"-ULTIMA ENTREGA







Un amigo nuestro no ha cesado de recordarme (con caústicos comentarios) el haber dejado colgada la continuación de mis posts sobre la mítica película de Howard Hawks "The Big Sleep". Lleva toda la razón del mundo. Dado que en mi post anterior retomaba la figura del gran director (y pienso seguir con otros títulos del maestro) aprovecho y abro el mes dándole carpetazo a "The Big Sleep".

Claro, la cuestión va a ser que a nuestro amigo no le va a gustar la forma en la que pondré punto final a esta peli tremenda (seguro que me suelta a todos los perros), pero cuando algo se queda colgado tanto tiempo (Octubre del año pasado) se deforma y no hay manera de manejarlo.

No obstante, una imagen vale más que mil palabras y ya había narrado varias de las particularidades que rodeaban el film, asi que nada mejor que dejar para vuestro goce los cinco fragmento que completan "The Big Sleep"







¿No es un goce oir a esta pareja en su propio idioma?





Volver a oir una canción interpretada por la Flaca siempre es un privilegio.




Todo va encajando en su sitio pero la trama se complica.





Estamos en los minutos finales





THE END. Volveré con otro género del maestro, el Western, al que Hawks supo dar un toque especial.

Thursday, June 25, 2009

LA HISTORIA SEGUN HOLLYWOOD: "TIERRA DE FARAONES"

La imagen de esta "faraónica" Joan Collins es cuanto menos deliciosa. Que su "look" diste mucho de ser egipcio, eso es harina de otro costal. Allá por los años tales y cuales Hollywood consideraba un tanto secundario el aspecto histórico de sus historias, valga la redundancia. Los magnates buscaban epopeyas grandiosas para que el público aparcara las televisiones y llenara los cines.
A mediados de los cincuenta, la Fox había lanzado a bombo y platillo su nuevo sistema de visión panorámica llamado grandilocuentemente CINEMASCOPE. La pelicula que inauguró dicho sistema fue "The Robe" (La Túnica Sagrada) un peplum protagonizado por Richard Burton, Jean Simmons y Victor Mature. Debido al espectacular éxito del producto los estudios vieron el maná económico en las historias bíblicas. Había que explotar todas y cada una de las páginas del Libro Santo para buscar sexo, pasión y espectáculo. ¡Dios nos bendiga y que los cines se llenen!

Por aquel entonces el director Howard Hawks había sido elevado a los altares autorales por la revista francesa "Cahiers du Cinéma". Jacques Rivette, en un polémico artículo titulado "El genio de Howard Hawks publicado en el ejemplar de Mayo de 1953 comenzaba con esta increíble declaración: "La evidencia del genio de Hawks está a la vista de todo el que contemple sus obras en la pantalla. El público solo tiene que ir a ver "Monkey Business" para darse cuenta de que es una obra brillante, sin embargo muchas personas se resisten a admitir algo tan evidente" El artículo seguía prodigando alabanzas y comparaciones. En otro párrafo comparaba al director americano con el genio de Molière, Corneille y Murnau (?). El entusiasmo de Rivette era compartido por otros jóvenes de la revista. François Truffaut y Jean Luc Godard publicaron laudatorias críticas de "Los caballeros las prefieren rubias".

En aquel verano de 1953 Hawks vivía un "dolce far niente" relacionándose con egipcios de alto standing como el depuesto rey Faruk, del que incluso le propusieron que filmara su biografía. Otros egipcios le animaron a realizar algo sobre la historia de aquel pais en su periodo de explendor, incluso un antiguo amigo del director: Gregory Ratoff le habló de hacer la película "Abdulla el Grande", con Joan Collins en el papel femenino principal, en un rol muy similar al que haría más tarde en la aún no pergueñada "Tierra de Faraones".

