Thursday, May 15, 2008

¿UN FINAL FELIZ?


Esta maravillosa toma con la que ilustro mi último post sobre Hildy y su historia define perfectamente los caracteres con los que Hawks quiso definir a sus personajes. De hecho, esta composición fotográfica podría ser muy bien una magnífica pintura.
Sin más preámbulo retomo la historia.

Un plano medio nos presenta a Hildy sorprendida. Alguien acaba de entrar por la ventana y ese alguien es Earl Williams empuñando la pistola y amenazando con usarla. Hildy intenta tranquilizar al fugitivo, al mismo tiempo descuelga con disimulo el auricular del teléfono. Williams, que se ha dado cuenta de la maniobra se pone mucho más nervioso y le dice que sino cuelga disparará. Ella recupera la sangre fría y le recuerda a Williams que ella le ha hecho la entrevista.
En ese momento un pájaro cruza por la ventana y Williams se vuelve y dispara alocadamente. Hildy se precipita hacia él diciéndole que eso puede llamar la atención. Sin que él oponga resistencia , ella le arrebata el revolver, que ya no tiene balas.
La aparente osadía de Williams se torna en cansancio y fatiga. Vuelve a ser el pobre hombre con la cabeza fuera de su sitio.
Hildy también recupera su vena periodística. Cierra a cal y canto puerta y ventanas .

Hawks nos presenta en la siguiente escena la mejor exposición de una situación en apenas un minuto de metraje.

Plano medio. Hildy en medio de dos teléfonos. Por uno de ellos ella llama a Walter. Suena el otro teléfono. Ella lo coge. Es Bruce.
- Póngame con Walter Burns, rápido. Dígale que le necesito (cogiendo el otro auricular) Bruce, ya se que tendría que haber ido , pero ha ocurrido algo muy importante. (por el otro auricular hablando muy excitada) Walter ven aquí inmediatamente (coge el otro auricular)... Espera Bruce, ya te explicaré. (Coge el otro auricular y susurra. Se supone que Walter está al otro lado del teléfono) Tengo a Williams aquí, en la sala de prensa, ¡Te necesito! (por el otro teléfono y hablando con Bruce) Bruce tengo aquí a Earl Williams, ¿sabes?...el asesino. Mira iré a por tí tan pronto como escriba el artículo...Bruce no puedo ahora...¿no comprendes......?
En ese momento Hildy le cuelga el teléfono a Bruce que el aparato se vuelca en la mesa. Es el símbolo palpable de que inconscientemente Hildy ha escogido su rumbo definitivamente.

La sala de prensa está envuelta en tinieblas. Llaman a la puerta. Hildy trata de esconder a Earl. Es Molly Mallow quien entra angustiada. Hildy quiere alejarla pero Mollie insiste en que tiene que ayudar a Earl: " Lo tienen acorralado. Le dispararán como a un perro rabioso". La voz de Williams surge de las tinieblas llamando a Mollie. En mitad de la oscuridad iluminados solamente por las siniestras luces que penetran por los resquicios dos personas, consideradas deshechos del lumpen se acarician y se dan mutuo consuelo.

Alguien aporrea la puerta otra vez. En esta ocasión son dos de la prensa. Hildy inmediatamente toma la iniciativa y esconde a Earl en una mesa, que tiene un secreter circular que cierra con una persianilla corredera. Mollie se siente junto al mueble. Los periodistas entran e inmediatamente olisquean que ha pasado algo raro.
De repente los periodistas siguen llegando y pronto la sala de prensa al completo. Hildy trata de mantenerse serena mientras los muchachos acosan a Mollie a preguntas. Se mueven de un lado para otro. Uno de ellos descuelga el teléfono y comenta al editor: " Cada cual dice a la poli lo que les viene a la cabeza. Una vieja llamó desesperada diciendo que Willian estaba debajo de su cama"
Dos compañeros se asoman a la ventana. Uno de ellos comenta:
- El tiene que estar en algún lugar de este edificio.
- Sí, esperando como un pato en un concurso de tiro- Dice Hildy para despejar la sospecha.
- Es posible- continua el tipo- que se deslizara por una de las tuberías y entrara por cualquiera de estas ventanas.
Viendo aproximarse el peligro Hildy interviene con sangre fría
- Claro, cielo, tu cerebro parece que funciona. ¿por qué no os vais a casa? Al igual Williams os está llamando por teléfono.

