Wednesday, February 20, 2008

EL CIENTIFICO, SU NOVIA Y ELLA

BRINGING UP BABY-PRIMERA PARTE

Hay una anécdota que Hawks contó a Peter Bogdanovich en sus célebres conversaciones y que también reproduce Tod MacCarthy en su biografía sobre el maestro. Hawks confiesa como fueron sus relaciones con Katie en algún momento del rodaje de "Bringing Up Baby"

"Un día nos disponíamos a rodar una escena, pero Katie estaba hablando con alguien y no se enteraba de nada, de manera que no oyó cuando dí las órdenes de silencio. ¡Silencio!, volví a gritar, pero ella seguía sin oírme. Otra vez grité silencio y ella seguía enfrascada en su absurda conversación. Decidíi parar a todo el mundo y de golpe todos enmudecieron. Katie, un tanto sorprendida se volvió hacia mí y dijo "¿Qué ocurre?". Yo le contesté: Me estaba preguntando cuanto tiempo tendremos que esperar a que termines tu actuación de loro. Ella me volvió la espalda y dijo: "¡qué manera de hablarme! Usted no tiene por qué decirme eso. Alguien le romperá un foco en la cabeza por ello. Todos los que hay aquí son amigos míos.". Yo miré al tipo que manejaba las luces. Era un empleado que hacía tiempo que trabajaba conmigo y al que conocía muy bien. Me dirigí a él y le dije: Pete, si tuvieras que elegir arrojar un foco sobre Miss Hepburn o sobre mí ¿qué harías?. El hombre me contestó inmediatamente: ¡"¿Le importaría apartarse , Mr. Hawks?". Katie aceptó su derrota con deportividad y a partir de entonces se comportó en el plató de forma maravillosa."

Merece la pena citar al propio Hawks que opinaba así sobre su propia película: "Yo creo que la película tiene un gran fallo y yo aprendí mucho de ello. En el film no hay nadie cuerdo. Todos están locos. Desde entonces no he querido hacer otro film con toda esta gente desquiciada. Si el jardinero hubiera sido normal, si el sheriff solo hubiera sido un paleto de pueblo...pero no, todos estaban pirados. Y es un error del que me dí cuenta despues de hacer la película y nunca más he vuelto a cometerlo. De todas formas Harold Lloyd me dijo que era la comedia mejor construída que había visto y que para él era un clásico"

Obviamente Hawks no era objetivo con su propia obra. Uno de los factores, que hacen de este film una descacharrante comedia, es precisamente la locura de la gente que gira en torno a esos dos locos maravillosos que son Susan y Huxley. Harold Lloyd tenía toda la razón del mundo al considerar "Bringing Up Baby" como un clásico.

EL NOVIO, LA NOVIA, EL BRONTOSAURIO...Y DESPUES ELLA

La película se abre con la vista de un hermoso edificio en mitad de una colina. La cámara se acerca y en la puerta podemos leer STUYVESANT MUSEUM OF NATURAL HISTORY.
Ya en su interior, en una gran sala, se alza el enorme esquelo de un brontosaurio rodeado de andamios. Hay una joven, vestida muy seriamente, demasiado severa consultando unos papeles. Por la puerta del fondo entra el profesor La Touche (D'Arcy Corrigan) con paso vacilante y carraspeando para llamar la atención de la joven. Miss Alice Swallow (Virginia Walker) , ayudante y prometida de David Huxley(Cary Grant) inquiere silencio al profesor.

- Shhhhh. El doctor Huxley está pensando- dice la joven con severidad

La Touche vuelve la cabeza. La cámara enfoca a Huxley, sentado en lo alto del andamio en actitud concentrada y con un hueso en la mano. Tras un momento de reflexión dice

- Alice, creo que es de la cola- dice refiriéndose al hueso
- Lo probaste ayer y no encajaba- le contesta ella con monotonía mientras mira los papeles que le muestra La Touche. De pronto deja escapar con sorpresa.
- David. Es un telegrama de la expedición.
- ¿De la expedición?¡Abrelo, ahora bajo!- dice al tiempo que se descuelga del andamio.