Se dió la casualidad de que en aquel verano Hawks coincidió con Jack Warner en la Riviera, este le comentó que tenía comprometido un proyecto con el estudio y dado que "The Robe" había sido extrenada en el Roxy de Nueva York con una recaudación record de 265.000 dólares, todo un acontecimiento, propuso a Hawks que dirigiera un tema bíblico. Inmediatamente productor y director pensaron en "La Canción de Ruth", de Mawell Anderson, y también un "Salomón" , papel en el que estaba muy interesado John Wayne.
La Fox y su nueva marca Cinemascope se había puesto a la tarea de poner en imágenes la exitosa novela de Mika Waltari "The Egyptian" con un reparto superestelar: Jean Simons, Victor Mature, Gene Tierney, Michael Wilding, Edmun Purdon y Peter Ustinov. Entonces Hawks desechó la idea bíblica y se obsesionó en construir la Gran Pirámide.

"Noel, I'm going to build a pyramid", le dijo excitado Hawks a su mano derecha en París Noël Howard. Inmediatamente, encantado con la idea se dispuso a la búsqueda del escritor adecuado para su épica historia y se puso al habla con Anthony Veiller, el guionista de John Huston para "La Reina de Africa" y Ben Hecht. Hawks estaba verdaderamente excitado y Warner contagiado con el entusiasmo del director aparcó definitivamente el proyecto de "La Canción de Ruth" y se ilusionó igualmente con la construcción de la Gran Pirámide.

Hawks dió su primera orden de dirección contratando al famoso director de arte Alexandre Trauner, que había sido director artístico de "Le Jour Se Leve", "Los niños del paraíso" y el "Othelo" de Welles. Este hombre se convirtió en el gran amigo del director, éste le llamaba cariñosamenteTrau y junto con él y el bon vivant Noël Howard, que fue nombrado jefe de la segunda unidad y que aspiraba a ser director porque había trabajado con Victor Fleming en "Juana de Arco", formaron un trío que recorría los mejores restaurantes. Hay una anécdota que cuenta como Noël Howard cuando llamaba para reservar mesa solía decir: "A table for two for this evening for Monsieur Noël C-h-oward s'il vous plait". Era un espabilado el hombre.

Una vez en el terreno, Egipto, comenzaron los problemas, en especial el de las tomas de estudio. La industria cinematográfica del país no contaba con las condiciones para un estudio de primera categoría así que el rodaje de interiores se tuvo que trasladar a Roma. La administración egipcia tampoco estaba por la labor, porque desconfiaban de los americanos por su apoyo a Israel y Hawks seguía con la matraquilla de que su mayor interés se cifraba en construir la dichosa pirámide "a big one, real big".

Hacia mediados de noviembre de aquel año Hawks aun no había firmado nada concreto hasta que por fin Warner abrió la mano con una cifra realmente pequeña para tan gran proyecto: 1.36 millones de dólares, al tiempo que daba via a que se rodaran los interiores de "Tierra de Faraones" en Roma junto con otro peplum "Elena de Troya", dirigida por Robert Wise.
Los guionistas con los que Hawks había conectado no se habían decidido por nada así que pensó en un prestigioso novelista de temas históricos: Robert Graves, pero éste declinó el ofrecimiento. Hawks se volvió entonces hacia su viejo amigo Faulkner. Por aquel entonces el escritor había publicado "A Fable" y no tenía un proyecto inmediato , así que los quince mil dólares que le ofrecía Hawks y la posibilidad de vivir una temporada en Europa y Africa animaron al premio Nobel a aceptar la oferta.

Hawks sabía que Faulker no escribía los guiones en solitario, por lo que consideró en forzar a que Hecht se uniera al proyecto. Pero el guionista dijo que nones, y Hawks no tuvo más remedio que contratar a un hombre que nunca había trabajado con él, pero que le habían recomendado de forma elogiosa: Harry Kurnitz, un guionista , autor de teatro y novelista que estaba marcado políticamente y sufría las consecuencias de un divorcio tempestuoso.

