Thursday, July 3, 2008

LA SEDUCCION MAS BELLA JAMAS FILMADA


Si alguien cree que exagero en el titular de este post no tiene más que revisitar esta escena y comprobará que no miento. Naturalmente la fotografía de Sidney Hickox y la dirección artística de Novi/Robert contribuyeron a crear esa atmósfera turbia donde dos seres desgarrados y perdidos , lejos de su mundo, se encuentran. Este hecho provoca una chispa poderosa que los une sin remedio.

Antes de seguir con el hilo argumental voy a detenerme en la figura de Bogey. Se podrían escribir mil posts sobre este actor y no acabaría de decir todo sobre él. El inmenso, cínico y carismático Humphrey DeForest Bogart, que tuvo la inmensa suerte de enredarse aquel año de 1944 en las maravillosas redes de Betty.
Cuando Hawks le comentó que Slim iba a ser más insolente que él, Bogart contestó en principio: "Creo que no lo vais a conseguir", pero ya avanzado el rodaje confesó: "Creo que voy a retirar lo que dije". Naturalmente ya se había enamorado de la Flaca.
Bogart no era ni una persona ni un actor fácil, entre otros motivos porque en aquella época atravesaba momentos muy difíciles y la bebida era su refugio. El director le confesó a Bogdanovich ("El Director es la Estrella" TB Editores): "Creo que el primer día que trabajamos se tomó un par de copas en la comida. Cuando volvió le dije "Vamos a ver a Warner", "¿Para qué?", me contestó: "O yo me consigo otro a otro actor, o tú te consigues otro director. No quiero una persona que beba durante el día". Nadie es tan bueno, me parece a mí. Tengo que extraer lo mejor de ellos, y si no lo consigo , prefiero no hacer la película".
Después de esta pequeña bronca de Hawks, Bogart no volvió a tomar un trago durante el rodaje.
Lo cierto era que el actor venía atravesando una crisis matrimonial de proporciones monumentales.
Helen Mencken y Mary Phillips, sus anteriores esposas, había representado un fracaso, sin más, pero Mayo Methot, su esposa en aquellos días, una turbadora rubia, era una verdadera pesadilla. Según el biógrafo del actor, Joe Hyams "tanto él como ella estaban borrachos cuando se conocieron y continuaron así a lo largo de todo su matrimonio". La tormentosa relación de la pareja había tocado fondo. En una de aquellas épicas orgías etílicas Mayo le clavó al actor un cuchillo en el omóplato. La herida, afortunadamente, no fué de gravedad pero con aquel acto, Mayo tocó fondo. Pero como ocurre en el cine, el héroe encontró a la heroína y fueron felices para siempre. Lo cierto es que fué así, con los altibajos que nos pone la realidad por delante.

Cuando el actor llegó a "To Have and To Have Not" había intervenido en más de cincuenta películas, algunas tan importantes como "El Bosque Petrificado" (1936) de ARchie Mayo; "Angeles con Caras Sucias" (1938) de Michael Curtiz; "The Roaring Twenties" (1939) de Raoul Walsh; "High Sierra" (1941) también de Walsh; "El Halcón Maltés" (1941) de John Huston, y naturalmente la mítica "Casablanca" (1943) de Michael Curtiz.
Bogart era un actor curtido, a quien le había costado no poco trabajo imponer su físico duro y su estatura, menos que mediana, entre actores altos y bien parecidos. Su cara parecìa de caucho y su gesto siempre estaba dolido, pero tras interpretar a Sam Spade, el detective creado por Hammett aquellas facciones a las que impregnó de cinismo, ambiguedad moral e ironía, le catapultaron a las cotas más altas de popularidad.
Rick Blaine lo convirtió en mito y se inició una gran amistad entre él y la pantalla.

LA FLACA TOMA LAS RIENDAS

En las siguientes escenas. Slim, llama a Harry "Steve". Recuerdo que la primera vez que ví la película me quedé descolocado y pensé que se debía a un fallo del doblaje, pero obviamente no era así. Cuando Bogdanovich le preguntó a Hawks al respecto, éste le contestó que lo había introducido en el guión como una extravagancia.