Cuando crece la sospecha entre la prole periodistica que Williams bien pudo deslizarse por una tubería y entrar por una de las ventanas un nuevo personaje interviene en la acción: la madre de Bruce que entra precipitadamente por la puerta de la Sala de Prensa.

La buena señora luce un corte autoritario cuasi hitleriano. Justo irrumpe en escena cuando el acoso de los periodistas a Mollie se hace casi amenazador.
- ¿Y bien?- pone orden con poderosa voz. Todos se vuelven a ella
- Oh¡ Mrs. Baldwin. ¡Madre¡- dice Hildy con ternura fingida.
- No me llames madre- dice la dama de hierro- Mientras tú juegas al ratón y al gato, mi pobre hijo sufre encerrado en la càrcel. Encima me haces perder dos trenes y la boda supuestamente se va a celebrar mañana.
- No se preocupe....estaré con usted en cinco minutos.-
- Tú puedes quedarte aquí todo el tiempo que te de la gana. Yo solo quiero que me des el dinero de Bruce.- las palabras de la führer femenina restallan en la sala.- Tú y el asesino que has cazado os podeis quedar aquí
- ¿Asesino? preguntan a coro los periodistas
- ¿Cual de estos hombres es el asesino?- pregunta Mrs. Baldwin- En realidad todos ellos parecen asesinos.

La situación se vuelve tan tensa y el peligro de que descubran a Earl Williams que Molly desesperada se levanta y les grita.

- !Dejadla¡- se refiere a Hildy- !Ella no sabe nada, yo soy la que sabe donde está él¡
Todos se vuelven hacia ella. Son una jauría de depredadores hambrientos y ella una gacela temerosa.
- ¿Para que quereis saber?¿Para poder contar más mentiras en vuestros asquerosos periódicos?
No importa. Yo os voy a dar una buena historia para que la escribais. ¡Una maravillosa historia!¡Solo que esta vez será verdadera y vosotros nunca podreis saber donde está él¡

Molly corre hacia la ventana y se precipita al vacío. Todos corren hacia la ventana. Al fondo en el patio un círculo de luz ilumina la figura quebrada de Molly. Todos se van al tiempo que Walter y Louie aparecen en escena. Walter quiere saber donde está Earl. Cuando comprueba que está dentro del mueble aparece nuevamente la madre de Bruce insistiendo en imponer su autoridad, pero con Walter encuentra un hueso duro. Este ni corto ni perezoso la hace callar y Louie la carga al hombro al tiempo que le dice a Walter que a donde la lleva. Walter le tapa la boca a la pobre vieja y le dice a Louie "Llevatela a comisaría y diles que es un caso de drogas".

Jefe y empleada (esta es ahora la relación entre ambos) especulan sobre la forma de sacar a Williams de la sala de prensa. Walter llama a Guffy para que traiga unos empleados con un camión. Lo que sacarán de la sala no será a Earls sino un mueble. La idea es perfecta y ambos se entregan a la tarea de pergueñar la historia que será el bombazo periodístico.
Hildy solo ha necesitado para lanzarse a la ensoñación y borrar de su memoria la boda inminente una frase de Walter.
- Tienes 365 días para casarte ( en la VO dice "There are 365 days in a year one can get mad) ¿Cuantos días tienes para enganchar a un asesino y meterlo en un mueble?.

Walter sigue con su perorata.
- Solo una vez en la vida, Hildy y entonces con esa historia tendrás a toda la ciudad a tus pies.
- Seguro. lo se...lo se.... -contesta ella con una sonrisa de satisfacción.
- Esto no es una historia......¡es una revolución¡ Esto es a la historia del periodismo como lo fue cuando Livingston descubrió a Stanley.
- Eso fue al revés- corrige Hildy
Los halagos de Walter van calando cada vez más en Hildy, a quien se le hace la boca agua con el teatro grandilocuente de su jefe. Este argumenta que gracias a este artículo se destaparán todas las intrigas políticas de la ciudad y que todos los cargos corruptos que durante cuarenta años han estado en los estamentos sociales caerán fulminados. Hildy tendrá el nombre de una calle. Hildy tendrá una estatua.......Y Hildy cada vez más en las nubes de la gloria cae finalmente en las redes de Walter.
Es curioso que cuando Walter acaba su discurso ella se pone inmediatamente a trabajar colocándose el sombrero de forma totalmente informal, al estilo de sus compañeros.

