Monday, November 8, 2010

EL AÑO QUE MALDIJE A LOS REYES MAGOS

LA VIDA EN UN TRAGO Y MILES DE FOTOGRAMAS 1952

Desde que dí comienzo a esta serie, en la que trato de evocar esquemáticamente el tiempo pasado, me doy cuenta que las nostalgias por los viejos recuerdos son como una película clásica, tanto aquellos como ésta, sólo me producen emociones cuando aquellos los traigo a mi memoria o ésta la contemplo nuevamente en la pantalla.
Creo que el hombre debe ventilar su vida como si en todo momento fuera en una nave. Viene al pelo lo que ya nos dijo el poeta Horacio: "Debo seguir a Aquilón cuando me lleva favorable a velas hinchadas y no me dejo guiar con Austros adversos. En vigor, talento, aspecto, carácter, posición, fortuna soy el último de los primeros, el primero de los últimos."

Así pues, nunca pienso que cualquier tiempo pasado fue mejor, simplemente estoy en el mejor presente que puedo vivir.

Pero dejemos aparte recovecos mentales y vayamos al grano del año que hoy os presento.

En este año de 1952 se producen dos muertes muy aireadas por la prensa mundial, debido a su significación política.
Encontrándose de visita en Kenia la Princesa de Gales, Elizabeth, el rey George VI del Reino Unido fallece a la edad de 56 años tras una larga y penosa enfermedad. Inmediatamente, la princesa, es nombrada reina de Inglaterra y simultaneamente reina de Canadá en los Rideau Hall de Otawa y Ontario

La otra muerte, para goce y disfrute de Andrew Lloyd Weber que a la sazón tiene cuatro añitos, es la de Eva Duarte de Perón "Evita", cuyo carisma, al que no fue ajeno su Rainbow Journey, reune todos los requisitos del mito.

No tengo más remedio que volver sobre la Iglesia Católica. En las neuras eclesiásticas no cabe que un intelectual como André Guide se permita hacer alusiones poco ortodoxas sobre la religión y dios en sus escritos. Así que las autoridades del Santo Oficio incluyen al nobel en la lista de libros prohibidos...¡Qué falta de caridad para los que no piensan como ellos!.

Todo el mundo se conmueve por el terrible relato de una joven judía llamada Ana Frank. Su conmovedora historia abre las puertas por donde desembocan todas las pesadillas y monstruos del nazismo.
Para disfrute de los amantes de experiencias siniestras ocurre el fenómenos llamado "The Great Smog" en Londres. Se trata de una espesa niebla a la que los periódicos llaman "killer fog". A partir de este fenómeno los ingleses inventan una nueva palabra "Smog", contracción de las palabras "smoke" y "fog". Esta atmósfera es absolutamente propicia para que Agatha Christie estrene en el Ambassadors Theatre su famosa pieza "La ratonera", que prolongó sus funciones hasta 2007. El record más largo de permanencia en las tablas de una obra teatral.


Esta era la música de moda de aquellos años. El es Frankie Lane cantando el hit de aquel año "High Noon".
También estaba en la cumbre el gran Nat King Cole que lograba poner en cabeza su Penthouse Serenade. Aquí os lo ofrezco en la voz de la incomparable Sarah Vaugham

Bien, y mientras escuchais esas notas musicales abordemos el porqué titulo de esa forma mi post de hoy.

Naturalmente, servidor de ustedes seguía creyendo religiosamente en los Reyes Magos. Aquel año estaba especialmente ilusionado con dos juguetes. Uno de ellos era un precioso mecano, que había visto en los escaparates de un establecimiento. El otro , que lo había encargado en casa de mi tía Ciriaca, se trataba de una preciosa espada, que tenía como complemento un pañuelo rojo de pirata. Si mi memoria no me falla tanto el atuendo como el instrumento eran una reproducción de aquellos que lucía el gran Tyrone Power en la película "El Cisne Negro".