Slim vuelve a entrar en la habitación de Harry. Ella sonríe con su característica mirada.
- Aquí está de nuevo la botella- Obviamente la trae como pretexto.
- Está empezando a ser un problema ¿verdad?- contesta él, complacido por la visita. Se levanta y le invita a un trago. Ella se niega.
- Creí que estabas cansada y te ibas a la cama.- Dice irónico. Ella se ha desvestido y lleva un albornoz.
- Me has hecho pensar-contesta ella- ¿Has dicho que podías ayudarme?....
- Así es.
- ¿Pero cómo puedes hacerlo si....- De repente le dice muy seria- Steve ¿vas a aceptar ese trabajo para esos hombres que vinieron con Frenchie?
- Sí si puedo encontrar lo que queda de ellos.
- He sobrevolado la Isla del Diablo y créeme, no es un lugar de recreo.- Dice ella gravemente.
- Eso he oído .
- No quiero ser la causa....- Hay preocupación en ella.
El se vuelve con decisión y le dice.
- Escucha. No pienses que ésto lo hago solo por tí. Necesito el dinero también. - Es una respuesta insolente, que esconde el verdadero motivo.
- ¿No te ayudará Frenchie si no le ayudas tú en ésto?
- Yo no necesito su ayuda.
- No lo hagas ¿Quieres, Esteve?- casi suplica ella.
- Mira, ¿no me pediste tu....
- No lo hagas.- Pide ella.
- Por qué no te llevas la botella y te acuestas.- resuelve Harry.
- ¡Toma, puedes usarlo!- Saca de su pecho unos billetes. El la mira con dureza y le contesta.
- Creí entender que estabas sin blanca.- y con ironía- Eres buena, eres genial "Iría andando si no fuera por el agua" dijiste.... (Se vuelve con cierto rencor. La oscuridad entre ambos parece cerrarse. La voz de Slim suena tranquila cuando le dice)
_ ¿Quién fué la chica, Steve?...La que te dejó con tan buena opinión de las mujeres. Tuvo que ser una mujer de bandera. Crees que te he mentido ¿verdad Steve?. Resulta que aquí hay 30 dólares. Insuficientes para un pasaje. Solo bastante para decir no, si me apetece. Y son tuyos si los quieres.
Vuelve la luz al rostro de Harry. Enciende un cigarro y cuando habla se han disipado sus dudas.
- Lo siento,Flaca. Pero sigo diciendo que eres genial. Y no podría....
- Sigues sin querer nada de nadie.
- Así es- concluye Harry.

La bellísima escena que continua, filmada expléndidamente, no puede ser olvidada por nadie que vea esta película. El diálogo es una chispa de genio que queda expléndido hablado por ambos.

- ¿SAbes Steve? No eres tan duro como piensas. A veces, casi siempre, se exactamente lo que vas a decir. Las otras veces....las otras veces eres un canalla. ( Ella se ha aproximado hacia él. Sin dejar de mirarle ¡Dios, qué mirada! se sienta sobre las rodillas de Harry. Sin darle respiro le besa en los labios, tal cual muestra el fotograma que encabeza este post)
- ¿Por qué has hecho esto?.-pregunta Harry con dulzura.
- Me preguntaba si me gustaría.
- ¿Y cual es el veredicto?
- Aun no lo se .- (Vuelve a besarle) Es mucho mejor cuando ayudas.- Se levanta con una sonrisa y cogiendo el dinero le dice.
- ¿Seguro que no cambiarás tu decisión sobre ésto?
El mueve la cabeza afirmativamente.
- Esto me pertenece - se refiere al dinero- y mis labios también, no veo la diferencia.
- Yo sí.- le contesta Harry. Ella le deslumbra con una sonrisa.
- De acuerdo. Sabes que no tienes que fingir conmigo. No tienes que decir nada. No tienes que hacer nada. Nada de nada (Se dirige hacia la puerta. Allí se vuelve)...Tal vez solo silbar....SAbes silbar ¿verdad Steve?...Juntas los labios y soplas.

Slim cierra la puerta. Los ojos de él brillan con la última imagen de ella. Intenta silbar y sonrie con la ocurrencia. Su rostro es ahora amable y sin dureza.

Harry se reune con los miembros de la Resistencia. Ellos no acaban de confiar en él, pero uno de ellos. que está herido le da las gracias. Harry dice que lo hace solamente por el dinero, no por ideas políticas. Beauclerc, el herido le dice.
- Si usted supiera lo que esto significa para nosotros....
- No quiero saberlo - responde Harry con aparente rudeza.
- Me alegro de todas formas de que esté usted de nuestra parte.
- Yo no.-contesta Harry con sequedad.

Slim está sentada en el restaurante tomando el desayuno. Cricket ensaya una pieza al piano. Slim le escucha complacida. En ese momento entra Harry y se dirige hacia ella. Le coge la mano con ternura y le anuncia que tiene un billete de avión para las cuatro de la tarde. Harry le pide a Cricket que por favor le ayude a Slim a embarcar.
- A partir de ahora estaré bastante ocupado, así que probablemente no te vuelva a ver....Si alguna vez volvemos a vernos.....
- Sí hazlo. Le dejaré mi dirección a Frenchie, así podrás encontrarme.
- Tal vez para entonces sepa silbar. Adios, Flaca.
- Adios Steve.

