Friday, September 24, 2010

EL AÑO QUE HOLLYWOOD SE VISTIO DE BLANCO PARA RECIBIR A LA HEREDERA Y AL POLITICO

LA VIDA EN UN TRAGO Y MILES DE FOTOGRAMAS- QUINTO

Cuentan las crónicas, que los habitantes de Hollywood no recordaban una nevada como la que vistió de blanco aquel año de 1949 a la ciudad de Los Angeles. No he podido encontrar más que una fotografìa de aquel evento. Es ésa que muestro en la cabecera de esta entrada.

Yo no puedo recordar si en mi ciudad natal nevò aquel año pero sí hay un momento de mi memoria que no he olvidado. El día en que mi madre gritaba mientras paría a mi hermana pequeña. Todo el mundo se había olvidado de mí y como en otras ocasiones en que mi numerosa familia se movía por algún evento de importancia (generalmente preocupante) yo aprovechaba para registrar los estantes donde se acumulaban libros, papeles y "tesoros litográficos". Nadie se preocupaba de mi presencia hasta que alguna de mis hermanastras mayores (Dulcenombre, la mayoría de las veces) preguntaba angustiada: "El niño, ¿dónde está el niño?...¡¡Antoñito!!". Entonces, al oir la voz de alarma, corría a refugiarme en las habitaciones superiores para aparecer poco despues con cara de inocente. Como aquel que no ha roto un plato.

Creo que fue también aquel año, porque mi hermano Miguel recién había contraído la enfermedad que le llevó a la muerte, en que observaba fascinado, cómo él, medio sentado en la cama, jugaba al ajedrez con mi padre. Recuerdo éste hecho particular por la conversación que ambos sostenían. Aquel año las tropas comunistas chinas habían tomado Nanjing y este suceso lo habían publicado a toda plana los periódicos. Mi padre estaba comentando este suceso como quien comete un delito (él había militado en la izquierda republicana). Yo sentí cierta inquietud porque en el ala derecha de mi familia (que era mayoritaria) se comentaban las atrocidades de los "rojos comunistas", y en mi mente infantil pensaba que una bandada de ogros podría cernirse sobre nuestra ciudad si seguía el avance tras la toma de Nanjing.

Hay que decir en honor de la verdad, y eso lo supimos mucho despues y no solo por la propaganda derechista, los comunistas soviéticos no eran precisamente ángeles del cielo. Aquel mismo año las autoridades del Kremlin deportaban a docenas de miles de personas de los paises bálticos a los terribles gulags de Siberia.
Claro que no era lo mismo ser comunista en Amèrica y pertenecer al partido de iden. La cara más oscura del FBI señalaba a Helen Keller, Dorothy Parker, Danny Kaye, Fredric March, John Garfield, Paul Muni y Edward G.Robinson como miembros del P.C. Americano. Estoy seguro que todos estos progresistas y gente de la farandula americana desconocía los desmanes del padrecito de todas las rusias.

Pero estamos aquí para hablar de la peli de aquel año, perdón mi peli de aquel año, que al fin y al cabo aquí tratamos de mis impresiones personales, lo que no quiere decir que ustedes discrepen, están en su derecho.
Naturalmente ninguna de las dos cintas que traigo a discusión pude verlas en aquel año de 1949, pero como ya dejé dicho en mi anterior entrada de esta serie, el chiquito ya sabía lo que era una sala cinematográfica. Supongo que fuí más de una vez al cine, recuerdo vagamente fragmentos de fotogramas proyectándose en la pantalla, pero créanme, hubo un recuerdo totalmente inolvidable. ¿Le suena a ustedes de algo la famosa canción "When you Wish upon a Star"?....en efecto es la bellísima canción que canta Pepito Grillo en la película "Pinocchio". Pues a esa peli me llevaron un día, supongo un domingo, mis hermanastras porque eran dibujos animados y su calificación moral era "blanca", es decir apta para niños.....Sí, está claro que era para niños, pero si ustedes ven detenidamente la peli hay ciertas cositas que no se, no se. En fin dejémoslo así. Solo quiero constatar un hecho histórico de mi niñez.

En esa foto que os regalo era un pelín mayor, tal vez seis añitos, pero os podeis hacer una idea de cual era mi aspecto por aquellos entonces....la parafernalia made in "el florido pensil" es absolutamente genuina. Si observais detenidamente el extremo izquierdo de la foto vereis que las Islas Canarias están situadas correctamente y Gran Canaria asoma justo al lado del libraco...allí estaba marcado mi futuro destino. ¡Quién lo iba a imaginar! ¿Verdad?.