Como todo en esta vida llega, también llegó la madrugada del seis de enero. Aquella noche creí ver sombras que se movían en la noche profunda y fría. Quería mantener mis ojos cerrados, pero mi excitación era tan grande que aquellos regalos tan esperados relucían en mis retinas produciéndome temblores.
Creo que no había amanecido cuando me levanté de la cama para despertar a mi hermano Paco, que dormía junto a mí.
-Paco, Paco, ¡Levántate y ven conmigo, que seguro han llegado ya los Reyes!
Paco se desperezó. Me dijo que tal vez los Reyes habían venido pobres aquel año y al igual me habían traído otro regalo.
Con cierto desasosiego bajamos al salón. Junto al escalerón que subía al balcón entreví algunas cosas. Al acercarme descubrí un libro. Nunca he podido averigüar quién eligió aquel precioso ejemplar ilustrado del famoso heroe cheroqui Hiawatha. Junto al libro no estaba el mecano, pero sí un rifle, cuyo mecanismo accionaba un corcho ,que taponaba el cañón, el cual salía disparado haciendo un ruido similar a un disparo.
Mi hermano Paco me miró con cierta preocupación, pero pronto sonrió al ver la ilusión reflejada en mi cara. Me enseñó cómo funcionaba el rifle y yo estaba absolutamente encantado.
- Ve y enséñaselo a tus hermanas y a mamá.
Yo corrí con los regalos a los dormitorios armando un gran revuelo. Primero irrumpí en el cuarto donde dormía mi hermana Rosarito (que entonces tenía 17 años), y mis dos hermanastras mayores: Micaela y Dulcenombre.
Rosarito era un desastre, y yo la odiaba porque se chivaba todas mis inocentes travesuras.
- Déjame ver el rifle, déjame ver ¡qué bonito! ¿cómo se maneja?- dijo la malandrina con ojos dispuestos a hacer el mal.
Fue decir ésto y cogérmelo, mejor arrebatàrmelo, fue todo uno. Con las mismas, no se cómo se las arregló pero al accionar el gatillo salió disparado corcho y mecanismo, quedanto el instrumento poco menos que inservible.
Me quedé sin rifle y llorando a moco tendido. Al día de hoy sigo odiando a mi hermana por esa faena.
Pero la gran desilusión de aquel día estaba por caer. Sin encajar el golpe del rifle (que posiblemente se debió a la mala calidad del producto) nos dirigimos todos (menos mi padre) a casa de tía Ciriaca para ver lo que habían dejado allí los benditos Reyes Magos. Para mí pensaba que con la espada ensartaría a mi hermana de parte a parte.
Como casi siempre, tía Ciriaca estaba de mal humor.
- Subid a ver si los Reyes han dejado algo, a mí ya me han dejado este dolor de piernas que no me deja vivir ¡Ay, Dios, cuánta paciencia!
El salón estaba aun sumido en las tinieblas porque las persionas estaban echadas, pero allí no se veía nada que pareciera una espada. Había unos pequeños cartuchos de caramelos y chocolatinas y ¡¡¡nada más!!!
¡Qué había ocurrido con mis regalos! ¿Acaso no me había portado bien?¿Por qué eran tan interesados aquellos señores de coronas de oro y por qué pedian tanto para dar tan poco?
Creo que cuando terminó aquel día muchas de mis ilusiones se quemaron para siempre.
Años más tarde una frase de Lucano me hizo reflesionar sobre los seres fantásticos y divinos: "A los humanos solo se le ha concedido conocer a los dioses y potencias celestes, y a los humanos, igualmente, no reconocerlos".

Pero hablemos de cine, que para eso estamos.
Habeis comprobado que en mi encabezamiento luce el cartel de "Cautivos del mal" o lo que es igual "The Bad and the Beautiful". Es mi película de aquel año, aunque tenga que sacrificar producciones tan o más importantes que ésta. Los fordianos me dirán, posiblemente con razón, que "El hombre tranquilo" es muchísimo mejor que éste melodrama minnelliano. También "High Noon", cuya canción habeis escuchado, fue un poderosísimo western de aquel año y eso sin olvidarnos de una gran obra maestra como fue "Rashomon" de Kurosawa o la mítica "Cantando bajo la lluvia".....¿Por qué pues esta elección, buena, sí, pero discutible?
La razón es que ví esta peli por primera vez con un gran amigo y un gran mentor cinematográfico, Nigel Green. Este amigo, al que debo muchas cosas, entre ellas ofrecerme la mitad de su casa (sin compesación económica alguna) cuando iniciaba mis relaciones con Lola, estaba muy metido dentro del mundillo cinematográfico inglés de los 70. En algunos de los "parties" que organizaba en su casa de Brixton acudían figuras del cine de entonces como Julie Christie, o David Hemming a quienes "my self" era presentado, exagerando obviamente, como "Tony, a excellent cook and my friend". Yo me sentía un pelín cohibido en aquellas reuniones. No se trata de modestia, pero honestamente no comprendía cómo aquellas personas me trataban como un igual. En aquellos años yo sólo era un arañador de la vida, que había aprendido a desenvolverme a bandazos y con cierta caradura.
"The Bad and the Beautiful" es un intenso melodrama que se desarrolla en el mundo del cine hollywoodense. Tema que Minnelli volvería a tratar más adelante en "Dos semanas en otra ciudad". En ambas con Kirk Douglas como protagonista.
Si hubiera que elegir una escena de esta magnífica película que es "Cautivos del mal" es aquella en la que Georgia Lorrison (Lana Turner) acude a la casa de Jonathan Shields (Kirk Douglas) tras el estreno apoteósico de su último film. La alegría de ella se ve enturbiada al ver a Shields con otra mujer. Desesperada por la decepción, Georgia vuelve al automóvil mientras la lluvia y su propio llanto la empapan. La cámara inicia una coreografía en torno a ella.