Alicia le comenta con entusiasmo que han encontrado la clavícula intercostal del brontosaurio. Huxley no puede contener su alegría , dado que llevan cuatro años tratando de encontrar el famoso hueso. Llevado de su entusiasmo Huxley abraza castamente (teniendo en cuenta que son dos jóvenes) a su prometida. Alice, sin embargo le rechaza dignamente y con tono ofendido dice.
- Este no es lugar adecuado David, ¿qué pensará el profesor?
- Bueno- dice La Touche- se casarán mañana...
- Sí, nos casamos mañana. Dos cosas importantes en un solo día- comenta con alegría Huxley
- ¡Eso hay que celebrarlo¡- tercia La Touche con ingenuidad.
- Nos iremos en cuanto estemos casados- informa Husley al profesor.
- ¿Irnos despues del telegrama?- se sorprende Alice- Nada de eso. Regresaremos aquí y continuarás con el trabajo...Y de una vez por todas David. Nada te molestará en tu trabajo. Nuestro matrimonio no pondrá interferencia alguna de tipo doméstico ... o de otra clase.
- Quieres decir...quieres decir balbucea David con cierta sospecha.
- Quiere decir todo, David- contesta Alicia resuelta.
- Bueno Alice, yo tenía la idea...bueno¿tú sabes?....niños y toda esa clase de cosas- gesticula David.
- Exactamente- concluye ella de forma elocuente señalando el gigantesco esqueleto- Este será nuestro hijo.

David hace un gesto de duda.

- Sí David- continua Alice. Yo veo nuestro matrimonio como una pura dedicación al trabajo.
- Bueno Alice- sigue David intentando esgrimir otros argumentos de tipo sentimental- todo el mundo tiene una luna de miel...y ...y
- No tenemos tiempo- concluye ella

A continuación le informa de que tiene una cita en el club de Tenis Peabody donde tiene que convencer al abogado de la necesidad de la donación de un millón de dólares para el museo. Ella le dice que la donación depende de la impresión que él le de al Sr. Peabody. Cuando se va a marchar ella le pide que deje ganar al abogado.

Los diálogos de "Bringing Up Baby" leídos u oídos en VO tienen un matiz tan especial que cualquier traducción, por buena que sea, pierde la mitad del ritmo y la gracia del original. Por esa razón, aun a riesgo de extenderme demasiado voy a tratar de reproducir varios diálogos en ambas versiones.
He aquí el ejemplo de parte del diálogo que han mantenido Huxley y Alice.

ALICE.- Why as soon as we're married, we're coming directly back here and you're going on with your work...Now once and for all, David, nothing must interfere with your work. Our marriage must entail no domestic entanglements of any kind.
DAVID.- You mean, you mean...
ALICE.- I mean of any kind , David.
DAVID.- Oh well, Alice I was sort of hoping, well, you mean children and all that sort of things?
ALICE.- Exactly (her hand toward the dinosaur) This will be our child
DAVID.- Huh?
ALICE.- Yes, David. I see our marriage purely as a dedication to your work
DAVID.- Well, gee whiz Alice, everybody has to have a honeymoon and, and....
ALICE.- We haven't time.

************************************************************************************

La escena siguiente nos lleva al campo de golf donde Huxley y Peabody juegan al golf. David trata de persuadir a Peabody de la importancia que tendría la donación del millón de dólares para el museo y que apela a la influencia del abogado sobre Mrs. Randon(la supuesta donante) para que el hecho se produzca.

Mr Peabody le contesta

- Sr. Huxley cuando juego al golf, solo hablo de golf...y de ésto solo entre saques.
- ¿Podríamos discutirlo con un whisky cuando acabe el juego?
- Por supuesto, pero creo que ha perdido su pelota.
David, con cierta torpeza se excusa y corre a buscar la pelota perdida. A cierta distancia ve por primera vez a Susan que va a utilizar la pelota que él ha perdido.

- Eh, espere, esa es mi pelota.
- No debería de haber hecho eso- le dice Susan con una sonrisa
- ¿Qué no tendría que haber hecho?- responde él confundido
- Hablar con alguien que está tirando. Pero olvídelo, de todas formas ha sido un buen saque.
- Pero usted no comprende....-trata de explicar él
- Lo ve, la pelota está próxima a la bandera- sigue diciendo ella con indiferencia
- Pero eso no tiene nada que ver .
- ¿También está usted jugando?- contesta Susan para desesperación de Huxley.
- No, voy por el primer hoyo.
- Ya veo que usted no tiene nada que ver aquí. . esta es la calle 18 y si meto ahora la pelota batiré mi record.

Mientras tanto Mr. Peabody se impacienta

*************************************************************************************
He aquí el diálogo anterior en inglés.

SUSAN.- You shouldn't do that, you know.
HUXLEY. What shouldn't do?
SUSAN.- Talk while someone shooting. Well anyway, I forgive you because I got a good shot
HUXLEY.- But you don't understand.
SUSAN.- See, there it is right nex to the pin.
HUXLEY.- But that has nothing to do with it.
SUSAN.- Oh, are you playing too?
HUXLEY.- No I've just driven off the first tee and I hooked...
SUSAN.- I see you're a stranger here. You should be over there. This es the 18h fairway and I'm right on the green.

