Friday, December 4, 2009

CUANDO EN NAZILANDIA SE TIRARON DE LOS PELOS


No me voy a detener en comentar esta gran película por la sencilla razón de que todo lo que yo diga sobre ella lo habrán dicho mejor alguno de nuestros amigos. Por eso me vais a permitir dos cosas. Una de ellas, reproducir íntegramente el discurso final de la película y contaré algunos sucesos que ocurrieron tras el estreno de la película.

EL DISCURSO

"Lo siento, pero no quiero ser emperador. No es lo mío. No quiero gobernar o conquistar a nadie. Me gustaría ayudar a todo el mundo- si fuera posible- a judíos, gentiles, negros, blancos. Todos nosotros queremos ayudarnos mutuamente. Los seres humanos son así. Queremos vivir para la felicidad y no para la miseria ajena. No queremos odiarnos y despreciarnos mutuamente. En este mundo hay sitio para todos. Y la buena tierra es rica y puede proveer a todos.
El camino de la vida puede ser libre y bello; pero hemos perdido el camino. La avaricia ha envenenado las almas de los hombres, ha levantado en el mundo barricadas de odio, nos ha llevado al paso de la oca a la miseria y la matanza. Hemos aumentado la velocidad. Pero nos hemos encerrado nosotros mismos dentro de ella. La maquinaria, que proporciona abundancia, nos ha dejado en la indigencia. Nuestra ciencia nos ha hecho cínicos; nuestra inteligencia, duros y faltos de sentimientos. Pensamos demasiado y sentimos demasiado poco. Más que maquinaria, necesitamos humanidad. Más que inteligencia, necesitamos amabilidad y cortesía. Sin estas cualidades, la vida será violenta y todo se perderá.
El avión y la radio (habría que añadir la televisión) nos han aproximado más. La verdadera naturaleza de estos adelantos clama por la bondad en el hombre, clama por la fraternidad universal, por la unidad de todos nosotros. Incluso ahora, mi voz está llegando a millones de seres de todo el mundo, a millones de hombres, mujeres y niños desesperados, víctimas de un sistema que tortura a los hombres y encarcela a las personas inocentes. A aquellos que puedan oírme, les digo: "No desespereis".
La desgracia que nos ha caído encima no es más que el paso de la avaricia, la amargura de los hombres, que temen el camino del progreso humano.El odio de los hombres pasará y los dictadores morirán y el poder que arrebataron al pueblo volverá al pueblo. Y mientras los hombres mueren, la libertad no perecerá jamás.
¡Soldados!¡No os entreguéis a esos bestias, que os desprecian, que os esclavizan, que gobiernan vuestras vidas; decidles lo que hay que hacer, lo que hay que pensar y lo que hay que sentir! Que os obligan a hacer la instrucción, que os tienen a media ración, que os tratan como a ganado y os utilizan como carne de cañón. ¡No os entregueis a esos hombres desnaturalizados, a esos hombres-máquinas con inteligencia y corazones de máquina!¡Vosotros no sois máquinas!¡Sois hombres!¡Con el amor de la humanidad en vuestroscorazones!¡No odieis!¡Solamente aquellos que no son amados odian, los que no son amados y los desnaturalizados!
¡Soldados!¡No lucheis por la esclavitud!¡Luchad por la libertad! Está escrito en San Lucas que el reino de Dios se halla dentro del hombre, ¡no de un hombre o de un grupo de hombres, sino de todos los hombres!¡en vosotros! Vosotros, el pueblo, teneis el poder, el poder de crear máquinas. ¡El poder de crear felicidad! Vosotros, el pueblo, teneis el poder de hacer que esta vida sea libre y bella, de hacer de esta vida una maravillosa aventura. Por todos. Luchemos por un mundo nuevo, por un mundo digno, que dará a los hombres la posibilidad de trabajar, que dará a la juventud un futuro y a los ancianos una seguridad.
Prometiendoos todo esto, las bestias han subido al poder. ¡Pero mienten! No han cumplido su promesa. ¡No la cumplirán! Los dictadores se dan libertad a sí mismos, pero esclavizan al pueblo. Ahora, unámonos para liberar al mundo, para terminar con las barreras nacionales, para terminar con la codicia, con el odio y con la intolerancia. Luchemos por un mundo de la razón, un mundo en el que la ciencia y el progreso lleven a la felicidad de todos nosotros. ¡En nombre de la democracia, unámonos!"

Cuando oí por primera vez este discurso ,viendo esta película , os aseguro que me conmoví hasta llorar. Yo estaba trabajando fuera de España y el otro dictatorzuelo, que ya chocheaba, hacía chochear a medio pais. Mis amigos se quedaron asombrados de mi reacción, era lógico porque ellos llevaban toda su vida viviendo en libertad y democracia.