Dos son las películas y una sola la que me quedaré. Os ilustro.
Robert Penn Warren ha conseguido situarse en la historia de la literatura americana con una gran novela "All the King's Men". Fue galardonada en el año 1946 con el prestigioso premio Pulitzer e inmediatamente los estudios de cine se interesaron por ella. Muchos, tal que conocieron el contenido de la novela dieron marcha atrás.
No era para menos, el libro tiene como protagonista a Willy Talos (basado en el personaje real Huey Long, gobernador populista de Louisiana) un personaje de una compleja personalidad , al que las multitudes adoran por su oratoria y que en el fondo es un dictador sin escrúpulos que se mantiene en el poder mediante la corrupción y el chantaje.
Robert Rossen, cuya magnífica "Body And Soul" había funcionado más que bien en taquillas decidió acometer la producción de "All the King's Men" a través de Columbia Pictures, asumiendo igualmente la tarea de dirección. Para el papel de Willie, Rossen pensó inmediatamente en John Wayne, pero el "honrado vaquero", cuando terminó de leer el guión, consideró que aquello era un libelo indignante y antipatriótico. El hombre lo rechazó de pleno. Suerte para Broderick Crawford, que no solo bordó el papel sino que consiguió el oscar de interpretación de aquel año.
Rossen también se sintió satisfecho porque la película se alzó con el primer premio.
Hace muy pocos años se realizó un buen remake protagonizada por Sean Penn, Jude Law y Kate Winslet, que seguramente muchos de vosotros la teneis reciente en vuestras retinas.
A pesar de todo el interés y el goce que me reporta esta notabilísima película de Rossen, la maravillosa prosa de Penn Warren nubla las imágenes del film y sobrepone a ellas las imágenes que me surgen de la lectura del libro. Libro que no si no habeis leído , pero que os recomiendo con el mayor interés.

No me ocurre así con "Washington Square" novela y "La Heredera" película. A pesar de que alguien me lo discuta (asumo tal hecho) considero que "The Heiress", dirigida por William Wyler e interpretada por Olivia de Havilland, Montgomery Clift y Ralph Richardson es la película insignia del año 1949.Uno de los grandísimos aciertos de esta película es la elección de Olivia de Havilland como Catherine Sloper. Esta soberbia actriz, que por aquel año contaba con interpretaciones tan distintas como la Elsa Campbell de "La carga de la brigada ligera", Arabela Bishop de "El Capitan Blood", Lady Mariam de "Robin Hood" y por supuesto Melanie Hamilton de "Lo que el viento se llevó" , había conseguido varias nominaciones y el oscar a la mejor actriz por la película "To Each his Own" (no conozco esta peli y no se si tuvo versión española).
Ví esta pelicula muchos años despues de su estreno en un pase televisivo. Me dejó absolutamente noqueado no solamente por las interpretaciones, también por la fascinante historia de aquellos turbios personajes. Como no había leído nada de Henry James me puse a la tarea de comprar algunas de sus principales novelas con la consiguiente pérdida de espacio en mis pequeñas estanterías. Llegue a la conclusión de que Henry James es un escritor cinematográfico. No hay ninguna duda de ello. Sus novelas "Otra vuelta de tuerca", "Las Bostonianas", "Daisy Miller", "El retrato de una dama" y ésta que nos ocupa "Washington Square" han sido llevadas todas al cine con mayor o menor fortuna.
Tras su descubrimiento Henry James se convirtió en un gran referente literario , pero a "Washington Square"le tengo singular apego. Uno de los primeros paseos que hice por la ciudad de los rascacielos fue precisamente a esta plaza ubicada muy cerca de Greenwich Village. Me imagino que a mediado del siglo XIX aquel lugar sería muy diferente al día de hoy, pero yo quería respirar su esencia e imaginar in situ las tormentosas relaciones del doctor Sloper y su hija Catherine y las de ésta con el buscafortunas Morris Towsend.

La novela se había adaptado a obra teatral y fue representada en Broadway. Olivia de Havilland asistió a una de las representaciones y quedó prendada de la historia. Inmediatamente conectó con William Wyler proponiendole la dirección de la adaptación teatral. El estuvo inmediatamente de acuerdo con ella. El director habló con los ejecutivos de Paramount Pictures. Estos compraron los derechos de la obra por 250.000 dólares. Ruth y Augustus Goetz, adaptadores de la obra teatral fueron los autores del guión. Estos tuvieron que suavizar la villanía original, tanto en la novela como en la obra de teatro, de Morris Townsed, para que el halo romántico de Montgomery Clift no perdiera mucha reputación.
De todas las escenas de la película, la última, de la que me guardaré bien de hablar, me puso los pelos de punta. Es absolutamente soberbia.
Y en fin amigos y amigas, aquí queda otro pequeñísimo fragmentito de mi vida y de mis gustos cinematográficos. Los comparto con todo el goce del mundo con todos vosotros. Naturalmente seguiremos contando cositas.






13 comments:

abril en paris said...

