Wednesday, November 4, 2009

CUANDO LA MISIONERA ENCONTRO AL BORRACHO Y AMBOS SE ENTENDIERON

Hace poco, como consecuencia de la lectura de una biografía sobre el director John Huston he dedicado toda una velada a visionar dos películas que pueden superponerse. Una es la que cuenta la historia: "La Reina de Africa", la otra los avatares de los que intervinieron en esa película: "Cazador blanco, corazón negro"

"La Reina de Africa" más que una gran película, que lo es, ha pasado a la Historia del Cine como una gran leyenda donde se alinearon cuatro estrellas (aquí viene al pelo la metáfora política de Leire Pajin) Hepburn, Bogart, Bacall y Huston. Probablemente para aquel que haya leído el apasionado libro escrito por la Hepburn y titulado en inglés: "The making of the African Queen or How I went to Africa with Bogart, Bacall and Huston and almost lost muy mind" comprenderá el porqué de la actriz en escoger este inmenso y clarificador título que en España se sustituyó por el escueto: "El rodaje de la Reina de Africa".

Peter Viertel escribió algo similar, pero mezclando realidad y ficción. El resultado fué la novela que Clint Eastwood utilizó para su película del mismo título: "Cazador blanco, corazón negro".

La historia que se cuenta en "La reina de Africa" es la de una misionera solterona y remilgada (Katherine Hepburn) llamada Rose y de Charlie Allnut (Bogart) un hombre maduro, de pelo en pecho, socarrón y bebedor, fumador empedernido y dueño de una barco miserable al que llama pomposamente "La REina de Africa" y que se dedica al transporte de mercancías a través de los vericuetos del Africa oriental alemana en el año 1914.

Cuando Charlie llega a la misión le advierte a Rose y a su hermano que es peligroso estar tan alejados de la civilizacion y al mismo tiempo les comunica que ha estallado una guerra en Europa. El reverendo Samuel (Robert Morley) teme por su condición de inglés en un territorio alemán, pero Rose le convence que Dios no olvidará a sus siervos y por esa razón no les sucederá nada.
A partir de ahí comienzan toda una serie de vicisitudes que al final unirán a los dos protagonistas, para bien y para mal.


Huston había demostrado sus agallas en películas con sello indiscutible de calidad dentro de la historia del cine, por lo que nadie osaba ponerle el punto al director sobre el control de sus películas, salvo Spiegel, que compartía muchos puntos de vista con Huston. Este se encontraba en una època difícil. Se sentía herido porque le habían ninguneano con la mutilación brutal de su última película: "The Red Badge of Courage", cuya duración se redujo a 65 ridículos minutos de metraje. Por otra parte el panorama de Hollywood no era excesivamente divertido ya que la sombra alargada de la caza de brujas de McCarthy y Nixon buscaba presas con furia macabea. Naturalmente Huston estaban en el punto de mira de los dos coyotes, pero el director fué mucho más listo y nunca consiguieron sentarlo en el banquillo, a pesar de que las ideas del hombre atufaban a izquierdismo liberal.
En esta tesitura se comienzan a levantar las primeras bazas para llevar al cine la novela "La Reina de Africa", escrita por C.S. Forrester en 1935. Huston decidió que el guión debía de escribirlo James Agee, quien figura en los títulos de crédito junto con el propio Huston. Este , al margen de sus grandes cualidades artísticas, era un vividor de mucho cuidado. El lugar donde se recluyeron él y Agee, donde se suponía que solo escribirían el guión era un club privado maravilloso, donde había un restaurante de primera, pistas para jugar al tenis, caballerizas y una enorme piscina. Agee estaba tan encantado que se le caía la baba.

Cuando se zambulleron en el trabajo de la escritura, ambos se encontraron con un problema. No tenían idea de qué final le darían a la película. De hecho C.S. Forrester, el novelista, había publicado dos finales diferentes, uno para la edición americana y otro para la inglesa. Ni a Huston ni a Agee les satisfaccía ninguno de los dos. En la película también fluctuaron dos finales. En uno de ellos "La Reina de Africa" mandaba al diablo el navío alemán. En el segundo final los dos protagonistas eran apresados y ajusticiados, después de pronunciar sus votos matrimoniales.
Huston se decantó por el final feliz, aunque la Hepburn no estuvo de acuerdo con ello y dijo: "Es una película maravillosa, pero el final es una mierda".