Las cosas iban poniéndose cada una en su sitio y como no hay dos sin tres, se unió al equipo de guionistas un neoyorkino de 29 años: Harold Jack Bloom que sería nominado un año despues para el oscar por la película de Anthony Mann "The Naked Spur".
Los tres guionistas se reunieron en Italia, en una villa rodeada de un explendoroso bosque de pinos, un remanso de paz donde era obvio que la inspiración vendría dada por el ambiente. Bloom y Kurnitz simpatizaron de forma inmediata, pero Faulkner se mostró desde el principio un poco borde. Bloom confesó: Faulkner me frustró. No le gustaba el cine y no estaba predispuesto a leer nada nuevo. Yo le pregunté de forma cortés qué libros había leìdo recientemente y me contestó secamente: "Yo no leo lo que se publica ahora, sólo leo a los clásicos", por contraste Kurnitz era el hombre más divertido que imaginarse pueda. Fué mi salvación, si no hubiera sido por Harry , pienso que hubiera dimitido a la semana".

Hawks dejó claro al equipo de escritores que el foco principal de la historia era la dichosa pirámide. En ese punto debían converger todos los elementos de la acción.
El climax del film se produce en la escena final, cuando se celebra el entierro del faraón y toda la comitiva de sacerdotes, el gran chambelán y la nueva faraona se dirigen a la cámara mortuoria. Allí se incia el mecanismo de sellado mediante unos dispositivos que desalojan arena y hacen bajar la tapa de granito de la tumba. Trauner llevó a Hawks a un antiguo enterramiento en el valle de los reyes donde se había utilizado algo similar. Naturalmente Hawks se entusiasmó y aplicó aquella ingeniosa idea para sellar toda la pirámide.

El cinco de enero se celebró una fiesta para celebrar el 45 cumpleaños de Kurtnitz. Allí Hawks le comunicó a Jack Warner lo entusiasmado que estaba con el trabajo: "Estoy convencido de que éste es el mejor trabajo que he hecho". Exageraba el hombre en este punto. Y siguió contándole a Warner que la historia iba de un faraón que acumula riquezas a todo pasto, producto de sus guerras de rapiña. Durante veinte años se enfrasca en la tarea de construir su pirámide y su gran error es caer seducido por los encantos de "una joven putilla". En algunas secuencias se ve la ingenuidad del ya envejecido faraón, que trata de demostrar a su querida y nueva esposa que aun es capaz con su fuerza de vencer a un toro. Hawks quería rodar una escena, que nunca llegó a filmarse. La noche antes de la muerte de Cheop, Nellifer, su intrigante mujer, prepara una fiesta erótica para premiar la fuerza de su macho, pero el invento se frustra porque por aquel entonces no existían las pastillitas azules.

Respecto al reparto de "Tierra de FAraones" Hawks tenía muy claro que no quería protagonistas de mucho relieve. En principio pensó para Cheops en Sydney Chaplin, el tercer hijo del mítico personaje, pero finalmente se decantó por el inglés Jack Hawkins, que en verdad el faronismo le cae tan mal como a un cristo dos pistolas. Tampoco Joan Collins en el papel de Nellifer está muy siria, pero hace su rol de víbora con cierta clase, aunque en "Dinastía" bordaría el mismo papel. Sydney se unió al reparto en el papel de Treneh, el guardián del tesoro seducido por Nellifer.

Hay una anécdota bastante divertida sobre los carros de combate. Hawks se reunió con el equipo artístico para discutir determinadas decisiones. El encargado de efectos especiales le comunicó al director que había comenzado la confección de un centenar de carros de combate para la escena inicial del desfile victorioso del faraón. Entonces Noël Howard, que se había hecho cargo de la investigación histórica dijo que se veía en la obligación de anunciar, que la rueda no se utilizaba por aquel tiempo en Egipto y por supuesto no existían carros de combate. Según los jeroglíficos solo se usaban en la guerra caballos y camell0s. Todos se quedaron con la boca abierta tras esta honesta declaración histórica. Parece ser que Hawks dijo con rabia: "Te voy a volver del revés, Noël que se jodan los carros, pero si quieres que no te joda a tí, búscame inmediatamente cien camellos!".....y eso es lo que vemos en el desfile faraónico, los carros de combate se eliminaron de un plumazo.