El metraje se divide en tres flash backs, en los que la correspondiente voz en off nos explica los tres puntos de vista de los protagonistas. Por supuesto se abre con un prólogo y se cierra con un epílogo. Todo en la línea de "All about Eve" o "Carta a tres esposas".
El título, en principio, era "Tribute To a Bad Man", pero como sonaba demasiado a western se decidió con el que la conocemos, en claro homenaje a la novela de Scott Fitzgerald ""The Beautiful and the Damned". El título español "Cautivos del mal" es absolutamente desafortunado.

Creo que la decisión de Minnelli de rodar la película en blanco y negro fue más que afortunada, aunque es posible que el presupuesto, millón y medio de la época, le ayudara a esta decisión. Había actores muy caros en el reparto y eso también contaba. La satisfacción de Minnelli cuajó la noche de los Oscars. "The Bad and the Beautiful" obtuvo cinco estatuillas. Mejor actriz secundaria Gloria Grahame, mejor guión Charles Schnes, mejor fotografía en blanco y negro Robert Surtees, mejor decoración en B y N y mejor vestuario en B y N. Todos esos palmarés contribuyeron al enorme éxito de la película en todo el mundo


Una simple mirada al IMDB nos muestra el lujoso elenco de intérpretes donde obviamente brillan con luz propia Kirk Douglas, Lana Turner, Walter Pidgeon y Glorian Grahame. Esta última consiguió, como consecuencia de esta película, el mejor papel de su vida en la cinta de Fritz Lang "Los Sobornados" (The Big Heat) un poderoso film noir, donde Lee Marvin desfigura la cara de Gloria Graham arrojándole café hirviendo

Mi consejo es que os procureis una buena copia de esta magnífica peli y disfrutad de la fina ejecución directiva de Minnelli, cuya maestría en sus producciones dramáticas no desmerece en absoluto de sus habilidades como director de musicales.

Perdonadme esta extensa entrada dedicada al año 1952, aunque me temo que conforme pasen los años irán creciendo igualmente en lineas.

24 comments:

abril en paris said...

Es que no tenemos nada que perdonarte, más bien al contrario, agradecerte que no pase por alto nada de lo que consideres necesario para acercarnos a ése momento 'historico' y personal. ¡ Que duro es que se nos 'caigan' nuestros mitos..y más siendo aún niños..¡ Seguro que eso te llevó a apreciar mucho más otras cosas ! ¡ Vaya biografica la tuya y qué interesante eso de codearse con la ' créme de la créme '..
La música me ha gustado mucho mientras te leia, ese tema tan cinematográfico HighNoon y Sarah que buena voz desde un precioso gramófono ! ;-)).
Buena pelicula sin duda pero si tengo que escoger me quedo con "The quiet man" sin dudarlo un minuto.
El niño que aún habita en tí seguro que tiene otros deseos ya cumplidos y aún por complir. Todos buenos,estoy segura.

Un abrazo Antonio :-))

ethan said...

Vamos a ver: me encanta Minnelli, así que no me extraña nada tu elección (y eso que soy fordiano a tope, como te puedes imaginar). Con respecto a los oscar hay cierta creencia en que la Academia no le dio el oscar a Minnelli por meterse con la empresa. A wilder le pasaba lo mismo, no aguantaban la autocrítica.
Con respecto a la peli: muchos afirman que Douglas representa a Thalberg, aquel productor ingenioso, yo me decanto más por Val Lewton, sobre todo por la escena en la que están rodando una peli de terror y Douglas aboga por las sombras, más que por aquellos disfraces de monstruos tan horribles. Como Val Lewton hacía con Tourneur.

"... y comencé a trabajar"

Un abrazo!

P.D.: Yo, como abril, "El Hombre Tranquilo" es demasiado importante...

Marcos Callau said...