Ambos se ponen frenéticos a sus respectivas tareas. Walter a dar órdenes por teléfono a la redacción y Hildy a escribir.
La cámara acercándose a Walter lentamente enfatiza los titulares que está dictando a su redactor jefe "EARL WILLIAMS CAPTURADO POR EL MORNING POST. !EXCLUSIVA¡...Fuera todo lo que tuvieras previsto para la primera página¡....No, nada de la guerra en Europa, eso no tiene importancia ahora. Nosotros tenemos algo más grande que eso.

En ese momento se abre la puerta y aparece Bruce, con su sempiterna gabardina y el paraguas. Ni Hildy ni Walter le prestan la màs mínima atención.
La escena es frenética. Walter dando instrucciones por teléfono, Bruce intentando convencer a Hildy de que se vaya con él y Hildy tecleando a la máquina sin parar y dándole evasivas.

- Cierre la boca- espeta Walter a Bruce- Sáltate lo del Corredor de Dantzig(a la redacción)
Bruce le pregunta a Hildy por su madre. Ella sin levantar la vista le dice que se ha ido, al mismo tiempo le da a Bruce el dinero y la cartera. El mira estrañado la cartera sin saber cómo ha podido Hildy recuperarla.
Walter se va enfadando cada vez más con Bruce
- ¿Quiere dejarla de una vez, amigo?
- Solo una pregunta- dice Bruce-¿Tú no quieres venir conmigo, verdad?
- No.- responden al unísono Hildy y Walter.

Bruce saca su genio y manda callar a Walter al tiempo que dice "Usted la ha cambiado, ella no quería ser así". Walter no se da por aludido y sigue dando órdenes. " Coloca a Hitler en la página de espectáculos (en la versión primitiva española decía Chaplin en lugar de Hitler)
Bruce, viendo que Hildy no presta atención, es más casi le molesta tanta insistencia se dispone a marcharse. .
- Ya veo que nunca me has querido - se lamenta.- pero si cambias de opinión te estaré esperando en el tren de las nueve.
Bruce se marcha al tiempo que Hildy le dice.
- Si me quieres, tendrás que aceptarme tal cual soy. No intentes cambiarme. (En la VO Hildy continua ...to change me into something else. I'm no suburban bridge player I'm a newspaperman(periodista masculino) Dam it¡.

Cuando ambos quedan solos Earl levanta la tapa del mueble. Walter, sin sentimiento alguno le dice
- Vuelve dentro cara de tortuga ("Mock Turtle" otra broma salida de Cary Grant en alusión a su papel en "Alicia en el país de las maravillas de 1933) Solo puedes salir cuando yo de tres golpes en la tapa.

Los siguientes veinte minutos de metraje son un tableteo de diálogos, imposibles de transcribir medianamente bien en un post. Son quizá los veinte minutos más cargados de diálogo de la historia del cine. Sin embargo Hawks no los convierte en una masa atropellada y sin sentido, al contrario, cada una de las secuencias es una obra de arte de la puesta en escena.

Repentinamente Hildy levanta la vista y de forma totalmente inocente pregunta "¿Dónde está Bruce?", pero inmediatamente se sacude la pregunta como si fuese un mosquito molesto y comienza a leerle a Walter lo que ha escrito.
- Mientras cientos de pistoleros, pagados por el Sheriff Hartwell, se dispersan por toda la ciudad , sembrando el terror entre los inocentes transeuntes. Earl Willians estaba a menos de veinte metros de la Oficina del Sehriff donde....
- Un momento, un momento- interrumpe Walter-¿ Es que no mencionas al Post?
- Claro, cielo, Ya lo he hecho, aquí justo, en el segundo párrafo.
- ¿Quién va a leer el segundo párrafo?. Escucha, cielo, desde hace diez años te llevo enseñando cómo escribir una noticia en un periódico y, ¿ ésto es lo que me presentas ahora?

