Tuesday, November 4, 2008

LAS MEMORIAS SAGRADAS Y PROFANAS DEL CAPITAN CHARLES RYDER

Entre diciembre de 1944 y junio de 1945, Arthur Evelyn St. John Waug, tras un leve accidente como consecuencia de una caída en paracaidas, escribió la novela "Retorno a Brideshead". Esta conocidísima novela del autor inglés ha sido considerada por el Time Magazine una de las cien mejores novelas (se supone de la lengua inglesa) de todos los tiempos.No pensaba así el novelista, ya que en 1950 escribía lo siguiente a su colega Graham Greene: "He vuelto a leer "Retorno a Brideshead" y me ha parecido horrorosa".
Creo que mantener una postura intermedia me parece lo correcto, y no me cabe la menor duda de que la popularidad de la misma y el éxito de su lectura se debió, sin lugar a dudas, por la famosísima adaptación televisiva que se hizo de la novela

Estoy seguro de que más de uno recuerda el pase televisivo de "Retorno a Brideshead" allá por los años en los que Televisión Española era todo un goce. A principios de los 80 la televisión británica, en especial la BBC, se caracterizaba por el derroche de talento que empleaba en series y en programas. Era muy difícil competir con las cadenas estatales, pero Granada Televisión se impuso un reto y para su campaña de renovación en 1981 se atrevió con la adaptación de "Retorno a Brideshead".
Naturalmente el éxito vino por descontado y en EEUU fue programada en la PBS siendo proclamada como excelente por todos los críticos. El periodista y novelista Tom Wolfe la calificó de lujo y añadió sustanciosos calificativos que auparon la serie a los primeros puestos de la audiencia.

Granada Televisión echó la casa por la ventana para la realización. Los responsables de ambientación se marcharon al Yorkshire, donde se encuentra el magnífico Castle Howard,(que también ha servido como decorado para la versión fílmica de 2008) escogieron el RMS Queen Elizabeth 2 para las escenas del reencuentro de Charles y Julia , por supuesto la bellísima Venecia para el ardiente verano de los tres protagonistas; Hertford y Wadham College y Christ Church, fueron los escenarios para las jornadas de Oxford.



Por si esto fuera poco contrataron a lo más granado de la "aristocracia interpretativa" inglesa: Laurence Olivier y John Gielgud en dos papeles secundarios de lujo, Jeremy Irons y Anthony Andrews como Charles Ryder y Lord Sebastian, respectivamente; Diana Quick como Julia y Claire Bloom como Lady Marchmain.
El memorable tema de trompetas barrocas fue compuesto por Geoffrey Burgon.


Naturalmente, y debido a estos antecedentes, era lógico que alguien pensara en rentabilizar el éxito de la novela y la serie en una nueva versión para las pantallas grandes. Tampoco en esta ocasión se ha racaneado en los medios. Han vuelto al Castle Howard y lo han vestido de lujo para la ocasión ¡y qué lujo!
Honestamente pienso que esta nueva versión fílmica de la novela y de la serie televisiva está francamente bien, aunque matizando ciertos aspectos de la misma. Algunos puntos de la trama están muy esquematizados, con lo cual la serie televisiva sale ganando en la comparación.
El personaje de Rex Mottram apenas tiene relieve en el film y no se explica bien por qué Lady Marchmaid consiente en la unión matrimonial de éste con su hija Julia. Tanto en la novela como en la serie sabemos que el motivo no es otro que la precaria situación económica por la que pasa la aristocrática familia.
Obviamente la naturaleza de la relación homosexual entre Charles y Sebastian son mucho más explícitas en el film, aunque ésto tampoco debiera de ser así. De hecho aún hoy se debate si en la novela las relaciones entre Charles y Sebastian están aclaradas del todo. ¿Hay entre ambos solo una relación platónica o bien efectivamente tienen relaciones sexuales?. El propio Waugh dijo: "El romántico afecto de Charles por Sebastian es parte del pago a cambio del brillo del mundo nuevo que le abre su aristocrático amigo; es también la parte del sentimiento protectivo que tiene que asumir hacia el debil Sebastian , y por supuesto parte tambien del pago para poder consumar el amor y la pasión por Julia en el futuro".

En esta versión se hace hicapié en el sentimiento religioso (católico en este caso) de todos los componentes de la familia Marchmain. Hay una escena que simboliza la parábola que va a seguir el protagonista al entrar en el círculo de influencia de la familia. Sebastian le presenta a Charles a uno de los seres que más quiere: la anciana ama de llaves. Esta entrelaza un rosario que cae al suelo cuando se despide de Charles. Este recoge el objeto religioso y lo coloca entre las manos de la anciana. De igual forma veremos como al final de la película Charles entra en la capilla, moja sus manos en la fuente de agua bendita. Con los dedos aún mojados hace ademán de apagar una candela que titila al lado de una imagen de la virgen con el niño. Al final deja encendida la vela. ¿Ha quedado prendida "la gracia divina" en el ánimo del ateo racionalista Charles Ryder?. Probablemente esa era la intención de Evelyn Waugh cuya conversión al catolicismo la proyectó, o al menos eso quiso en "Retorno a Brideshead".

Las interpretaciones de todos los actores que intervienen en la versión fílmica son impecables, una verdadera gozada, pero sobresale por méritos propios Emma Thompson como Lady Marchman.
Muchos alegarán que estamos ante una magnífica, pero reiterada, revisitación de la nobleza inglesa en los años veinte, y que para ese viaje ya nos había empalagado James Ivory and Merchant. Bueno, pues no es así. Este "Retorno a Brideshead" es un producto fílmico más que aceptable.

4 comments:

alicia said...

Realmente difícil lo tenía la película, ya que el peso de la serie es demasiado grande, y nadie puede superar a Irons y Andrews, pero afortunadamente la película tampoco parece que pretenda hacerlo sino dar una nueva versión de la historia. Ya se ha hablado muchísimo sobre la relación entre Charles y Sebastian. Yo creo que las connotaciones homosexuales son evidentes, pero más que nada Charles ama a Sebastian y su mundo; en una palabra: está enamorado de Brideshead.

anro said...

Tú lo has dicho, Charles ama a Brideshead por encima de Sebastian y de Julia. Su verdadero amor es esa maravillosa mansión que tanto en la serie como en la peli es acariciada tan voluptuosamente.
No queda más remedio que volver a ver la serie. Es casi una obligación Alicia.
Un abrazote

Josep said...

Ayayayayay! Esa le tengo pendiente desde que Alicia anunció que iba a ser estrenada, y el otro día vi el anuncio en la tele (debió de ser en medio del noticiario del sábado) y me juré que agarraría el coche para verla en v.o.

Está claro que cualquier novela es mejor verla rodada como mini serie, pero sigue siendo interesante ver una buena historia contada en dos horas.

Un abrazo.

anro said...

Pues no te la pierdas y si puedes verla en vo., miel sobre hojuelas.
No siempre las novelas están bien adaptadas en los seriales. Naturalmente "Bideshead" no es el caso.
Un abrazote.