Excelente relato Antonio. Una forma trés interesant " de contarnos tu vida y el mundo que te rodea en forma de estrenos cinematográficos y literarios.Lo de Pinocho..tengo que revisarla tambien uhmm...
A mi tambien me impactó La heredera, la ví en la tele y mucho más tarde he podido comprar el DVD y la tengo ahi pendiente de revisión. Sí la escena final te deja con frio en el cuerpo..Olivia de Havilland está genial ¡ qué distinta a su Melanie !
¡ Estás monisimo en la foto ! ¡ Cuentamé total ! ja ja..
Me ha gustado éste regreso al pasado.
Un abrazo.
P.D. Celebremos el otoño con optimismo a ser posible :-))

Jack said...

Tengo "La heredera" en muy alta consideración como obra de arte y al mismo tiempo que llega a todos los especatadores. Si te sirve de algo aquí tienes mi referencia a la película:
http://habitacion-237.blogspot.com/2010/04/la-heredera.html

Josep said...

Me ha encantado esta entrada, Antonio, incluyendo esa fotografía infantil.

No diré que estoy de acuerdo en tu elección de la mejor película de 1949, porque me parece arriesgado ejercicio dejar fuera alguna otra, pero no puedo tampoco deplorar nada en tu gusto, pues esa versión fílmica de La Heredera es un bombón que debe llevar cianuro en su interior ocasionalmente, pues veo que, pese a su fama y buena base, no se ha tratado de reproducir desde hace años, y mira que esos caracteres -tanto el de ella como el de él- son un gustazo para cualquier intérprete que se precie de serlo.

Igual es que no hay redaños.....

Un abrazo.

David said...

De la entrada voy a repetir lo que ya he dicho en las anteriores de esta serie: Me ha encantado.
No he visto La heredera todavía. Y la de Rossen tampoco (ni es versión moderna que mencionas). Curiosamente, este verano he estado viendo varias de Wyler. Y la de La heredera era la única que nos quedaba por ver del miniciclo que montamos mi mujer y yo. A ver si la podemos ver mañana.
La foto de la cabecera es muy bonita, pero claro, la que gana por goleada (a la altura, si no por encima del texto) es la de ese niño tan estudioso y majetón (ja,ja)..
Un abrazito.

Crowley said...

Ultimamente tiendo a repetirme en los comentarios que te hago, pero tus entradas son magistrales, amigo Anro. Muy emotiva esta entrada, con foto personal infantil incluída, jejeje.
De la Herederra como mejor film del 49 no puedo opinar puesto que no la he visto ni tan siquiera he leído de ella, pero por tus comentarios me hago a la idea de que es algo grande, así que será cuestión de apuntarla.
Un abrazote y feliz finde.

mi nombre es alma said...

Coincido contigo en lo de La Heredera, una película maravillosa que la ves siempre como si fuera la primera.
La versión que se hizo en el año 1997 también me gusto bastante sin ser un peliculón.

ANRO said...

Gracias Abril, me gusta el piropo que le lanzas al chiquitín de la foto, la verdad que le tengo cariño. Olivia siempre fue una actriz de primera aunque no tuviera la repercusión mediática de alguna de sus compañera. En la Heredera está que se sale.
Un abrazote.

ANRO said...

Ya pude comprobarlo, amigo Jack. Es cierto que la versión de William Wyler se ha convertido en un verdadero clásico.
Un abrazote.

ANRO said...

Claro que es un ejercicio arriesgado, Josep, pero mi intención en esta serie es resaltar la peli que más me impactó. Y aquí ganja por goleada "La Heredera". Es curioso que nadie haya mencionado "El Político" o mejor dicho "All the King's Men", que es el título adecuado-
"La Heredera" ha tenido una versión en 1997 con el título de la novela, "Washington Square" dirigida por Agneszka Holland. No estaba nada mal, pero no conseguía llegar al escalón de la de Wyler.
Un abrazote

ANRO said...

Ja, ja, ja, sabía David, que harías un comentario extra con la foto. Seguro que tus hijos pensarían que se trataba de un extraterrestre. ¿No es así?....
MIra que perderte en ese miniciclo esta maravilla de peli...POnte en la labor y no te arrepentirás.
Un abrazote.

ANRO said...

Bueno, bueno, amigo Crowley, no te prives...me encantan los halagos como a todo hijo de vecino.
Te aconsejo la peli y la lectura del libro. Ambos son dos piezas estimables en sus respectivos géneros.
Un abrazote.

ANRO said...

Amiga Alma, yo también he visto las dos versiones, y le concedo a la de Agneszka Holland una mayor fidelidad al relato original, pero la de Wyler logra captar más los egoísmos y la personalidad de la protagonista.
Un abrazote.

abril en paris said...

A proposito de la peli de Rossen, que yo no he visto pero que parece digna de echarle un vistazo ¡ coincidencia ! el mismo director de El buscavidas ! Hay por ahí tanto que ver y valorar...
De nuevo gracias por pasarte por mi aprtamento y por ésta entrada.
Un abrazo :-)