Llaman a la puerta y es Roy B. Bensinger. Hildy le comenta a Walter que Bensinger es el que se sienta en la mesa donde Earl está escondido. Este nuevo personaje, que en la versión de Wlder es homosexual, Hawks nos lo presenta como un periodista con ínfulas de poeta. Trabaja en el "The Morning Tribune" . Para impedir que Bensinger utilice su mueble Walter le engatusa alagando sus escritos. Como la naturaleza humana es proclive a este tipo de alabanzas, el hombre se crece y le recita a Walter su poema de la mañana.

And all is well
Outside his cell
But in his heart he hears
The hangman calling
And the gallows falling
And his white-haired mother's tears.

Walter le engatusa ofreciéndole un puesto mejor remunerado en su periódico. Le dice al infeliz que se presente a Duffy y que escriba un gran poema desde el punto del vista del fugitivo. Que ponga mucho énfasis y mucha emoción. Naturalmente el hombre sale frotándose las manos con satisfacción por la bicoca que le ha tocado. Pero claro, la intenticón de Walter es muy distinta y le dice a Duffy por teléfono.
- Tratalo suavemente y ponle a escribir sus poemas...No, no no lo vamos a contratar. Justo mantenlo hasta que tengamos a punto nuestra historia. Despues le dices que sus poesías huelen a mierda, le pegas una patada en el culo y lo arrojas por las escaleras.

Naturalmente todas las ideas y soluciones que Walter propone tanto a sus adláteres como a todo bicho viviente que se cruce con él mueven a carcajadas, pero denotan tal falta de escrúpulo que, estudiadas desde un punto de vista más serio, el personaje es una especie de animal muy peligroso. Una persona sin escrúpulo alguno, cuya alma son las letras de su periódico.

A partir de este punto todos los personajes principales aparecerán y los hechos se precipitarán al final en una auténtica marea "screwball"

Diamond Louie aparece todo deshecho con toda la pinta de haber mantenido una pelea o haber sufrido un accidente.
- Ibamos por la Avenida Oeste a sesenta y cinco millas por hora. ...Chocamos contra un coche patrulla...¿sabeis lo que significa ésto? Lo partimos por la mitad. Imaginaos a los polis saliendo de allí como si fueran naranjas rodando. Yo salí de allí pitando y no paré hasta que llegué a la calle 34.

Este pequeño párrafo es una sifonía sincopada a tres voces. Louis es constantemente asaeteado por Hildy y Walter intentando saber qué ha ocurrido con la madre de Bruce, quien aparentemente ha muerto en el accidente.

En la siguiente secuencia vemos en primer plano a Walter llamando por teléfono (el aparato fetiche en el 90 por ciento del metraje) a Duffy y en plano medio a Hildy llamando, igualmente a través de otro telefono, a todos los hospitales preguntando si ha ingresado una señora gravemente herida en accidente.
Walter le dice a Butch, el encargado de venir a por el mueble porqué se ha retrasado. Por lo visto su esposa le ha retrasado por alguna razón y esta es la reacción de Walter.

- Bueno Butch ¿dónde éstas ahora?...¿Y se puede saber qué haces ahí?...¿Todavía no has empezado a hacer los preparativos?..¡Escuha, esto es una cuestión de vida o muerte¡. ...tú no me puedes fallar por una tipa ahora¡ A mí no me importa que lleves detrás de ella seis años...Butch, escucha toda nuestra vida entera está en juego. ¿Vas a permitir que una mujer se interponga entre nosotros y que eche a perder toda nuestra labor?....Buch yo pondría mi mano en el fuego por tí, ahora tú no puedes fallarme....Ponme con ella...Oh, buenos días señora (dice en tono relamido, pero inmediatamente alza la voz en grito y continua diciendo) !Ahora escuche, zarrapastrosa de tres al cuarto, deje a Butch hacer lo que tiene que hacer¡

De pronto se queda en suspenso con el teléfono entre las manos, sorprendido porque la "señora" le ha colgado. Walter alega que no comprende como ella ha hecho tal cosa si él le estaba hablando con la mayor educación.