Me ha gustado mucho Antonio el repaso que has dado hoy a 1952. Me has recordado en él mis noches y mis mañanas mágicas de Reyes. También me ha gustado la anécdota de la Smog londinense. Hay que ver lo famosa que se ha hecho después esa niebla. En fin, que "Cautivos del mal" me encanta. Es una obra maestra con un Kirk Douglas inmejorable y creo que está muy bvien elegida. También me gusta mucho "El hombre tranquilo" pero, en mi opinión, no se pueden comparar ni deci4r si una es mejor que la otra. "Cantando bajo la lluvia" probablemente sea la película que más veces vi en mi infancia y es el mejor musical que aún hoy en día se puede contemplar, pero tampoco se puede comparar con las otras dos. En fin, un gran repaso ANRO, como siempre nos tienes acostumbrados.

PD: Que disfrutes a Glenn Miller

Einer said...

Yo también he creído ver sombras que se movían alguna noche de reyes. Un año juré que había visto a Baltasar y hasta el camello.
La peli que has elegido me encanta, por todo: los actores, la historia,... La escena que más me gusta es en la que Kirk Douglas discute con el director y lo acaba despidiendo para ponerse él con las consecuencias que luego tiene eso. Las otras también me encantan salvo Solo ante el peligro que no la aguanto. Otras dos que me gustan mucho de ese año son Candilejas y El temible burlón.
Un saludo.

David said...

¿Conociste a Julie Christie y a David Hemmings (te falta la s). Eres una caja de sorpresas, Anro!!!
El hombre tranquilo es una de mis películas favoritas y Cantando bajo la lluvia también.

Así que si hubieras escogido El hombre tranquilo o Cantando bajo la lluvia no me hubiera parecido mal, pero como Cautivos del mal también es una de mis películas favoritas, pues tampoco me parece mal(ja,ja). De hecho, es mi película favorita sobre el mundo del cine.
Un abrazote de los tuyos.

Pepe del Montgó said...

Me ha gustado tu crónica del 52. Yo sigo creyendo en los Reyes Magos porque me enseñaron que si no creia en ellos no tendría regalos. Esta recomendación por haberle contado a mis padres lo que un niño "malo" ma había dicho sobre no se que sobre los padres. Yo me apunto a "Cantando bajo la lluvia" y de Minelli con Brigadoon.

Bruja Truca said...

Yo me sentaría en la silla del huertito de la pasada entrada que acabo de ver y escucharía muchas de esas historias interesantes, Antonio.
No he visto la peli pero te doy mi pésame por la brusca pérdida de tu rifle, que esa historia me ha partido el corazón.
Un abrazote.

Jack said...

No se como a pesar de todos los traumas infantiles hemos llegado hasta aquí. Creo que el cine nos ha ayudado mucho. Ya estoy buscando "CAutivos del mal" porque hace tiempo que no la he visto.

Josep said...

Un año también me trajeron los Reyes Magos una escopeta con un tapón de corcho y tampoco duró demasiado, y ya habían pasado años desde que tu hermanita -que faena- se cargó la tuya, así que debía ser una patente.... ;-)

Estás entrando en terreno pantanoso, Antonio, porque los fifty van a ser años con claras divergencias al momento de elegir película: te has metido en un buen berenjenal y verás como no concitan muchas adhesiones tus arriesgadas decisiones, no porque sean malas, si no porque hay mucho -y bueno- donde elegir: yo me niego a ello, porque, "cagadubtes" como soy por naturaleza, estaría hofas pensando para no llegar a ninguna parte.

Eso sí: buen ejercicio de memoria el tuyo, Antonio, para placer de tus lectores.

Un abrazo.

ANRO said...

No vas muy descaminada, amiga Abril, hay buenas perspectivas sobre un precioso acontencimiento, del que no digo nada más.
Mi biografía es como la de cualquier mortal, lo que ocurre, Abril, es que me he tenido que mover bastante para sobrevivir. Creo que lo he conseguido hasta la fecha.
Sabía que tu película era la que señalas y probablemente sería la que yo hubiera escogido de no mediar lo que cuento.
Un abrazote.

ANRO said...

Amigo Ethan yo también soy fordiano, pero también minnelliano o hickoniano etc, etc. Conforme pasen los años que quiero pinchar aparecerán pelis que al igual no son ni mucho menos representativas del año, pero sí son representativas de ese momento de mi vida (presente o futuro, depende)
Un abrazote.

ANRO said...

Me alegro, amigo Marcos. Sabía que esa elección tenía unas buenas competidoras pero como ya he dicho The Bad and the Beautiful representa un momento importante de mi vida en relación con lo que cuento.
Trato de no ponerme pesado, pero se quedan muchas cosas en el teclado.
Un abrazote.

ANRO said...

