Monday, October 25, 2010

MOMENTOS ESTELARES DE MIS VIAJES


San Francisco es una de las ciudades que se meten dentro de tu corazón y dejan allí para siempre su huella. Cruzar el Golden Gate o callejear por todo Chinatown es como estar dentro de un fotograma que se está proyectando en la pantalla. Citar las películas que se han rodado en esta ciudad es toparnos con una lista interminable. Solo una ojeada a ejemplos como: VERTIGO, LOS PAJAROS, LA CONVERSACION, HARRY EL SUCIO, MILK, O LA MUJER DE ROJO los retinas nos dibujan maravillas.

Pero hoy os quiero hablar, en un paréntesis relajado del CITY LIGHTS BOOKSTORE, un lugar muy cercano a un bareto, del que lamento no acordarme del nombre, donde toda la pandilla de Jack Kerouac se zampaba ácido a mogollón
En esa librería mítica, donde con un exquisito bourbon en la mano, que de vez en cuando traspasaba a la mano de Lola, para poder hojear un libro, nos embelesamos algunas horas. Tengo junto a mí un libro que me llamó muchísimo la atención y que compré allí. Se titula GYPSY CANTE- DEEP SONG OF THE CAVE, en el que se hace un recorrido por el "cante jondo" andaluz, recopilado por un hippie aventurero sanfranciscano llamado Will Kirkland, que recorrió Andalucía allá por los años 60.
Lo gracioso de este libro es cómo el autor traduce unos originales "intraducibles". Para muestra, un botón.

"Everyone prays to a goddess/ Health and liberty/ I only pray for a good death/ She wants to deny me."

"Toós le pien a un Dibé/ salú y libertá/ y yo le pío una buena muerte/ y no me la quié da."

O esta otra seguiriya que dice: "Cuando te oigo nombrá/me'ntra er suó de la muerte/bárgame Dió compañera/lo que paso po quererte"

Que traduce así: "When I hear your name/the death sweats come on me/sweet Jesus! compañera/What I go through, loving you"

El libro es verdaderamente una joyita, que compré por su rareza , pero ahora me hace recordar el ambiente de aquel precioso lugar, donde la cultura se vive hombro con hombro.

Este establecimiento , fue fundado por Peter D. Martin, que se trasladó desde NY a SF para enseñar sociología. El nombre venía dado en homenaje a la película de Chaplin "Luces de la Ciudad". Hacia 1952 se comenzó a publicar, en aquel local, un magazine literario con el mismo título, donde escribían autores noveles de la Bahía. Un año más tarde Martín convertía el local en el primer gran establecimiento librero de EU. La idea era casi una utopía en aquella época, pero cuajó.

En 1953 Lawrence Ferlinghetti (el famoso activista, artista y poeta) autor de "A Coney Island of the Mind" compra la mitad de la librería convirtiéndola en el foco cultural más importante de la costa oeste americana. Numerosos autores de poesía americana comienzan a publicar en "City Lights Books", pero el escándalo se desata con la publicación de "Howl" de Allen Ginsberg. La policía se personó en el local y detuvo a Ferlinghetti y a Shing Murao, mánager del local, acusados con cargos por obscenidad.
El juicio levantó polvoreda por el prestigio literario de Ferlinghetti. El asunto se alargó y mantuvo en vilo a la opinión pública. La defensa de Ferlinghetti y de Murao corrió a cargo del abogado Jake Ehrlich quien hizo una magnífica labor a favor de los acusados. Finalmente el juez Clayton Horn dictaminó que "Howl" era en absoluto nada obsceno y los acusados fueron absueltos de todo cargo.
Este caso marcó precedente y muchos libros que cargaban con este sambenito pudieron ser publicados a partir de 1957 y "Howl" se convirtió en el poema referencia de la "Beat Generation".

Existe una pelicula titulada "Howl", donde se narra el famoso juicio, pero desconozco si está editada en version española.

Y ésta es la fachada de este templo literario que os recomiendo visiteis sin falta si os desplazais a la costa californiana. En la esquinita está el bareto bohemio donde también alegramos la otra parte del espíritu. Ah! enfrente de estos dos establecimientos hay un local donde si se tercia podreis escuchar jazz del bueno. Siento no recordar el nombre, pero no tiene pérdida.


20 comments:

Marcos Callau said...