Hildy se dispone a investigar por su cuenta dónde pueda estar su suegra y quiere marcharse. Walter trata de convencerla de lo inútil del empeño. Cuando ella se dispone a salir, regresan todos los periodistas en tromba seguidos del sheriff. Todos saben que Hildy oculta algo y tratan de presionarla. Hay uno que insinua al sheriff que le de el tercer grado.
Walter actua como si fuese el jefe omnipotente. Pero las cosas se lían hasta el punto que se descubre la pistola que había usado Williams para escapar. Walter le dice al Sheriff que esa pistola se había dado él a Hildy para que se defendiera.
- Muy interesante-dice el Sheriff- Pero esta pistola es la disparó Williams cuando escapó de mi despacho.
Walter amenazador y dominando con su estatura al pequeño Sheriff, le dice en el tono más cortante.
- Buen hombre,¿ está tratando de llamarme mentiroso?
El Sheriff sigue en sus trece sin hacerle caso y le pregunta a Hildy donde está Willians.
-En el Hospital, con el Profesor Egelhoffer contandole jilipolleces.
- Pregúntele al genio del periodismo- dice uno señalando a Walter.
- El Morning Post no obstruye a la justicia ni protege a criminales.
- Está usted bajo arresto- ordena elSheriff. También amenaza con ponerles una multa de diez mil dólares y para demostrar que está por la labor decide confiscar todo lo que haya en la sala propiedad del periódico, como el mueble donde está escondido Williams.
- Si usted mueve este mueble le demandaré- finge una indignación que cubre el contento que le da que saquen el mueble de la sala.- ¿A que no se atreve a sacar ese mueble de aquí?
Ante la diligencia que el Sheriff demuestra, más se alegra Walter, pero continua diciendo bravatas.
- Si hace esto llegará a oídos del propio Roosevelt.

A todas estas aparece de nuevo la madre de Baldwing, toda descolocada y descompuesta. Gritando y señalando a Walter. Hildy se precipita hacia ella presintiendo la tormenta.
- Es es el hombre que mandó que me raptaran.
- Escúseme, Madam, ¿se está refiriendo a mí?- Pregunta Walter más frío que el hielo.
Vuelve el caos de voces a la sala. Todos hablan sin parar.
En la confusión que se arma todos se van acercando peligrosamente al mueble. Walter que está junto a él dice al tiempo que da tres golpes en la tapa corredera (era la clave que le había dado a Williams para que saliera.
- Señora, es usted una solemne embustera.
Se hace unmomentaneo silencio....De pronto, surgen otros tres golpes del pupitre. La revuelta se hace huracán.
Se suceden de forma sincopada primeros planos de periodistas llamando a sus respectivas redacciones contando falsedades sensacionalistas.
El Sheriff apunta con la pistola el pupitre. Amenaza con disparar. Mrs. Baldwing grita asustada. Walter la llama vieja rata de pelaje gris y ella sale disparada de la sala. En el marco de la puerta está Bruce. Ambos madre e hijo quedan tras de la puerta. Desaparecen de la vida de Hildy.

Cuando Earl Williams sale del pupitre lo primero que dice es "Vamos dispáreme". Su cara refleja un infinito cansancio.

Despejada toda la sala de prensa llega el alcalde. Walter y Hildy están esposados y el Sheriff se infla con su hazaña. El alcalde le felicita y dirigiendose a los periodistas le dice
- A este par de pájaros le van a caer 10 años
- ¿Seguro?-dice Walter sonriente.
- Si usted piensa cerrar el Morning Post ya puede ir saliendo de la ciudad- dice Hildy también muy feliz.
- Eso son palabras al viento. Esta vez no van a tener por donde salir.
- Escuche. El último hombre que me dijo eso, Archie Leach (Este nombre fue otra broma de Cary Grant, porque Archie Leach era su verdadero nombre) fue justo una semana antes de que apareciera con el cuello cortado.