Los prologómenos del rodaje parecían sostener el proyecto con pinzas. La Hepburn ni siquiera confiaba que hubiera dinero suficiente para terminar la película. Para colmo las relaciones entre la Hepburn y Huston no comenzaron con buen pié. Ella consideraba que el director era un gran petulante y no entendía cómo le gustaba tanto la caza, cuando no pasaba de ser un principiante en la materia. Esta faceta de Huston la reflejó Eastwood en su film. La sangre no llegó al río y actriz y director se hicieron muy amigos. En el fondo tenían muchas cosas en común.

El protagonista masculino de "La Reina de Africa" no podía ser otro que Bogart. De la mano de Huston el actor protagonizó un título mítico "El halcón maltés" que elevó a Bogart a la primera categoría. Pero en las fechas de "La Reina de Africa", Bogart se encontraba en sus horas más bajas, así que el amigo Huston le ofreció el mejor papel que podía darle. El papel de perdedor para un perdedor rodante.
Las relaciones entre los dos hombres tampoco fueron demasiado felices. Nada en aquel rodaje fué fácil. En la escena de las sanguijuelas, que se rodó en un estudio del Reino Unido, se iban a utilizar bichos de verdad, pero el actor se negó en redondo. Se armó un verdadero pleito. Al final hubo que utilizar sanguijuelas de goma.
Donde si hubo una tremenda química fue entre los dos protagonistas. Bogart acabó admirando a su compañera por el buen humor que irradiaba siempre aunque estuviera comida por las hormigas: "¿Cómo es posible que este mujer aguante, si tiene hormigas hasta en las bragas", dicen que dijo.

El terrible rodaje tuvo al final su compensación. "La Reina de Africa" recibió cuatro nominaciones, pero solo Bogart se alzó con la estatuilla al mejor actor de aquel año., merecidamente, por cierto. Las palabras que el actor pronunció fueron "Entre el centro de Africa y este escenario hay una gran distancia, pero os juro que aquí se está muchísimo mejor".


Como he dicho todas las vicisitudes de este rodaje están recogidas en el libro del Katherine Hepburn y de forma pseudo ficticia en el libro de Viertel. Tengo muy buen recuerdo de la primera vez que ví esta pelicula. Fue en la Ciudad Condal, en el cine Royal, un local del Paseo de Gracia, que proyectaba películas en V.O. ¡Tiempos gloriosos!.


18 comments:

alicia said...

Una auténtica maravilla, y no sólo por el resultado final, sino -como muy bien dices- por toda la historia del rodaje, que fue una auténtica aventura. Rosie y Charlie hacen una pareja tan deliciosa que es lógico que se resistieran a acabar con ellos y se merecieran un final feliz.

La Maga said...

Mi recuerdo a un gran filme: 'La Reina Africana' tal como se la comoció en Latinoamérica.

Excelente narración.

mi nombre es alma said...

Poco puedo añadir sobre una película de la que se ha dicho todo y muy bien dicho, tu entrada es una muestra.
Por eso y aprovechando que pasaba por aquí, diré que las pelirrojas, pecosas y de blanquísima piel son insuperables, a la prueba de la Hepburn me remito.

Un abrazo

P.D. ¿Te había dicho ya que mi pelo, hoy cano pero teñido de un rojo brillante, fue otrora de un insuperable color fuego?. (Sonrío, o mejor dicho, río a carcajadas).

Josep said...

Ya dice el adagio que de todo tiene que haber en esta vida, y aquí estoy yo:

Ni he visto la película de Eastwood (me parece que es la única de su filmografía) ni me impresiona lo más mínimo La Reina de Africa y, para rematar, me parece que el trabajo de Bogart no merece el Oscar.

Supongo que seré la excepción que confirma la regla, pero es lo que hay...

Los tomates que sean maduros y los huevos fritos, por favor....

Un abrazo.

ANRO said...

Lo pasé bienísimo en la doble sesión de salón. Rosie y Charley me conmovieron y el posterior visionado de "Cazador blanco, corazón negro", que hacía años que no volvía a revisar fue un remate fenomenal con tito Eastwood (como diría Marcbranches)
Un abrazote.