La cámara acaricia la cara de Slim. Ella comenta mientras ve a Harry alejarse.
- Fue bueno mientras duró
- Tal vez sea mejor así, Flaca- comenta Crickett al par que continua con los arpegios de su nueva canción.
- No lo se. - Concluye ella.

Por la noche cuando Harry va a zarpar se encuentra a Eddie que quiere acompañarle. Harry, ante el asombro de Eddie, le da a éste una bofetada. En realidad lo que quiere Harry es no mezclar a Eddie en una misión peligrosa.
Cuando la embarcación se encuentra en alta mar Harry oye un ruído. Al momento coge su pistola. Es Eddie que se ha colado de polizón. El marinero , a pesar de sus borracheras, es leal a su amigo Harry
- Tenemos que estar unidos cuando hay problemas.- le dice con la mayor ingenuidad
- ¿Cómo supiste que yo andaba en problemas?- Le pregunta Harry.
- Oh, tú no puedes engañarme. Yo siempre lo se. ¿Dónde vamos Harry?
- Eddie ¿qué harías si alguien te disparara?
- ¿Dispararme?¿A mí?...Ja, ja, ¿Quién me iba a disparar?
- Con suerte, nadie- le contesta Harry
Eddie comienza a preocuparse e insiste en preguntarle a Harry hacia donde se dirigen. Harry le da largas y le comenta que se lo dirá a su debido tiempo. "¿No te alegras de venir?". Le pregunta. Eddie cada vez más confuso le dice "No".

El barco se sumerge en la niebla. Harry manipula un rifle y cuando Eddie le pregunta, cada vez más confuso que para qué lo va a utilizar. Harry le contesta.
- Es por si nos tropezamos con un tiburón.
De pronto, Eddie se da cuenta de lo peligroso de la situación. Su cara se ilumina de alegrìa y le dice a Harry .
- Ahora comprendo por qué me pegaste. Temías que me hirieran. Lo hiciste por mí. Ahora me siento bien, Harry.

Por fin llegan al lugar del destino. Se hacen señales con luces. Allí recogen a Paul de Bursac (Walter de Molnar) y a su esposa Hèléne (Dolores Morán). Volviendo a Martinica se les acerca una patrullera francesa, que los deslumbra con un foco. De Bursac trata de impedir que Harry use el rifle. Este aparta al francés.
- Ustedes salven a Francia . Yo quiero salvar mi barco.
Los franceses disparan y hieren a de Bursac. Pero Harry apaga de un disparo el foco de la patrullera y logran huir. Gerard espera cerca de la costa en un bote en el que embarcan al matrimonio.

Cuando, muy de mañana Harry y Eddie regresan al hotel se quedan sorprendidos cuando ven a Slim, ensayando una canción con Crickett.
- Hola, Steve - Saluda Slim con la mayor naturalidad.
En el fondo Harry se alegra de que Slim no se haya marchado, pero no se priva de soltar un comentario sarcástico.
- Mujeres...uno sale a partirse el pecho por ellas...Bueno tendría que haberlo supuesto.
- Steve, ¿No estás enfadado verdad?- dice como una gata melosa.

El romance entre Harry y Slim ya es un hecho. Pero los avatares con el siniestro Renard no han terminado. Pero todo eso lo veremos en el próximo capítulo.




2 comments:

Josep said...

Para que luego venga la ministra hablando de la igualdad.
Nada como cuando la seductora es la mujer y el hombre se rinde; hace ya sesenta años mujeres como la Flaca tomaban las riendas y nadie las paraba, por duro que fuera.
Cualquiera se rinde, cuando el enemigo tiene esos ojos de gacela con una mirada de encantadora de serpientes y una voz, una voz... buff...

Un abrazo.

p.d.: ahora que ya no hay futbol, ni tenis, ni nada que no sea calor, ahora sí, ¿verdad? Que en menos de un mes empiezan las chinolimpiadas y te veo en el dique seco... :-)

anro said...

No, Josep, no seas tan desconfiado. Te aseguro que las chinolimpiadas (je, je qué palabreja)no me van a meter en dique seco. Espero seguir dándole al teclado sin pausa, salvo por motivos laborales (aunque con la crisis no se yo, no se yo...., pero siempre nos quedará este rinconcito aunque tengamos que comer chuflas)

Para envidia de muchos, te diré que aquí gozamos aun de una temperatura ideal. Nada de calor y noches fresquitas.

Un abrazote.