Todos los exteriores del film se rodaron en las proximidades de Giza y se reclutaron miles de extras, que eran dirigidos por potentes altavoces desde los que se impartían las órdenes que movilizaban a todo aquel maremagnun humano.
Cuando el equipo se trasladó a Roma, Joan Collins y Sydney Chaplin se habían liado en un affair amoroso desmelenado y en plena vorágine de la dolce vita de Via Veneto pasaron dos semana s de sexo, pasta y vino de forma que cuando Hawks volvió a verl a su actriz ésta había engordado unos cuantos kilos y le dijo sarcásticamente: "La princesa Nellifer tiene una semana para sacudirse la preñez que padece, de lo contrario habrá que tomar medidas más enérgicas".

Según Noel Howard, por este tiempo Hawks estaba obsesionado con dos cosas: la salud y la riqueza. Cada vez que se mencionaban nombres como J.Paul Getty y Howard Hugues se emocionaba visiblemente. Un día Noël buscaba a su jefe y nadie le decía donde estaba, para su sorpresa oyó algo en el decorado donde se escenificaba la cámara del tesoro del faraón. Hawks admiraba silenciosamente todas las "joyas" que allí se acumulaban. Movía su cabeza de un lado a otro sin prestar atención a nadie. Entonces entró de improviso Chaplin y nlanzó una exclamación de sorpresa. Hawks volvió lentamente la vista hacia él y dijo como si estuviera drogado: "Sydney, mira todo ésto......¿verdad que.......es hermosísimo?". El actor creyendo que se trataba de una broma le siguió la corriente y le contestó como si no le diera importancia: "No está mal- y subiendo los escaleras- Habla con mi viejo tesorero, tal vez puedas arreglar algo con él".

A finales de Agosto el costo de la película llegaba a los dos millones setecientos cincuenta mil dólares y las alarmas ya se habían desatado en el estudio, y aun no se había contratado al músico que compondría la banda sonora. Esta labor recaería finalmente en Dimitri Tiomkin.

El estreno tuvo lugar en el Teatro Egipcio de Los Angeles . El éxito fue fulminante y las críticas positivas, pero a medida que pasaban las semanas de exhibición el globo se iba haciendo cada vez más pequeño......."Tierra de Faraones" no fue el crack que se esperaba. De los 5.716.120 dólares de costo total, la película recaudó solo 4.181.909.

Sin embargo el prestigio autoral de Howard Hawks aumentaba en Europa gracias a Cahiers du Cinèma y al gran teórico cinematográfico Andrè Bazin.
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Si tienen interés en darle un vistazo a la pelicula la pueden ver completa en You Tube, me refiero a la versión completa de 143 minutos y no a la abreviada de 106 minutos. Es bastante agradable de ver y tiene un punto. En muchos momentos se ve el buen pulso del director.

Friday, June 19, 2009

INICIOS SUBLIMES


En mi post anterior nombraba de pasada a un genial diseñador gráfico, Saul Bass, un verdadero artista cuya obra es un complemento importantísimo de las películas firmadas por los grandes directores de la Historia del Cine. Títulos de crédito como: "North By Northwest", "El Hombre del brazo dorado", "La Edad de la Inocencia", "Psicosis", "Vértigo" o "Casino" son algunos de los cuarenta títulos, desde 1955 a 1995 que este genial artista supo prologar con el más bello e innovador diseño.

Como una imagen vale más que mil palabras y en este caso la imagen es justificadísima, gocen, gracias a You Tube de algunas de estas joyas fílmicas.



"El Hombre del Brazo de Oro" en 1955 fué su primera colaboración con Otto Preminger y su primer título de crédito en un film. El mismo año filmaba el de "The Seven Year Itch" con Billy Wilder.



Este siguiente corresponde a una de las más lúcidas películas de Otto Preminger, casi una obra maestra.



Alfred Hitchcock supo sacar todo el potencial artístico de SAul Bass en tres grandes obras maestras. Nadie que haya visto "Vértigo" puede olvidar este magnífico prólogo.


Una gozada que corresponde a una película que en su tiempo se proyectó en Cinerama, "It's a Mad, Mad, Mad, Mad World" de 1963



De la mano de Kubrick realiza "Spartacus". Es fabulosa la capacidad de registros que este hombre desplegaba para que cada película tuviera la impronta que requería ¿No es para maravillarse?