Cuando la película se estrenó en EEUU este país aún no había entrado en guerra con Alemania. Incluso había grupúsculos nazis en Nueva York con sede propia. Chiquejos de esta condición se apostaban en la Quinta Avenida arengando a los transeuntes con palabrejas y anuncios de este tipo: " La filosofía de Hitler es un estudio profundo y meditado de los problemas de esta época industrial, en la cual hay poco sitio para los mediocres y los judíos".
El propio Chaplin cuenta en su Biografía que una mujer se paró y con gesto malhumorado increpó a los chicos diciéndoles que aquello era America y no Nazilandia.
Por lo visto el tipo que lideraba el cotarro se enfrentó a la buena mujer y le dijo que él era ciudadano americano.
La respuesta de la dama fue de antología: "Pues yo soy ciudadana americana y judía, y si fuera hombre, echaría al suelo tu tenderete".
Parece ser que solo dos transeuntes apoyaron a la mujer e incluso un policía la calmó, pero se abstuvo de hacerles ni decirles nada a los lobeznos nazis.

Cuando en 1938 se filtró la noticia en los estudios de Hollywood del argumento de "El Gran Dictador", muchas voces le susurraron al cómico que no metiera mano en aquel fregado porque traería problemas. A los magnates no les importaba que el bigotes hubiera invadido Checoslovaquia un mes antes. Aquello quedaba muy lejos de Amèrica.
La cuestión tenía un matiz. Alemania era la gran fagocitadora de las películas de Hollywood y aquella película podría cerrar el grifo de ganancias.
Tras el estreno de "El Gran Dictador" la Metro quiso calentar paños a los distribuidores alemanes. En parte lo consiguió, pero finalmente en septiembre del 40 ninguna película americana pudo estrenarse en la Alemania de Hitler. Solo un año más tarde aquellos que habían cerrado los ojos a las locuras del dictador quedaban horrorizados por el ataque de los japoneses a la flota en Pearl Harbour y cómo cuatro días después el Furher declaraba la guerra a Estados Unidos.
Los alemanes pudieron ver "El Gran Dictador" por primera vez en 1958. En España creo que no fue hasta 1976 ó 77 cuando pudimos gozarla, parece ser que al chiquilín uniformado le daba urticaria cada vez que le nombraban esta película.
¡Qué gran vision tuvo el gran hombre del bigote, naturalmente el bueno!



18 comments:

mi nombre es alma said...

A mi el discurso que más me fascino de la película es áquel que hace en ¿alemán? porque sin entender nada se entendía todo sobre lo que decía y sobre los que escuchaban.

Un abrazo

FATHER_CAPRIO said...

Un discurso vigente en su totalidad hoy en día. Hay días en que me da por pensar que no hemos aprendido nada y que estaremos condenados a repetir la historia. Supongo que serán esos días donde la depre se abre paso a codazos. Esos grupos de ideología nazi deberían repetir un millón de veces este dircurso. Sin embargo no pueden ni siquiera repasarlo una vez.La ceguera y la incapacidad para leer nada se lo impiden.

La genialidad de Chaplin. Desde la comedia nunca se dijeron verdades tan elevadas.

Un abrazo.

Anchiano said...

Gran película. Si, el discurso que hace en un idioma inventado, es de antología. Un genio sin duda, Chaplin. A veces parece que hizo esa película solamente para soltar el discurso final, lleno de fuerza y rabia. Se nota que lo siente por cada poro de su piel. Conmovedor.

marcbranches said...

Me uno a los que se solazan con aquel discurso imposible, quizás porque el último, el que reseñas, nos queda tan lejos y tan utópico que suena a panfletario. No me puedo imaginar qué significaba ver esa película, y escuchar ese tipo de cosas, en esa época "franciscana". Pero bueno, en realidad me pasaba para saludar, que ahce tiempo que no asomo el jeto por acá. Alasgüenas.

alicia said...

No ha pasado el tiempo por ese discurso, porque decía verdades como puños, aunque desgraciadametne eso signifique que hemos avanzado muy poco.Y tampoco ha pasado por el otro discurso en idioma inventado que sonaba a alemán.

ANRO said...

¡Genial, Alma, genial!....Puede que la peli haya perdido algo con los años, pero lo esencial está absolutamente vigente.
Un abrazote.

ANRO said...

Cuando leí el guión no me resistí a reproducirlo, Father. Hay muchas verdades en esas líneas.
No, no escarmentamos ni aprendemos, pero así es la naturaleza humana.
Un abrazote.

ANRO said...