En este diálogo sincopado vemos claramente el concepto de "screwball". Los dos están hablando de cosas distintas sin llegar a ningún punto en común. Pero las siguientes escenas aún son más descacharrantes.
************************************************************************************

Despues de decirle a Mr. Peabody que espere David sigue erre que erre con Susan.

- ¿Con qué clase de bola está usted jugando?- David siempre gesticula mientras Susan apenas se inmuta.
- Una PGA
- Pues yo estoy jugando con una Pro-flight
- Yo creo que una PGA es mucho mejor- David se desespera.
- No. Yo trato de probar que usted está jugando con mi pelota. Mire, la PGA tiene dos marcas negras y la Pro Flight tiene un círculo.
- Yo no soy superticiosa con cosas como esas - contesta Susan impasible.

David comienza a desesperarse.
- Oh, esto es demasiado. Nunca había visto una cosa igual. (le enseña la pelota a Susan). Ve usted. Esto es un círculo.
- Por supuesto que lo es. ¿Usted piensa que rodaría si fuera un cuadrado?
- Me refiero a la marca de la bola. - David trata de ser conciliador en el absurdo-¡ Esto prueba que esto es una Pro-flight y que esta es mi bola!
- Ya veo...Bueno, qué importa. Al fin y alcabo esto es un juego- responde Susan sonriendo.
- Bien, mi querida y joven señorita. Usted me coloca en una posición bastante embarazosa. El más importante representante de una Asociación de Abogados de Nueva York está esperando por mí en la primera calle.
- Entonces es una tontería que esté usted rondando por la calle 18

David no puede comprender la situación. A pesar de la locura de la situación, las respuestas de Susan tienen una lógica aplastante. Lo único que acierta a decir es "¿Puede usted esperar un minuto Mr. Peabody?" dirigiéndose al abogado.

David sigue a Susan que se ha dirigido al aparcamiento y se dispone a salir con un coche. Como hay otro vehículo estorbando ella le embiste. Da marcha atrás y el parachoques da contra el árbol. Huxley le hace parar y le dice.
- ¿Qué pretende Señorita?
- Por supuesto sacar mi coche, usted qué cree.
- Pero es mi coche.
- Le importa apartarlo.
- Usted no entiende. ¡Este es mi coche!
- ¿Quiere decir que éste es su coche?
- Por supuesto- dice Huxley nervioso.
- ¿Su bola de golf?...¿Su coche? ¿Hay algo en el mundo que no sea suyo?- Dice Susan sarcástica
- Sí, gracias a Dios...¡usted!- contesta David ya fuera de sí.
- No pierda usted los estribos. Dice Susan conciliadora
- Mi querida y joven señorita. Yo no estoy perdiendo los estribos. Yo solamente estaba tratando de jugar al golf.
- Bueno , no creo que este sea el lugar adecuado. Esto es un parking- Vuelve a contestar con exasperante lógica.
- ¿Puede usted bajar de mi coche?- concluye él
- ¿Puede usted bajarse del estribo?- concluye ella
- ¡Este es mi estribo¡- grita David

Ella pone en marcha el coche con Huxley sobre el esttribo. La cámara capta a Huxley pasando rápidamente entre los setos ante la mirada asombrada de Mr. Peabody. Huxley le grita "En un minuto estaré con usted, Mr. Peabody.

*************************************************************************************
La escena siguiente nos situa en el elegante comedor del Blub de Golf. David Huxley entra elegantemente vestido con un esmoquin. lleva un sombrero de copa en la mano. Una empleada diligente le invita a que le de el sombrero para guardárselo en el guardaropa. El duda pero en la torpeza se le cae al suelo. La camarera y él se agachan a recogerlo pero ambos se dan un cabezazo. El se excusa y le dice que prefiere llevar consigo el sombrero.
En la barra del bar está Susan hablando con el barman, quien le enseña el truco de las aceitunas. Consiste en tirar una hacia la copa, otra hacia otra copa y la tercera poniéndola sobre el dorso de la mano hacer palanca con la otra mano y al salir la aceituna disparada abrir la boca y cogerla en el aire. A Susan le parece muy divertido el juego y trata de practicarlo, pero la tercera aceituna en vez de caer en la boca de Susan se dispara en el suelo al mismo tiempo que Huxley pasa. La mala fortuna hace que éste resbale y caiga sobre el sombrero. Ella va inmediatamente a auxiliarle y le dice "¡Se ha sentado sobre el sombrero! El comenta con amarga ironía: "Ya sabía que estaba usted cerca. Lo intuí justo cuando caí al suelo...Primero usted lanza la aceituna y entonces yo me siento sobre mi sombrero...todo cuadra perfectamente"