No podía faltar el correspondiente a mi entrada anterior: "La Tentación vive arriba". (Yo dije que se trataba del primer título de crédito para el cine, pero hay una duda en si fué éste o "El hombre del brazo dorado", ambos se realizaron en 1955.


Les dejo con un título, al que acompaña una música inolvidable. Que pasen un feliz y cinematográfico fin de semana.

Tuesday, June 16, 2009

LAS COSQUILLAS DEL SEPTIMO AÑO O RODRIGUEZ DE VERANO


Este título del gran Billy cae al pelo, porque servidor de ustedes, aparte de mi apellido, ejerceré como tal a partir del próximo fin de semana porque la Lola se va a Turquía.
Uno, la verdad sea dicha, ya ha experimentado long, long time ago, esa picazón del séptimo año al que alude el título (sabeis muy bien que aquí se tituló "La tentación vive arriba") y las tentaciones que me rodean en el barrio donde vivo no están para tirar voladores. Sin embargo, sin embargo....mi vecina de cinta en la piscina es una lindísima guineana, que sí podría ser una verdadera tentación......pero no divaguemos con imposibles y dejando aparcado este asunto marginal centrémonos en esta maravillosa película de la no menos maravillosa y eterna M.M. de la que el maestro sacó todo el potencial erótico, que resultó ser toda una arma nuclear.

Cuando en 1952 se estrenó en Broadway "The seven year itch" de George Axelrod el éxito fue de clamor. Nunca antes se había estrenado en N.Y. algo tan atrevido. El famoso "way of life" del americano medio se derramaba por los suelos. Temas como el adulterio, y la descomposición de la típica familia eran tomados a guasa y naturalmente coreados por un público que asistía feliz a la subversión de sus propios principios.
Tom Ewell, un experimentado actor, interpretaba a Richard Sherman, un editor de Manhattan, padre y marido en toda regla, cuya mujer e hijos se marchan de vacaciones dejándole muy cerca de la tentación. Tentación personificada en su nueva vecina. Una explosiva joven tan "maciza como el Pentágono" (Animal dixit).
Axelrod no le puso nombre a esta mujer, a lo largo de toda la obra se le conoce por "la chica".

Un tema como este no podía pasar desapercibido por el tuno de Billy Wilder. De hecho antes de que la obra se estrenara había varias negociaciones en marcha por parte de MGM, Warner Bros y la Fox, pero dado que toda la obra giraba en torno al adulterio y ya algún miembro del Código había adelantado que era prácticamente imposible que dieran permiso para un posible guión, los estudios se replegaron.

Billy rió para sus adentros socarronamente. El tenía experiencia en torear la censura de manera que siguió adelante en solitario con las negociaciones. Más tarde, una vez concluida la película, más de un productor se llevó las manos a la cabeza por su torpeza porque el Código de Producción sentenció: "Como en la película no se realizan actos sexuales adúlteros no hay adulterio", y se quedaron tan panchos.

Según Ed Sicov, Lew Wasserman de la MCA, agente de Wilder propuso un trato no solamente para hacer una película ¡sino tres!: una en inglés, que protagonizarían Tom Ewell y Marilyn Monroe. Otra francesa, con Fernandel en el papel de Ewell y otra en español cuyo protagonista sería Cantinflas. No sabemos qué protagonista femenina tendrían estas dos versiones. Menos mal que imperó el buen sentido y solo gozamos de la única e irrepetible primera versión.

Una vez terminadas las negociaciones de producción y la puesta en marcha del proyecto , se inició la elaboración del guión. Como siempre Billy se negó a firmarlo en solitario y nadie mejor que el propio autor de la obra para colaborar en la reescritura fílmica.
La primera vez que Axelrod se presentó al director llevaba consigo un ejemplar de la obra de teatro original. Le dijo a Wilder que podían utilizar el texto como guía. Wilder le contestó: "OK, estupendo, lo utilizaremos como tope para la puerta" al tiempo que tiraba el volumen al suelo. Típica salida de un hombre que sabía perfectamente distinguir el lenguaje y estructura teatral del lenguaje y estructura fílmica.