¡Qué maravilla!... ha sido como visitar San Francisco. Me he reído mucho con esas traducciones tan "faranduleras" del hippy de San Francisco. En fin, desde que ví "Pal Joey" y "¿Qué me pasa, doctor?" y escuché a Tony Bennett siempre he querido visitar San Francisco. Un abrazote.

abril en paris said...

No hay nada como pasearse por una ciudad tan ' cinematográfica ' como San Francisco ( incluso musical porque se me viene a la cabeza el tema de Scott MacKenzie San Francisco ..some flowers in your hair..)y además bien acompañado. Degustar un buen trago y por si fuera poco un buen libro..¡ qué envidia Antonio ( de la sana, claro )
Desconozco la obra y la pelicula pero lo de la censura se ha comprobado que es una solemne estupidez en la mayoria de los casos, por no decir todos ¡ qué ya somos grandes para decidir ..!
¡ Felices recuerdos los tuyos !

Un abrazo :-))

David said...

Mi padre estuvo hace unos meses en San Francisco, y el día que vinieron por aquí él y mi madre, estuvo hablando un buen rato de su "viaje"...pero te puedo decir con absoluta franqueza, que a pesar de que su narración fue medianamente interesante(todo lo de allí me interesa)... ni la mitad que la tuya. Con decirte que le hice una referencia a Vertigo cuando habló de las iglesias hispanas y le costaba recordar (no le va mucho el cine).
Tampoco me habló de esa librería, por supuesto (qué homenaje más bonitoa a Chaplin), ni de ese libro del que hablas (bastante cruda la labor del traductor, ni tal mal por lo que leo).
No he visto Howl (parte del poema sí leí (o entero, ya no recuerdo).
Un saludito.
A ver si algún día puedo ir por allí.. No sé... me da que muero sin conocer los USA

Manuel Márquez Chapresto said...

Ay, compa Antonio, qué pasión viajera la tuya (y cuán bien que te deleitas con tu Lola en darle rienda...). A mí no es que no me gusten los viajes, me encantan, pero ahora llevo unos años en el dique seco: viajar con un crío pequeño creo que no es buen negocio ni para el peque ni para los padres. Pero todo se andará, vaya que sí. San Francisco no tiene mala pinta, desde luego que no; pero, eso sí, me echan un poco para atrás sus tremendas cuestas (parece eso Vigo, vaya; es el recuerdo más vivo que tengo de esa hermosa ciudad galega...). Y me tira más el sur (de las Américas, se entiende...). De todos modos, eso no me priva del disfrute de tus vitamínicas reseñas, tenlo por seguro...

Un fuerte abrazo y buena semana.

ANRO said...

El libro es una verdadera gozada y por supuesto con el sello de "City Ligths Books".
San Francisco es una maravilla de ciudad. Tiene un aire bohemio tremendo y una visita por la noche a las orillas de la Bahia es fabuloso.Creo que la mejor sopa de mariscos que he comido en mi vida fue allí.
Un abrazote.

ANRO said...

Sí, así es, Abril. San Francisco tiene algo de las grandes ciudades europeas pero con la esencia de su propio entorno. Creo que junto con NY es la ciudad americana que más me ha gustado. Me gustaría volver, pero quedan tantos lugares.....y tan poco tiempo.
Un abrazote.

ANRO said...

Estoy seguro David que serías un buenísimo compañero de viaje. Este viaje concreto lo hicimos con mi yerno y mi hija. El es un enamorado del cine clásico y llevaba todo un tocho de las cosas que no podíamos perdernos. Entre ellos estaban el bosque de las sequoyas y las misiones españolas. Hitchcock estuvo presente en todo el viaje desde Fenix-Arizona.
Ese momento concreto que narro fue muy bonito. Sentarnos en aquellos taburetes, beber aquel bourbon y pasarnos todo aquel tiempo charlando de todas estas cosas fue precioso.
Ni a Lola ni a mí nos gustan los viajes programados. Tratamos de evitarlos porque al final no ves lo que verdaderamente te interesa.
Seguiremos hablando de experiencias. Ah! y no seas tan negativo, seguro que tus sueños se cumplen, pero hay que esprar a que los hijos sean mayores.
Un abrazote.

ANRO said...

Sí, Manolo, mover la pata por sitios que no conoces es el mayor placer que uno se puede regalar, pero si esos viajes se acompañan con buenos amigos entonces el placer es doble.
Te entiendo. Cuando se tienen niños pequeños no es aconsejable viajar, yo he tenido que esperar a que los míos fueran mayores...lo que ocurre es que antes de casarme ya moví la pata por diez.
Un abrazote.