Ese discurso en un alemán macarrónico es increíble, pero el contrapunto de éste hace mucho más conmovedoras las palabras. Todo un gusto verte por aquí Anchiano.
Un abrazote.

ANRO said...

Estoy de acuerdo con el discurso imposible, Marcbranches, pero este discurso final tenía que sonar demoledor en su día, de ahí el título que le puse a mi post.
Significaba y mucho, querido amigo, ver ésta y otras muchas pelis en la época "franciscana" (buen calificativo ¡vive dios!)y lo malo es que teníamos que verlas fuera y no me refiero precisamente a "El último tango en Paris" cruzando Perpignan.
Siempre es bienvenido su jeto por estos andurriales.
Un abrazote.

ANRO said...

¡Que bueno, Alicia, que todos esteis de acuerdo. Todo en esta peli sigue siendo genial, y tan vigente como el que parió el invento!
Pasate unas buenas minivacaciones.
Un abrazote.

Manuel Márquez said...

Como redundar por redundar, compa Antonio, tampoco está bonito, me limito a ratificar y firmar, palabro a palabro, todo lo que ya habeis dicho mis predecesores. Gran discurso, gran personaje Chaplin. Y cuán vigente, por desgracia, en su vertiente negativa. En fin...

Un fuerte abrazo y buen puente.

Vivian said...

También a mí, como a ti, el discurso me hizo llorar, porque, a pesar de que las circunstancias que me rodeaban cuando vi la película, afortunadamente, eran muy diferentes a la tuyas, sigue siendo un discurso de una vigencia demoledora, puede que nos libráramos de los dictadores, pero seguimos siendo esclavos de tantas cosas que en el discurso se apuntan... “Pensamos demasiado y sentimos demasiado poco”, lamentablemente, la realidad actual sigue rigiéndose por esa misma premisa.

Respecto a las circunstancias que rodearon a la película es curioso comprobar como a lo largo de los tiempos los intereses económicos han estado por delante de las libertades en demasiadas ocasiones.

Una estupenda entrada para una película que sin duda lo merece, no sólo por la película como tal, sino por lo que significó realizarla en aquellos momentos.

Un abrazo

Josep said...

Coincido en parte con Alma y Marcbranches.

Ese discurso final siempre me ha parecido que sobra en una película ya por sí misma demoledora; me sobra tanta verborrea, aunque puedo entender que chaplin quiso aprovechar el tirón para expresar sus ideas, pero "cine es cine" que diría imitando a Cruyf y esas palabras al final son un exceso, por mucho que sean válidas como concepto y por mucho que, desgraciadamente, un riguroso análisis de la actualidad nos demuestre su vigencia.

Creo que la fuerza crítica del nazismo reside en todos los minutos anteriores que siguen maravillando, ilustrando y divirtiendo a partes iguales.

Un abrazo.

1600 Producciones said...

Quizás lo más estremecedor sea la vigencia y la actualidad del discurso.
Sobre todo en estos tiempos de dictadores democráticos, en tiempos de dictadura mediática y consumista.

Con la admiración de siempre, te mando un abrazo.

ANRO said...

Efectivamente es así, Manolo, he querido remachar ese discurso para demostrar, que salvo algunos conceptos, todo lo que dice Chaplin se puede extrapolar a 70 años más tarde.
Pásate con tu gente unas minivacaciones con sol, que parece va a brillar estos días.
Un abrazote.

ANRO said...

Me alegro Vivian por tí, como me he alegrado por mis hijos que hayais podido ver esta peli en circunstancias muy distintas a las de aquel tiempo.
No cabe duda de que que su mensaje sigue muy vigente y todas y cada una de sus imágenes pertenecen a nuestro acerbo cultural.
Desgraciadamente los intereses comerciales, en la mayoría de los casos,se anteponen a cualquier otro interés (sobre todo a los humanitarios)
Un abrazote.

ANRO said...

Yo también estoy de acurdo con vosotros, Josep,pero para conocer la diferencia no hay más remedioque ver la peli y yo quería resaltar la vigencia que aun tenían esas pelabras.
No me cabe la menor duda de que todas las imágenes de esta peli son absolutamente demoledoras, por esa razón no pudo verse en España ni en otros muchos países.
Estoy de acuerdo en que el "cine es cine", pero en 1938 eran muy necesarias, yo creo que imprescindibles, aquellas palabras finales.
Un abrazote.

ANRO said...

Creo que muchos de ustedes, 1600, han tenido muy cerca ese monstruo al que Chaplin se refería en este discurso.
A mí no se me puede olvidar el dolor de muchos amigos de vuestro entorno. Nazilandia estaba tocando a vuestras puertas. Y eso ocurría como quien dice antesdeayer.
Un abrazote.