Billy Wilder no estaba muy seguro acerca del protagonista masculino. Dudaba muchísimo del actor que interpretaba el papel en Broadway Tom Ewell diera bien en pantalla. Hubo un rumor efímero en las redacciones del medio en el que se apuntaba a Jack Lemmon como el elegido, pero el propio interesado se apresuró a desmentir la noticia. Al final se barajaron un trío de actores: el propio Ewell, Walter Matthau y Gary Cooper. No fué tan sencillo el proceso de selección final, porque se añadieron los nombres de William Holden y James Stewart. Por diferentes razones el resultado final fué el menos esperado, es decir, Tom Ewell se hizo con el papel protagonista.

El 9 de septiembre de 1954 Marilyn llegaba a N.Y. a las ocho y quince minutos de la mañana. El departamento de publicidad había movilizado a quinientos empleados que ya estaban informados de la llegada de la estrella. La multitud se agolpó en las escalerillas hasta el punto que la policía tuvo que intervenir y varios agentes escoltaron a la actriz hasta una limusina.
La famosísima escena de exteriores que ha quedado como un icono no fué más que una mera maniobra publicitaria, que funcionó a la perfección. De hecho se hubiera podido hacer en decorados, pero en ese caso, aquel 13 de septiembre no hubieran podido congregarse varios miles de personas en los alrededores del Trans-Lux Theater, en Lexington Avenue, a la altura de la calle 52.
Marilyn se plantó encima de la rejilla, al tiempo que Paul Wurtzel, el jefe de efectos especiales mandaba accionar un gigantesco ventilador debajo de la calle. El vestido blanco se elevó como una hermosa flor y reveló unas bragas blanquísimas y la ausencia de enaguas (complemento interior femenino indispensable en la época). El rugido de la multitud quedó prendido de todas las fachadas de la calle 52 y el momento quedó congelado para la eternidad.

El 11 de Enero de 1955 Marilyn terminó el rodaje de las escenas en las que intervenía, por lo cual los Wilder celebraron una fiesta a la que acudieron la flor y nata del estrellato incluídos Bogart y Bacall. Todos los problemas que había acarreado la estrella durante el rodaje se olvidaron. Marilyn estaba encantada y se prestó a cantar a duo con Audrey Wilder la canción "Let's Do It". Todos estaban felices y contentos y Marilyn no cesaba de decir que le encantaría volver a trabajar con Wilder pero tal vez por el efecto de las burbujas le confesó a Axelrod: "Quiero que Billy me vuelva a dirigir. Pero ahora va a hacer la historia de Lindberg, y no me dejará interpretar a Lindberg".

"La tentación vive arriba" se recortó ligeramente en algunos monólogos de Ewell, pero también algunos planos de la falda. El Código consideró que se le veìan demasiado las bragas a la actriz.
La secuencia de los títulos de crédito se debieron a Saul Bass. Hay varias versiones de cómo llegaron a conocerse director y diseñador gráfico. Lo cierto fué que a partir de esta película Saul Bass se convirtió en uno de los mejores realizadores de secuencia de títulos de crédito de la historia del cine.

El estreno mundial de "The Seven Year Itch" tuvo lugar el 1 de Junio de 1955 en el cine Loews State. En su fachada se erigió un cartel de 16 metros con la icónica imagen de la Monroe. El cartel era tan atrevido que la Fox se inundó de quejas y hubo que sustituìrlo por otro más recatado. Ni que decir tiene que el éxito fué enorme y la recaudación satisfizo enormemente a los jerarcas ejecutivos. Sin embargo Wilder se quedó un poco molesto por una minucia. Años despuès el director contó que Zanuck y Feldman no le habían dejado incluir una pequeña escena. La película hubiera cambiado de arriba abajo. Se trataba de que la mujer de la limpieza está ordenando el apartamento de Tom Ewell. Se dispone a hacer la cama y de pronto se sorprende al encontrar entre las sàbanas una horquilla. Wilder tenía una mala leche sensacional y un talento a espuertas.