Crowley said...

Amiggo Anro, qué envidia nos das a los que ahora no podemos viajar. Al menos con tus recuerdos nos haces viajar a nosotros también, aunque ssea mentalmente. Debe ser enriquecedor y placentero sentarse a tu lado y escucharte durante horas contar lo que has vivido y lo quue has visto. Qué afortunados los que te rodean.
Por cierto, San Francisco es una de las pocas ciudades Estadounidenses que visitaría pero ya.
Un abrazote.

Josep said...

Me ha sabido a poco, Antonio, puñetero, que me dejas con la miel en los labios: espero que esto haya sido solo el aperitivo y nos deleites pronto con más detalles de ese viaje y no vayas a dejar ya Frisco, homme, porque no me dirás que no te diste una vueltecita en ese tranvía que hemos visto en cientos de películas....

Más, quiero más....

Un abrazo.

Einer said...

Jo, qué envidia (sana). Me encantaría ir a San Francisco, es quizás la ciudad de Estados Unidos que más me llama. Todo se andará.
Me ha encantado la frase Sweet Jesus!, compañera. Yo es que tenía una profesora de inglés que hablaba así y menudo show en clase.
Mi película favorita que discurre en San Francisco: Bullitt.
Un abrazote.

ANRO said...

Bueno Crowley, yo estoy ya a punto de irme, pero será a la vuelta de la esquina en los madriles. Pasaré allí unos diítas con mi hija y con mi yerno y luego, otra vez p'acá.
Creo que a veces hablo demasiado, pero creo que entre amigos es una cosa sana.
Un abrazote.

ANRO said...

Josep, eres tremendo. No puedo ser tan abusador de ponerme dale que te pego...era solo un momento del viaje, estelar, por supuesto. Otro día contaré otro poquito de MOntreal y te gustará.
Un abrazote

ANRO said...

Te gustará esa ciudad cuando vayas, amigo Einer. pero hay que callejear mucho y para eso debes ir a tu aire. Pues llevas razón, "Bullit" era una gran peli ambientada en SF. La carrera por las cuestas era tremenda.
Un abrazote.

MucipA said...

Aleee, aleeee!!! La mejor sopa de marisco en San Francisco!!! (ya casi estoy en condicione de escribir un soneto porque me acaba de salir una rima consonante involuntaria..)jeje
Y es que entro en tu blog justito antes de cenar y me he detenido en ese comentario donde decías lo de la sopa (se me ha ido la vista hacia el marisco), aunque ya con sólo ver las fotos y leer cómo nos describes tu ratito hojeando ese peculiar libro en esa maravillosa librería... he empezado a babear.
Yo de América sólo conozco Canadá y me encantaría viajar a San Francisco algún día no muy lejano (y no lo digo por decir, que yo lo de viajar lo llevo en la sangre y aún no tengo hijos, jejeje).
Gracias por hacernos los dientes largos con este post.
Un abrazoteeee!!!

mi nombre es alma said...

Vamos que pocos metros todo lo necesario para estar bien, un buen libro, buena música, y una bareto para beber y compartir.

ANRO said...

Ja, ja,ja, querida Mucipa, te juro que no lo hago con mala intención, pero nombro las cosas apetitosas en el momento más oportuno.
Yo he cruzado el charco cuatro veces y espero seguir cruzàndolo. En Canadá pasamos unas jornadas preciosas. Ya contaré otro momento estelar.
San Francisco te lo recomiendo al cien por cien.
Y nada, a partir de mañana no me vereis en una semanita.
Un abrazote.

ANRO said...

Tú lo has dicho amiga Alma, en un pequeño espacio, todos los placeres esenciales. Por eso lo he titulado "momento estelar"
Un abrazote.

Jack said...

Algo que me gusta es visitar ciudades donde se han rodado películas que me gustan y buscar localizaciones que recuerdo. Desde luego San Francisco podría ser un meta cinematográfica pero me temo que no me alcanza para tanto. Al menos la he disfrutado con tu comentario.

pilar mandl said...

¡Qué "envidia" da leerte! Tengo que visitar San Francisco (está pendiente) y qué gracia de libro... lo que uno puede encontrarse cuando viaja...
¡Gracias por compartir esos momentos especiales :-)