ANRO said...

Bienvenida querida Maga, me alegro que coincidas con nosotros. Un placer que "cruces el charco" para comunicarte con nosotros.
Un abrazote.

ANRO said...

Totalmente de acuerdo querida Alma, las pelirrojas son de mucho cuidado. Me alegro que tengas tu pelo en technicolor y si encima te ries a carcajadas, eso puede ser una pura delicia.
Un abrazote.

ANRO said...

Faltaría más, Josep, que tengas una opinión negativa de "La reina de Africa", o "La reina africana" como apuntaba nuestra amiga La Maga!
En muchas pelis rige más el corazón que la cabeza...pero observo que tu corazoncito lo reservas solo para un selecto puñadito. ¡Haces bien¡

Pues nada, que sea así, los tomatitos bien maduros, recien cogidos de la planta y unos huevitos frescos de gallinita de granja....¿puede ser?...Pues eso.
Un abrazote

1600 Producciones said...

Reverencias: para esta peli genial
y para vos Anro por tu calidez para hablar de ella y tu amabilidad para con nosotros.

Saludos sureños.

ANRO said...

Sabés, como diría un amigo mío argentino, que lo mejor de este blog sois todos los amigos que recalan en él. Pero vos debes saber que los canarios (aunque yo solo lo soy de adopciòn) estamos muy cerca de todos vosotros.
Un abrazote.

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) said...

Qué maravilla es La Reina de Africa, una delicia absoluta y un inolvidable del cine sin duda.
Saludos y buen finde.

Gloria said...

"Mr. Allnut... Could you make a torpedo?"

¡Que gran película! el sonsonete de la Hepburn y la locución "arrastrá" de Bogart componen unos dia´logos sinfónicos. Fué una de las primeras películas que disfruté en V.O. y me encanta como Agee y Huston acercan dos personajes enteramente antagónicos hacia una postura común.

Por cierto... esta película tiene un precedente: la película Vessel Of Wrath/The Beachcomber (estrenada por aquí como "Bandera Amarilla", 1938), basada en una historia de W. Somerset Maugham y situada en las Indias Holandesas: En ella un vago borrachuzo más allá de cualquier redención (Charles Laughton), y una misionera (Elsa Lanchester) dispuesta a acabar con tal mal ejemplo... Digamos que la historia evoluciona de una manera muy similar a la de "la Reina de Africa", y no es descartable que sirviera de inspiración a esa película.

Por desgracia, esta película a permanecido inédita en nuestras tierras por décadas (ni siquiera ha sido emitida por TV), aunque se puede disfrutar en V.O. a cachitos en el Youtube

ANRO said...

Gracias Crowley, me alegro que coincidas en eel gusto por esta peli.
Un abrazote.

ANRO said...

Interesante lo que cuentas de "Bandera Amarilla", Gloria, me voy a pasar cuando tenga un ratito libre por You Tube para investigar. Ver a esa otra pareja trabajando juntos puede ser un placer doble.
Un abrazote.

Vivian said...

Magnífica entrada para una película que sin duda lo merece. Conocía alguna de las anécdotas del rodaje, leyéndote he descubierto otras que desconocía, entre ellas, que había pensados dos finales.
El libro de la Hepburn tiene que ser una gozada, seguro.

Acabo de descubrir tu blog, todo un deleite para cualquier amante del cine.

Un saludo

ANRO said...

Bienvenida Vivian, un nuevo amigo entre nosotros es todo un lujo. Procuraré estar a la altura.
Un abrazote.

FATHER_CAPRIO said...

Recuerdo que la vi en VO y con subtítulos y aun recuerdo como sonaba aquel "mister Allnut" en boca de la Hepburn.

A mi me parece una excelente película de un muy buen director (capaz de lo mejor y de lo no tan bueno).

De acuerdo con el Oscar para Bogart. Un Bogart en plan perdedor pero no demasiado alejado de otros perdedores interpretados a lo largo de su carrera que acaban alcanzando su día de gloria.

Muy buen post amigo

ANRO said...

Estupendo, Father, tu comentario, siempre a punto, es un lujo para este blog.
Un abrazote.