Pero la tortilla cambia cuando vuelve a aparecer un personaje con el que nadie había contado. El gordo señor Pettibone, que sensible a su deber y duro a cualquier precio a su honestidad viene a entregar la carta de indulto del gobernador.
El mayor que sabe sacar partido de cualquier tropiezo pone las cosas de su parte. Libera a los dos periodistas. Sacude los golpes al Sheriff y pone a Pettibone como modelo ciudadano.

Cuando al fin quedan solos Hildy y Walter, dueños de la noticia del día y con los políticos de su parte ella piensa por fin en Bruce.
- El se ha marchado. El tomó el tren de las nueve.
Walter le convence para que se vaya con Bruce. Parece que en esta ocasión es él quien està obrando de buena fe. Incluso le dice que está celoso porque Bruce puede ofrecerle a ella lo que deverdad está deseando. Sin embargo ella se resiste a marcharse, está dispuesta a irse por la mañana,una vez que haya escrito la historia.
- No. Olvídalo. Vente en busca de tu felicidad.
Pero en ese momento suena el teléfono. Hildy lo coge y su expresión cambia por momentos. Su desgraciado prometido vuelve a estar en la cárcel por poseer dinero falso.

Hildy sintiendose engañada nuevamente comienza a llorar. Es el último hachazo que ha derribado el árbol. Walter que se ve cogido le promete que mandará a Louie con dinero del verdadero para librar a Bruce. Ella seca sus lágrimas y por fin sabe que al fin y al cabo con Walter sabe a qué atenerse.
Se resigna por fin a ser periodista y mujer al mismo tiempo, porque Walter lepropone un nuevo matrimonio.
- Duffy, vamos para la oficina-anuncia un Walter sonriente- No, no importa la historia la escribiráHildy. Por supuesto que ella se queda con nosotros. Nunca tuvo la intención de dejarnos.
- ¿Podremos tener "luna de miel"en esta ocasión, Walter?
- Seguro. ¡Eh Duffy¡ ¿podrás ejercer de director?...No no para siempre, solo dos semanas. Hildy y yo nos iremos....¿A donde iremos Hildy?
- A las cataratas del Niágara
- A las cataratas del Niágara Duffy-.....¿Que?¿qué dices, una huelga?¿EnAlbany?. Bueno eso está en camino Duffy, pero no puedo decirle a Hildy...
-Está bien haremos lo de Albany.
- Ha, ha, ha ¿No es una coincidencia? Avisaremos a Bruce y nos alojaremos en su casa

La película se cierra saliendo Walter con paso decidido delante de Hildy, que carga una maleta. Walter en vez de ayudarla le dice que por qué no la agarra por el asa.....Walter no ha cambiado para nada.
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Ante la inminencia de mi marcha no he tenido más remedio que alargar este post. Ruego a los que se atrevan con su lectura perdonen los fallos que se hayan podido producir.
A la vuelta de nuestras vacaciones seguiremos en nuestra tarea hawksiana, desmenuzaremos algunos delos aspectos vistales del director, pasaremos sobre la producción del período y por fin nos sumergiremos en una disección más de otra de sus más aplaudidas películas "Tener o no tener", en la que traeremos a escena a una actriz fascinante:Lauren Bacall.





2 comments:

Josep said...

Pues a mí no me ha parecido largo en absoluto; es más, me apena que ya se haya acabado. Por suerte, has hecho una promesa que no olvidaré, ya sabes...

No deja de ser curioso que la escena final de esa magnífica película coincida con la realidad y que Hildy y tú partáis de viaje...

Espero que serás más galante y arrimes el hombro con el equipaje, sobretodo a la vuelta, que, sin duda, pesará más...

Os deseo un feliz viaje y una mejor estancia; disfrutad por vosotros y por los que aquí quedamos pendientes de vuestra vuelta.

Abrazos y besos.

anro said...

¡Cierto, no había caído en el detalle¡....hommmmmmbre, Hildy-Lola y yo tenemos muchísimas diferencias, pero hemos luchado mucho codo con codo y creo que cada uno llevamos muy bien las maletas.
Te aseguro que vendrán más que repletas. Alguna foto y algún comentario colgaremos para los amiguetes.
Un fuerte abrazote.