David se separa rápidamente de Susan por temor a que ocurra alguna otra calamidad. A ella parece interesarle los encuentros fortuítos con el joven. Sin dejar de mirar a DAvid, Susan se acerca distraidamente a una mesa ocupada por un señor. Sin tener en cuenta este hecho Susan sigue practicando con las aceitunas, ante la mirada de asombro del comensal. Este le ofrece el plato directamente. Ella se excusa y con suhabitual desparpajo se sienta con el hombre que resulta ser el Dr. Lehman, un prestigioso psiquiatra. El le informa sobre su profesión.
- Tal vez usted ha oido algo sobre mí....Doy conferencias sobre desordenes nerviosos. Yo soy un psiquiatra.
- ¡Oh, de locos
- Nosotros evitamos esa palabra. No toda la gente extraña es demente- dice afirmándese juiciosamente.
- ¿Puedo pedirle su opinión personal?- dice Susan interesada- ¿Qué diría de un hombre que sigue a una chica y cuando ésta le habla él discute?
- ¿Es su prometido?- pregunta el doctor.
- No le conozco de nada- dice ella sorprendida- Me sigue y discute conmigo.
- El impulso amoroso de un hombre suele mostrarse con agresividad- sentencia el doctor.
- ¿El impulso amoroso?
-Sin un conocimiento exacto del asunto, querida, yo diría que el le tiene fijación
- Espere..espere no me acordaré. El impulso amoroso del hombre suele mostrarse con agresividad- repite y levantándose bruscamente- Le estoy muy agradecida, muchas gracias.

Se dirige directamente a Huxley y le dice bruscamente

- ¿Sabe por qué me sigue?...está obsesionado.
- No la sigo. No me he movido- dice David con lógica.
- Me sigue. ¿Quién va siempre detrás?
- No he ido detrás de nada sino de la pelota.
- Está enfadado.
- Si
- El impulso amoroso del hombre se expresa con agresividad- discursea con picardía.
- ¿El...- acierta a decir confundido
- El impulso amoroso- remata Susan
- No, escuche. Yo solo quiero encontrar al caballero a quien he dejado en el campo de golf por usted.
- Esto no es....(Susan se ha dado cuenta de que el bolso que lleva no es el de ella. Se lo da a David y se aparta de él para ir a buscar el suyo. En su camino hacia la barra tropieza con la dama que se acerca a la mesa que compartía con el psiquiatra. Se saludan y ella sigue su camino.)
Entre tanto David no sabe donde colocar el bolso, que torpemente se pasa de una mano a otra.

En ese momento en la mesa del doctor se produce un pequeño revuelo. La dama le pregunta dónde está el bolso que ella había dejado allí. Le dice que dentro había un broche de diamantes. Empiezan a buscarlo. en ese momento David se ha decidido a entregarle el bolso a Susan La señora piensa que él amablemente le devuelve el bolso. Entonces se produce el equívoco de que David no quiere devolverlo. La situación se resuelve cuando Susan aclara que efectivamente el bolso no era de ella.

David, enfadado de veras se marcha, pero ella tratando de excusarse va tras él.

¿No pensará que lo hice a propósito?
- Si lo hubiera hecho hubiera huído inmediatamente.
- Deje que le explique - dice ella al tiempo que le sujeta por el extremo del esmoquin, con tan mala fortuna que se rasga por la espalda.
- Se le ha roto la chaqueta- acierta ella a decir.- No ha sido a propósito. No ha sido culpa mía, no.

Huxley, con cara de pocos amigos avanza amenazador hacia ella. Susan retrocede un escalón.
- ¿Quiere hacerme un favor?-el la mira fíjamente.
- ¿Coserlo?- suelta Susan
- Más fácil- continua él cortante- Vamos a jugar. Yo me tapo los ojos y usted se va. Cuento hasta diez y cuando me quite las manos de los ojos, usted ya no está.

Ella le mira con dignidad y se da bruscamente la vuelta, pero él le había pisado el borde del vestido y con el impulso se raja toda la parte de atrás dejando al descubierto las bragas. Ella no se ha dado cuenta y cruza el salón de tal guisa. David, viendo el desastre le grita que espere.
Elle le contesta con dignidad que está muy enfadada. En el tira y afloja ella aun no se ha dado cuenta de lo que ocurre. Se produce una serie de lances él tratando de tapar el culo de ella con el sombrero de copa y ella creyendo que él la está acosando. Cuando descubre el desastre de su vestido le ruega que se ponga detrás de ella, bien pegado y que juntos salgan del salón.
Esta escena, tremendamente cómica, se realiza en una toma en la que ambos caminan de forma acompasada, mientras él saluda a los comensales con el arrugado sombrero de copa, al tiempo que al cruzarse con el sr. Peabody le dice la cantinela "Estaré con usted en un minuto, señor, en un minuto."