Amigo Einer, lo tuyo sí era tremendo ¡nada menos que el camello! ja, ja, ja, qué bien lo pasábamos creyendo esas fantasías.
"Candilejas" la abordaré, no como tema central, sino emocional un poquito más adelante (en años me refiero)
Un abrazote.

ANRO said...

Hombre David, conocerlos no, pero departir con ellos (y con algunos otros) sí. Este tipo, Nigel me refiero, era genial y tenía unos contactos extraordinarios. En algun lugar del blog he escrito sobre él, en el post "Gothic (una historia real). Tal vez la rescate.
Me encanta que te haya gustado la elección de la peli.
Un abrazote.

ANRO said...

Ja, ja, ja, amigo Pepe, siempre hay un niño "malo" que nos chiva. Pero al final eso es bueno, ponemos los pies sobre la tierra.
Pues sí "Cantando bajo la lluvia", pudo ser, pero no fue.
Un abrazote.

ANRO said...

Nada más fácil que eso, amiga Bruja, basta con subirse a un avión con destino Las Palmas y una vez que aterrice el taxi te planta en ese huertito en quince minutos.
Sí, lo del rifle fue todo un trauma, pero lo superé.
Un abrazote.

ANRO said...

¿Verdad que sí, amigo Jack?...pero los traumas infantiles son como el sarampión, hay que pasarlos y así quedamos inmunes para el futuro.
Es una gran peli, vela tranquilo y te gustará.
Un abrazote.

ANRO said...

No me digas que a tí también te trajeron una escopeta con corcho, ja, ja, ja, pero tú no tuviste una hermana malvada que te la rompió, menos mal que la maldita está ahora en Gerona, bien lejitos.
Sí, presiento que hay terrenos pantanosos en próximas ediciones, pero no tengo más remedio que atener mi elección a los recuerdos o emociones relacionadas con ese año.Estoy seguro de que los amigos tendrán eso en cuenta.
El placer es mío, si os gusta.
Un abrazote.

Crowley said...

¿Perdonarte?, ¿Perdonarte qué?, ¿este maravilloso repaso a un año casi desconocido para muchos de nosotros?. Amigo Anro, todos estos escritos tuyos deberían estar recogidos en un manuscrito, como legado tuyo a este mundo, porque son una maravilla en muchos sentidos.
Los mitos, igual que se erigen, caen estrepitosamente la mayoría de las veces.
Por cierto, donde esté The quiet man...
Lo que descubriríamos si nos sentáramos contigo, al calor de una hoguera y con una botella de ron... ¡has conocido a la jet set!.
Un abrazote

ANRO said...

Eres un exagerao, querido Crowley, pero me gusta esta serie que estoy escribiendoy puede que eso lo noteis los amigos.
Bueno, ya me doy por satisfecho que esos pequeños recuerdos y esas experiencias personales estén en la red para quien quiera leerlas.
Por mi parte ya había preparado las sillas y por supuesto la botellita de ron. Solo falta vuestra grata presencia.
Un abrazote.

MucipA said...

Uyyy!!!
Sillita en el huerto, botella de ron...
No te disculpes por la longitud de la entrada, yo acabo de leer ésta y la anterior y, entre que me has nombrado en el anterior post, tus anécdotas, el clarinete del segundo vídeo de esta entrada y todo lo que he descubierto sobre el año 1952 (que no conocía)... sólo me dan ganas de cantar bajo la lluvia de felicidad!! En este caso cantaría bajo el viento, porque hace bastante hoy por tierras de la Comunidad Valenciana.

Un abrazote y gracias!

ANRO said...

Eres todo un encanto, amiga Mucipa, y ese "cantando bajo la lluvia de felicidad" me ha llegado al alma.
Las sillas están puestas con todo el corazón y nada nos gustaría más a Lola y a mí que algún amigo las ocupara.
Un fuerte abrazote.

Manuel Márquez Chapresto said...

Mis más sinceras felicitaciones, compa Antonio: conjugar, en una misma reseña, vivencias personales y apreciaciones más genéricas, tanto misceláneas como cinematográficas, y que, además, resulte todo armónico, no es sencillo. Y tú lo consigues. Qué bueno pensar el montón de años que nos quedan de disfrute...

Un fuerte abrazo y hasta pronto.

mi nombre es alma said...

Como si tengo elección prefiero no elegir, me quedaré con todas las películas que propones para ese año.
Si que te diré, que de pequeña, la ilusión de mi vida era tener un mecano que nunca llegó a mis manos, hasta que me lo compré yo misma con el sueldo de mi primer curro, un estupendo mecano metálico.