8 comments:

Josep said...

Este inicio de película es lo más descacharrante que jamás se haya filmado.

¡Qué grandísimos actores! ¡Qué gran director! ¿Y el guionista? ¡Grandísimo!

¡Más! ¡Más! ¡Quiero más!

Esto promete... :-)

Un abrazo

alicia said...

Me ha encantaqdo la anécdocta de Katharine, Anro, y gracias por poner los diálogos tanto traducidos como en inglés. Sin duda Katharine y Cary representan como nadie el screwball. Les adoro

Anonymous said...

Sr. Josep, leí el otro día su cínico comentario sobre mi persona. Pues para que lo sepa, en mi oficina inmobiliaria rige la disciplina más estricta y no tendré más remedio que tomar medidas contra ese empleado peliculero. Sepa usted que por culpa de la cinefilia o cinefagia, como quiera llamarlo, de este individuo he perdido la venta de un palacete en la Costa Brava.
De manera que voy a tomar la decisión de confiscarle el ordenador al sr. peliculero.
Que usted lo pase bien, sr. mío.
HILDEGARD.

anro said...

Josep, la hemos cagado. Espero poder seguir con mi proyecto. Si te digo la verdad prefiero el cine al negocio inmobiliario, pero en fin, también hay que ganarse la vida.
Trataré de camelarme otra vez a Hildegard.

Alicia, es un placer compartir gustos cinéfilos. Leer los diálogos chispeantes y vivos de "Bringing" es una experiencia gratificante.

Un abrazote para los dos.

Josep said...

Señora Hildegard: ¿Puedo llamarla Hildy?

Le aseguro que ningún comentario mío ha tenido el más mínimo sentido cínico más que cuando hablé de mi perro, hace meses, en mi bloc, su seguro servidor.

Sepa también que la cinefilia o cinefagia es una enfermedad crónica, que suele apaciguarse llevando al enfermo a las salas de estreno; las palomitas, en ocasiones, ayudan, aunque, eso sí, hay que comérselas antes que inicie la película, que sino luego son un tostón para todos.

Lleve, pues, a su empleado al cine, y cómprele un bidón de palomitas extra-size y una pepsi: verá cómo mejora prontamente.

Por lo que hace a la finquita en la Costa Brava, no se preocupe, hay cientos y miles de alemanes dispuestos a comprar lo que sea en tan maravilloso rincón del mediterráneo.

Sobretodo, no le vaya a quitar el ordenador, por lo menos, hasta que acabe con su proyecto acerca de ése tal Hawks.

Es más, todos le estaríamos a Vd. muy agradecidos si le diera dos semanas de vacaciones, con el compromiso, eso sí, de publicar a diario.

Que Vd. lo pase bien: a sus pies.

Suyo, Josep.

Josep said...

Antonio: ¿Cómo que la hemos cagado?

Querrás decir que TU la cagaste.

La solidaridad no llega tan lejos.

Así que, déjate de lamentos y lágrimas, y ponte a escribir, ¡caramba! ¡córcholis! que ya me estána entrando ganas de ponerme el dvd de la "fiera", pero prefiero que me la vayas contando con esa gracia y ese don que te ha caído del cielo sin que lo merezcas, visto que ni se te ocurre comprar una cajita de bombones para la admirada Hildy, tan benevolente y guapa (lo vé, Doña, como de bien me porto), que seguro te dará vacaciones : eso sí: los bombones, que sean Ferrero Rocher, que la logística está en mi pueblo.... :-)

Un abrazo, y que no decaiga.

Josep said...

Por cierto, Antonio:

Ahora que no nos ve nadie:

Píllate esto:

http://ats-alerta-el-jefe.uptodown.com/

Y asín la Hildegard no sabrá lo que haces..... ji, ji...

Un abrazo.

anro said...

Josep, gracias por el apaciguamiento, que parece ha dado en el clavo. He visto cierto brillo en los ojos de Hildegard (Muy bueno lo de llamarla Hildy) que solo ocurre cuando hace una buena venta.
Tal vez el lunes pueda escaquearme y seguir con la serie...uf.
Que pases un buen fin de semana. Creo que mi compa y yo iremos a ver la última de Ken Loach.
Un abrazote